41810(24-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Bogotá  D. C., veinticuatro (24) de julio de  dos mil trece (2013).   

D  E  C   I  S  I  Ó  N   

Dentro del término previsto en el artículo  7º        de        la        Ley        10951   de   2006,  “por  la  cual  se  reglamenta  el  artículo 30 de la Constitución  Política”,          se         resuelve   la  impugnación  interpuesta  contra  el  auto  de  12  de julio de 2013, mediante el cual un Magistrado de la  Sala    Penal    del    Tribunal    Superior    de  Medellín,   negó   el   amparo   de   hábeas  corpus, impetrado por cada uno de  los  defensores  técnicos  de los procesados ESNEIDER  MONTOYA  SÁNCHEZ  y MIGUEL  ÁNGEL HERNÁNDEZ QUINTERO.   

A  C  T  U A C I Ó N    D E  L   T R I B U N A L   

El   Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Medellín, el 12 de  julio  de  2013,  admitió la  acción  pública  de hábeas corpus, incoada por los defensores de ESNEIDER  MONTOYA  SÁNCHEZ  y       MIGUEL      ÁNGEL      HERNÁNDEZ      QUINTERO,    quienes  presentaron  escritos  por  separado  con  idéntica argumentación;  en  el  mismo  auto, ordenó oficiar al  Juzgado    15    Penal   del   Circuito,  a la Cárcel de Bellavista y al Centro de Servicios Judiciales de  esa  ciudad,  a  fin  de allegar información detallada sobre los motivos por lo  que se encontraban detenidos los accionantes.   

P R O V E Í D O   I M P U G N A D  O   

El  mismo día, esto es el 12 de julio abril  de  2013, el Magistrado negó  por    improcedente    la    acción    de   hábeas  Corpus,  con  base  en  los  siguientes  elementos  de  juicio:    

i) Los defensores  alegaron  que sus prohijados no podían estar privados de la libertad por cuanto  se  les  concedió  la suspensión condicional de la ejecución de la pena desde  el  9  de  julio de 2013, previa caución prendaria de 100.000 pesos, que fueron  consignados de manera inmediata.   

2) Con base en la  información  impartida  por  las autoridades judiciales y administrativas a las  que  se  les pidió información sobre el caso, a los accionantes se les imputó  los   punibles   de   hurto  (calificado  y  agrava)  en  la  modalidad  de  tentativa  en concurso con el de  uso   de   menores   de  edad  en  la  comisión  de  delitos,  a quienes por ocasión de los mismos, se les  impuso medida de aseguramiento de detención preventiva.   

3) Los procesados  referidos,  preacordaron  con la fiscalía la aceptación de cargos por el reato  contra  el patrimonio económico, motivo por el cual, el 24 de junio de 2013, el  juzgado  de conocimiento, “decretó la ruptura de la  unidad  procesal”,  a  fin de continuar por separado  con  el curso procesal de cada infracción, dejando en claro, que el 11 de julio  siguiente,   la   transgresión   elevada  contra  la  autonomía  personal,  le  correspondió  por  reparto  al  Juzgado 16 Penal del  circuito   de  Medellín,  por  tanto,  consideró  la  magistratura  que  en  el  presente  caso,  no  se  ha prolongado ilegalmente la  libertad  de los actores al mediar orden judicial por el punible de uso  de  menores  de  edad  en  la comisión de delitos, la cual se encuentra vigente.   

Como el hábeas corpus impetrado por cada uno  de  los togados no hizo ninguna mención al delito contra la autonomía personal  cuya   pena   oscila   entre   10   y  20  años  de  prisión,  “de    bulto    justifica   la   continuidad   de   la   medida   de  aseguramiento”,  circunstancia  por la cual, ordenó  compulsar  copias  para  que  se  investiguen  a  los  defensores  por presuntas  conductas      disciplinarias      –mala   fe-  en  el  ejercicio  de  la  profesión.      

