40965(20-03-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                  GUSTAVO      ENRIQUE      MALO  FERNÁNDEZ   

                            Aprobado Acta No. 89.   

          Bogotá, D.C., veinte de marzo de dos mil trece.   

V I S T O S  

Decide  de  plano  la  Corte la solicitud de  cambio  de  radicación  a  otro  Distrito  Judicial  del  proceso surtido en el  Juzgado  Único  Penal del Circuito Especializado de Barranquilla, contra FREDDY  ANTONIO  GONZÁLEZ  ORTEGA,  WILFREDO  ENRIQUE MERCADO BALLESTAS, STEVEN ENRIQUE  FUENTES  NAVARRO,  BLADIMIR  MANUEL CARREÑO VIDES, JORGE ORLANDO VARGAS OSPINO,  YAIR  ANDRÉS  LLANOS  BARKER, LUIS SALOMÓN MUÑOZ ROJAS, FREDDY JOSÉ PALOMINO  BARROS,  JAVIER  ENRIQUE  FONTALVO  SUÁREZ,  YIMMYS  ALFREDO DE LA CRUZ MEJÍA,  CARLOS  ARTURO  PIAMBA  JULIO, JAIR ENRIQUE PEÑA ARÉVALO, LUIS MANUEL CORONADO  CALVO,  NICOLÁS  ALBERTO  CARREÑO VIDES, CARLOS MARIO RAMOS CONTRERAS, ALBEIRO  ENRIQUE   BUELVAS  LONDOÑO,  GUILLERMO  AHUMADA  BEMÚDEZ,  JHON  STIVEN  DÍAZ  GIRALDO,  LUIS  FREDDY  GARCÍA QUIÑÓNEZ, JOSÉ ALFREDO DE LA CRUZ HERNÁNDEZ,  EDWIN  ALBERTO  MARTÍNEZ  MARCHENA,  ÁLVARO ENRIQUE ALGARIN GARIZÁBALO, NELVA  ISABEL  GUTIÉRREZ  ATENCIA,  ELEINA  SOFÍA  ORTEGA  CORONELL, por el delito de  concierto    para   delinquir   agravado.   

ANTECEDENTES Y FUNDAMENTOS  DE LA SOLICITUD   

Los acontecimientos que dieron origen a este  proceso   fueron  relatados  por  la  Fiscalía  en  el  escrito  de  acusación  presentado  ante  el  Juzgado  Penal del Circuito Especializado de Barranquilla,  como se transcribe a continuación:   

“En  el  Departamento  del  Atlántico,  especialmente  en los municipios de malambo, Soledad, Sabana Grande y en general  en  el  Área  Metropolitana  de  Barranquilla,  pero que su radio de acción se  extiende  a  otros  departamentos de la costa Atlántica como Atlántico, Sucre,  La  Guajira  y otros, desde el año 2008 hasta la fecha delinque en el sector un  grupo  de  personas  integrada por más de treinta y cinco (35), entre ellos los  aquí  acusados quienes están debidamente identificado e individualizado (sic),  se  han asociado entre sí o se han concertado para cometer variedad de delitos,  conformando  y/o  integrando  una  banda  u  organización criminal, debidamente  estructurada,  con  jerarquía,  con  permanencia  en  el  tiempo, conocida como  “LOS  RASTROJOS”,  a  cargo  del  manejo  de  la actividad  ilícita de  tráfico  de  sustancias  estupefacientes,  siendo  ésta su principal fuente de  ingresos,  además del cobro de vacunas y extorsiones a comerciantes, igualmente  cuenta  con  un  componente  sicarial  a  quien  se les atribuye la comisión de  varios  homicidios  en  el  sector; así mismo se ha determinado la comisión de  otras  graves ilicitudes tales como el de sembrar terror, zozobra, pánico en la  comunidad mediante el uso de la violencia y otros actos coactivos.   

