41076(17-04-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    SUPREMA     DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 113  

          Bogotá   D.C.,   diecisiete   (17)   de  abril  de  dos  mil  trece  (2013).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la colisión negativa de competencia  suscitada  entre  los  Juzgados Promiscuo Municipal de Piamonte (Cauca) y Cuarto  Penal  Municipal  de  Florencia (Caquetá), en virtud de la cual rehusan conocer  del  juicio  adelantado en contra del procesado JESÚS  AMÉRICO CASANOVA PEÑA.   

HECHOS     Y  ANTECEDENTES   

          Dentro   del   matrimonio   entre  Acenet  Álvarez  y  JESÚS  AMÉRICO  CASANOVA  PEÑA nacieron  los  menores  Jefferson  y  Jeiner  Casanova  Álvarez,  además  de  otros  dos  descendientes.  Ante  la  separación  de  hecho de los referidos cónyuges y la  demanda  presentada  por  aquélla,  el  Juzgado Primero Promiscuo de Familia de  Florencia  (Caquetá),  el  2  de  junio  de  2005  fijó como cuota alimentaria  mensual   a   cargo  del  demandado  JESÚS  AMÉRICO  CASANOVA  PEÑA  para  la  subsistencia de los menores  Jefferson  y  en  ese  entonces  Edwin Orlando, la suma equivalente al 40% de un  salario  mínimo, obligación que ha incumplido y que, por tanto, determinó que  la  progenitora  lo  denunciara  por  el  delito  de  inasistencia  alimentaria.   

La  Fiscalía  21  Local de Mocoa (Putumayo)  declaró  abierta  la  instrucción,  la  cual fue calificada el 14 de agosto de  2009  con  resolución  de  acusación  contra  JESÚS  AMÉRICO  CASANOVA  PEÑA,  como  presunto  autor  del  delito de inasistencia alimentaria.   

La etapa del juicio correspondió al Juzgado  Segundo  Penal  Municipal de Mocoa, Putumayo, despacho que avocó conocimiento y  fijó  fecha para la celebración de la audiencia preparatoria. No obstante, por  virtud  del  Acuerdo  No.  9267 del 24 de febrero de 2012 emitido por el Consejo  Superior   de  la  Judicatura,  las  diligencias  fueron  remitidas  al  Juzgado  Promiscuo Municipal de Piamonte (Cauca).   

Mediante  auto  del  31  de mayo de 2012, el  último  Despacho  en  cita  remitió  por competencia el proceso a los Juzgados  Penales  Municipales  de  Florencia  (Caquetá)  y propuso colisión negativa de  competencia,  pues  consideró  que de acuerdo con el contenido del artículo 78  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  en  armonía  con  lo establecido en el  artículo  271 del Código del Menor (Decreto 2737 de 1989), la competencia debe  fijarse  según  el  lugar  de  residencia  del  titular  del  derecho, esto es,  Florencia  (Caquetá),  conforme  se  estableció  en  el  acta de conciliación  realizada   ante   la   Fiscalía   21  Local  de  Mocoa,  el  25  de  junio  de  2008.   

Dicha  actuación  correspondió  al Juzgado  Primero  Penal  Municipal  de  Florencia,  pero  en  atención  al contenido del  Acuerdo  No. 569 del 30 de enero de 2013 proferido por el Consejo Superior de la  Judicatura,  las  diligencias fueron asignadas al Juzgado Cuarto Penal Municipal  de  la  misma  ciudad, el cual consideró improcedente variar la competencia por  el  hecho  de  que  la denunciante junto con sus menores hijos hayan cambiado su  domicilio al Municipio de Florencia (Caquetá).   

