42246(16-09-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

         FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

                Aprobado    acta    Nº  309   

Bogotá,             D.C.,  dieciséis   (16)   de  septiembre de dos mil trece (2013).   

V   I   S   T   O  S   

La  Sala resuelve la solicitud de cambio de  radicación  formulada  por  la  defensa  técnica, respecto del proceso seguido  contra  Deiner  Antonio  Zúñiga  Cobo, Elías Mandón Chogó y Olga del Carmen  Coronado  Atencia por los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico  y  porte  de  armas  de  fuego  o  municiones,  en  el Juzgado Tercero Penal del  Circuito  con Funciones de Conocimiento de Valledupar (Cesar).      

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

                                    

1. Sintetizados los hechos consignados en el  escrito  de  acusación,  se conoce que el 17 de agosto de 2010, siendo las 7:30  de  la noche, en un establecimiento público de la ciudad de Valledupar (Cesar),  Julio  Eliecer  Gámez  Bracho, sargento activo del Ejército Nacional, recibió  varios   impactos  de  arma  de  fuego  que  le  causaron  la  muerte  en  forma  instantánea.   

         En  desarrollo de la investigación adelantada por la fiscalía, se  logró  establecer  que  en  el  homicidio  participaron  miembros  de  la banda  criminal  conocida  como  “Bacrim  de Urabá”, quienes recibieron la suma de  diez millones de pesos para perpetrar el crimen.   

    Por los anteriores hechos, el  Delegado  del  Fiscal  General  de  la  Nación acusó a Deiner Antonio Zúñiga  Cobo,  Elías Mandón Chogó y Olga del Carmen Coronado Atencia. Posteriormente,  en  desarrollo de la audiencia preparatoria celebrada el 2 de agosto del año en  curso,  la  Juez  advirtió  que  el  abogado  defensor  de  los dos últimos en  mención,  había  presentado  escrito  solicitando el cambio de radicación del  proceso  a  otro  Distrito,  preferiblemente  Bogotá.  En consecuencia, dispuso  remitir  la  actuación a la Sala Penal del Tribunal Superior de Valledupar para  que   se  resolviera  la  anotada  petición,  así  como  otra  relativa  a  la  impugnación de competencia.     

El  juez  colegiado  en decisión del 28 de  agosto  pasado,  consideró  que en el caso de la especie, el conocimiento de la  petición   de   cambio   de   radicación  del  proceso  correspondía  a  esta  Corporación,  de conformidad con lo normado en el numeral 8 del artículo 32 de  la  Ley  906 de 2004, por involucrar cambio de distrito judicial durante la fase  del  juzgamiento, por lo que procedió de conformidad, no sin antes señalar que  encontraba  razonable que la actuación no continuara en el Distrito Judicial de  Valledupar,   en   atención  a  las  comprobadas  amenazas  contra  testigos  y  víctimas,  cuya  protección no se garantizaba de trasladarse el proceso a otro  Circuito Judicial.      

FUDAMENTOS DE LA PETICIÓN  

El  defensor  de los acusados, doctor José  Luís  Castro  Machuca,  señala  que  existen amenazas de muerte contra Eduardo  Elías  Gámez  Bracho,  hermano  del  obitado,  reconocido  como víctima en el  proceso,  como se registra en los escritos que el mencionado dirigió a diversas  autoridades,  entre  ellas  al  Presidente  de  la  República, Comandante de la  Décima Brigada de Valledupar y Fiscal General de la Nación.   

Agrega  que  una  testigo  de  nombre Yenis  Sofía  López  Pérez,  fue  asesinada luego de rendir entrevista a la policía  judicial,  donde  informó  del  conocimiento  que  tenía  sobre los móviles y  autores  del  homicidio  de  Julio  Eliecer Gámez Bracho, hecho que documenta a  partir  de  la entrevista rendida por la mencionada, el informe del investigador  que la recibió y el registro civil de defunción de aquella.   

También que existe un testigo presencial de  los  hechos,  de  apellido  Vides  Canedo,  que  en  declaración jurada aportó  información  vital  a  la  investigación.  Considera  que  las  circunstancias  anotadas  afectan  el orden público, las garantías procesales y la seguridad e  integridad personal de los intervinientes y de las víctimas.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De  acuerdo  con  el  numeral  8º  del  artículo  32  de la Ley 906 de 2004, la Sala de Casación Penal es competente   para   decidir   sobre  la  solicitud  de  cambio de radicación de procesos penales de un distrito judicial  a  otro  durante  el  juzgamiento,  como  sucede  en  este  evento,  en tanto el  peticionario  persigue  que la actuación se traslade de la ciudad de Valledupar  a la de Bogotá.   

2.  El  cambio de radicación, como excepción  a  las  reglas  de  competencia  por  el  factor  territorial, procede cuando se  acredita  en  debida  forma, que en el lugar donde se adelanta el juicio existen  circunstancias  que  pueden  afectar  el  orden  público, la imparcialidad o la  independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la  publicidad   del   juzgamiento,  la  seguridad  o  integridad  personal  de  los  intervinientes,  de  las  víctimas o de los funcionarios judiciales1.   

Por tanto, al peticionario corresponde en la  oportunidad  legal,  alegar  alguno  de  los anteriores supuestos y acompañar  las pruebas en que se funda2,         realizado  lo  cual  el  juez  que  esté  conociendo  del  proceso  remitirá  la  actuación  al superior funcional para  que decida.   

