34794(24-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 34794  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Aprobado acta No. 232-  

Bogotá, D.C., veinticuatro (24) de julio dos  mil doce (2013)   

MOTIVO    DE    LA  DECISION   

La  Corte resuelve el recurso extraordinario  de  casación  interpuesto  por  el  defensor  de Oscar  Alejandro  Pinzón Gómez contra la sentencia del 12 de  enero  de  2010,  por medio de la cual el Tribunal Superior de Bogotá confirmó  el  fallo  de  primera  instancia, que lo condenó por las conductas punibles de  homicidio  en la modalidad de tentativa, hurto calificado y agravado, tentado, y  tráfico, fabricación o porte de armas o municiones.   

HECHOS  

El fallador de segunda instancia los resumió  de         la         siguiente         manera1:   

“El 7 de agosto de 2005, a las 3:30 de la  tarde,  en  el  parque  principal  del  municipio  de  La  Calera, se encontraba  parqueado  el  vehículo GRB 813, ocupado por Miller Rodrigo Avellaneda Almaciga  y  su  esposa Claudia Patricia Orjuela Orjuela, quienes fueron abordados por dos  sujetos  e  intimidaron  con  arma  de  fuego al conductor, exigiéndoles que se  pasaran  a  la  parte  trasera,  ante  la  oposición de Avellaneda Almaciga, le  dispararon  en  el  abdomen,  logrando  descender Claudia Patricia del rodante y  apoderarse  del  control  de  este  los  delincuentes,  los  cuales  pasaron  al  conductor  herido a la parte de atrás e iniciaron la huída, por lo que Claudia  Patricia  se  subió  al  estribo  de  la  camioneta  y jaloneaba la dirección,  estrellándose  más  adelante  con  un  vehículo  que se encontraba parqueado,  prosiguiendo  con  la fuga a pie, siendo perseguidos por miembros de la Policía  Nacional,  capturándose  a Omar Pinto Rubiano quien dio información respecto a  su   compañero   identificándolo   como   Oscar   Alejandro   Pinzón  Gómez.   

ANTECEDENTES  

1. El informe proveniente de la Estación de  Policía  de  La  Calera,  de fecha agosto 8 de 2005, y la captura de Omar Pinto  Rubiano,  le  permitieron  a  la  Fiscalía  Seccional  Delegada  de  La Calera,  disponer,  a  través  de  resolución  del  11 de enero de 2009, la apertura de  investigación  y  la  vinculación  de Oscar Alejandro  Pinzón  Gómez, quien fuera escuchado en diligencia de  indagatoria2.   

Cumplido lo anterior, el 14 de mayo de 2009,  se  le  resolvió su situación jurídica con medida de  aseguramiento  de  detención  preventiva  por el delito de homicidio en la modalidad  de  tentativa  (artículo  103  en concordancia con el 27 del Código Penal), en  concurso  heterogéneo  y  sucesivo  con hurto calificado y agravado (artículos  239,  240,  numerales 2 y 4, 241, numeral 10 del Código penal), y fabricación,  tráfico y porte de armas de fuego o municiones (365).   

2.  Por  virtud de la solicitud de sentencia  anticipada   elevada   por   Oscar  Alejandro  Pinzón  Gómez,  el  15  de  julio del mismo año, se llevó a  cabo  la audiencia de formulación de cargos, y en ella se le imputó en calidad  de  autor, a título doloso, el delito de homicidio en la modalidad de tentativa  (artículo  103  en  concordancia  con  el  27  del  Código Penal), en concurso  heterogéneo  con hurto calificado y agravado (artículos 239, 240 numerales 2 y  4,  241  numeral  10)  y  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas de fuego o  municiones   (365).   El   acusado   aceptó   la  acusación  formulada  en  su  contra3.   

3.  Cumplido lo anterior, el Juzgado 4 Penal  del  Circuito  de  Bogotá,  el  6  de  agosto  de  2009, profirió sentencia  anticipada, por medio de la cual  condenó  al  procesado  a  la pena principal de 97 meses y 6 días de prisión,  como  coautor  del  delito  de  homicidio  tentado,  en  concurso heterogéneo y  sucesivo  con  hurto  calificado y agravado (tentado) y fabricación, tráfico y  porte       de      armas      y      municiones4.    Le  impuso  la  pena  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  término  de la sanción privativa de la libertad; lo  condenó  al  pago  del  equivalente  en  moneda  nacional  de 70 s.m.l.m.v. por  concepto  de  perjuicios  de  naturaleza  moral  y  le  negó el subrogado de la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la  pena  y el sustituto de la  prisión domiciliaria.    