En sustento de dicha premisa, sostuvo que en  la  actualidad  rige  el  Código de la Infancia y Adolescencia y, seguidamente,  citó  y  reseñó  apartes jurisprudenciales de esta Corporación, para colegir  que  una  vez  determinada  la  competencia  para  el  juzgamiento del delito de  inasistencia  alimentaria,  no puede modificarse por el hecho de que los menores  víctimas,  sus  padres o representantes legales cambien su domicilio o lugar de  residencia;  como  tampoco  es  dable  alterar  la  competencia  por  el  factor  territorial,  cuando  lo  que  se requiera sea la presencia del menor, pues para  ello  el  Estado  cuenta  con  pluralidad  de  alternativas  para  garantizarla.   

Finalmente, indicó que la Fiscalía 21 Local  de  Mocoa  fue  la  que avocó el conocimiento de las diligencias y calificó el  mérito   del   sumario  “residenciando  en  juicio  criminal  al  antes  mencionado  (se  refiere  a CASANOVA PEÑA), lugar donde se  fijó la competencia de manera definitiva”.   

    

Por  tal  motivo, ordena la remisión de las  diligencias   a  esta  Corporación  para  que  sea  dirimida  la  colisión  de  competencias legalmente trabada.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  Corte es competente para conocer de este  asunto,  habida cuenta que el numeral 4º del artículo 75 de la Ley 600 de 2000  le  asigna  el  conocimiento  de  los  conflictos de competencia que se susciten  entre juzgados de diferentes distritos.   

          Con  el  fin  de decidir el conflicto negativo de competencia de que  aquí  se  da  cuenta,  impera  precisar  que  en vigencia del Código del Menor  (artículo  271),  para establecer el funcionario judicial competente en el  delito  de  inasistencia  alimentaria,  se  debía  consultar  la residencia del  titular  del  derecho,  entendida  como   aquella  que  tenía  el mismo al  momento  en  que  se  formuló  la  querella  de parte o cuando de oficio se dio  comienzo   a   la   correspondiente  investigación1, como acertadamente lo señala  la  Juez  Promiscua  Municipal  de  Piamonte  (Cauca)  dentro  de este trámite.   

             No   obstante,   como   la  anterior  regulación  normativa  fue  reemplazada    por   las  disposiciones   del   Código  de  la  Infancia  y  la  Adolescencia       (artículos      5,  9,  41,  192  y  193),  la  Corte  actualizó  desde  el auto de  fecha      7      de     febrero     de     20072  la jurisprudencia relativa a  la   asignación  de  competencia  para  la  conducta  punible  de  inasistencia  alimentaria de la siguiente  manera:   

“Sea  que se trate de un proceso que aún  subsista  con  arreglo  al  Código  de Procedimiento Penal anterior (Ley 600 de  2000),  o  de  un  proceso  en el marco del sistema penal acusatorio (Ley 906 de  2004), se tendrán en cuenta las siguientes pautas:   

“i)   En  reconocimiento  del  interés  superior  de  los  niños,  niñas  y adolescentes, el Estado debe garantizar su  presencia  o  la  de  sus  padres  o representantes legales, en toda diligencia,  actuación  y  audiencia  donde  se  debatan  asuntos que puedan comprometer ese  género de intereses prevalentes.   

“ii)  Si  en  el proceso por el delito de  inasistencia   alimentaria   se   requiere  la  presencia  del  niño,  niña  o  adolescente  o  de  sus  padres o representantes legales, cuando ellos no puedan  acudir  por  sus  propios  medios, no resulta atinado,  jurídico    ni    necesario    alterar    la    competencia   por   el   factor  territorial,  toda  vez  que  el  Estado  cuenta  con  pluralidad  de  alternativas  factibles  de implementar para lograr la solución  más  adecuada,  a  iniciativa  de la Fiscalía, de la defensa o del Juez; entre  ellas:  facilitar  los  medios  de transporte hasta el lugar donde se llevará a  cabo  la  diligencia o audiencia, utilizar el sistema de tele-video-conferencia,  o  solicitar  su  conducción  a  la Policía Nacional (Policía de Menores) o a  cualquier   autoridad  disponible  en  condiciones  de  respeto  a  la  dignidad  humana.   

