40803(10-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No. 213  

Bogotá, D. C., diez (10) de julio de dos mil  trece (2013).   

VISTOS:  

Resuelve  la  Sala  el  recurso de apelación  interpuesto  por el procesado JOSÉ ALFREDO CONSTANTINO  PRASCA,   exjuez   Cuarto  Laboral  del  Circuito  de  Barranquilla,  contra  la sentencia del 6 de diciembre de 2012, mediante la cual  el  Tribunal  Superior  de esa ciudad, al haber aceptado aquel los cargos que se  le  imputaron,  lo  declaró autor penalmente responsable del delito de peculado  por   apropiación   agravado   por   la  cuantía,  en  concurso  homogéneo  y  sucesivo1,   imponiéndole   una   pena   de   130   meses   de  prisión,  e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  y  multa  equivalente  a  $1.559.249.681.  Igualmente,  se  lo  condenó al pago de perjuicios en la suma de $3.118.499.363.2.   

HECHOS:  

Entre los años de 1994 y 1998, el procesado  JOSÉ    ALFREDO    CONSTANTINO   PRASCA,   en   su   calidad   de  Juez  Cuarto  Laboral  del  Circuito  de  Barranquilla,  profirió  treinta  y  dos  (32)  sentencias  al  interior de los  procesos  ordinarios laborales con radicación:  12712, 13758, 4099, 13640,  13190,  11790,  12201,  10790,  12201,  10797, 11888, 11560,13675, 13410, 10783,  12916,  11813,  11503,  13659,  11943, 11944 y 12136, y los ejecutivos laborales  números:  4072,  4062, 4074, 4076, 4066, 4071, 4061, 4067, 4063, 4059, mediante  las  cuales  condenó  a la entidad estatal demandada, Fondo de Pasivo Social de  la     Empresa     Puertos    de    Colombia,    en    adelante,    FONCOLPUERTOS,  a  pagar  a  favor de los  extrabajadores  portuarios una serie de acreencias e indemnizaciones moratorias,  sobre  las  cuales,  tal  como  el  investigado  lo  reconoció en diligencia de  indagatoria,   los  accionantes  no  tenían  derecho  alguno.   

Fallos que al surtir el grado jurisdiccional  de  consulta,  fueron  revocados en segunda instancia por las Salas Laborales de  Descongestión  de los Tribunales Superiores de Bogotá y Santa Rosa de Viterbo,  al  encontrarse  diversas  irregularidades  en  las  sentencias de primer grado,  entre  ellas,  la  condena  más  allá  de  lo  pedido por los demandantes y la  ausencia  de  claridad,  precisión  y consistencia de los hechos y pretensiones  contenidas en las demandas.   

ANTECEDENTES PROCESALES:  

    

1. Con  base en la denuncia formulada  por  SALVADOR ATUESTA BLANCO,  quien       fuera       el       Director      General      de      FONCOLPUERTOS,  en  contra  del  entonces  titular  del  Juzgado Cuarto Laboral del Circuito de Barranquilla, se dio inicio  a  la investigación No. 163264, adelantada por la Fiscalía Sexta Delegada ante  el  Tribunal  del Distrito Judicial de Barranquilla, con el objeto de establecer  las  posibles  conductas  punibles en que hubiera podido incurrir el funcionario  judicial,  al proferir los fallos de condena que fueron hallados ilegales por su  superior funcional.     

    

1. Dentro de ese proceso se profirió  el  24  de  enero  de  2005  resolución de acusación en contra de JOSÉ  ALFREDO  CONSTANTINO  PRASCA,  como  probable  responsable  de la comisión de los delitos de prevaricato por acción  y  concierto  para  delinquir,  disponiéndose  además  se compulsara copia del  expediente  para  que  se  investigara  su participación en el  punible de  peculado  por  apropiación,  dando  origen  a  la  presente actuación procesal  penal,  adelantada  en  la  fase  de  instrucción bajo el radicado No. 16347, a  efecto  de  determinar  las  irregularidades  en  que  incurrió al tramitar los  procesos  ejecutivos  laborales  No.  4072,  4062, 4074, 4076, 4066, 4071, 4061,  4067, 4063, 4059.     

    

1. Practicadas  algunas  pruebas,  el  funcionario  investigador, mediante proveído del 2 de febrero de 2007, vinculó  como  persona  ausente  al  exjuez, designándole defensor de oficio2.      

    

1. El 6 de enero de 2008, fue enviada  la   actuación   a   la  Fiscal  56  delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá3,  quien  ofició  al  Ministerio  de  Protección  Social  para que  informara  los  desembolsos  “que se pudieron haber  efectuado  a favor de los demandantes laborales en virtud de los mandamientos de  pago  dictados  por el Doctor José Alfredo Constantino Prasca, en su calidad de  Juez  Cuarto  Laboral  del  Circuito  de  Barranquilla,  dentro  de los procesos  ejecutivos     laborales     seguidos     contra    FONCOLPUERTOS”4.     

    

1. A  partir  de  la  información  referida,  el 8 de julio de 2008 se le definió situación jurídica provisional  al    investigado    CONSTANTINO   PRASCA,  al  considerarlo  coautor  material  del  concurso  de  conductas  punibles  de  peculado  por  apropiación  a  favor de terceros, agravado por la  cuantía,  ordenando  la imposición de la medida de aseguramiento de detención  preventiva  en  su contra, al tiempo que se precluyó a su favor la instrucción  por  los  eventuales delitos de prevaricato por acción, al haber sobrevenido el  fenómeno jurídico de la prescripción de la acción penal.     

    

1. El  31  de  marzo  de 2010 ante el  despacho  de  la  Fiscalía 56 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá, el  investigado  manifestó  su voluntad de “acogerse al  beneficio   de   sentencia   anticipada”   en   las  investigaciones  que  se  adelantaran  en  su  contra  bajo  el  “radicado        No.        16468        y       conexos”5.     

    

1. Petición  aceptada  mediante  resolución  del  6  de abril de 2010, en la que a más de fijarse el 13 y 14 de  abril  de  la  citada anualidad, como fechas para ser escuchado en indagatoria y  dársele  a  conocer  los  cargos  formulados  en  su  contra,  se  ofició a la  Fiscalías   38   y   20   de   la   misma   unidad6,   para   que  expresaran  su  anuencia en la aplicación del artículo 90 de la Ley 600 de 2000.     

    

1. En espera de la respuesta de los  titulares   de   esos   Despachos,   la  Fiscalía  56  delegada  adelantó  las  correspondientes   diligencias,   informándole   al   sindicado  los  elementos  fácticos  que  dieron  lugar  a  las  investigaciones penales No. 16848, 17072,  16842,  16811,  16809,  16767,  16874,  16126,  17261,  16936,  así como que la  calificación  jurídica de su conducta en cada una de aquellas actuaciones, era  la  de  haber  incurrido  en el delito peculado por apropiación agravado por la  cuantía, cargo que aceptó el indagado, sin reparo alguno.     