Dicha  organización  criminal, tal como lo  ilustran  los  medios  cognoscitivos, es liderada por varias personas, con roles  cada   uno   de  ellos,  entre  los  cabecillas  se  mencionan  los  siguientes:  NIXON  DANIEL  CASTILLO  SALGADO,  ALIAS  “RENE  O  CALEÑO”,  JEFE DE LA SUBESTRUCTURA, es el encargado  de  coordinar  todas las actividades delictiva de la Banda Criminal en esta zona  del  país, debe tener conocimiento de todas las actividades como los Homicidio,  Extorsiones,  Narcotráfico  y  Trafico de Estupefacientes en menores cantidades  que   realiza  la  estructura,  delega  funciones  a  subalternos;  LUIS  FREDY GARCIA QUIÑONES, Alias “EL  PARCE”,  Jefe  financiero de la empresa, también comete sicariato y todas las  ordenes  tienen  que  pasar  por  él,  viene  recomendado de la ciudad de Cali;  WILFREDO  ENRIQUE  MERCADO BALLESTAS, ALIAS EL VIEJO,  es   le   jefe  de  sicarios  de  los  rastrojos  en  Malambo.   

Todos  los  integrantes  de  la  estructura  criminal  los  rastrojos  tenían  conocimiento  que  concertarse entre sí para  cometer  esos  hechos  de homicidios y otros, es un delito, poniendo con ello en  peligro  efectivo  el  bien  jurídico de la seguridad publica, sin justa causa,  todos  son  mayores de edad y por tanto tenían la capacidad para comprender que  asociarse  entre  sí  para cometer delitos de homicidios, extorsiones y trafico  de  estupefacientes  era  delito  y  tenían  la  capacidad para determinarse de  acuerdo  a esa comprensión; eran consientes de que el solo hecho de concertarse  para  cometer  esa  clase  de  ilícitos  estaba prohibido y les era exigible no  hacerlo.   

Por  tales  hechos,  fueron  aprehendidos en  diferentes  fechas  los  arriba  mencionados,  a  quienes  se  les  legalizó su  captura,  se  les  formuló  imputación  e  impuso  medida  de aseguramiento en  establecimiento carcelario.   

El 4 de febrero de 2013, la Fiscalía Décima  Especializada  de  Barranquilla  radicó  escrito  de  acusación  contra FREDDY  ANTONIO  GONZÁLEZ  ORTEGA,  WILFREDO  ENRIQUE MERCADO BALLESTAS, STEVEN ENRIQUE  FUENTES  NAVARRO,  BLADIMIR  MANUEL CARREÑO VIDES, JORGE ORLANDO VARGAS OSPINO,  YAIR  ANDRÉS  LLANOS  BARKER, LUIS SALOMÓN MUÑOZ ROJAS, FREDDY JOSÉ PALOMINO  BARROS,  JAVIER  ENRIQUE  FONTALVO  SUÁREZ,  YIMMYS  ALFREDO DE LA CRUZ MEJÍA,  CARLOS  ARTURO  PIAMBA  JULIO, JAIR ENRIQUE PEÑA ARÉVALO, LUIS MANUEL CORONADO  CALVO,  NICOLÁS  ALBERTO  CARREÑO VIDES, CARLOS MARIO RAMOS CONTRERAS, ALBEIRO  ENRIQUE   BUELVAS  LONDOÑO,  GUILLERMO  AHUMADA  BEMÚDEZ,  JHON  STIVEN  DÍAZ  GIRALDO,  LUIS  FREDDY  GARCÍA QUIÑÓNEZ, JOSÉ ALFREDO DE LA CRUZ HERNÁNDEZ,  EDWIN  ALBERTO  MARTÍNEZ  MARCHENA,  ÁLVARO ENRIQUE ALGARIN GARIZÁBALO, NELVA  ISABEL  GUTIÉRREZ  ATENCIA,  ELEINA  SOFÍA  ORTEGA  CORONELL, por el delito de  concierto    para   delinquir   agravado,  conforme  la  descripción típica contenida en el artículo 340,  inciso 2º del Código Penal, modificado por la Ley 1121 de 2006.   