“En todo caso y en las mismas condiciones  se  debe  garantizar  el  retorno  del  niño,  niña, adolescente, sus padres o  representantes legales, a su lugar de origen.   

“iii)  Una vez  determinada  la  competencia  para  el  juzgamiento  del  delito de inasistencia  alimentaria,  ésta  no  se  modifica  por  el hecho de que los niños, niñas o  adolescentes  -víctimas  de ese ilícito- o sus padres o representantes legales  cambien  su  domicilio  o  lugar de residencia; puesto  que,  como  la realidad lo enseña, las mudanzas podrían ser indefinidas según  las  circunstancias de cada persona, caso en el cual, se llegaría al absurdo de  admitir  tantos jueces temporalmente competentes como ciudades o poblaciones los  acogiesen.   

“iv)  Excepcionalmente,  cuando se dieren  los  supuestos  jurídicos  para  el  cambio  de radicación, debe estudiarse la  posibilidad  autorizar  dicha  medida,  si  fuese  necesaria  para garantizar el  acceso  de los intervinientes a la administración de justicia, especialmente si  se  trata  de  niños,  niñas  o adolescentes víctimas de conductas delictivas  (artículos  85  y  siguientes  Ley 600 de 2000 y artículos 46 y siguientes Ley  906 de 2004).   

“v)  Factores vinculados a la carencia de  recursos  económicos,  la  falta  de  medios,  la distancia, o las dificultades  generales  de  los  intervinientes  para  comparecer  a  la actuación procesal,  no  están  autorizados  legalmente  como fuentes del  cambio  de  radicación,  ni aún cuando se trate del  derecho   prevalente   de   los   niños,   niñas   y  adolescentes”. (Subrayas  ajenas al original).   

          Siendo  ello así, como en efecto lo es, y teniendo en cuenta que en  la  audiencia  de  conciliación realizada a los 13 días siguientes de formular  la  denuncia,  se  estableció  como  domicilio de la representante legal de los  menores   la   calle   3ª   No.   7  –  12, Barrio Andes Bajo de la ciudad de Florencia (Caquetá), único  momento  procesal donde se precisó el lugar de residencia de la progenitora, es  claro  que  desde  ese entonces, se fijó la competencia de manera definitiva en  dicho lugar.   

          En  ese  sentido,  debe  precisarse  que aun cuando la querella y la  resolución  de  acusación  se  radicaron  en la ciudad de Mocoa (Putumayo), la  competencia   territorial   para   adelantar   el   juicio  contra  CASANOVA   PEÑA  debe  determinarse  de  acuerdo  con  el  lugar  del  domicilio  registrado  por  el menor al momento de  activar  el  ejercicio  de  la acción penal, pues sólo así se evita variar la  competencia  tantas  veces como domicilios se cambien, en procura de no incurrir  en  dilaciones  injustificadas  que redunden en detrimento del interés superior  del menor.   

          En  consecuencia,  la  competencia  para  conocer del juicio en este  asunto  radica  en  el Juzgado Cuarto Penal Municipal de Florencia (Caquetá), a  donde se ordena remitir de inmediato el expediente.   

          En  mérito  a  lo  expuesto,  la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACION PENAL,   

RESUELVE   

          1.        ASIGNAR   el  conocimiento  del  presente  asunto,  al  Juzgado  Cuarto Penal Municipal de Florencia (Caquetá), despacho a  donde  se  remitirá  el  diligenciamiento  para  lo  de su cargo conforme a las  razones expuestas en la anterior motivación.   

2.             COMUNICAR  lo  aquí   decidido   al   Juzgado   Promiscuo   Municipal   de  Piamonte  (Cauca),  remitiéndole copia de la presente decisión.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Devuélvase a su lugar de  origen.   

Cúmplase,  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                                FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ                                  GUSTAVO  ENRIQUE                          MALO                         FERNÁNDEZ                                                                                              

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                         JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  En  este   sentido,   auto   del   7   de   febrero   de  2006.  Rad.  24594,  entre  otros.   

2  Radicación 26660     

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