    

1. El 28 de abril de 2010, atendiendo  la  petición  del  sindicado  durante  la  injurada, atinente a “hacer  extensivo  el  acogimiento  de  la  figura  de  la sentencia  anticipada     a    las    demás    investigaciones    que    cursa[ban]  en  [la  Fiscalía  56  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá]”,  el ente  instructor  resolvió  “DECLARAR LA CONEXIDAD DE LAS  INVESTIGACIONES    16468,    16936,    16901,    17202,    16707   al   radicado  16347”7;  y  declaró  la  prescripción  de  la  acción  penal  en  lo  atinente a los delitos de prevaricato por acción que se  estaban investigando bajo los radicados No. 16901 y 17202.     

10. El 15 de julio de la referida anualidad,  se  remitió  la  instrucción  No.  16347 al Tribunal Superior de Barranquilla,  mediante  oficio  No.  086,  Corporación ante la cual el procesado solicitó la  devolución  de la investigación 16347 y sus conexos a la Fiscalía 56 Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de Bogotá D.C., argumentando que se encontraba en  trámite  la  “Acumulación Procesal y conexidad de  conformidad  al  artículo  40  de la Ley 600 de 2000, en las Fiscalías 38 y 20  delegadas”8.   

11.  El  Tribunal  Superior  de Barranquilla  ofició  al  mencionado  ente  investigador,  y  en respuesta a tal solicitud de  información   se  detallaron  las  actuaciones  investigativas  adelantadas  al  interior  del  radicado  No.  16347,  justificándose  debidamente el envió del  expediente a la Corporación de instancia.   

12.  El  6  de diciembre de 2012, se produjo  sentencia    de   carácter   condenatorio   contra   el   exjuez   JOSÉ  ALFREDO  CONSTANTINO  PRASCA, la que  el  procesado  impugnó  a  través  del  recurso  de  apelación que ahora debe  resolverse.   

SENTENCIA IMPUGNADA  

La  Corporación  de  primer grado encontró  demostrada  la  materialidad  del ilícito objeto de juzgamiento y, por ende, la  responsabilidad  penal  de  JOSÉ  ALFREDO CONSTANTINO  PRASCA,  quedó  claramente fundada en: (i) El acta de  formulación    de    acusación   para   sentencia   anticipada,   suscrita   el  16  de  abril  de  20109, con  ocasión  de  las  manifestaciones del indagado, sobre su deseo de acogerse a la  figura  consagrada  en  el artículo 40 del Código de Procedimiento Penal; (ii)  los  fallos  proferidos  en  segunda  instancia por los Tribunales Superiores de  Bogotá  y  Santa  Rosa  de  Viterbo,  en  los  que  se  precisan  las  diversas  irregularidades  encontradas  en  las sentencias de primer grado emitidas por el  entonces  Juez  Cuarto  Laboral del Circuito de Barranquilla; (iii) los autos de  liquidación  aportados  por  el  Grupo  Interno  Pasivo  Social  de  Puertos de  Colombia,  en  los  que  se  discriminan  las  sumas  pagadas  en  virtud de las  decisiones tomadas por el procesado.   

Concluye el Tribunal, que el dolo lo asume el  procesado  al  conocer los hechos constitutivos de la infracción penal y querer  su  realización,  el cual se convalida cuando se le recibe indagatoria en fecha  14  de  abril  de 2010, en donde se le ponen de presente todas y cada una de las  sentencias  que expidiera en el periodo comprendido entre los años 1994 y 1998,  y  por las cuales se le seguían múltiples procesos penales, aceptando libre de  juramento los hechos que dieron lugar a dichas investigaciones.   

Conforme  a  lo  anteriormente reseñado, el  Tribunal  resolvió  aplicar  el  artículo  133  del  Decreto  ley 100 de 1980,  reformado  por  el  artículo  19  de la ley 190 de 1995, delimitando el ámbito  punitivo  de  movilidad  del delito de peculado por apropiación agravado por la  cuantía,  en 108 a 288 meses de prisión, estimando fijarla pena de prisión en  260  meses,  “en  consideración a la gravedad y la  modalidad    de    la   conducta”;   derivada   del  “mayúsculo   detrimento  patrimonial  del  Estado  ocasionado  en  forma  repetitiva  por  el  sujeto agente investigado… sin que  tuviera  el  más  mínimo  escrúpulo  de prever que los dineros así obtenidos  tenían  una  destinación  especial  y  noble  como  lo  era  la de regular las  liquidaciones  justas  y legítimas de los ex trabajadores de la empresa Puertos  de      Colombia”10   

Seguidamente, hace alusión a la aplicación  del  artículo  351  de  la  Ley  906  de  2004,  en  atención  al principio de  favorabilidad,  para  reconocer  el descuento punitivo de hasta un cincuenta por  ciento    (50%)    de    la    pena    a   imponer11,   por  el  allanamiento  a  cargos  del  exjuez Cuarto Laboral del Circuito, fijando, finalmente, la pena de  prisión en 130 meses.   

LA IMPUGNACIÓN:  

El  procesado JOSÉ  ALFREDO  CONSTANTINO  PRASCA solicita la revocatoria de  la  sentencia  condenatoria  con fundamento en variados argumentos que esta Sala  procede agrupar de la siguiente manera:   

    

1. Violación al debido proceso     

Arguye  el  recurrente  que  el a  quo  viola  sus derechos fundamentales  “al  debido proceso, al acceso a la administración  de  justicia, doble instancia y otros”, al emitir una  decisión  de  fondo sin “previamente”    ofrecerle   “respuesta   alguna”  a  las  reiteradas  solicitudes que hiciera en orden a  que  se declararan conexas la totalidad de las investigaciones adelantadas en su  contra  por  las  Fiscalías  20, 38 y 56 Delegadas ante el Tribunal Superior de  Bogotá.    

Determinación  que,  a su vez, censuró por  sentirse  compelido a optar por el mecanismo de acumulación de penas, el que en  su     decir,     “agravaba     su    situación  jurídica”12.   

De   esa   forma,   solicita   se  decrete  “la   nulidad   de   la   sentencia   de   primera  instancia”       y      se      “devuelva  toda la actuación a la Fiscalía 38 delegada para que se  conexen  (sic) con los demás  procesos”13.   

    

1. Corrección a la pena impuesta     

Igualmente,  el  impugnante  arguye  que  el  Tribunal  desconoció  “los  artículos 57 y 58 del  código     penal    al    [momento]    de   dosificar   la   pena”14,   en  la  medida  en  que  dedujo circunstancias de agravación punitiva no obrantes en la  formulación  de  cargos, atinentes a la “gravedad y  modalidad  de  la  conducta  punible”, para imponerle  una pena por fuera del cuarto mínimo.   

