41223(29-04-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Bogotá D.C., veintinueve (29) de abril de dos  mil trece (2013).   

VISTOS  

Con  fundamento  en  lo  dispuesto  en  el  artículo  7º de la Ley 1095 de 2006, procede la suscrita Magistrada a resolver  la  impugnación  interpuesta  contra  la  providencia  del  pasado  19 de abril  proferida  por  un Magistrado del Tribunal Superior de Bogotá, mediante la cual  negó  por  improcedente  la  acción de habeas corpus  promovida  por  Amanda Yuged  Ávila   Merchán  en  representación  del  ciudadano  JAIRO    HELY    ÁVILA    SUÁREZ,    por  considerar  ilegal  la  privación de la libertad en las celdas  del CTI ubicadas en el complejo judicial de Paloquemao.   

ANTECEDENTES   Y   FUNDAMENTOS   DE   LA  ACCIÓN   

          1.  El  11  de abril del año en curso se produjo la aprehensión de  JAIRO HELY ÁVILA SUÁREZ en  cumplimiento  de  la orden de captura proferida por el Juzgado 9° de Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad de Bogotá, estrado judicial que la emitió  para  otorgar  complimiento  a  la  medida  de  seguridad  impuesta  en el fallo  condenatorio  emitido  el  20  de  noviembre de 2007 por el Juzgado 38 Penal del  Circuito  de la misma ciudad, confirmada y adicionada el 12 de marzo de 2009 por  el  Tribunal  Superior del Distrito Capital al resolver el recurso de apelación  interpuesto.   

          2.  El  18  de abril pasado Amanda     Yuged    Ávila    Merchán  instauró  acción de habeas  corpus,  señalando en primer lugar que la captura del  prenombrado  se  produjo  en forma ilegal por cuanto en el fallo condenatorio no  se  dispuso  su  privación de la libertad, sino sólo se estableció que debía  comparecer  voluntariamente  a la Empresa Promotora de Salud o Administradora de  Riesgos  Profesionales  a  la  que  se  encuentre afiliado, o bien internarse en  centro  especializado  de  rehabilitación,  sin que para ello fuese ordenado el  confinamiento     de     JAIRO     HELY     ÁVILA  SUÁREZ  en  los  fallos proferidos por las instancias  judiciales mencionadas.   

Así las cosas, previa invocación de la Ley  1095  de  2006,  promueve  la  acción  constitucional  en procura de obtener la  libertad  inmediata  del  citado,  pues  no  existe  medida de internamiento que  justifique la captura.    

3.  La acción fue presentada en la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  correspondiéndole  a  uno  de los  Magistrados  de  esa  Corporación,  quien  mediante auto de 18 de abril de 2013  avocó el conocimiento de la acción.   

LA PROVIDENCIA IMPUGNADA  

Consideró   el   Magistrado  a  quo que en este asunto se cuestiona una  prolongación  ilegal  de  la  libertad  de JAIRO HELY  ÁVILA  SUÁREZ,  seguidamente destacó que el nombrado  fue     afectado     con     medida     de     seguridad     de     “internación    en   establecimiento   carcelario”  según  lo  dispuesto  en  sentencia  del  20 de noviembre de 2007  proferida  por  el  Juzgado  38  Penal  del  Circuito  de  Bogotá,  la cual fue  confirmada  por  el Tribunal Superior de la misma ciudad el 12 de marzo de 2009,  condicionando  la  forma  y  término máximo de cumplimiento de la medida hasta  por 10 años.   

Indicó  que  en  sede  de  casación,  esta  Corporación  a  través  de  proveído  de  2°  de  noviembre  de 2011 mantuvo  incólume  la  medida  de  seguridad impuesta por el a  quo, para colegir, seguidamente, que en este asunto no  se  advierte  menoscabo de la garantía fundamental invocada en tanto la captura  de   JAIRO   HELY   ÁVILA   SUÁREZ   obedeció  al  cumplimiento  de  una  decisión judicial debidamente  ejecutoriada,  mediante  la cual fue declarado penalmente responsable en calidad  de  inimputable  con  trastorno  mental  transitorio  y  base  patológica,  que  requiere internación en centro hospitalario.   

Con  base  en  lo  expuesto, resaltó que la  determinación  judicial  controvertida  no  configura  vía  de hecho, pues fue  proferida  por  la autoridad judicial competente con sujeción a los parámetros  legales,  al  tiempo que aludió a que el trámite administrativo dispuesto para  el  traslado  del  actor  al  centro  hospitalario Clínica de la Paz, excede el  ámbito  de  protección del habeas corpus.   

LA IMPUGNACIÓN  

          La   recurrente   Amanda   Yuged  Ávila  Merchán afirma que en modo  alguno       puede       equipararse      el      trato      y      “protocolos”  establecidos  para los  destinatarios  de  condenas y de medidas de seguridad; seguidamente, alude a las  dificultades  familiares atravesadas para afrontar la situación jurídica de su  progenitor, al tiempo que censuró que a pesar de que  en  las  diligencias  obraban  los datos de ubicación del condenado, el Juzgado  ejecutor  de  la sanción nunca lo citó ni requirió para que se sometiera a la  valoración médica dispuesta en el fallo.   

Así  mismo, subrayó que su ascendiente no  requiere  internación  hospitalaria,  pues  hasta  la  fecha  de  la captura se  sometió   a   tratamiento   ambulatorio   en   su   EPS  cuyos  resultados  han  sido exitosos.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Corresponde a la Magistrada que aquí provee  desatar  la  impugnación  interpuesta  contra la providencia del 19 de abril de  2012,  conforme  lo  dispone  el artículo 7º de la Ley 1095 de 2006, en cuanto  esa  norma  establece  que  cuando  el  superior  jerárquico  del  a  quo  es  un  juez plural el recurso lo  debe  sustanciar  y  decidir  uno  de los magistrados  integrantes  de la respectiva Corporación, quien para tales efectos actúa como  juez individual.   

