41306(16-09-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 307  

          Bogotá    D.C.,    septiembre    dieciséis   (16)   de   dos   mil  trece   

  VISTOS  

La Sala compuesta por Magistrados y Conjueces  acomete  el  estudio  de  los  requisitos  de  admisibilidad  de  la  demanda de  revisión    presentada    por    el    apoderado   especial   de   JULIAN  ARTURO  BUITRAGO  CALLEJAS, contra  el  fallo de segundo grado proferido por el Tribunal Superior de Bogotá el 8 de  julio  de 2010, a través del cual lo condenó como autor penalmente responsable  del  delito  de  homicidio  culposo  en  Claudia Yanet  Alape  Zuluaga,  decisión  por  cuyo medio revocó la  sentencia  absolutoria  proferida  el  15  de  diciembre  de 2009 por el Juzgado  Cincuenta y Cinco Penal del Circuito de la misma ciudad.   

HECHOS  

Los  sucesos  que  dieron  lugar al referido  proceso  penal  fueron  sintetizados  en  el  auto  inadmisorio de la demanda de  casación presentada por la defensa, en los siguientes términos:   

“En Bogotá, el  14  de  junio  de  2003,  a  eso  de  las 08:20 p.m., cuando Claudia Yanet Alape  Zuluaga  cruzaba  la  intersección  de la calle 17 sur con avenida caracas, fue  atropellada  por  el  bus  de  placa  SID-072 adscrito a la empresa SISTEMA   INTEGRADO   DE   TRANSPORTE   S.I.   99  S.A.,  el  cual  era  conducido  por  JULIÁN  ARTURO  BUITRAGO  CALLEJAS,  falleciendo  aquélla  a  consecuencia    de    las   lesiones   causadas   por   el   impacto”.   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

Una  vez  surtida  la  etapa instructiva, la  Fiscalía  calificó  el  mérito  del  sumario  el  22 de noviembre de 2006 con  resolución  de acusación en contra de JULIÁN ARTURO  BUITRAGO  CALLEJAS  como  presunto autor del delito de  homicidio  culposo,  providencia  confirmada  en  segunda  instancia  el  28  de  septiembre  de  2007  por  la  Unidad  de Fiscalía Delegada ante el Tribunal de  Bogotá.   

Una  vez concluida la audiencia pública, el  Juzgado  Cincuenta y Cinco Penal del Circuito Adjunto de Bogotá profirió fallo  el  15  de diciembre de 2009, a través del cual absolvió al acusado, decisión  que  al ser impugnada por el apoderado de la parte civil, fue revocada por parte  del  Tribunal  de  la  misma ciudad mediante sentencia del 8 de julio de 2010, y  por  tanto,  lo  condenó  a  la  pena  principal de dos (2) años de prisión y  privación  del  derecho  a  conducir  vehículos  por  tres  (3)  años, y a la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por el mismo lapso de la sanción privativa de la libertad, amén del  pago  de  la  correspondiente  indemnización  por  perjuicios  morales en forma  solidaria  con  la  sociedad  Sistema  Integrado  de  Transporte S.A, como autor  penalmente responsable del delito objeto de acusación.   

En  la  misma  providencia  le  concedió el  subrogado de la condena de ejecución condicional.   

Contra   el   fallo   del   ad  quem  la defensa interpuso recurso de  casación,  cuya  demanda  fue inadmitida  mediante auto del 8 de agosto de  2012 proferido por esta Colegiatura.   

LA  DEMANDA   

Con  fundamento en la preceptiva del numeral  3º  del  artículo  220 de la Ley 600 de 2000, el actor afirma que después del  fallo  aparecieron  pruebas  nuevas  que  acreditan la inocencia de su asistido,  pues  se logró establecer que el testigo fundamental mintió, en cuanto ni para  ese  entonces  ni  nunca  ha  trabajado  en  Kokoriko  como  lo manifestó en su  declaración,  circunstancia  “que  lo  desacredita  como testigo veraz”.   

Igualmente  destaca  que  un  Auxiliar  de  Policía,  testigo  directo  de  los  hechos  adscrito a la estación en la cual  ocurrió  el  suceso, da fe que la víctima cruzó la avenida Caracas estando el  semáforo en rojo para los peatones.   

          Entonces,  advera  que  con  las  pruebas  nuevas  se  acredita  que  Claudia  Yanet Alape Zuluaga  se  autopuso  de  forma imprudente en peligro de ser atropellada, como en efecto  sucedió.   

          En  el  desarrollo del planteamiento dice que el fallo de condena se  sustentó    en    lo    declarado    por    Holmes  Cubillos  quien  dijo  estar  esperando  la  luz  del  semáforo  para  cruzar  y  llegar  a  su trabajo, lo cual no es cierto, pues la  Vicepresidente  de  Gestión  Humana de la empresa Kokoriko certificó que dicho  individuo    “nunca   ha   trabajado   para   esa  compañía”.   