    

1. Grado  jurisdiccional de consulta     

Califica     como     “desacertada”   la  afirmación  de  la  Corporación  de  instancia  acorde con la cual la responsabilidad del procesado  se  evidencia  en  las  consideraciones expuestas por las Salas Laborales de los  Tribunales  Superiores de distintos distritos, mediante decisiones proferidas en  grado  jurisdiccional  de  consulta,  pues alega que en la época en que emitió  los  fallos laborales, no se consagraba ese recurso para las sentencias adversas  a las entidades descentralizadas.   

De  ello deduce que las sentencias laborales  proferidas  en  los  años 1994 y 1998 habían quedado en firme y no podían ser  objeto  del  grado  jurisdiccional  ordenado  por  el  Consejo  Superior  de  la  judicatura,  razón  por  la  cual  no  pueden  tenerse  como  fundamento  de la  sentencia condenatoria.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1. La competencia.  

De  conformidad  con  lo  previsto  en  los  artículos  235  de  la Constitución Política y 75 de la Ley 600 de 2000, a la  Corte  Suprema  de  Justicia en su Sala de Casación Penal le asiste competencia  para  emitir el pronunciamiento de fondo que le ponga fin al presente asunto, en  virtud  de  que el procesado, JOSÉ ALFREDO CONSTANTINO  PRASCA,  en su condición de exjuez Cuarto Laboral del  Circuito  de  Barranquilla,  fue  juzgado  por el Tribunal Superior de la citada  ciudad.   

    

1. De la nulidad planteada    

Delimitada la atribución que le asiste a la  Corte  Suprema  para conocer del caso a estudio, seguidamente examinará la Sala  el  tema  de  la nulidad de la actuación que como tesis principal planteada por  el  condenado,  en el entendido que de tener eco sus argumentaciones, no habría  lugar  a  realizar  pronunciamiento  diferente  al  de  acceder a la pretensión  invalidatoria incoada.   

Ahora bien, como el enjuiciado arguye que en  la  actuación  se  avizoran  actos  procesales con capacidad invalidante, en la  medida  en  que  se  pretermitió  darle respuesta a su solicitud de declarar la  conexidad  de  la  totalidad  de las investigaciones adelantadas en su contra, a  reglón  seguido  se  analizará  si  en  efecto  tuvo lugar la ocurrencia de la  incorrección  denunciada  y  por ende, ésta afecta de manera real y cierta las  garantías  procesales  o socava las bases fundamentales del proceso, por cuanto  así lo impone el principio de trascendencia.   

Así, entonces, tenemos que a folios a 207 a  214  del  cuaderno original No. 1 de instrucción, se hace constar que el señor  JOSÉ   ALFREDO   CONSTANTINO   PRASCA   fue  privado  de la libertad por las autoridades de emigración el 6  de  octubre  de  2008  en  la  ciudad  de Orlando, ubicada en uno de los Estados  Unidos  de Norte América, en cumplimiento de la orden de captura emitida por el  Tribunal      Superior      de      Barranquilla15.   

Y  encontrándose  recluido  en  la  cárcel  nacional  La  Picota,   el 31 de marzo de 2010, mediante escrito dirigido a  la  Fiscalía  56  Delegada  ante el Tribunal Superior de Bogotá, manifestó su  voluntad  de  “acogerse  al  beneficio de sentencia  anticipada”   en   las   investigaciones   que   se  adelantaran  en  su  contra  bajo  el  “radicado No.  16468    y   conexos”16.   

Petición,  que  conforme se observa a folio  229  y  s.s.  del  expediente  No.  16468,  es aceptada por la delegada del ente  acusador  mediante resolución emitida el 6 de abril de 2010, en la que a mas de  fijarse  fecha  para  ser  escuchado  en  diligencia de indagatoria y dársele a  conocer  los cargos formulados en su contra, se ofició a las Fiscalías 38 y 20  de          la          misma         unidad17,  para  que  expresaran  su  anuencia en la aplicación del artículo 90 de la Ley 600 de 2000.   

En espera de la respuesta de los titulares de  esos  Despachos,  la  Fiscalía  56 delegada adelantó el 13 de abril de 2010 la  correspondiente  diligencia de indagatoria, al interior de la investigación con  radicación  No.  16468,  informándole al sindicado los elementos fácticos que  dieron  lugar  a algunas de las investigaciones penales adelantadas en su contra  y   la   calificación  jurídica  de  su  conducta  en  cada  una  de  aquellas  actuaciones,  cargos  que  aceptó  el  exjuez  Cuarto  Laboral  del Circuito de  Barranquilla, sin reparo alguno, al afirmar:   

“Efectivamente  se  me  han  puesto  de  presente  los  procesos  restantes  de  la  diligencia anterior en los radicados  16468  y  sus conexos 16462 y 16335 los cuales corresponden a los tramitados por  mi  despacho, por lo tanto corresponden a los tramitados por mi despacho, por lo  tanto  reconozco  que  las  providencias  que  aparezcan insertas en cada uno de  ellos  son  de  mi autoría tanto en mandamientos de pago como en sentencias. En  relación  a  esto no deseo ser interrogado, caso contrario guardaría silencio.  En  este  estado  de  la diligencia, el despacho da como legalmente vinculado al  sindicado  en  el  radicado  que  faltaba  dicha praxis y procede a formular los  cargos…  son  PECULADO  POR  APROPIACIÒN  A FAVOR DE TERCEROS AGRAVADO POR LA  CUANTÌA  EN  CONCURSO  HOMOGÈNEO…  CONTESTÒ:  Sí  me  acojo  a  los cargos  formulados  en  esta  diligencia y si es del caso que se me aplique la modalidad  de  delito  continuado  de  conformidad  con  el  artículo  31  del  C. de P.P.  Solicito  igualmente  que  esta  figura  de sentencia  anticipada  se  extienda  a  todos los procesos que actualmente se encuentran en  esta  Fiscalía  y  en  toda  la Unidad del Tribunal en lo posible en una única  actuación   en   aras   de   la  economía  procesal  y  jurídica.”(Subrayas   por   fuera   del   texto  original.)   

