41589(28-08-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

                                  Aprobado acta N° 279.   

Bogotá  D. C., veintiocho (28) de agosto de  dos mil trece (2013).   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  de   la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  NAYIR  CASTRO DÍAZ contra la sentencia del  12  de  abril  de  2013  mediante  la  cual  el  Tribunal  Superior de Medellín  modificó  el fallo proferido por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Turbo  el  27 de septiembre de 2012 para negar al aludido la prisión domiciliaria como  padre  cabeza  de  familia.  El juez lo condenó, por vía anticipada, a la pena  principal  de  81  meses de prisión y a la accesoria de inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas por idéntico término, como autor  responsable  del  delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de  fuego, accesorios o municiones.   

HECHOS  

          Los   resumió   el   juez   de   primer   grado   de  la  siguiente  manera:   

          “El  4  de  agosto  del año 2011, a eso de las 2 y 50 minutos una  patrulla  de  policía desarrollaba actividades de vigilancia en el sector “La  Orillana”  de  este  municipio  (se  alude a Turbo),  específicamente  en  la  calle  104  con  carrera 15,  barrio  Jesús  Mora.  Solicitaron requisa a una persona que en el lugar estaba,  encontrando  en  su  poder, dentro de un bolso que portaba un arma de fuego tipo  revólver,  marca  Llama,  calibre  32  largo, número de identificación serial  382,  modelo  Martial,  y  cinco (5) cartuchos, el cual le fue incautado  y  fue además privado de la libertad”.   

          Es  de  precisar que la persona así capturada responde al nombre de  NAYIR    CASTRO    DÍAZ.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1. En audiencia preliminar realizada el 5 de  agosto  de  2011, el Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Turbo, con funciones  de    control    de   garantías,   legalizó   la   captura   de   NAYIR   CASTRO   DÍAZ.  Acto  seguido  la  Fiscalía  le  formuló  imputación  por  el  delito de fabricación, tráfico,  porte  o  tenencia  de  armas  de  fuego,  accesorios  o municiones. En la misma  diligencia  el  juez  lo afectó con  medida de aseguramiento de detención  preventiva.   

2.  El  5  de  octubre del precitado año la  Fiscalía     presentó    escrito    de    acusación    contra    CASTRO  DÍAZ, con fundamento en el cual el  Juez  Primero  Penal  del Circuito también de Turbo llevó a cabo el 5 de julio  de  2012  la  respectiva audiencia, en cuyo desarrollo el procesado se allanó a  los cargos.     

3.  El  16  de  agosto siguiente el juez del  conocimiento  realizó  la audiencia de individualización de la pena y el 26 de  septiembre  del  mismo  año profirió la sentencia de primera instancia, contra  la  cual  interpuso  recurso  de  apelación  tanto  la defensa como el acusado.   

4.  Por  esa  vía,  el Tribunal Superior de  Antioquia  declaró  desierto  el  recurso  interpuesto  por  el profesional del  derecho   en   mención,   pero  modificó  el  fallo  impugnado  para  negar  a  NAYIR   CASTRO   DÍAZ   la  prisión domiciliaria como padre cabeza de familia.   

5.  Contra  la sentencia de segundo grado la  defensa     promovió     oportunamente    el    recurso    extraordinario    de  casación.   

LA  DEMANDA   

          Al  amparo  de la causal primera de casación de la Ley 906 de 2004,  el  actor  denuncia  la  violación  del  debido  proceso porque el Tribunal, no  obstante  declarar  desierto el recurso de apelación interpuesto por la defensa  por  indebida  sustentación,  entró  a modificar el fallo de primera instancia  para  negar al procesado NAYIR CASTRO DÍAZ  la  prisión  domiciliaria,  sin que ese aspecto fuese ni siquiera  motivo de alzada.   

         

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

         

Constituye  presupuesto  para  acceder  al  recurso  extraordinario  de casación, según lo tiene previsto el artículo 182  de  la  Ley 906 de 2004, la existencia de interés jurídico, de tal manera que,  como   lo  establece  el  artículo  184  ibídem,  su  ausencia  conduce  a  la  irremediable inadmisión de la demanda.   

          La  jurisprudencia  de  la  Sala  tiene  dicho  que  en los casos de  allanamiento  a cargos el sentenciado solamente tiene interés para controvertir  el  quantum  de  la  pena  y  los   aspectos referidos a su determinación,  evento  este último en que también le está vedado, si se trata de preacuerdo,  discutir  los términos de su responsabilidad y de la sanción, siempre y cuando  el       juez      los      haya      respetado1.   

En  ese  sentido, la Corte ha expresado que  cuando  el  procesado  admite  los  cargos  atribuidos  en  su  contra  opera el  principio  de  no  retractación, surgiendo la imposibilidad para quien efectúa  tal  asentimiento  en  forma  libre,  informada  y  consciente  de  discutir  lo  relacionado  con  la  responsabilidad  penal  admitida,  bien  sea para pregonar  posteriormente  su  inocencia  (retractación  total) o en procura de buscar una  forma  de  degradación  (retractación parcial), salvo demostrarse que en dicho  acto  se  incurrió  en vicios de consentimiento o en vulneración de garantías  fundamentales,  tal  como lo prevé el inciso cuarto del artículo 351 de la Ley  906 de 2004.   