4. La sentencia fue apelada por la defensa y  confirmada por la Sala Penal  del  Tribunal  Superior  de Bogotá, a través de fallo de segunda instancia del  12 de enero de 2010.   

LA  DEMANDA   

Para empezar, la defensa anuncia como causal  invocada:  la  tercera  del  artículo 207 de la Ley 600 de 2000, y el artículo  207,  numeral  primero,  “[C]uando la sentencia sea  violatoria  de una norma de derecho sustancial” y la  segunda   “[c]uando   la  sentencia  no  esté  en  consonancia    con    los    cargos    formulados    en    la   resolución   de  acusación”.   

En   lo   que   titula   “fundamentos”  sostiene que, conforme al  acta  de formulación de cargos, los aceptados por su asistido fueron: homicidio  tentado,  en  concurso heterogéneo y sucesivo con hurto calificado y agravado y  fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y municiones.   

Sin embargo, el a quo, aun cuando consideró  que  el  hurto,  igual,  lo  era  en la modalidad inacabada, lo que no le merece  crítica   alguna,   tasó  la  pena  del  homicidio  bajo  la  concurrencia  de  circunstancias   de  agravación,  sin  que  las  mismas  fueran  formuladas  ni  aceptadas por el procesado, situación inadvertida por el ad quem.   

Cita  como normas infringidas los artículos  29  de  la  Constitución  Política,  1, 2, 3, 4, 6, 7, 9 y 13 de la Ley 599 de  2000 y 1, 2, 6, 7, 9, 12, 13, 16, 24 y 40 de la Ley 600 de 2000.   

No  elevó  ninguna  petición.   

EL MINISTERIO PÚBLICO  

Precisa   que  toda  vez  que  los  cargos  concuerdan  en la violación al debido proceso y al derecho de defensa, asumirá  su  estudio  paralelo,  anunciando  que  los fallos de instancia infringieron el  principio      de     congruencia.     Funda su petición en los siguientes razonamientos:   

1.  El Delegado de  la  Procuraduría  sostiene  que  sin  dificultades  se advierte que, el juez de  primera  instancia  incurrió  en un yerro al momento de determinar los extremos  punitivos  e  incorporar  las  circunstancias de agravación establecidas por el  artículo   104   de   la  Ley  599  de  2000  para  el  homicidio  “cuando   debió   tener  en  cuenta  solo  y  exclusivamente  lo  señalado en el artículo 103 del C.P.”   

2.  Por  tanto,  la  incongruencia  alegada  existe,  toda  vez  que  en  el  acta de formulación de cargos elaborada por la  fiscalía     para     Oscar    Alejandro    Pinzón  Gómez  se  observa  que en verdad le fueron imputados  cargos  por  el  delito  de  homicidio,  en  los términos del artículo 103 del  Código Penal.   

3.  Indica, que la jurisprudencia de la Sala  ha  sido  reiterativa  en  cuanto  a  que  los  jueces  les  está vedado adosar  circunstancias  agravantes cuando aquellas no aparecen en la acusación, pues no  respetar  tal axioma vulnera el principio de congruencia, lo que repercute en la  estructura del proceso.   

4.  En  esa medida, al tiempo que al juez le  resultaba  forzoso  moverse  únicamente  en  el  cuarto  mínimo,  “ante  la  concurrencia de una circunstancia de menor punibilidad  (carencia      de      antecedentes     penales)5”,  debía  partir  de la pena más grave que sería el homicidio del artículo 103,  esto  es,  de  13  a 25 años, entonces, el marco punitivo sería entre 78 y 225  meses.    Una   vez   realizó   las  operaciones  aritméticas  de  rigor,  consultando  ausencia  de  antecedentes, la modalidad tentada, la rebaja de pena  del  40%  por acogerse a la sentencia anticipada, indica el Delegado que la pena  a  imponer  será de 54 meses de prisión y la inhabilitación para el ejercicio  de derechos y funciones públicas por tiempo igual.   