El   habeas   corpus  procede,  según  lo  establecido  en  el  artículo  1º  de  la precitada disposición legal, en dos  situaciones;  en  primer  lugar,  cuando la privación de la libertad se produce  con  violación  de  las  garantías  constitucionales  o  legales y, en segundo  término, cuando ésta se prolonga ilegalmente.   

Contrario   a   lo   establecido   por  el  a  quo,  en  este asunto se  advierte  que en realidad la opugnadora plantea la vulneración del derecho a la  libertad  de  JAIRO  HELY  ÁVILA SUÁREZ  por  privación  ilícita  de  la  misma,  no por su prolongación  ilegal,  pues  emerge  claro  que  la  controversia  se  suscita  en  torno a la  legalidad  de  la  orden  de  captura proferida por el Juzgado ejecutor para dar  cumplimiento  a  la medida de seguridad impuesta en el fallo condenatorio, pues,  en  criterio  de  la  accionante, esa decisión no faculta al estrado judicial a  restringir la libertad.   

Precisado lo anterior, se constata que según  está  acreditado en la actuación, en sentencia proferida el 20 de noviembre de  2007   por   el   Juzgado   38  Penal  del  Circuito  de  Bogotá,  JAIRO  HELY  ÁVILA  SUÁREZ fue afectado  con  medida  de  seguridad de internación en establecimiento psiquiátrico como  sujeto  inimputable,  al ser hallado autor penalmente responsable de la conducta  punible  de  homicidio  en  concurso  heterogéneo  con  el  delito  de lesiones  personales.   

Con igual contundencia aparece demostrado que  el  Tribunal  Superior del Distrito Capital, al desatar el recurso de apelación  interpuesto  por  la  defensa  y  la  representante  de la parte civil contra la  sentencia  de  primera  instancia,  mediante  decisión  de  12 de marzo de 2009  confirmó  el  proveído  objeto de impugnación y lo adicionó en el sentido de  especificar  la “forma y término de cumplimiento de  la   medida  de  seguridad  de  internación  en  establecimiento  psiquiátrico  impuesta  a  ÁVILA  SUÁREZ”,  para precisar que se  extiende hasta por 10 años.   

En  el  mismo  pronunciamiento  indicó  que  “en  firme  esta  providencia  el  juzgado ejecutor  deberá  adoptar  las  medidas  pertinentes  a  fin  de  garantizar los fines de  protección,  curación  y  rehabilitación  propios  de esta clase de sanciones  penales”.     

Por su parte, el 2 de noviembre de 2011, esta  Corporación  casó  parcialmente  el fallo impugnado en el sentido de dejar sin  efectos  la  pena  accesoria  de  inhabilitación  en el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  impuesta  al  acusado,  declaró  prescritas  las acciones  penales  y  civiles por el delito de lesiones personales causadas a Alexánder  Castañeda Chíquiza y mantuvo  incólume en lo demás el proveído.   

Así  las  cosas, sin dificultad se advierte  que  es pertinente confirmar  la   decisión   a   través   de   la   cual   el  a  quo   negó   la   procedencia  de  la  solicitud  de  habeas  corpus  presentada,  pues  no se verifica la alegada privación ilegal de la libertad sugerida por la  opugnadora,  en  el  entendido  que  la  medida  de  seguridad  impuesta  fue de  reclusión  en  establecimiento psiquiátrico, establecida en el numeral 1° del  artículo  69 de la Ley 599 de 2000, no la de libertad vigilada consagrada en el  numeral  3°  ibídem;  de  tal  suerte que para el cumplimiento de la misma, de  modo  legítimo se expidió la orden de captura que originó la aprehensión del  inimputable.   

    

Ahora    bien,    vale    destacar       que       el      trámite      de      habeas  corpus  no se erige en el mecanismo para suplir los trámites  propios  del  proceso  penal,  de tal suerte que si lo  que  advierte  la  libelista  es que su ascendiente no  requiere  internación  hospitalaria  al  constatar  el  éxito  del tratamiento  ambulatorio  en  su  EPS al cual se ha sometido, es al  interior   del   trámite   ordinario,  que  en  la  actualidad  se  encuentra  en  fase  de  ejecución  y  vigilancia  de  la  sanción impuesta, en donde deberá solicitar la suspensión  condicional  de  la  medida,  según  se establece en el inciso 4° del canon 69  citado    ut    supra.   

          Lo  anterior,  por  cuanto  se  impone  reconocer  que los trámites  judiciales  deben  ser  adelantados con “observancia  de   la   plenitud   de   las   formas   propias   de   cada  juicio”,  de  manera  que la referida acción constitucional no puede de  ningún  modo  sustituir o desplazar los mecanismos dispuestos por el legislador  al interior de cada trámite.   

Es  palmario que una decisión diversa sobre  el  particular  en  el  curso  de  este  trámite, comportaría una intromisión  indebida  en  la  actuación  del  juez  natural,  en  manifiesto  quebranto del  principio de independencia judicial.   

         Baste  lo  dicho  para  impartir, como se hará, confirmación a la  providencia  mediante la cual un Magistrado del Tribunal Superior de    Bogotá    denegó    la   acción  constitucional objeto de examen.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  suscrita  Magistrada  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

CONFIRMAR   la  decisión impugnada, por las razones expuestas en la parte motiva.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Magistrada  

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria    

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