          También  dice que en entrevista realizada el 12 de octubre de 2012,  Diego     Andrés    Muñoz    Gaitán,  Auxiliar  de  Policía asignado al Sistema Transmilenio, informó  que  al  escuchar  el  golpe  vio  que “el semáforo  hasta  ahora  estaba cambiando a rojo, el de los buses, eso fue todo”  y  más adelanté señaló que la víctima se pasó sin fijarse  en el semáforo.   

          Posteriormente     señala     que     con    las    “pruebas   nuevas”   se   demuestra  la  inocencia  de  su  asistido  y  la  culpa  de  la víctima en la producción del  resultado.  Considera  que  el  testimonio  de  Holmes  Cubillos  corresponde  a  una  versión  advenediza  y  oportunista que ha mancillado la justicia.   

          Acerca    de    Diego   Andrés   Muñoz  Gaitán      refiere      que      “declarará  ante  la  Corte  sobre la posición de la víctima para  cuando  ocurrió  el  impacto y el sentido del semáforo sobre el trayecto norte  – sur y sur –     norte     en    la    avenida  Caracas”.   

          En  apoyo  de  su  pretensión  aporta  certificación  expedida por  Kokoriko  referida  a  que Holmes Cubillos  no  ha  trabajado en esa entidad, copia de los fallos de primera y  segunda  instancia, así como del auto inadmisorio de la demanda de casación, y  constancia   de   ejecutoria   de   la   sentencia.  Igualmente  manifiesta  que  Diego  Andrés Muñoz podrá  ser  citado  a  su residencia para que declare sobre los hechos que dieron lugar  al expediente cuyo fallo solicita revisar.   

          Con  base  en  lo  anterior,  el  defensor  solicita  a  la  Sala la  revisión   del   fallo   de   condena   proferido  en  contra  de  JULIÁN         ARTURO         BUITRAGO        CALLEJAS.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Habida cuenta que el propósito primordial de  la  acción  de  revisión se orienta a remover la intangibilidad inherente a la  cosa  juzgada,  el  legislador ha dispuesto como condición de admisibilidad del  libelo  dirigido  a  tal propósito, el cumplimiento de exigentes y específicos  requisitos contenidos en el artículo 222 de la Ley 600 de 2000.   

Como  la  acción procede únicamente contra  providencias  que  hayan cobrado ejecutoria (fallos, resoluciones de preclusión  de  la investigación o autos de cesación de procedimiento), es deber del actor  anexar  a  la  demanda  copia  de las decisiones de primero y segundo grado cuya  revisión    pretende,    junto    con    la   respectiva   constancia   de   su  ejecutoria.   

Además, cuando se invoca la causal contenida  en  el  numeral  3º  del  artículo  220 de la Ley 600 de 2000, esto es, por la  aparición  de  hechos  nuevos  o  el surgimiento de medios probatorios de igual  naturaleza  no  conocidos  al  tiempo  de los debates con virtud suficiente para  demostrar   la  inocencia  del  condenado  o  su  inimputabilidad,  resulta  imprescindible  aportar  junto con la demanda tales pruebas  novedosas,   las   cuales  deben  ser  idóneas  para  acreditar cualquiera de las finalidades anotadas en precedencia.   

En  el  asunto  objeto  de  estudio el actor  allega  copias  de  las  sentencias  de  primera  y  segunda instancia, del auto  inadmisorio   de   la  demanda  de  casación  y  la  respectiva  constancia  de  ejecutoria.   

De conformidad con lo precisado, encuentra la  Sala  que  si bien el actor aporta como prueba nueva una certificación expedida  por  la  empresa  Kokoriko,  en la cual textualmente se dice que “el  señor  HOLMES  CUBILLOS  no  figura en nuestra base de datos y  registro,   motivo   por  el  cual  no  es  posible  atender  favorablemente  su  solicitud”, es palmario que de su contenido material  no  emerge  con  la  nitidez  requerida  el  anunciado carácter novedoso, ni la  aptitud  suficiente  para  derruir  de  conformidad  con  la  causal invocada el  recaudo   probatorio   que   sirvió   de   fundamento   a   la  atribución  de  responsabilidad  que se considera injusta, pues aunque tal medio demostrativo no  obró  en  la  actuación  cuya  revisión  se  demanda,  lo  cierto  es  que no  demuestra,  como  lo pretende el actor, que el mencionado ciudadano es mentiroso  y  no  vio  el  suceso  relatado en el marco del diligenciamiento, máxime si el  Tribunal  adelantó una ponderación detallada de tal testimonio, de modo que no  tiene la virtud suficiente para derrumbar el fallo ejecutoriado.   