Igualmente,  verifica   la  Sala,  que  atendiendo  esa  nueva solicitud expresada por el indagado la Fiscalía realizó  la   diligencia   de   injurada   el   día   14   de   abril   de   la   citada  anualidad18,  continuándola el día 15 del mismo mes y año, al interior de la  actuación  con  radicación  No.  16347,  en  la  que  se  allanó a los cargos  formulados en su contra, respectivamente, así:   

“con ocasión a  la  solicitud  de  sentencia anticipada  a la que se acogió en el radicado  16468  y  que  es  del siguiente tenor: «Solicito igualmente que esta figura de  sentencia  anticipada  se  extienda  a  todos  los  procesos  que actualmente se  encuentran  en  esta  Fiscalía…»  Es de anotar que el despacho hace saber al  indagado  que  asume  los procesos a que se contrae la presente diligencia en el  estadio  procesal  en  que  actualmente  se  encuentran  esto es: el 16936 y sus  conexos  16848,  17072,  16842, 16811, 16809, 16808, 16767, 16874, 16126, 17261,  en  que  existe  a  la fecha apertura de instrucción y se encuentran en la fase  probatoria   sin   que  aún  se  le  haya  vinculado  legalmente.  Por  su  parte  en  el  16347  se  encuentra  legalmente  vinculado  mediante  la figura de declaratoria de persona ausente  a  través  del  proveído  del  2  de  febrero  de  2007  y  con  la respectiva  resolución  de  situación  jurídica fechada julio 8 de 2008, mediante la cual  se  le  profirió  medida  de aseguramiento consistente en detención preventiva  como  coautor  material  del  concurso  de  conductas  punibles  de peculado por  apropiación  a  favor  de  terceros  agravado  por  la cuantía. Inmediatamente  después  y con miras a vincular legalmente implicado en el proceso 16936  se procede por economía procesal  a  copiar  textualmente  los  generales  de ley consignados en la diligencia del  día  de  ayer,  omitiendo  el  interrogatorio  a que  habría  lugar con ocasión a los hechos de que se trata atendiendo a la expresa  solicitud  del  indagado  de  no  hacerlo  en  virtud  a  la praxis que se viene  cumpliendo en relación con su acogimiento a sentencia anticipada.   

(…)  

Continuación   de   la   diligencia   de  indagatoria.  Radicado  16842  Heriberto  Mantel  Montes  con decisión del 2 de  julio  de  1997…  16803  Bienvenido  Colina  Vargas  con  decisión del 1º de  febrero  de  1995…  16767 Fabián Antonio Jiménez Castro con decisión del 27  de  julio  de 1994… 16848 José Agustín Pacheco, con decisión del 29 de mayo  de  1996  (…)  PREGUNTADO:  Sírvase  doctor  Prasca  que  tiene  que decir en  relación  con los procesos que acaban de ser discriminados en esta diligencia y  en  los  cuales  Usted reconoce como de su autoría. CONSTESTO: Efectivamente se  me  ha puesto de presente los procesos restantes de la diligencia anterior en el  radicado  16936,  así  como los pertenecientes al radicado 16347 que tienen que  ver  con  los  ejecutivos  últimamente  citados  los  cuales corresponden a los  tramitados  por  mi  despacho,  por  lo tanto reconozco que las providencias que  aparecen  insertas en cada uno de ellos son de mi autoría tanto en mandamientos  de  pago como en sentencias. En  relación a esto no deseo ser interrogado,  caso  contrario  guardaría  silencio.  En  este  estado  de  la  diligencia, el  despacho  da  como  legalmente vinculado al sindicado en el radicado que faltaba  dicha  praxis  y  procede  inmediatamente  después  a  formularle los cargos en  virtud  del  acogimiento  del  implicado  a  la  figura  de sentencia anticipada  prevenida  en  el  artículo  40  del C. de P.P. como quiera que con ocasión al  proferimiento  de  las anteriores decisiones el Erario Público se vio afectado,  toda  vez que dichas condenas no correspondían con la realidad, eran contrarias  a  derecho  y  en  las  cuales  se  concentró el pago de cifras millonarias sin  sustento   jurídico   válido   determinándose  de  tal  forma  las  indebidas  apropiaciones  en  beneficio de los extrabajadores de Foncolpuertos, razones por  las  cuales  los  cargos  a  formular  son: PECULADO POR APROPIACIÒN A FAVOR DE  TERCEROS  AGRAVADO  POR  LA  CUANTÌA  EN  CONCURSO  HOMOGÈNEO  PREVENIDO EN EL  ARTÌCULO  397  DEL  CODIGO  PENAL  (Ley  599  de  2000).  Sírvase decir doctor  CONSTANTINO  PRASC  A  en  presencia  de su abogada la doctora Jacqueline Torres  Montufar  si  Usted  se  acoge  en  su  totalidad  a los cargos aquí formulados  atendiendo  las  predicciones  del  artículo  40  del  C.  de P.P.  según  solicitud  que  reposa  en  autos:  Si me acojo a los  cargos  formulados  en  esta  diligencia  y  si  es  del  caso  se me aplique la  modalidad  de delito continuado… lo que quiero agregar, es que el sometimiento  que  estoy  haciendo  es para colaborarle a la Justicia y así mismo obtener los  beneficios   que  la  ley  me  otorga.”19   

A su vez, es posible constatar que a folio 80  y  s.s.  del  expediente  No. 16347, el ente instructor, atendiendo la petición  del   indagado,   atinente   “hacer  extensivo  el  acogimiento   de   la   figura   de   la   sentencia  anticipada  a  las  demás  investigaciones      que     cursa[ban]  en  [la  Fiscalía  56 Delegada ante el  Tribunal  Superior de Bogotá]”, resolvió el 28 de abril de 2010 “DECLARAR  LA  CONEXIDAD  DE  LAS  INVESTIGACIONES  16468, 16936,  16901,   17202,   16707   al   radicado   16347”20; y  declaró  la  prescripción  de la acción penal en lo atinente a los delitos de  prevaricato  por  acción  que  se  estaban  investigando bajo los radicados No.  16901 y 17202.   

Y en la misma fecha, se adelantó diligencia  de  indagatoria,  durante  la  cual se le informó al investigado de la referida  decisión   en   la  que  se  declaraba  la  conexidad  de  las  investigaciones  adelantadas  en  su contra, y para precisar los elementos fácticos indagados en  cada  una  de ellas, fue ilustrado con el siguiente cuadro, obrante a folios 82,  83    y    84    del    expediente    No.    16347,   el   cual   replicamos   a  continuación:   

PROCESO   

LABORAL  

NÙMERO:            

SENTENCIA EMITIDA POR  EL JUEZ CUARTO LABORAL DEL CIRCUITO DE BARRANQUILLA EL:             

   

A FAVOR DEL DEMANDANTE            

   

SE HACE EFECTIVA LA SENTENCIA  

CON  PAGOS  A  CARGO DE FONCOLPUERTOS POR UN  VALOR DE:             

   

INVESTIGACIÒN PRELIMINAR  

4072             

11  de  julio  de  1995             

Antonio Solano Sarmiento   

Antonio de la Ossa Gamarra  

Walberto Calderón Arelllana            

$242.932.655.69             

16347  

4062             

30  de  junio  de  1995             

Arnold Borgwardt García   

Juan Niño Lìzcano  

AlvaroRuìz Castro            

$214.964.542.82             

16347  

4074             

11  de  julio  de  1995             

Rubén     Antonio     Corro  Bolívar   

Adalberto Gómez Cabarcas  

Uriel Padilla Núñez            

$140.903.513,87   

            

16347  

4076             

11  de  julio  de  1995             

Ubernely Guevara Rincón   

Enrique Rosenhay Arrieta            

$121.989.382.46             

16347  

4066             

4   de  julio  de  1995             

Wilson Pacheco Sancivier   

Dagoberto Londoño Gómez  

Raùl Asthon Giraldo            

$245.413.662.86             

16347  

4071             

11  de  julio  de  1995             

Edgardo     de     la    Rosa  Insignar.   