    

S   U   S   T   E   N   T   A   C   I  Ó  N     D E L    R E C U R S O   

Los     accionantes     ESNEIDER  MONTOYA  SÁNCHEZ  y   MIGUEL   ÁNGEL  HERNÁNDEZ  QUINTERO,  impugnaron  lo decidido por  el  Juez  Colegiado, cuando se le notificó el contenido del proveído dentro de  la  acción  constitucional  de  hábeas  corpus;  no obstante, su inconformidad  exclusivamente       se       materializó      con      un      “apelo” frente a la negativa del amparo,  sin  que  hubiesen  presentado  algún  elemento  de  juicio  adicional, para en  derecho resolver.    

C O N S I D E R A C I O N  E S   

Al  tenor  de lo dispuesto en el numeral 2º  del  artículo  7º de la Ley 1095 de 2006, el suscrito Magistrado es competente  para  resolver  la  impugnación  elevada  contra  el auto por medio del cual el  Tribunal    Superior    de    Medellín,               negó        el        hábeas corpus.   

Como    los   accionantes   ESNEIDER  MONTOYA  SÁNCHEZ  y   MIGUEL   ÁNGEL  HERNÁNDEZ  QUINTERO,  jamás  sustentaron  su  inconformidad  contra  la  providencia proferida por el  Tribunal  de  Medellín, sus  pretensiones  se  quedaron  sin  argumentos y vacías de contenido; sin embargo,  por  garantía  de  los  derechos  constitucionales  fundamentales debidos a las  partes,  el  suscrito  funcionario puntualizara algunos aspectos inherentes a la  temática  elevada y le dará respuesta a las mismas interrogantes esbozados por  los  profesionales  del  derecho,  teniendo presente, como es obvio, lo resuelto  por el Juez colegiado, tal y como sigue:   

1.  La  acción  pública  de  hábeas corpus  participa  de  una  doble  connotación: como derecho fundamental y como acción  constitucional,  para  reclamar la libertad personal de quien es privado de ella  con  violación  de las garantías establecidas en la constitución o en la ley,  o  cuando  la  restricción  de  la  libertad se prolonga de manera ilegal, más  allá  de los términos consagrados a la autoridad para realizar las actuaciones  que correspondan dentro del respectivo proceso judicial.   

2. Por otro lado,  si  la  persona  es  privada  de  su  libertad  por  decisión de un funcionario  competente,  adoptada  dentro de una actuación en trámite o ya finalizada, las  solicitudes   de  libertad  tienen  que  ser  propuestas  inicialmente  ante  la  autoridad  designada  por  la  Ley  para  tal efecto2   y   contra   su   negativa,  concierne   interponerse   los   recursos   ordinarios,  antes  de  promover  la  acción pública de hábeas corpus.   

Ello  es  así,  excepto  si  la  decisión  judicial  que  interfiere en el derecho a la libertad personal puede catalogarse  como  una  vía de hecho o se  vislumbra    la    prosperidad    de    alguna   de   las   otras   causales  genéricas  que hacen viable la  acción    de    tutela;  hipótesis  en la cual, aun cuando se encuentre en curso un proceso judicial, la  garantía  en estudio podrá interponerse de manera urgente e inmediata con base  en  el  derecho  fundamental  a  la  libertad,  cuando sea razonable percibir el  advenimiento  de un mal mayor o de un perjuicio irremediable, en caso de esperar  la   respuesta  a  la  solicitud  elevada  ante  el   funcionario  judicial  competente    y    autorizado   para   resolver   tales   peticiones3.   

3. Así las cosas,  el  hábeas corpus impetrado  a   nombre  de  señores  ESNEIDER  MONTOYA  SÁNCHEZ  y  MIGUEL ÁNGEL HERNÁNDEZ  QUINTERO,   se   muestra  improcedente  e infundado,  tal  y  como  lo  afirmó  la  magistratura, por cuanto,  subsiste  una  orden judicial de 30 de noviembre de 2012, impartida  por el  Juez  Quinto Penal Municipal con Funciones de Control  de  Garantías  de  Medellín,  quien  les decretó la  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva en centro carcelario, tanto  por  el  Hurto (calificado y  agravado)  en  la  modalidad  de  tentado,  como  por el punible de uso  de  menores  de  edad  en  la comisión de delitos,   consagrado   en   el   artículo  188  D  de la Ley 599 de 2000, previo a ello, legalizó las  capturas   y   avaló   las   imputaciones   jurídicas   por   los  dos  reatos  señalados4.   

