42328(08-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado   acta   N°  335   

Bogotá,    D.    C.,    ocho  (08)  de  octubre de dos mil trece  (2013).   

V    I   S   T   O  S   

La  Sala  imparte  la determinación que en  derecho  corresponde  respecto de la decisión del 16 de septiembre de 2013, por  medio  de  la  cual  el Juez Penal del Circuito Especializado de Barranquilla se  consideró  incompetente  para pronunciarse sobre el impedimento manifestado por  su homólogo de Cartagena.   

SÍNTESIS  DE   LA        ACTUACIÓN       PROCESAL      Y      MANIFESTACIÓN      DE  IMPEDIMENTO   

1. El 22 de mayo de 2013, el Juez 2º Penal  Municipal  Ambulante  con  Funciones  de Control de Garantías de Cartagena, Dr.  Omar  Jesús Cabarcas Flórez, llevó a cabo la audiencia preliminar concentrada  de   legalización   de   captura,   imputación  e  imposición  de  medida  de  aseguramiento    contra   Kleiner   Andrés   Delgado  Orrego,  por  el  delito  de concierto para delinquir  agravado.   

2.  El 19 de julio de 2013, el Fiscal 71 de  la  Unidad  Nacional  contra Bandas Emergentes de Barranquilla presentó escrito  de   acusación   contra   Delgado  Orrego, por el delito antes referido.   

3. La actuación le correspondió al Juzgado  Penal  del  Circuito Especializado de Cartagena cuyo titular, el Dr. Omar Jesús  Cabarcas  Flórez,  en  providencia  del 3 de septiembre de 2013, tras constatar  que  actuó  como  juez  de  garantías, manifestó su  impedimento  para  continuar el trámite del proceso,  en  virtud  de  la  causal  de  que  trata  el  artículo 56-13 de la Ley 906 de  2004.   En  consecuencia, remitió lo actuado con destino a su homólogo de  Barranquilla.   

4.  El  Juez  Único  Penal  del  Circuito  Especializado   de   Barranquilla,   a   su   turno,   dispuso   “rehusar  o  rechazar”  el  impedimento  manifestado   por  el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cartagena,  comoquiera  que,  en  su criterio, el impedimento manifestado no está llamado a  prosperar,  “pues  el  Juez más próximo al doctor  Omar   Cabarcas   es   el  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Descongestión    de    su    ciudad,  Cartagena”  (resaltado y subrayado en el original),  despacho  creado  a  través  del Acuerdo PSAA13-9962, artículo 53, numeral 17,  del 31 de julio de 2013.   

Agrega,  entonces,  que  el competente para  resolver  la  prosperidad  o  no  del  impedimento  debe ser la Corte Suprema de  Justicia,  pues  esta  Corporación  es  superior  común  de  los  juzgados del  circuito  especializados  de Cartagena y Barranquilla, los cuales hacen parte de  distritos  judiciales  distintos. Por tal motivo, precisa, no es posible remitir  la  actuación  para tales efectos con destino al superior funcional de quien se  declara  impedido,  pues  el  Tribunal  Superior de Cartagena no es superior del  Juez Penal del Circuito Especializado de Barranquilla.    

     

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

La  Sala  de  Casación  Penal  anticipa su  decisión  de  declarar  fundado  el  impedimento  y asignar el conocimiento del  proceso  al  Juez  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de Barranquilla,  previas  las siguientes consideraciones sobre el trámite que ha debido surtirse  para resolver este asunto.   

1.   Mediante   la   Ley  1395  de  2010,  “por  la  cual  se  adoptan  medidas  en materia de  descongestión  judicial”, promulgada el 12 de julio  de  ese  año,  se  modificaron varios códigos, entre ellos el de Procedimiento  Penal  (Ley  906  de  2004),  buscando  hacer  más  ágil  la  dinámica de los  procesos.   

