41645(03-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

   

   

Aprobado acta Nº 208  

Bogotá  D.C.,  tres  de  julio  de  dos  mil  trece   

VISTOS  

La   Sala  se  ocupa  de  la  colisión  de  competencias  suscitada  entre  los  jueces  Dieciocho  de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Bogotá  y su homólogo Adjunto de Descongestión de  Facatativá,  quienes  se niegan a realizar la vigilancia de la ejecución de la  pena   del  señor  RODOLFO  ALEXANDER  VILLAMIZAR  RICO,  condenado  por  hurto  calificado  y a quien le fue concedido el sustituto de la prisión domiciliaria.   

ANTECEDENTES  

La  fase  de  la  ejecución  de  las  penas  impuestas  al  señor  RODOLFO ALEXANDER VILLAMIZAR RICO -18 meses de prisión e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término-   por  el Juzgado Promiscuo Penal Municipal de Guaduas por  el  delito  de hurto calificado en grado de tentativa1,  le  fue  asignada al Juzgado  Dieciocho de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá.  

El 15 de febrero de 2012 el condenado, recién  capturado  en  esta  ciudad,  fue  dejado a disposición del mencionado despacho  judicial,  y  mediante  auto de 6 de diciembre del mismo año, a VILLAMIZAR RICO  le  fue  concedida  la  medida  sustitutiva de la prisión domiciliaria para ser  cumplida  en  su residencia ubicada en esta capital,  por parte del Juzgado  Décimo  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de Descongestión de  Bogotá,  creado  solamente  para  resolver  las  solicitudes  pendientes, y por  tanto,  luego  de emitida la decisión en cita, la actuación volvió al juzgado  de  origen  –el Dieciocho de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad-.  

Mediante  auto  de  17  de  mayo,  el Juzgado  Dieciocho  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá  –al  que  regresó  el  proceso una vez  resuelta  la  solicitud  de sustitución- profirió auto de sustanciación en el  que,  invocando un precedente jurisprudencial de esta Corporación del año 2003  y  unos Acuerdos de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura  de  1999,  dispuso  el  envío  del  proceso al Juzgado de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Facatativá por corresponder al Circuito Judicial en  que   se   profirió   la   sentencia   condenatoria   de   cuya  ejecución  se  trata.  

A su turno, tal autoridad judicial aceptó la  colisión  negativa de competencias formulada por el remitente, aduciendo que si  la  residencia  del  penado  se  encuentra  en  Bogotá, el llamado a vigilar la  ejecución  de  la  pena  es el juez con sede en dicha ciudad; y por tanto   envió   el   proceso   a   esta   Colegiatura   a  fin  de  que  resolviera  el  conflicto.    

CONSIDERACIONES  

Esta Corporación es la llamada a dirimir las  colisiones  de  competencias  suscitadas    “en asuntos  de  la  jurisdicción  penal  entre  las  salas  de  un  mismo  tribunal,  entre  tribunales  o  entre  éstos  y  juzgados  de  otro  distrito  judicial; o entre  juzgados   de   diferentes distritos.”,  según  lo  dispuesto en el numeral 4º del artículo 75 de la Ley 600 de 2000.  

   

La colisión de competencias fue el mecanismo  que  fijó  el Legislador para determinar, cuando existe discusión entre varios  jueces,   cuál  de  ellos  es  el  llamado  a conocer de unos determinados  hechos,  en  desarrollo  del principio de legalidad del juez, que hace parte del  plus  que  integra  junto  con  la  legalidad  del  delito,  de  la  pena, y del  procedimiento.  

El problema jurídico puesto a consideración  de  la  Sala  es:  cuál  es  el juez llamado a vigilar la ejecución de la pena  privativa  de la libertad de quien disfruta de prisión domiciliaria; el cual ya  ha  sido resuelto por esta Corporación, en el sentido de advertir que es el que  tiene sede en el lugar en que se cumple la sanción.  

No  cabe  duda  de  que si en el asunto de la  referencia  la  prisión  domiciliaria  se ejecuta en la ciudad de Bogotá es el  juez  con  jurisdicción  en ella, el llamado a vigilarla  mientras en ella  se cumpla tal medida.  

Ya    lo    había    señalado    esta  Corporación2  al  interpretar,  precisamente  el  artículo  79 de la Ley 600 de  2000, norma llamada a regular la situación objeto de controversia:  

“Ahora bien, debe precisarse que el juez de  ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad  conoce  de  aquellas  condenas  impuestas  por  los jueces del Distrito Judicial al que pertenecen; y además de  la  ejecución  de  las  penas  de  los  internos privados de la libertad en los  establecimientos  penitenciarios ubicados en su distrito judicial, sin que, para  dicho   evento,  importe  la  ubicación  del  funcionario  de  conocimiento.”   

   

Y  por  extensión  también  conocen  de las  ejecuciones   de  la  prisión  domiciliaria  que  se  cumplan  en  su  distrito  judicial.   No entenderlo así, sería admitir que un juez con domicilio en  una  ciudad  distante  de aquella en que transcurre la prisión domiciliaria sea  el  encargado  de  ocuparse  de verificar todos los aspectos relacionados con su  acatamiento,  esto es, si el condenado ha cumplido con los requisitos necesarios  para  eventualmente  concederle la libertad condicional, o los vinculados con la  redención  de  la  pena  y  la  sustitución,  suspensión  o  extinción de la  sanción  penal,  como  lo  disponen  los  numerales  3º   y 4º  del  artículo  79  de  la  Ley  600 de 2000; lo cual sería restarle todo el sentido  práctico  a  las  normas  sobre  competencia  y cuestionar de manera absurda su  alcance jurídico.   

Sin   que   resulten   necesarios   mayores  argumentos,  se  dirime la colisión asignando la vigilancia de la ejecución de  la  prisión  domiciliaria  concedida  a  RODOLFO  ALEXANDER  VILLAMIZAR RICO al  Juzgado   Dieciocho   de   Ejecución   de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Bogotá.  

En mérito de lo expuesto la Sala de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.  DISPONER  que el competente para conocer  de  la  vigilancia  de  la  ejecución  de  la prisión domiciliaria concedida a  RODOLFO  ALEXANDER  VILLAMIZAR  RICO,  es  el Juzgado Dieciocho de Ejecución de  Penas   y   Medidas   de   Seguridad   de   Bogotá,  a  donde  se  enviará  la  actuación.  

   

2.   COMUNICAR  esta  decisión  al  Juzgado  Adjunto  de  Descongestión  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de  Facatativá, y al señor RODOLFO ALEXANDER VILLAMIZAR RICO.  

   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

             

 

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ          

 

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                          FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO          

 

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ                   MUÑOZ                          GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ          

 

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO                          JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ          

                   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

      

1  Sentencia proferida el 1º de noviembre de 2006.  

         

2  Colisión   de   competencias   de   21   de   septiembre   de   2011   radicado  37421.     

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