Además, a WILFREDO ENRIQUE MERCADO BALLESTAS  se  le imputó la agravante señalada en el inciso 3º de la misma norma y se le  adicionó  el  delito  de  fabricación,  tráfico  y  porte de armas de defensa  personal.   

A YAIR ENRIQUE PEÑA AREVALO se le adicionó  el delito de uso de documento público falso.    

Al   Juzgado  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Barranquilla  le  correspondió conocer del juicio y antes de  que  se  celebrara la audiencia de formulación de acusación, en auto del 12 de  marzo  de  2013, dispuso la remisión de la carpeta a esta Corporación para que  disponga   el   cambio   de   radicación  de  la  actuación  a  otro  distrito  judicial.   

En  esencia,  dice el Juzgado, que los aquí  acusados  son  integrantes de la banda criminal “Los Rastrojos”, cuyo centro  de  operaciones se encuentra en el Atlántico y otros departamentos aledaños, y  que  de  acuerdo  con  información suministrada por el Fiscal 10 Especializado,  sus  testigos  de cargo Rafael Alfonso Igiro Monsalve y Margarita Rosa de Ávila  Almenares,  quienes  fueron vinculados al programa de protección de víctimas y  testigos  de la Fiscalía General de la Nación, han recibido amenazas de muerte  dirigidas contra ellos y sus núcleos familiares.   

Dichas circunstancias, agrega, pueden afectar  “las   garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o  integridad  personal  de  los intervinientes, en  especial  de  las  víctimas  o  de  los  servidores  públicos”, razón  por  la  cual,  con fundamento en los artículos 46, 47 y 48  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  se justifica el cambio de radicación a  otro  distrito  judicial,  teniendo  en  cuenta  que  en  el de Barranquilla ese  Juzgado Especializado es Único.   

Se  apoya,  igualmente,  en  los precedentes  jurisprudenciales  contenidos  en  los autos del 20 de febrero de 2013, radicado  No.  40.696;  21  de  noviembre  de 2011, radicado No. 37.886; 1º de febrero de  2012,  radicado  No.  38.157; 22 de febrero de 2012, radicado No. 38.301; y 8 de  octubre  de  2012,  radicado No.40.038, en todos los cuales se dispuso el cambio  de  radicación  de  los  procesos  contra  otros  integrantes  de  las llamadas  BACRIM.       

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

         Sea  lo  primero  advertir  que  como  la  petición  de  cambio  de  radicación  se pide para otro distrito judicial, como tendría que ser dado que  en  el  Distrito  Judicial  de  Atlántico  sólo  existe  un  Juzgado Penal del  Circuito  Especializado,  la  Sala  es  competente  para resolver, conforme a lo  estipulado en el artículo 32-8 de la Ley 906 de 2004.   

         Las  circunstancias  externas en que se sustenta el pedido de cambio  de  radicación,  se  derivan de amenazas cometidas en contra de los potenciales  testigos  de  cargo  y  sus  familiares,  lo  cual  ha  sido  acreditado con las  informaciones  suministradas  por el Fiscal 10 Especializado de la Unidad contra  las  BACRIM,  a  través  del  oficio  No.  LVV/No.  00159  del  5  de  marzo de  2013.   

          La  Sala, en auto del 13 de diciembre de 2005, consideró que pese a  que  la  norma  que  regula  el cambio de radicación no incluye expresamente la  seguridad  o  integridad  de  los  testigos,  se  impone su salvaguarda, por las  razones que explicó de la siguiente manera:   

“Además, como lo ha definido la Corte, no  está  previsto  el cambio de radicación sino por las causales que establece la  ley1.   