En  el  presente evento, el actor plantea la  vulneración  del  debido  proceso,  garantía  de  estirpe fundamental que, por  ende, habilitaría la procedencia del recurso extraordinario.   

Al  respecto,  se advierte que el demandante  cuestiona  al  Tribunal  por  examinar  un  tema  no  incluido  en el recurso de  apelación,  en  concreto,  lo  relativo  a  la prisión domiciliaria como padre  cabeza  de  hogar,  sobre  el  cual,  según  se  infiere de la demanda, habría  decidido sin ostentar competencia para el efecto.   

Lo primero a destacar sobre el particular es  la  forma  deficiente como el impugnante postula el reproche porque, conforme lo  tiene   suficientemente  decantado  la  jurisprudencia  de  la  Sala2,  cuando  por  vía  de  casación  se aduce nulidad por falta de competencia, es necesario que  el  actor  formule  el  cargo  con apoyo en la causal segunda y lo desarrolle al  amparo   de   los  lineamientos  propios  de  la  causales  primera  o  tercera,  demostrando  que  se  incurrió  en  violación  directa  o  indirecta de la ley  sustancial.   

En  tal virtud, si se opta por la violación  directa  de la ley, corresponde al casacionista indicar las disposiciones que el  fallador  aplicó  indebidamente  o  aquellas  que  dejó  de  aplicar o las que  interpretó  inadecuadamente,  según sea la naturaleza de la violación directa  aducida,   así   como   expresar   las  razones  jurídicas  que  sustentan  el  cargo.     

Por  su  parte,  si  el  actor  denuncia  la  violación  indirecta  de la ley, deberá expresar si proviene de error de hecho  o  de  derecho  en la apreciación de las pruebas, así como señalar el sentido  del  yerro,  esto es, en el primer caso (error de hecho) precisar si se trata de  falso  juicio  de existencia, falso juicio de identidad o falso raciocinio. Y en  el  segundo evento (error de derecho) indicar si se incurrió en falso juicio de  legalidad o en falso juicio de convicción.   

En  el  caso  objeto  de  estudio, el censor  pretermitió  la  regla  casacional  en  mención,  pues  se limitó a aducir la  violación  del  debido  proceso,  sin desarrollar el ataque con sujeción a los  parámetros  inherentes  a  las  causales  primera  o  tercera. De ahí que haya  omitido  precisar  y,  con  mayor  razón,  demostrar si la falta de competencia  aducida provino de la violación directa o indirecta de la ley.   

Aparte de lo anterior, encuentra la Corte que  el  libelista,  al  sustentar  la censura, pervierte el principio de corrección  material  que  rige  en  materia casacional. Acorde con ese axioma, las razones,  fundamentos  y  contenido  del  ataque  deben  corresponder  en  un  todo con la  realidad                   procesal3   

.  

Tal situación no acontece en este caso, pues  el  actor  pasa  por  alto  que el ad quem se  pronunció  sobre  el  punto cuestionado en el libelo porque ese  tópico   fue   objeto   de   inconformidad   por   el   procesado  NAYIR   CASTRO  DÍAZ  en  el  recurso  de  apelación  que en forma separada interpuso el antes nombrado, impugnación que,  por ende, facultó al Tribunal para abordar el asunto.   

Si bien esa corporación terminó negando la  concesión  de  la  prisión  domiciliaria  como  padre  cabeza  de  hogar, ello  obedeció  a  que  el a quo, a  pesar  de examinar de fondo el tema y concluir en su improcedencia en este caso,  optó  en  la  parte resolutiva del fallo, en forma contradictoria, por señalar  que  se  abstenía de resolver al respecto, incorrección entonces subsanada por  el ad quem.   

En  consecuencia,  atendida  la  inadecuada  sustentación  del único cargo formulado, la Sala inadmitirá la demanda objeto  de  examen, considerando además la no concurrencia de circunstancia vulneradora  de  garantías  fundamentales que imponga superar los desaciertos técnicos para  decidir de fondo.   

Se  precisará,  finalmente,  que  contra la  decisión  inadmisoria  del  recurso  de  casación  sólo  cabe el mecanismo de  insistencia,  conforme  lo  tiene  establecido el artículo 184 de la Ley 906 de  2004,  cuya  interposición  procede  bajo  las reglas fijadas en jurisprudencia  reiterada         de         la         Sala4.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

INADMITIR   la  demanda  de  casación  interpuesta por el defensor de  NAYIR  CASTRO  DÍAZ, por las  razones expuestas en la anterior motivación.   

         De  conformidad con lo dispuesto en el inciso segundo del artículo  184  de  la  Ley  906  de  2004 y en los términos referidos en el acápite  final    de    esta    determinación,    contra    la    misma    procede    la  insistencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO              FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO            

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ               GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO             JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Providencia del 14 de septiembre de 2009, radicación 32032.   

2  En  ese  sentido,  ver  auto  del  12  de diciembre de 2003. Rad. 21379. En el mismo  sentido, auto del 18 de noviembre de 2008, radicación 30710.   

3 Cfr. Auto del 2 de mayo de 2012, radicación 26846.   

4  Providencia del 12 de diciembre de 2005, radicación 24322.     

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