Así,   en   materia  de  impedimentos  y  recusaciones  se  modificó el artículo 57 de la Ley 906 de 2004, sobre la cual  el  Juez  Penal del Circuito Especializado de Barranquilla funda su decisión y,  en  su  lugar,  se  creó  un nuevo artículo, el  57A, mediante el cual se  pretendió  hacer  más  expedito  el  trámite  de  estos institutos llamados a  preservar la imparcialidad judicial.   

Con el original artículo 57 los encargados  de  resolver  el  impedimento eran siempre los Magistrados del Tribunal Superior  del  Distrito Judicial correspondiente y de la Corte Suprema de Justicia, según  la categoría funcional de quien se declaraba impedido.   

Del    siguiente    tenor   era   dicha  norma:   

“Artículo     57.     Trámite  para  el impedimento. Cuando el  funcionario  judicial se encuentre incurso en una de las causales de impedimento  deberá  manifestarlo  a  la  Sala  Penal de la Corte Suprema de Justicia o a la  sala   penal  del  tribunal  de  distrito,  según  corresponda,  para  que  sea  sustraído del conocimiento del asunto.”   

Para simplificar el trámite del impedimento  el  Legislador,  mediante los artículos 82 y 83 de la Ley 1395 de 2010, dispuso  lo siguiente:   

“Artículo  82. El artículo 57 de la Ley  906 de 2004 quedará así:   

“Artículo     57.     Trámite  para  el impedimento. Cuando el  funcionario  judicial se encuentre incurso en una de las causales de impedimento  deberá  manifestarlo  a  quien  le  sigue en turno, o si en el sitio no hubiere  más  de  uno de la categoría del impedido o todos estuvieren impedidos, a otro  del  lugar más cercano, para que en el término improrrogable de tres (3) días  se pronuncie por escrito.   

“En  caso de presentarse discusión sobre  el  funcionario  a  quien corresponda continuar el trámite de la actuación, el  superior  funcional  de  quien se declaró impedido decidirá de plano dentro de  los tres días siguientes al recibo de la actuación.   

“Para tal efecto, el funcionario que tenga  la   actuación   la   enviará   a   la   autoridad   que   deba   resolver  lo  pertinente.   

“Artículo 83. La Ley 906 de 2004 tendrá  un nuevo artículo, cuyo texto será el siguiente:   

“Artículo     58A.    Impedimento   de  magistrado.   Del  impedimento  manifestado  por  un magistrado conocen los demás que conforman la  sala  respectiva,  quienes se pronunciarán en un término improrrogable de tres  días.   Aceptado  el impedimento del magistrado, se complementará la Sala  con   quien   le  siga  en  turno  y  si  hubiere  necesidad,  se  sorteará  un  conjuez.   Si  no  se aceptare el impedimento, tratándose de Magistrado de  Tribunal  Superior,  la  actuación  pasará a la Corte Suprema de Justicia para  que dirima de plano la cuestión.”   

Como  se  puede  observar,  el  Legislador  previó   dos  procedimientos  diferentes  en  función  de  la  jerarquía  del  funcionario  que  se  declara  impedido:  el contenido en el artículo 57, norma  aplicable  al  caso presente, para los que llamó genéricamente “funcionarios    judiciales”,   y   el  previsto  en el 58A, para Magistrados, tanto de Tribunales Superiores como de la  Corte Suprema de Justicia.    

2.   La   norma  trascrita  soluciona  la  hipótesis  en  la que habiéndose manifestado el impedimento por parte del juez  al  que inicialmente correspondió el asunto, dicho impedimento es rechazado por  el   juez   de   la   misma   categoría   y  territorio  (el  que  le  sigue  en  turno  u  otro  del lugar más cercano, cuando en el  sitio  no  hubiere  más de uno de la categoría del impedido o todos estuvieren  impedidos) que recibe el proceso como consecuencia de  la  aplicación  del  primer  inciso del artículo 82 de la Ley 1395 de 2004. En  tal  caso,  no  hay  dificultad en torno a que es al superior funcional del juez  que  manifestó  su impedimento, al que corresponde definir si éste es fundando  o   infundado.1   

Sin  embargo,  el  legislador no previó el  supuesto  en el que todos o varios de los jueces llamados a conocer del proceso,  se  declaran impedidos, su impedimento es rechazado por el que sigue en turno y,  además,   pertenecen   a   distintos   distritos   judiciales,  pues  surge  el  inconveniente  de  establecer  a  cuál  superior  funcional  de  los jueces que  manifestaron  su  impedimento,  corresponde decidir si los mismos son fundados o  no.   