          Así  pues,  sobre  dicha  declaración  se  dijo en la sentencia de  segunda instancia:   

“Para la Sala, no  sucede  lo  mismo  respecto  de  la declaración de HOLMES CUBILLOS, teniendo en  cuenta  que  carece  de  vínculo alguno para con las  partes  comprometidas  en  el  asunto  que  ocupa  la  atención    y   fue   testigo   directo   de   los   hechos,   pues,   de   una  parte,  fue  referenciado  por  la  prima de la occisa  desde  el  primer momento de ocurrencia del episodio, y por la otra, que aquella  noche  se  encontraba  pendiente  del cambio de luz del semáforo de la calle 17  sur  que  le indicara o permitiera atravesar la avenida Caracas para llegar a su  lugar  de  trabajo,  señalando  que  cuando  ello  sucedió  inició su marcha,  alcanzando  a  llegar  hasta  el  separador  central,  debido a que el  bus  articulado  que  transitaba  en sentido norte –  sur y que atropelló a la víctima,  cruzó  la  calle 17 sur a pesar de que el semáforo ubicado sobre la Caracas se  encontraba    en    rojo”   (subrayas   fuera   de  texto).   

          Como  viene  de  verse,  es  claro  que  el  medio  probatorio ahora  aportado  en  nada  cuestiona  las pruebas que sirvieron de pilar a la sentencia  contra  la  cual se dirige la acción, ni tampoco tiene la virtud de derruir los  planteamientos  del  Tribunal,  pues no pasa de ser un dato irrelevante en punto  de  la  percepción  que  de  los  hechos  tuvo Holmes  Cubillos,  cuya  valía no puede quedar condicionada a  su registro en la base de datos de la empresa Kokoriko.   

          De  lo  dicho  se  concluye que la prueba nueva aportada no consigue  derruir  la  dual presunción de acierto y legalidad del fallo cuya revisión se  solicita.   

En  cuanto  se refiere a la declaración del  Auxiliar    de   Policía   Diego   Andrés   Muñoz  Gaitán   se   advierte,  en  primer  lugar,  que  el  accionante   erradamente   depreca   la  recepción  de  dicho  testimonio,  sin  percatarse  que la solicitud de pruebas dentro de esta acción sólo tiene lugar  cuando  una vez admitido el libelo por cumplir las exigencias legales dispuestas  para  ello,  se  solicita  y  recibe  el  proceso  objeto  de revisión y, sólo  entonces,  se abre el trámite a prueba de conformidad con lo establecido en los  artículos   223  y  224  del  referido  ordenamiento  procesal  a  fin  de  que  “las    partes    soliciten   las   que   estimen  conducentes”.   

          En  segundo  lugar, no acredita de alguna manera la fuente del dicho  del  Auxiliar  de  Policía  (cuándo  estuvo  allí,  por  qué,  cuál  era su  situación,  condiciones  materiales  de  percepción,  etc.),  pues se limita a  decir  que  estaba  presente  el  día  de  los hechos, pero no entrega medio de  convicción  alguno sobre el particular como para colegir que realmente se trata  de un testigo directo, según lo menciona.   

En   tercer   término,   no   aporta   la  declaración,  de  modo  que  imposibilita  a  la Sala advertir que en verdad se  trata  de  un  elemento  de  prueba  novedoso, y lo más importante, ponderar si  tiene  o  no  la  virtud  de  derruir  las conclusiones del fallo cuya revisión  solicita.   

          Como  según lo establecido en la ley, la acción de revisión no se  encuentra  instituida  para  debatir  nuevamente  los  elementos  de  prueba que  sirvieron  de  fundamento a una decisión judicial con tránsito a cosa juzgada,  además  de que tampoco corresponde a una instancia adicional dentro del proceso  judicial,  observa  la  Sala  que  si la pretensión de la defensa se orienta en  este  asunto  a  provocar  una  nueva ponderación probatoria (del testimonio de  Holmes    Cubillos,   se  precisa),  amén  de  solicitar  indebidamente  la  práctica  de pruebas (de la  declaración  del  Auxiliar  de Policía Diego Andrés  Muñoz  Gaitán,  se  puntualiza),  su  propósito  es  diverso  a  las  exigencias  establecidas  por  el  legislador  para el referido  instituto.   

Así  las  cosas,  como  la demanda incumple  fundamentalmente  la  exigencia dispuesta en el numeral 3º del artículo 222 de  la  Ley 600 del 2000, se impone su inadmisión de conformidad con lo previsto en  el artículo 223 del mismo estatuto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE   JUSTICIA,   SALA   DE   CASACIÓN   PENAL,   integrada  por  Magistrados  y  Conjueces,   

RESUELVE   

          INADMITIR   la   demanda   de   revisión  presentada  por  el  defensor  del sentenciado JULIÁN  ARTURO  BUITRAGO  CALLEJAS,  de  conformidad  con  las  razones consignadas en la anterior motivación.   

Contra  esta  decisión  procede  recurso de  reposición.   

Comuníquese y cúmplase.  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                MAURICIO LUNA BISBAL   

                                                                                                          Conjuez   

GUSTAVO  ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                                        RAMIRO ALONSO MARÍN  VÁSQUEZ   

                                                                                                            Conjuez   

WILLIAM    MONROY   VICTORIA                           JUAN CARLOS PRÍAS  BERNAL   

                Conjuez                                                                                          Conjuez   

YEZID VIVEROS CASTELLANOS  

Conjuez  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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