Roberto Ruiz Garrido  

Felipe Estrada Llinas            

$166.221.821.31             

16347  

4061             

30  de  junio  de  1995             

Roberto Ruiz Garrido   

Guido A. Fernández Medina  

Judith Díaz Serrano  

Rafael Emilio Negrette T.            

$133.354.325.31             

16347  

4067             

4   de  julio  de  1997             

Wilfrido Cantillo Ariza   

Fausto Borja Medina  

Jairo Portocarrero Miranda  

Antonio Suárez Jiménez            

$133.577.676.88             

16347  

4063             

30  de  junio  de  1995             

Antonio     Luís     Cepeda  Castro   

Jaime de la Cruz Osorio  

Ángel Ripoll Suárez  

Manuel Suárez Jiménez            

$141.169.513.62             

16347  

4059             

30  de  junio  de  1995             

Octavio Jiménez Camargo   

William Palencia Cerra  

Mariano Leonidas Marimon  

Álvaro Blanco Castro            

$92.102.729.96             

16347  

4059             

15  de  noviembre de  1995             

Galo  Pernett  Castillo  y otros 23  extrabajadores               portuarios21             

$418.422.112.26             

16347  

12712             

23  de  octubre  de  1996             

Enrique Rosenhay Arrieta             

$85.794.994.28             

16468  

13758             

17  de septiembre de  2003             

Jaime Jimeno Ponce             

Se desconoce             

16335  

4099             

5  de  octubre  de  1995             

Germàn       Gonzàlez  Rosales   

Celson Gonzàlez Alvarez            

$54.646.945.05   

$59.563.533.43            

16462  

13640             

11   de   febrero  1998             

Enith Ariza de Barrios             

Se desconoce             

16901  

13190             

11  de  febrero  de  1996             

Sixto Rubio Camargo             

$66.900.000.00             

17202  

11790             

27  de  abril  de  1994             

Zenen Santiago Cortecero             

19.860.758.81             

16707  

12201             

28  de  febrero  de  1996             

Manuel     Guillermo    Parra  Palacio             

$31.500.000.00             

16719  

10797             

28  de  abril  de  1993             

Erdulfo       González  González             

$86.348.210.09             

16721  

11888             

25  de  enero  de  1995             

Antonio Solano Sarmiento             

$20.982.408.54             

16936  

11560             

29   de  mayo  de  1996             

José Agustín Pacheco             

Se desconoce             

16848  

13675             

30  de  abril  de  1997             

Evaristo       Martínez  Barrios             

$84.800.000.00             

17072  

13410             

2   de  julio  de  1997             

Heriberto Mantel Montes             

Se desconoce             

16842  

10783             

21  de  abril  de  1993             

Aldo Enrique Arias Celin             

$15.112.741.53             

16811  

12916             

13  de  marzo  de  1996             

Aquiles Mendoza Blanco             

$119.600.000.00             

16809  

11813             

1  de  febrero  de  1995             

Bienvenido Colina Vargas             

$41.771.354.35             

16803  

11503             

27  de  julio  de  1994             

Fabián    Antonio    Jiménez  Castro             

$26.952.006.00             

16767  

13659             

4  de  septiembre de  1996             

Germán       Rodríguez  Torres             

$61.615.372.08             

16874  

11943             

16  de  agosto  de  1995             

   

Nelson Cardona Gòmez            

$88.700.000.00             

16126  

11944             

15  de  marzo  de  1995             

   

Josè Adechine Prasca            

$49.000.000.00             

16126  

12136             

16  de  agosto  de  1995             

   

Luis Alejandro Lizarazo Pinto            

$84.300.000.00             

16126  

Acto,  seguido,  el  exjuez  CONSTANTINO  PRASCA se allanó a los cargos  que  se  formularon  en  su  contra,  declarándose  responsable  del  delito de  peculado  por  apropiación  a  favor  de  terceros agravado por la cuantía, en  concurso  homogéneo sucesivo; haciendo la siguiente salvedad, conforme consta a  folio  64  ibídem:  “Solicito muy respetuosamente a  ésta  Fiscalía  como a toda la unidad que se acumulen en un solo proceso todas  las  actuaciones,  además  que  me  de   aplicación  al  artículo 37 del  código   penal   en   su   calificación   de   delito   continuado”.   

Corolario de lo anteriormente analizado, la  solicitud  de  anulación  deprecada  por el enjuiciado habrá de ser despachada  negativamente  porque,  a  juicio  de  la  Sala,  ninguna razón le asiste en su  prédica,   en   tanto  ciertamente  como  contestación  a  sus  peticiones  se  adelantaron los actos procesales precitados.   

Aunado  a  lo  anteriormente  reseñado, se  observa  como respuesta a la pluricitada petición del investigado, aquel oficio  obrante  a  folio  38 del cuaderno original de la causa No.2010-00346, en el que  la  Fiscalía  56 Delegada detalla las actuaciones investigativas adelantadas al  interior  del  radicado  No.  16347,  y  justifica en debida forma el envío del  expediente  al  Tribunal  Superior de Barranquilla, en los siguientes términos:   

“1. El 28 de abril de 2010, se suscribió  el  acta de formulación de cargos, con ocasión a la figura jurídica a la cual  se  acogió  el  procesado  como  fue  la  sentencia  anticipada,  así mismo se  resolvió  mediante  auto de la misma fecha la conexidad en este despacho de las  investigaciones  que  se  seguían  en su contra en un solo radicado 16347, asì  como  la  declaratoria  de  prescripción del delito de prevaricato en todas los  diligenciamientos  y  la  admisión de la demanda de parte civil, decisiones que  no fueron objetadas.   