Bajo  ese rasero, es claro que desde ningún  punto  de  vista jurídico, se le ha prolongado de manera indebida el derecho de  locomoción  a  los  inculpados,  es más, el mismo se halla limitado, de nuevo,  con  ocasión  al  punible contra la autonomía personal, el cual, fue escindido  por  las  instancias en virtud del preacuerdo celebrado en relación con el otro  reato,  si  ello  es  así,  desde el 11 de julio de este año, se tramita en el  Juzgado     16     Penal     del    circuito    de  Medellín,  la  comisión  de  tal  punible; autoridad  judicial  a  la  que deben remitirse los inculpados, para enterarse de todos los  pormenores relacionados con la privación de la libertad.   

Lo precedente, por cuanto, una vez verificado  el  preacuerdo  celebrado  el 24 de junio de este año, se ordenó la ruptura de  la  unidad  procesal,  motivo  por el cual, el Juzgado  Quince   Penal   del   Circuito   con   Funciones   de  Conocimiento,  los condenó por el delito de hurto (calificado y agravado) en la  modalidad  de  tentado,  a la pena de treinta y tres (33) meses de prisión; por  otro  lado,  en  lo  relacionado  con  el punible contra la autonomía personal,  determinó:   

“FOTOCOPIAR  el  expediente  con  CUI  05001160002062012-70659,  correspondiente este radicado al  proceso  que  la  fiscalía  123  seccional  continuará por el delito de uso de  menor  para  la  comisión  del delito contra los ya mencionados… toda vez que  corren  términos  para realizar audiencia preparatoria en la investigación por  uso  de  menor  de  edad”5.   

Por   último,   con  tales  lineamientos,  aplicables  en  lo atinente al caso en examen, ha de decirse que, descartada por  completo  cualquier  vía  de  hecho  o  circunstancia  genérica similar u otro  supuesto;  amén  de  no  haberse vulnerado instrumento internacional alguno, ni  norma   del  Bloque  de  constitucionalidad  o  legal,  los  planteamientos  del  Tribunal   de   Medellín,  permanecen incólumes.   

Con  fundamento  en lo expuesto, el suscrito  Magistrado  de la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

R  E  S   U  E  L  V  E   

Primero:  Confirmar  el  auto  de  12  de   julio  de  2013,  mediante el cual un Magistrado  de   la   Sala   Penal   del   Tribunal  Superior  de  Medellín,  negó  por  improcedente  e infundado el  hábeas corpus  invocado por cada uno de los defensores  de   los   procesados   ESNEIDER   MONTOYA  SÁNCHEZ  y  MIGUEL ÁNGEL HERNÁNDEZ  QUINTERO.   

Segundo: Contra la  presente providencia no procede recurso alguno.   

Tercero:  Cópiese,   notifíquese,  devuélvase  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Magistrado  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Diario oficial No. 46.440, del 2 de noviembre de 2006.   

2  El  artículo  154  de  la  Ley  906 de 2004, modificado por el 12 de la Ley 1142 de  2007,  enumera  los  actos  que deben tramitarse en audiencia preliminar ante un  Juez   Penal   Municipal  de  Garantías;  entre  ellos,  “las  peticiones  de  libertad   que  se  pretenden  con  anterioridad  al  anuncio  del  sentido  del  fallo”.   

3  Se  relaciona  lo  precedente con lo expresado por la  Corte  Constitucional  en  Sentencia  C-187  de 2006, al estudiar el proyecto de  Ley    estatutaria   de  hábeas corpus (convertido  posteriormente  en  la  Ley  1095 de 2006),   al   tratar   por   vía   de  ejemplo  algunas  hipótesis  de  prolongación ilegal de la privación de la libertad.   

4 Ver  folio 27, c.o.1.   

5 Ver  folio 166, c.o. 2, (fotocopia del proceso).     

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