Para  solucionar esta cuestión, la Sala ha  reiterado2  que  comoquiera  que  la Ley 1395 de 2010 fijó el mismo trámite  que  para  los impedimentos se sigue en la Ley 600 de 2000, entonces corresponde  a   esta   Colegiatura   decidir   la   viabilidad  del  impedimento3   

,  pues  si  los  jueces  pertenecieran  a  distinto  Distrito,  la  atribución  para  resolver es del resorte del superior  común  de  ambos, esto es, la Corte Suprema de Justicia en su Sala de Casación  Penal.    

Y  aunque  el artículo 44 de La ley 906 de  2004  regulaba  el  caso  del  impedimento  de  varios jueces, con la reforma al  artículo  57  de la Ley 906, por el 82 de la Ley 1395 de 2010, la situación ha  variado  sustancialmente  y ya no se puede hablar de que exista indeterminación  que  conduzca  a  la  aplicación de la citada norma, pues el artículo 82 de la  Ley  1395  de  2010 regula esta eventualidad y los vacíos que puedan emerger de  su  contenido  ya  han sido resueltos por la jurisprudencia de esta Corporación  como se refirió en precedencia.   

Ahora  bien, el inciso 2º del artículo 82  de  la  Ley  1395 de 2010, reformatorio del 57 de la Ley 906 de 2004, contempla,  además,     la     hipótesis    en    que    se    presenta    “discusión  sobre  el  funcionario a quien corresponde continuar el  trámite  de la actuación”, expresión esta última  que  se  refiere  al  evento  en  el  que  el  impedimento  manifestado  por  el  funcionario  que  inicialmente recibió el proceso es declarado infundado por el  juez  que  lo decidió. Cuando así ocurre queda planteada una duda que tiene su  génesis  en la confrontación de la opinión del juez que se declara impedido y  la  del funcionario judicial de la misma jerarquía (el que le sigue en turno al  primero  o el del lugar más cercano) que declaró infundada esa manifestación.   

Es en este caso en el que la actuación debe  remitirse  al superior funcional del juez que se declaró impedido, a condición  de  que  sea  también  el  superior  del  juez  que  no  encontró  fundado  el  impedimento.  En  contraste,  si  los  dos  servidores pertenecieren a distritos  judiciales  diferentes  el  impedimento  será  decidido por la Corte Suprema de  Justicia.  Así  las  cosas, la “discusión sobre el  funcionario    a    quien    corresponde    continuar    el   trámite   de   la  actuación”  es  la que se suscita en torno a cuál  habrá  de  ser  el  juez  al  que  le  compete llevar el proceso penal hasta su  culminación,  y  no  simplemente  cuál  es  el  que debe pronunciarse sobre el  impedimento.   

3.  Pues  bien,  previos  los  anteriores  lineamiento  surge nítido que en el presente caso el trámite no se ha cumplido  en  su totalidad de la manera legalmente prevista, situación que, en principio,  inhabilitaría  a  la Corte para resolver del fondo el impedimento, como así lo  pretende el despacho remitente.   

En efecto: se tiene que el Juez Único Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cartagena  manifestó  su  impedimento  y, por  considerar   que  en  su  circuito  no  había  otro  funcionario  de  la  misma  especialidad,  dispuso  su  remisión  con destino a su homólogo del lugar más  cercano, más exactamente, al de Barranquilla.    

Este  último,  a  su  turno,  asumió  dos  posturas  contradictorias,  pues,  por  una parte, señaló no ser el competente  para  resolver  el  impedimento, y precisó que el mismo debía ser decidido por  el   Juez   Penal   del   Circuito  Especializado  de  Descongestión  de  Cartagena.  Pero,  por  la  otra,  dispuso  que,  por  ser  la  Corte  Suprema  de Justicia el superior jerárquico  común  de  los  jueces  especializados  de  Barranquilla  y  de  Cartagena, era  entonces  esta  Corporación  la competente para resolver la prosperidad o no de  la manifestación de impedimento.   