5.  Considera,  por  tanto,  que  los cargos  propuestos  por  el casacionista deben prosperar, por lo que solicita a la Corte  casar  parcialmente  la  sentencia  impugnada  y, en su lugar, proferir fallo de  reemplazo  para que se redosifique la tasación punitiva a favor de Oscar Alejandro Pinzón Gómez.   

  CONSIDERACIONES   

1.     Ab  initio,  hay  que  advertir  que,  aunque  con algunos  reparos,  la  Sala  comparte la crítica hecha por el casacionista y el concepto  rendido por el Señor Procurador Delegado.   

2.  El  demandante  asegura  que existió un equívoco al momento de tasar la pena, el cual atribuye  a  un  problema  de  inconsonancia entre el fallo y el acogimiento a cargos, por  cuanto  sugiere  que  aquella  pieza  procesal  sentenció  al procesado por las  circunstancias  de  agravación,  previstas en el artículo 104 de la Ley 599 de  2000,  que  no constaban en el acta de formulación de cargos, lo que vulnera el  principio  de  congruencia  que  se  predica  entre  el  pliego  acusatorio o su  equivalente y la sentencia.   

3.  Si  bien  es  ostensible  la  existencia  de  una  falla  judicial,  ella  tuvo  lugar, no por  trasgresión  del  principio  referido, sino por el de legalidad, previsto en el  artículo  29  de la Carta Política y reproducido en los principios rectores de  los            códigos            penales6,  el  cual  abarca  no solo lo  referido   a   las   conductas   punibles,   sino   la   pena   consecuencial  a  ellas.   

En  relación con tal postulado, la Corte ha  sostenido:   

“El  principio de legalidad de la pena es  una  garantía  para el procesado, y también para la sociedad, en el sentido de  que  el  Estado  impondrá  las  que  hayan  sido  estatuidas  previamente  a la  realización  de  la  conducta  punible,  dentro de los límites cuantitativos y  cualitativos  consagrados  en  el  ordenamiento  jurídico,  sin  que  se puedan  imponer  penas  por  arbitrio  o  imaginación  del  juez,  que  no respeten los  parámetros   legales,   con   quebranto  de  la  igualdad  y  de  la  seguridad  jurídica.”7   

Examinado  el  escrito  de  acogimiento  a  sentencia  anticipada,  se  tiene  que  el  homicidio imputado y aceptado por el  acusado,  no  contemplaba las circunstancias agravantes del artículo 104.   Ello,   quedó   plasmado  con  suficiente  claridad8:   

“Por   ende  el  aquí  encartado  debe  responder  en  calidad de autor a título doloso por los delitos de HOMICIDIO EN  LA  MODALIDAD  DE  TENTATIVA  (ART  103  C.P. EN CONCORDANCIA CON EL ART. 27 DEL  C.P.),  EN  CONCURSO  HETEROGÉNEO  Y  SUCESIVO  CON HURTO CALIFICADO y AGRAVADO  (ART.  239  C.P.,  240  C.P. NUM. 2 Y 4, 241 NUM. 10), y FABRICACION, TRÁFICO Y  PORTE DE ARMAS DE FUEGO O MUNICIONES (ART 365 C.P.)”.   

En  la parte resolutiva de la providencia de  primera  instancia,  que  fue  confirmada  en  su integridad por el ad quem, se consignó:   

“PRIMERO.-  CONDENAR  a  OSCAR  ALEJANDRO  PINZÓN  GÓMEZ,  portador de la cédula de ciudadanía número 1´031.123.339 y  demás  condiciones  civiles  y  personales  conocidas  en  autos,  a la pena de  prisión  de NIOVENTA (SIC) Y SIETE (97) MESES Y SEIS (6) DÍAS DE PRISIÓN, por  haber  sido  hallado  coautor  responsable  del  delito de HOMICIDIO TENTADO, en  concurso  heterogéneo y sucesivo con los delitos de HURTO CALIFICADO Y AGRAVADO  en  la  modalidad  de  TENTADO  y  FABRICACIÓN,  TRÁFICO  Y  PORTE  DE ARMAS Y  MUNICIONES,  según  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y lugar anotadas en  precedencia.”   