Y aunque en principio no se consagra, por lo  menos   de   manera   expresa,  para  proteger  la  seguridad  de  los  testigos  pues,   

[l]os factores de seguridad o de protección  a  la integridad personal, como motivo para variar la radicación de un proceso,  se  encuentran  exclusivamente  referidos  al sindicado y sólo para cuando ello  pueda  afectar  las  garantías  procesales  que  le  son inherentes2,   

no hay duda que facilitar la participación  de  los  testigos  en  un  proceso  significa defender los altos intereses de la  justicia,  en lo que igualmente está involucrado el interés público, como que  garantizar   esa   intervención   fortalece  el  adecuado  juzgamiento  de  los  ciudadanos.”3   

          Dicha  postura no sólo fue reiterada en auto del 24 de noviembre de  2010,  radicado  No. 35.072, sino que sirvió de norte para ordenar el cambio de  radicación  dentro  del  radicado  No.  37.886, que por los mismos hechos cursa  contra  otra  fracción  de integrantes de la agrupación criminal conocida como  “Los Rastrojos”.   

          En   el   presente   caso,   acreditadas  las  amenazas  contra  los  potenciales  testigos,  no  puede  negarse  que  ello  desdibuja  el panorama de  tranquilidad  deseado  para  que  la administración de justicia pueda cumplir a  cabalidad   su  misión  constitucional,  pues,  como  se  dijo  en  el  último  precedente  citado,  “no puede pretenderse un juicio  si  no  están  garantizados  materialmente los derechos básicos de los sujetos  procesales;  y  la  publicidad  del juicio no pasa de ser una ilusión cuando se  persigue  y  amenaza a los intervinientes, que pudieren significar un obstáculo  a  las  pretensiones  de  los  titulares de los intereses oscuros generadores de  esta situación.”   

Ahora,  registra  el expediente, conforme el  oficio  enviado por el Coordinador de la Unidad contra las BACRIM, con fecha del  5  de marzo de 2013, que a los testigos de cargos se les vinculó al Programa de  Protección  de  Víctimas  y Testigos de la Fiscalía General de la Nación, en  razón a las amenazas arriba referenciadas.   

Esa  circunstancia podría llevar a concluir  que  no  se  hace necesario el cambio de radicación solicitado. Sin embargo, la  Corte  ha  verificado,  conforme  hechos  recientes,  que no se estima necesario  referenciar,  cómo  ese  programa  evidencia  profundas  falencias  que,  en la  práctica,  representan  dejar casi espositos a los testigos y víctimas, a más  que  la  posibilidad  de  protección,  por  lo  general  no  se  extiende a los  familiares de estos.   

Esa  comprobada  ineficiencia  del mecanismo  conduce  a  la Sala, no sólo a estimarlo insuficiente para enervar el cambio de  radicación  solicitado,  sino  a  efectuar un especial llamado al señor Fiscal  General  de  la  Nación,  para  que se cubran los presupuestos necesarios en el  cometido  de  fortalecerlo en aras de que cumpla las finalidades que animaron su  creación.   

En   necesario,   entonces,  que  el  Alto  funcionario  acometa  la  tarea  de  diagnosticar  las  falencias del programa y  comprometa  el  propósito  de  propugnar  por  su solución, como quiera que el  mecanismo  se  entiende  indispensable  para  que  el sistema acusatorio vigente  logre  sus  propósitos  de adecuada y pronta justicia, sabido como se tiene que  en  lo  fundamental  el  tópico  probatorio  se  viene  soportando en la prueba  testimonial.   

De   otro  lado,  cabe  señalar  que  los  fundamentos  en  que  se  sustenta la petición de cambio de radicación en este  evento  es,  en  esencia,  similar  a aquellos que fueron resueltos mediante los  autos  referenciados por el Juez peticionario, es decir, los del 21 de noviembre  de  2011  (radicado  37886),  28 de noviembre de 2011 (rad. 37889), 1º  de  febrero  de 2012 (rad. 38157), 22 de febrero de 2012 (rad. 38301) y 8 de octubre  de  2012  (rad. 40.038), conclusión que surge sin dificultad tras constatar que  los  hechos  e  imputación  jurídica  que obran en el escrito de acusación de  dicho  asunto  son idénticos a aquellos que aparecen en la misma pieza procesal  dentro  de  estas diligencias, pues ambos se contraen a los delitos atribuidos a  numerosos   integrantes   de   la   denominada   banda   criminal   ‘Los        Rastrojos’.   