2.  Las anteriores actuaciones son las que  le  competían  al  despacho  por lo que le restaba remitir al Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Barranquilla el proceso 16347 y sus conexos. Estaba  fuera  del alcance del Fiscal 56 Delegado, condicionar a que las investigaciones  que  se  adelantaban  en  los  otros  despachos  como eran la Fiscalías 20 y 38  Delegada  se  conexaran  a  la  de éste despacho, además que se encontraban en  otra  etapa  procesal como era el comienzo de la diligencia de indagatoria y las  que según tengo conocimiento eran dispendiosas.   

3.   Teniendo  en  cuenta  lo  anterior,  transcurrido  un  tiempo  sin  que  los  despachos 20 y 38 hubieran resuelto las  investigaciones  por encontrarse aun en práctica de indagatoria, éste Despacho  decidió  remitir  al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla el  proceso  16347  y  conexos,  según  auto del 13 de julio de 2010”.   

Luego, entonces, lo anteriormente referido  permite  concluir  que  toda  actuación adelantada por la Fiscalía 56 Delegada  ante  el Tribunal de Bogotá, a partir del 6 de abril de 2010, estuvo dirigida a  garantizar  los  derechos de JOSÉ ALFREDO CONSTANTINO  PRASCA,  poniéndole  de presente en la diligencia de  indagatoria  adelantada  los  días  13,  14,  15  y  28 de abril de la referida  anualidad,   los   elementos   fácticos   y  jurídicos  que  comprendían  las  investigaciones  adelantadas  en  su  contra,  en  respuesta,  todo  ello,  a la  petición del procesado.   

De   tal   forma   que   no  se  observa  irregularidad   alguna   que  comprometa  la  estructura  del  proceso  o  viole  garantías  fundamentales  del  procesado,  y por lo tanto no existe motivo para  invalidar la actuación.   

Ahora bien, en cuanto a la censura al fallo  condenatorio,   por   considerar  el  procesado  que  al  no  haberse  declarado  “la  conexidad  de  las investigaciones”   adelantadas  en  la  Fiscalías  20  y  38  Delegadas,  ello,  necesariamente,   conlleva   a   “agravar  más  la  situación  jurídica”22  al  obligarlo a solicitar,  en    un    futuro    cercano,    la    aplicación    de   la   “acumulación   de  las  penas  que  le  sean  impuestas”,  resulta  necesario  precisar la naturaleza jurídica de tales  figuras, en orden a demostrar lo infundado de sus alegaciones.   

Empecemos  por  recordar,  que  la teoría  penal   ha  denominado  “unidad  o  de  acciones  u  omisiones   típicas”,  al  fenómeno  que  se  presenta  cuando  una  misma  persona  realiza  una  conducta (activa u omisiva)  penalmente  relevante,  que  puede  hallar  adecuación  en  dos  o  más  tipos  penales23,  o  cuando  realiza un número plural de conductas jurídicamente  desvaloradas  que  encajan  en  un  mismo tipo penal24,  o  en  diversas  figuras  delictivas25.   

Al  legislador  colombiano le correspondió  diseñar  criterios  de  medición  judicial  de  la pena que logran superar las  falencias   que   presentaban   los  modelos  tradicionales  de  “la       acumulación       material      de      penas”26   

y    el    de    “absorción”27   

,  mediante  el  mecanismo intermedio de la  acumulación    jurídica    de   penas,  en el que una vez establecida la pena imponible a cada delito, se  aplica   aquella   correspondiente  al  delito  más  grave,  aumentada  en  una  determinada                proporción28   

;  satisfaciéndose,  de  esa  forma,  la  exigencia   de   seguridad  jurídica  requerida,  en  tanto  se  establece  una  metodología  para la medición judicial de la pena cuando concurre el fenómeno  del concurso de delitos.   

Se  evidencia, entonces, que el régimen de  la   acumulación  jurídica  de  penas  en  el  orden  normativo  nacional,  se  fundamenta  en las siguientes figuras de la dogmática penal: (i) el concurso de  conductas punibles y (ii) la conexidad procesal.   

Ello   es   así,  en  razón  a  que  la  acumulación  jurídica de penas se constituyó en un mecanismo de dosificación  punitiva,  cuyo  objeto  no  es  otro  distinto  que  establecer,  con  fines de  limitación,  un  criterio razonable para la determinación de la punibilidad en  eventos        de        concurso        ideal29   

o  material30 de delitos; oponiéndose, de  esa  forma,  al  sistema de acumulación aritmética de las penas, en virtud del  cual se impondrían tantas penas como delitos cometidos.   

El artículo 31 del Código Penal, consagra  que  la  persona  que  incurra  en  un  concurso  de conductas punibles quedará  sometido  a  la pena establecida para la conducta más grave, aumentada hasta en  otro  tanto,  sin  que se supere la suma aritmética de las condenas debidamente  dosificadas,  y  en  ningún  caso,  el  límite  máximo de sesenta (60) años.   

Igualmente,  la  figura  de la acumulación  jurídica  de  penas  se entrelaza con el fenómeno de la conexidad, mediante el  principio    procesal   de   unidad   del   proceso,  conforme  al  cual  por cada delito se adelantará una  sola   actuación   procesal,   independientemente  del  número  de  autores  o  partícipes,  permitiendo  que  los  delitos  conexos,  es  decir  aquellos  que  conserven   un   vínculo,   ya   sea   de   naturaleza  sustancial  o  procesal  (finalístico,  consecuencial,  de  modo, de tiempo o de lugar, ect.) de acuerdo  con  los  criterios  establecidos  en  el artículo 90 de la ley 600 de 2000, se  investiguen    conjuntamente   y   por   ende   sean   objeto   de   una   misma  sentencia.   

No  obstante,  el mismo compendio normativo  procesal  prevé  en  el  artículo  92,  aquellos eventos en que por razones de  operatividad  y  conveniencia  investigativa,  es  posible  que  se  presente la  ruptura      de      la      unidad     procesal31,   enunciándolos   en  los  siguientes términos:   

“ARTICULO 92. RUPTURA DE LA UNIDAD PROCESAL. Además de lo  previsto  en  otras  disposiciones,  no se conservará la unidad procesal en los  siguientes casos:   

1.  Cuando  en la comisión de la conducta  punible   intervenga   una   persona   para   cuyo   juzgamiento   exista  fuero  constitucional  o legal que implique cambio de competencia o que esté atribuido  a una jurisdicción especial.   

2.  Cuando  la  resolución  de  cierre de  investigación  sea  parcial  o  la resolución de acusación no comprenda todos  las conductas punibles o a todos los autores o partícipes.   

3. Cuando se decrete nulidad parcial de la  actuación  procesal  que  obligue  a reponer el trámite con relación a uno de  los sindicados o de las conductas punibles.   

4.  Cuando no se haya proferido para todos  los delitos o todos los procesados sentencia anticipada.   

5.  Cuando la terminación del proceso sea  producto  de  la  conciliación o de la indemnización integral y no comprenda a  todas las conductas punibles o a todos los procesados.   