No obstante, en las consideraciones, al hacer  la  dosificación  punitiva, el Juez partió de una pena equivocada en relación  con  el  delito  de homicidio, tomó la prevista para la conducta agravada, esto  es,  de  25  a  40  años  en  los  términos del artículo 104 de la Ley 599 de  20009,  sin  que  en  el  acta de formulación y aceptación de cargos se  haya  siquiera  mencionado o aludido a su contenido, cuando lo debido era partir  de  la  sanción establecida en el artículo 103, es decir, de 13 a 25 años. En  ese  orden, el cargo único de  la demanda prospera.   

La  Sala  deja  claro,  entonces,  que  los  juzgadores  condenaron,  tanto  en la parte motiva como en la resolutiva, por el  injusto  de  homicidio  simple  tentado,  respetando  de  esta manera los cargos  imputados   y   aceptados;   sin   embargo,  el  yerro  consistió  –como bien lo alegó el demandante y el  Delegado-  en que, al momento de fijar los mínimos y los máximos, se impuso la  pena establecida en el artículo 104 del Código Penal.   

Pues bien, el de primer grado, siguiendo las  reglas  del artículo 61-2 del Código Penal y con las reducciones del artículo  27  ibídem, por tratarse de un delito en el grado de tentativa, se ubicó en el  primer  cuarto,  eso  es,  150 a 202 meses y 15 días; monto al que “en   cuanto   a  la  imputación  del  concurso  heterogéneo  y  sucesivo,  con los delitos de hurto calificado y agravado tentado y porte ilegal  de  armas  de  fuego  se  adiciona  doce  (12) meses10”, para un total de 162 meses de prisión,  sin que el Tribunal corrigiera tal desacierto.   

De  esa  manera,  al  tener  en  cuenta  lo  dispuesto   para   el   homicidio   agravado,   transgredió   el  postulado  de  legalidad,  razón  por  la  cual  se  casará  la providencia impugnada, lo que, a su vez, obliga a realizar  la correspondiente redosificación.   

4.  Siendo  ello  así  y  toda  vez  que  se  trata  de  un concurso de  conductas  punibles,  la  Sala se detendrá en el punible que establezca la pena  más  grave,  el homicidio consagrado en el artículo 103 de la Ley 599 de 2000:  13 a  25  años  (156 a  300  meses),  frente  al  que  concurre  la circunstancia modificadora de la tentativa, lo que  significa que la pena sería de 78 a 225 meses, entonces tenemos:   

CUARTOS  

Mínimo             

Medios             

Máximo  

78 a 114.75  meses             

114.75  ,1  día a 151.5 m             

151,5  1día  a 188.25 m             

188.25,  1  día a 225 m.  

Como  el juzgador primigenio se situó en el  mínimo   del   primer   indicador,   que  sería  en  este  caso  (78  a  114.75  meses) e impuso la sanción  más  baja,  esto  es  78,  idéntica  postura  asumirá  la Sala en este primer  aspecto;  sin embargo, la Colegiatura no pude dejar de considerar que si la pena  equivocadamente  impuesta  por  el juez de primera instancia para el delito base  fue  de  150  meses  de prisión y sobre ese monto aumentó proporcionalmente 12  meses  por  el  hurto  calificado  y  agravado  en grado de tentativa y el porte  ilegal     de     armas    de    fuego,    al    disminuir    el    quantum  punitivo de aquél a 78 meses de  prisión,  lo  propio  se realizará con la conducta concursal, pues esta debía  ser menor.   

Frente a tal error, se impone establecer qué  proporción  de  esos  150  meses  inicialmente  impuestos corresponden a los 12  meses  con  los  que se acrecentó la pena por los delitos de hurto calificado y  agravado  en  grado  de tentativa y el porte ilegal de armas de fuego, y aplicar  ese mismo guarismo a la sanción finalmente fijada.   