Así  las  cosas,  debería  concluirse, en  estricta  legalidad,  que la Corte no estaría facultada para intervenir en esta  actuación,  pues aún no se tiene un pronunciamiento de un funcionario judicial  de  la  misma  jerarquía  del  que se declaró impedido que encuentre infundada  dicha manifestación.   

Tal  situación  es  que  la  que  aquí se  presenta,  pues  el  juez de Barranquilla no se pronunció de fondo, sino que se  consideró  incompetente  para  decidir  la  manifestación  de  su homólogo de  Cartagena.    Aquel,    en    principio,  ha  debido  remitir  la  actuación  con  destino al funcionario  judicial  a  quien  consideraba  le correspondía decidir el asunto, esto es, al  Juez    Penal    del   Circuito   Especializado   de  Descongestión   de  Cartagena.  Solamente  si  este  último  lo  hallare  infundado  la actuación habría de ser remitida a la Sala  para  que,  como  superior funcional común de los dos despachos, se pronunciara  definitivamente sobre la manifestación de impedimento   

4.  De  la forma reseñada en los párrafos  precedentes  ha  debido  surtirse  el  trámite  para el presente asunto. Por no  hacerlo  así, el juez de Barranquilla hace caso omiso de la reforma introducida  al  artículo  57  de la Ley 906 de 2004 por el 82 de la 1395 de 2010, así como  de    los    lineamientos    que   ha   fijado   la   Sala   para   definir   su  entendimiento.4   

No  obstante,  en  este caso particular, la  Sala  no implementará la solución descrita, por dos razones: la primera es que  el  Juzgado  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  de  Cartagena,  creado  por el artículo 53, numeral 17, del Acuerdo PSAA13-9962 del  31  de  julio  del  año  en curso, cumplió funciones  hasta  el  30  de  septiembre  de  2013, como así se  desprende  claramente  del  contenido  de  dicho acto administrativo5   

y lo reconoció la Sala en providencia del  2  de  octubre de 2013, rad. 42323, en la que resolvió un caso idéntico al que  aquí  concita  su  atención.  Por  tanto,  no es posible hoy en día que dicho  despacho se pronuncie sobre el impedimento   

La   segunda   tiene   que   ver  con  la  materialización  de  los principios rectores de economía procesal, celeridad y  recta  y  pronta  administración de justicia. Así, aún cuando el despacho que  debería  resolver el impedimento es, ante la situación indicada en el párrafo  anterior,  el  Juzgado  Único Penal del Circuito Especializado de Barranquilla,  la  Corte,  con el fin de evitar que prosiga el desplazamiento del expediente de  una  ciudad  a otra en detrimento de los principios citados, y con el fin de que  se  defina rápidamente un asunto que a la  fecha se ha dilatado más de lo  razonable,    habrá    de   DECLARAR   FUNDADO   EL  IMPEDIMENTO  manifestado por el Juez Único Penal del  Circuito  Especializado  de  Cartagena, dada la objetividad y contundencia de su  configuración.   

5. En efecto, se tiene que en verdad el juez  Cabarcas  Flórez,  quien  hoy en día funge como Juez Único Penal del Circuito  Especializado  de  Cartagena y, como tal, recibió esta actuación procesal para  llevar  a  cabo  la etapa de la causa, anteriormente se desempeñó como el Juez  2º  Penal  Municipal  Ambulante  con  Funciones  de Control de Garantías de la  misma  ciudad,  y  fue en tal virtud como llevó a cabo la audiencia concentrada  de   legalidad   de   la   captura,  imputación  e  imposición  de  medida  de  aseguramiento,  en  contra  del  hoy  acusado  Kleiner  Andrés  Delgado  Orrego,  como  así  lo  enseña la  realidad procesal.   