6.  Cuando  en  la  etapa  de  juzgamiento  sobrevengan  pruebas  que  determinen  la  posible  existencia  de otra conducta  punible  o  la  vinculación  de  una  persona en calidad de autor o partícipe.   

PARAGRAFO.  Si  la ruptura de la unidad no  genera   cambio  de  competencia  el  funcionario  que  la  ordenó  continuará  conociendo de las actuaciones.”   

Disposición  que  al  ser  interpretada de  manera  sistemática,  especialmente con el artículo 470 del C.P.P.32,  en  forma  alguna  implica  que  quien ostenta la calidad de procesado por delitos conexos,  se  le  impida  acceder a la prerrogativa sustancial de obtener una acumulación  jurídica  de  las penas impuestas en los diferentes procesos a que dio lugar la  ruptura  de  la  unidad  procesal,  sino que en su correcto entendimiento, dicha  opción  jurídica deberá evaluarla el Juez de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad,   que   no   el   Juez   de  Conocimiento,  pues  la  referida  norma  contempla:   

“ARTÌCULO  470.  ACUMULACIÒN DE PENAS:  Las  normas  que  regulan  la  dosificación  de la pena, en caso de concurso de  conductas  punibles, se aplicarán también cuando los  delitos    conexos    se    hubieren    fallado   independientemente.  Igualmente,  cuando  se  hubieren proferido varias sentencias en  diferentes  procesos. En estos casos la pena impuesta en la primera decisión se  tendrá como parte de la sanción a imponer.   

No  podrán  acumularse  penas por delitos  cometidos  con  posterioridad  al proferimiento de sentencia de primera o única  instancia  en  cualquiera  de  los  procesos,  ni  penas  ya  ejecutadas, ni las  impuestas  por  delitos  cometidos  durante  el  tiempo que la persona estuviere  privada  de  la  libertad.”  (Subrayas por fuera del  texto original)   

Eso   significa   que   el   criterio  de  garantía  y limitación de  la  punibilidad  en  eventos  de  pluralidad  de  condenas,  característico del  mecanismo  de  la  acumulación  jurídica  de  penas,  no  desaparece cuando se  presenta  la  ruptura  de  unidad  procesal o la pluralidad de investigaciones y  causas,  por  cuanto  a la luz del principio de unidad procesal, debe entenderse  que se trata de procesos que debieron ser juzgados conjuntamente.   

En  este  orden de ideas, el único ámbito  admisible  en el que se diferenciarían las consecuencias punitivas de la figura  denominada  “conexidad  de  investigaciones”,  consagrada en el artículo 90  del  C.P.P.,  respecto  del  mecanismo  de  la  acumulación jurídica de penas,  contemplado  en  el  precitado  artículo  470  ibídem,  sería en el evento de  presentarse  “penas  ya ejecutadas”, esto   es,   condenas  producidas  en  procesos  independientes,  en  relación  con   hechos  que  no  están  ligados  por  ningún vínculo de  conexidad    (Art.   92  C.P.P.).   

Respecto    al   margen   estrecho   de  discrecionalidad  con  el  que  cuenta  el  funcionario judicial para aplicar el  artículo    470    de    la    Ley   600   de   2000,   ha   considerado   esta  Corporación:   

“Si  la  acumulación  de  penas  es  un  derecho  del  condenado,  sobre  lo  cual  la  Sala  no  tiene  ninguna  duda en  consideración  a  que  su procedencia no está sujeta a la discrecionalidad del  Juez  de Penas, su aplicación también procede de oficio, simplemente porque la  ley  contiene  un  mandato  para  el  funcionario judicial de acumular las penas  acumulables, que no supedita a la mediación de petición de parte.   

Si eso es así, entonces cuando una pena se  ejecutaba  y  era  viable  acumularla  a  otra  u  otras,  pero  no se resolvió  oportunamente  así  porque  nadie  lo  solicitó  o  porque  no se hizo uso del  principio  de  oficiosidad judicial, son circunstancias que no pueden significar  la  pérdida  del  derecho y, por lo tanto, en dicha hipótesis es procedente la  acumulación de la pena ejecutada.   

Como se colige del artículo 89 del Código  de  Procedimiento  Penal,  es  derecho  del procesado que las conductas punibles  conexas  se  investiguen y juzguen conjuntamente, y consecuencialmente que se le  dicte  una  sola  sentencia y que se le dosifique pena de acuerdo con las reglas  establecidas  para  el  concurso  de  conductas  punibles en el artículo 31 del  Código Penal.   

No  obstante,  es  posible en determinados  casos   la   no  investigación  y  juzgamiento  conjunto  de  los  delitos        conexos,  pero persiste la prerrogativa a que las penas impuestas en fallos  independientes  se  acumulen,  como  lo  resalta la primera parte del transcrito  artículo  47033.   

Y  así,  como  también  es perfectamente  viable   que   se   ejecute   la  pena  impuesta  respecto  de  un  delito  conexo  sin  haberse impuesto la  del  otro  o sin haber adquirido firmeza la respectiva sentencia, lo cual sucede  en   la   práctica   por   múltiples   situaciones   procesales   incluida  la  tardanza   judicial  en  la  decisión,  no  se  aviene  con  la intención  legislativa  negar la acumulación jurídica de penas aduciendo que una de ellas  cumplió…  El  condenado  por  conductas conexas en  varios  procesos,  entonces,  tiene  derecho en cualquier tiempo a que las penas  impuestas   por   razón   de   las   mismas   le   sean  acumuladas”34(subrayas   por  fuera  del  texto original).   

Así  las  cosas,  termina siendo infundado  sostener    que    la    acumulación    de    penas   resulta   “más”  lesiva  al debido proceso que la  “conexidad     de    investigaciones”,  porque  aparte  de  su  mera  afirmación,  el  recurrente  no  demuestra  por  qué  ello  resquebraja  la  estructura  del proceso, ni de qué  manera afecta su derecho a la defensa.   

En  esas  condiciones,  no se decretará la  nulidad invocada.   

    

1. DE LA CORRECCIÒN A LA DOSIFICACION PUNITIVA.     

Igualmente,  solicitó el impugnante que se  proceda  a  corregir  el  error  en  que  en  su criterio incurrió el a quo, al  momento  de  deducir  circunstancias  de  agravación punitiva no obrantes en la  formulación  de  cargos, atinentes a la “gravedad y  modalidad  de  la  conducta  punible”, para imponerle  una pena por fuera del cuarto mínimo.   