En ese orden de ideas, tenemos  

DELITO BASE            

   

MONTO  DE  LA SANCIÓN EQUIVOCADAMENTE   IMPUESTA por ese delito             

   

PORCENTAJE  FRENTE A LOS 12 MESES AUMENTADOS  POR LAS CONDUCTAS QUE CONCURSAN  

Homicidio  agravado en grado de tentativa             

150  meses             

8%  

Establecido  el  porcentaje  de  pena,  se  aplicará  idéntico  guarismo  a  los  78  meses  de  prisión  con los que fue  sancionado.   

PENA A IMPONER POR EL DELITO  

BASE  DE  HOMICIDIO  SIMPLE  EN  GRADO  DE  TENTATIVA             

   

PORCENTAJE A AUMENTAR PORLOS DELITOS DE HURTO  CALIFICADO Y AGRAVADO Y PORTE ILEGAL DE ARMAS  %             

   

EQUIVALENTE EN MESES PARA AUMENTAR AL DELITO  BASE  

78  meses             

8%             

6.24   meses  

Entonces, a los 78 meses de prisión se le ha  de  incrementar  6.24 meses mas, que corresponden al concurso por los delitos de  hurto  calificado y agravado en grado de tentativa y de porte ilegal de armas de  fuego,    para    un    total    de    84.24    meses   prisión,   quantum   punitivo   que  resulta  menos  gravoso  para  el  sentenciado, al que se le habrá de deducir el equivalente al  40%,  producto  de  la aceptación de cargos previo al cierre de investigación,  motivo  por  el  cual,  la  sanción  a imponer en definitiva es la de cincuenta  punto  cincuenta  y  cuatro  (50.54)  meses  de  prisión o, lo que es lo mismo,  cincuenta  (50)  meses  y  dieciséis  (16)  días  de prisión, y, por el mismo  término,  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y  funciones    públicas.    En    lo    demás,    rigen    las   decisiones   de  instancia.   

En lo atinente a la censura en estudio y por  las  razones  aducidas, la Corte comparte el criterio plasmado por el Ministerio  Público.   

Anotación final  

La  Corte  realiza  un  vehemente llamado de  atención   a   las   autoridades  judiciales  que  conocieron  de  la  presente  actuación,   por  cuanto,  si  bien,  en  estricto  respeto  del  principio  de  congruencia  se  redosificó  la  pena  impuesta para el delito de homicidio, lo  cierto  es  que  a  términos  de  las circunstancias que rodearon los presentes  hechos,  la  conducta  a  imputar  era  la  de homicidio agravado, conforme a la  circunstancia  prevista  en  el  numeral  2 del artículo 104 del Código Penal.   

Una vez surtidas las notificaciones de ley,  remítase    el   expediente   en   forma   inmediata   al   juez   de   primera  instancia.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

Primero:         Casar         parcialmente el fallo de fecha 12 de enero  de  2010,  proferido  por  la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, en el  proceso   seguido   contra   Oscar  Alejandro  Pinzón  Gómez,  con  base  en  la  prosperidad  de  la causal  elevada  por  menoscabo  del  principio  de legalidad. Por lo tanto, excluida la  causal  de  agravación,  la  pena privativa de libertad se fija en 50  meses,  16  días  de  prisión  y, la  accesoria  de  inhabilitación en el ejercicio de derechos y funciones públicas  en término igual.   

Segundo: En todo lo  demás, el fallo atacado permanece incólume.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  el  expediente en forma inmediata al Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ LUIS  BARCELÓ CAMACHO   

            

FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

            

   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

            

   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  folio 3 y 4 cuaderno del Tribunal.   

2 Cfr.  folios 203-208 cuaderno original.   

3 Cfr.  folios 6-8 cuaderno original sin enumerar.   

4 Cfr.  folios  15-28 íb.   

5 Cfr.  folio 28 cuaderno de la Corte.   

6  Artículo  1°  del  Decreto  Ley  100 de 1980, y artículo 6° de la Ley 599 de  2000   

7 Cfr.  Sentencia del 17 de septiembre de 2003 Rad. 18412.   

8 Cfr.  folio 8  cuaderno original sin enumerar.   

9  “Circunstancias  de  agravación.   La  pena  será de veinticinco (25) a  cuarenta  (40)  años  de  prisión,  si  la  conducta  descrita en el artículo  anterior se cometiere: (…)”.   

10 Cfr.  folio 23 íb.     

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