Así  las  cosas,  como se trata de la misma  situación   planteada   en  los  referentes  señalados,  se  impone  idéntica  solución,  razón  por  la  cual  se  accederá  a  la  petición  de cambio de  radicación  solicitada  por  el  Juzgado  Penal  del  Circuito Especializado de  Barranquilla,   disponiendo que el asunto sea remitido al Juzgado Penal del  Circuito Especializado de Bogotá, reparto.   

En  mérito  a  lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal,   R   E   S  U  E  L  V  E   

          1.  CAMBIAR  LA  RADICACIÓN del  juicio  que  se  adelanta  ante  el  Juzgado  Único  Penal del  Circuito   Especializado   de   Barranquilla   por  el  delito  de  concierto  para  delinquir  contra  FREDDY  ANTONIO  GONZÁLEZ  ORTEGA,  WILFREDO  ENRIQUE MERCADO BALLESTAS, STEVEN ENRIQUE  FUENTES  NAVARRO,  BLADIMIR  MANUEL CARREÑO VIDES, JORGE ORLANDO VARGAS OSPINO,  YAIR  ANDRÉS  LLANOS  BARKER, LUIS SALOMÓN MUÑOZ ROJAS, FREDDY JOSÉ PALOMINO  BARROS,  JAVIER  ENRIQUE  FONTALVO  SUÁREZ,  YIMMYS  ALFREDO DE LA CRUZ MEJÍA,  CARLOS  ARTURO  PIAMBA  JULIO, JAIR ENRIQUE PEÑA ARÉVALO, LUIS MANUEL CORONADO  CALVO,  NICOLÁS  ALBERTO  CARREÑO VIDES, CARLOS MARIO RAMOS CONTRERAS, ALBEIRO  ENRIQUE   BUELVAS  LONDOÑO,  GUILLERMO  AHUMADA  BEMÚDEZ,  JHON  STIVEN  DÍAZ  GIRALDO,  LUIS  FREDDY  GARCÍA QUIÑÓNEZ, JOSÉ ALFREDO DE LA CRUZ HERNÁNDEZ,  EDWIN  ALBERTO  MARTÍNEZ  MARCHENA,  ÁLVARO ENRIQUE ALGARIN GARIZÁBALO, NELVA  ISABEL   GUTIÉRREZ   ATENCIA,   ELEINA   SOFÍA   ORTEGA   CORONELL,   al   Juzgado   Penal   del  Circuito  Especializado  de Bogotá, al que corresponda por reparto y a quien se remitirá  la actuación.   

          2.  Remítase  copia  de  esta  decisión  al  Fiscal  General de la  Nación, para los fines señalados en la parte motiva.   

         

Cópiese,   comuníquese   y   cúmplase   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ              GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                          JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  cfr.,  por  ejemplo,  auto  del 24 de junio del 2003,  radicado  21.024,  en el que la Sala sostuvo que “El reconocimiento del cambio  de  radicación de un proceso (artículo 85 del Código de Procedimiento Penal),  no  está  supeditado  a la demostración de circunstancias de la naturaleza que  pone  de resalto la solicitante. Aspectos referidos a la falta de diligencia del  instructor,  la  situación  económica  del  procesado,  la  cercanía entre la  ciudad  en  que  se  tramita  el proceso y el lugar en que se pueden obtener las  pruebas  necesarias  para  el esclarecimiento de los hechos, la simple comodidad  para  ejercer la defensa, o la disparidad de criterios entre los juzgadores y la  defensa,  no están contemplados en la norma citada como causales para solicitar  y conceder el cambio de radicación de los procesos”.   

2 Auto  del 23 de noviembre del 2000, radicado 17.468.   

3  Radicado No. 24.490     

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