3. El requisito de la oportunidad se cumple  en  este  caso,  pues  la defensa técnica solicitó el cambio de radicación en  desarrollo  de  la  audiencia  preparatoria,  esto  es,  antes  de  iniciarse la  audiencia  de  juicio  oral  como  lo  exige  el  artículo  47 de la Ley 906 de  2004.   

4. Ahora bien, en relación con los motivos  expuestos  por  el  solicitante para demandar el cambio de radicación, la Corte  los  encuentra  fundados,  pues  las  amenazas de muerte de que ha sido víctima  Eduardo  Elías  Gámez Bracho, hermano del hoy occiso, aparecen demostradas con  sus  propias  manifestaciones  recogidas  en  sendos  escritos que el mencionado  dirigió  al Presidente de la República, al Comandante de la Décima Brigada de  Valledupar  y  al  Fiscal  General  de  la Nación de la época, en los que dice  temer  por  su vida y la de los miembros de su familia, y reclama protección de  las  autoridades ante las reiteradas intimidaciones, una de ellas recibida en su  teléfono celular el 2 de diciembre de 2011.   

Asimismo,  deben  tenerse  por  ciertas las  amenazas  de  muerte  dirigidas  contra  los  testigos,  una  de  las  cuales se  concretó  en  la persona de Yenis Sofía López Pérez, quien el 17 de junio de  2011,  había  rendido  entrevista  a  la  policía  judicial  donde suministró  información  relevante  sobre  los  móviles  y  autores del homicidio de Julio  Eliecer  Gámez  Bracho,  y  pese  a  la solicitud del investigador realizada en  informe  de  la  misma  fecha,  para  que  la  fiscal  del  caso  gestionara  la  protección  de  la  testigo, el día 23 del mismo mes y año fue muerta, según  consta  en el respectivo registro civil de defunción, expedido por solicitud de  la Fiscalía 25 Local URI de Valledupar.   

Además,  el  testigo  Dainer  José  Vides  Canedo,  quien  tuvo conocimiento personal sobre la planeación y ejecución del  homicidio,  y  rindió  declaración  jurada, aun cuando ingresó al programa de  protección  a  testigos  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  de donde  posteriormente  fue  expulsado  por  indisciplina,  se  encuentra  desaparecido,  según  lo  indicó  la  fiscal  del caso en comité de seguimiento realizado al  proceso     por     la     Dirección     Seccional     de     Fiscalías     de  Valledupar.           

Sin  lugar  a  dudas,  el  riesgo  para  la  seguridad  o  integridad personal de los testigos, cuya comparecencia al proceso  corresponde  garantizar  al  Estado,  y  resulta  de  suma  importancia para los  intereses        de        la        justicia3,  en  tanto es su obligación  aportar  el  conocimiento personal sobre el delito y sus responsables, afecta el  normal desarrollo de la administración de justicia.   

Así lo afirmó la Sala en su caso similar,  al señalar que:   

“La integridad  de  los  testigos, en casos específicos como el que es objeto de estudio, puede  influir  en el destino final del juicio, toda vez que de una u otra manera, como  se  ha  verificado en este evento, pueden ser influenciados para que declaren de  una  manera  parcializada  o  desvirtúen  sus  versiones iniciales.”4   

         En  ese  orden,  resulta  procedente  la  solicitud  de  cambio  de  radicación,   pues   es  razonable    afirmar   que   mantener   la  asignación  del  proceso  en  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  con  Funciones de Conocimiento de Valledupar (Cesar), no garantizaría  el   adecuado   ejercicio   de   la   administración  de  justicia,  en  tanto  a  esa  ciudad  deberán  desplazarse  los testigos para declarar en juicio, con el  innegable  riesgo  para su  seguridad   e   integridad  personal,  como  se  deprende  de  los  antecedentes  reseñados  párrafos  atrás.       

Así las cosas, se  ordenará  radicar  el conocimiento de este asunto, en  los   Juzgados  Penales  del  Circuito  con    Funciones    de   Conocimiento   de   Bogotá   (reparto), para lo de su trámite.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA     DE     JUSTICIA,     SALA     DE     CASACIÓN     PENAL,   

R E S U E L V E  

         PRIMERO:       DISPONER     el     cambio     de    radicación    del    proceso    seguido   contra   Deiner  Antonio  Zúñiga  Cobo,  Elías  Mandón Chogó y Olga del  Carmen      Coronado     Atencia,     del Distrito Judicial de Valledupar, al de Bogotá.   

         SEGUNDO:           ASIGNAR el conocimiento de la actuación  a  los  Juzgados  Penales  del Circuito con Funciones de Conocimiento de Bogotá  (reparto).   

           

         Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cópiese,  comuníquese  y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTINEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                                                   FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                             GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS      GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Artículo 46 de la Ley 906 de 2004.   

2  Artículo 48 ibídem.   

3 Auto  del  13 de diciembre de 2005, radicación 24490. Criterio reiterado en autos del  7  de  marzo de 2006, radicados 25015 y 25017; y auto del 25 de octubre de 2007,  radicación 28609.   

4 Auto  del 10 de octubre de 2006, radicado 26119.     

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