Dicha situación, se enmarca a las claras en  la  causal  de  impedimento consagrada en el artículo 56, numeral 13, de la Ley  906 de 20046   

, la cual encuentra su justificación en que  con  ella,  y sin la concurrencia de consideraciones subjetivas, se garantiza el  principio  de  imparcialidad  del  juzgador, así como la estructura del sistema  penal  acusatorio,  el  cual  se  funda  en  la  división  de  las funciones de  investigación,  acusación,  garantías  y  juzgamiento.  Así  lo  ha dicho la  Sala:   

“La  razón de  prohibir  que  el  juez  del  juicio  oral  pueda  ser  el mismo funcionario que  intervino  como  juez  de garantías en la etapa de investigación, radica en la  necesidad  de  permitir  el  juzgamiento  con  todas las garantías. La anterior  previsión  constitucional  parte de suponer que los juicios de valor realizados  por  el  juez  con  función  de  control  de  garantías durante las audiencias  preliminares  en  que  se  discute la legalidad de la captura, la imposición de  medidas  de  aseguramiento,  la  solicitud  de  ordenes de captura, etc., vician  sensiblemente  su  objetividad  e  imparcialidad  y  por ese motivo es necesario  sustraerlo  de  la  función de juzgar”.7   

6.        En       conclusión,   al   hallar   la   Sala  objetivamente  configurado el impedimento y con el fin de hacer efectivos los ya  mencionados   principios   rectores  que  rigen  el  proceso  penal,  habrá  de  declararlo  fundado,  motivo  por el cual remitirá la actuación con destino al  Juez   Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Barranquilla,  para  que  continúe con el trámite del proceso.   

En  mérito de lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia   

RESUELVE  

PRIMERO:   DECLARAR  FUNDADO  el  impedimento  manifestado  por el Juez Único Penal del Circuito  Especializado de Cartagena.   

SEGUNDO:   Como  consecuencia  de  lo  anterior,  REMITIR  la  actuación  con  destino  al  Juzgado Único Penal del Circuito  Especializado   de   Barranquilla,   para   que   continúa   el   trámite  del  proceso.   

TERCERO:  REMITIR,    para    su  conocimiento,  copia  de  esta  providencia  al  Juez  Único Penal del Circuito  Especializado de Cartagena de Indias.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y Cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER                             MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                            LUIS  GUILLERMO SALAZAR  OTERO   

                                                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                      

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, auto del 15 de marzo de 2011,  radicación  No. 36026. Dicha providencia fue reiterada por la Sala en autos del  1º  de  agosto  de  2012,  rad.  Nº  39595  y   2  de abril de 2013, rad.  40985.   

2 Auto  del 7 de marzo de 2011, radicación 35951   

3 Auto  del  28  de  noviembre  de  2007, radicación 28741; auto del 30 de noviembre de  2006  radicación  26485;  auto  del 9 de mayo de 2006, radicación 25328 y auto  del 2 de junio de 2004, radicación rad. 22406.   

4 Auto  del 15 de marzo de 2011, rad. 36026.   

5  ARTÍCULO         53.-         “Creaciones.  Crear  transitoriamente  a  partir del 1º de agosto y  hasta  el  30  de  septiembre  de  2013,  los siguientes despachos y cargos: …  17. Un (1) Juzgado Penal de  Circuito   Especializado  de  Descongestión  en  las  siguientes  cabeceras  de  Distrito  Judicial:  Antioquia,  Cartagena,  Cúcuta,  Ibagué,  Montería  y Valledupar, cada uno conformado  por  Juez,  Auxiliar  Judicial  2  y  Sustanciador”  (subraya la Corte).   

6“CAUSALES  DE IMPEDIMENTO.     Son    causales    de    impedimento:    […]    13. Que el juez haya ejercido el control  de  garantías  o  conocido de la audiencia preliminar de reconsideración, caso  en  el  cual  quedará  impedido  para conocer el juicio en su fondo”.   

7 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal, auto del 17 de septiembre de  2008, radicación No. rad 30508.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *