41459(11-09-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado acta número 302  

Bogotá,  once  de  septiembre  de  dos  mil  trece.   

Decide  la  Sala  sobre  la  admisión  de la  demanda  de  revisión  presentada por la abogada Nubia Soraya  Mena, quien  se  proclama  representante  de  víctimas,  contra  la  sentencia  del  15  de abril de 2013 proferida por el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  mediante  la cual confirmó la condena que, al  parecer,  le  impuso el Juzgado 7° Penal del Circuito de conocimiento a Julieth  Paola  Cortés  Moreno,  Ricardo  Cortés Moreno y Érika Murillo Vargas, por el  delito de estafa.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El artículo 194 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004,  establece  que  la  demanda  de revisión debe contener: i) la  determinación   de   la   actuación   cuya   revisión   se   demanda  con  la  identificación  del  despacho que produjo el fallo; ii) el delito o delitos que  motivaron  la  actuación  procesal y la decisión; iii) la causal que se invoca  así  como  los  fundamentos de hecho y de derecho en que se apoya la solicitud;  iv)  la relación de las evidencias que fundamentan la petición; v) además, se  debe  allegar  copia  o fotocopia de las decisiones de única, primera y segunda  instancia, más la constancia de su ejecutoria.   

En  forma adicional, el artículo 193 Ib., en  cuanto  a  la legitimación para promover la acción, señala que pueden hacerlo  el    fiscal,    el    Ministerio   Público,   el   defensor   y   demás   intervinientes,  éstos  últimos  facultados   cuando   quiera  que  ostenten  interés  jurídico  y  hayan  sido  legalmente  reconocidos  dentro  de  la  actuación  materia  de  revisión para  promover  la  acción,  pudiendo  actuar directamente en caso de ser abogados en  ejercicio, o confiriendo poder especial al efecto.   

Los    requisitos   enunciados   resultan  indispensables  para  admitir  a trámite la demanda de revisión, pues a partir  de  ellos  es  que  la  Corporación  encargada de adelantarla puede advertir la  grave  injusticia  que  debe  corregir  en  un  asunto que hizo tránsito a cosa  juzgada.   

En otros términos, el carácter rogado de la  acción  de  revisión impone al accionante la obligación procesal de acreditar  los  requisitos formales y sustanciales de la demanda so pena de su inadmisión,  de conformidad con lo previsto por el artículo 195 Ib.   

Como  quiera  que  la acción de revisión se  ejerce  respecto  de  un proceso penal ya culminado, si el interesado no ostente  la  condición  de  abogado  y  desea promoverla, es necesario que otorgue poder  especial  a  un  profesional  que  lo  represente  judicialmente, quien a su vez  deberá  acreditar tal calidad, explicando con precisión los fundamentos de las  pretensiones,   que   permitan   reconocer   la   viabilidad   de  adelantar  el  trámite.   

Así lo ha precisado la Sala:  

“…  la  única limitante prevista por el  ordenamiento  consiste  en  que  la  demanda  se  presente  por  un abogado  titulado  que  tenga poder especial para hacerlo, así sea  el   mismo  profesional  que  intervino  en  el  trámite  ordinario,  o  de  un  defensor  distinto,  pues  se  trata de una actividad  posterior  a  la  culminación  del  proceso,  que comprende la elaboración del  líbelo  según  precisos  requisitos  formales,  la  invocación  de  concretas  causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de los fundamentos jurídicos y  fácticos,  la relación de las pruebas que se aportan para demostrar los hechos  básicos  de  la  petición,  y  una  adecuada  sustentación  compatible con la  naturaleza  de  la causal que se invoca, todo lo cual es, evidentemente, materia  de    especiales    conocimientos   jurídicos.”1   

En  el caso en examen, tal presupuesto no se  acredita,  como quiera que quien dice actuar en nombre de las víctimas, omitió  aportar   el   poder  otorgado  para  promover  esta  concreta  acción,  razón  suficiente  para  que  la Sala inadmita de plano la demanda según lo dispone la  norma             antes            citada2,          más   aún,  cuando   el   libelo   ni   siquiera   precisa  la  causal  invocada,    los    fundamentos   fácticos     y     jurídicos    que    la    sustentan3,        tampoco       acompaña   las   copias  de  la  sentencia  ni  la  constancia  de  ejecutoria   y,  en  términos  generales,  desconoce  las  finalidades  que  se  pretenden con esta acción.   

Ante   este   panorama,   dado  el evidente  incumplimiento  de  los  presupuestos  legales  de  admisibilidad de la demanda,  se impone inadmitirla de plano por mandato del citado  artículo 195 del Código de Procedimiento Penal.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Rechazar la demanda  de revisión propuesta por la abogada Nubia Soraya Mena.   

Procede recurso de reposición.  

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                       FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO       

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                         GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO       SALAZAR  OTERO                                  JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Auto  del    1-11-01    Rad.18270,   reiterado   en   proveído   de   23-11-06   Rad.  24960   

2 Art.  195-3  “Si de las evidencias aportadas aparece manifiestamente improcedente la  acción, la demanda se inadmitirá de plano.”   

3  Su  discurso  hace referencia a los derechos de las víctimas  y al supuesto de  haber   sido   desconocidos  al  permitirse  la  terminación  del  proceso  por  allanamiento  a cargos, sin  habérseles  exigido  a  los  imputados,  previamente,  el reintegro del 50% del  valor  de  lo  percibido  con  la conducta punible y la garantía de recaudo del  remanente.     

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