En  este  tema, en gracia de discusión, el  exjuez    Cuarto    Laboral   del   Circuito   de   Barranquilla,   JOSÈ  ALFREDO CONSTANTINO PRASCA, admitió  en  diligencia  de indagatoria realizada el 13, 14, 15 y 28 de abril de 2010 que  “conocía   los   hechos   constitutivos   de   la  infracción  penal  y  que  quiso  su  realización”,  sucesos  todos  ellos  referidos  a que en cada proceso ordinario laboral en que  él  tramitó  y  emitió  sentencia a favor de las pretensiones del accionante,  condenando  a FONCOLPUERTOS a pagar acreencias laborales que no contaban con los  presupuestos  adjetivos  y  sustanciales  que  las  leyes  han  previsto para un  resultado  de  esa  índole,  asumió una conducta ilícita que se manifestó en  diversos  actos  que  finalmente  se  consolidaron  en  la  expedición  de  las  providencias  que  crearon judicialmente la obligación económica a cargo de la  entidad  estatal  con  la  consiguiente orden de pago, las cuales constan en las  sentencias y mandamientos de pago en cada juicio ordinario.   

Entonces,   ahora  pretende  JOSÉ       ALFREDO       CONSTANTINO       PRASCA      manifestar  su  extrañeza  por  el  hecho  de  que  al  efectuar la  dosificación  punitiva  de peculado por apropiación a favor de terceros,   el  Tribunal,  con  el único argumento de “tener en  cuenta  la  gravedad  y  la  modalidad  de  la  conducta  punible,  hubiera  partido  de  260 meses de prisión, cuando el mínimo es de  108  en  “el artículo 133 del Decreto 100 de 1980,  reformado   por   el   artículo   19   de   la   Ley  190  de  1995.”35, por ser la legislación que  consideró  el  a quo vigente  para  el momento en que el exjuez incurrió en las conductas delictivas, y en la  cual se consagra:   

“ARTÍCULO    133.    PECULADO   POR  APROPIACIÓN.  El  servidor  público  que  se  apropie en provecho suyo o de un  tercero  de  bienes  del estado o de empresas o instituciones en que éste tenga  parte  o  de  bienes  o  fondos  parafiscales,  o de bienes de particulares cuya  administración,  tenencia  o  custodia  se  la  haya  confiado por razón o con  ocasión  de  sus  funciones,  incurrirá  en prisión de seis (6) a quince (15)  años,  multa equivalente al valor de lo apropiado e interdicción de derechos y  funciones públicas de seis (6) a quince (15) años.   

Si  lo  apropiado  no  supera  un valor de  cincuenta  (50)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes, dicha pena se  disminuirá de la mitad (1/2) a las tres cuartas (3/4) partes.   

Si  lo  apropiado  supera  un  valor  de  doscientos  (200)  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, dicha pena se  aumentará        hasta        en        la        mitad        (1/2).”   (Subrayas  fuera  del texto  principal).   

Empero,  contrario  a  lo  censurado por el  recurrente,  esta  Sala observa que si justamente el a  quo  no  partió  del tope mínimo de la pena impuesta  por  el concurso de delitos de peculado por apropiación a favor de terceros, es  porque  ejerció  las facultades consagradas en el artículo 61 de la Ley 599 de  2000,  sin  desbordar  los  límites  mínimo  o  máximo establecidos para cada  conducta  delictual,  y teniendo en cuenta “la mayor  o  menor  gravedad  de  la  conducta,  el  daño  real  o  potencial  creado, la  naturaleza  de las causales que agraven o atenúen la punibilidad, la intensidad  del  dolo,  la preterintención o la culpa concurrentes, la necesidad de la pena  y  la  función  que  ella  ha  de  cumplir  en  el  caso  concreto.”.   

Dentro  de  tales  parámetros, no se puede  desconocer que:   

(i)  La  conducta  reviste  una  gravedad  inusitada,  pues  se  trata  de  un servidor público y específicamente alguien  asignado  a  la  tarea de decidir e imponer lo que es recto, justo y equitativo,  puso  al  servicio de una causa delictiva esa investidura y la función ejercida  a  través  de  ella,  en  detrimento  del  patrimonio  del  Estado,“de  dineros  que  tenían una destinación especial y noble como  lo  era regular las liquidaciones justas y legitimas de los extrabajadores de la  empresa       Puertos       de      Colombia”36,  utilizando  al  efecto  los  mecanismos puestos por el legislador al servicio de  los ciudadanos para que hagan valer sus derechos.   

(ii)  El  exjuez convalidó los elementos  fácticos  contenidos en la denuncia formulada en su contra por SALVADOR ATUESTA  BLANCO,  exdirector  de  FONCOLPUERTOS,  pues luego que la Fiscalía 56 delegada  ante  el Tribunal Superior de Bogotá le pusiera de presente todas y cada una de  las  sentencias  de naturaleza ordinaria o ejecutiva37  que  expidió  en  el lapso  comprendido   entre   los   años   1994   y   1998,  expresó:  “Solicito  muy  respetuosamente  a  esta  Fiscalía  como  a toda la  Unidad     se    me    acumulen    en    un    solo   proceso   todas   las  actuaciones,  además  se me  de  aplicación  al artículo 37 del Código Penal en su calificación de delito  continuado,  tal  como  se dio en estas mismas circunstancias con los directores  de  Foncolpuertos,  Salvador Atuesta Blanco y Hernando Rodríguez Rodríguez por  parte  de  la Fiscalía Primera de la Sub Unidad de Foncolpuertos”38.   

Aceptando,  de  esa forma, la existencia de  una  empresa  criminal con identidad de propósito, distribución de funciones y  pluralidad  de sujetos, en donde el procesado se anidaba un designio criminal de  defraudar  al  Estado,  a  través  de  su  conducta  prevaricadora, cometida en  concurso  homogéneo,  que  aparece  como  comportamiento  medio  del  delito de  peculado  por  apropiación  a favor de terceros, también ejecutado en concurso  homogéneo.   

         Lo  anterior  indica,  los  supuestos  de  hecho que constituyen las  circunstancias  modales  agravantes  de  la  pena  no surgieron en la sentencia;  entonces,  el  procesado  no tiene motivos para predicar que ha sido sorprendido  con  su  aparición,  y ello resulta suficiente para que puedan ser aplicadas en  el  fallo  de  condena,  porque  es  facultad del juez deducir tales condiciones  previstas  en  el  inciso 3 del artículo 61 del C.P., tal como aconteció en el  sub   examine,   verificable   en  el  apartado  anterior,  en  las  transcritas  diligencias  de  indagatoria  adelantas  los  días  13, 14, 15 y 28 de abril de  2010.   

    

1. Del grado  de consulta     

El  impugnante  censura que la sentencia de  condena  emitida por el Tribunal Superior de Barranquilla se funde en los fallos  laborales  de consulta, pues, en su opinión, en la época en que se profirieron  no  existía  el  grado  jurisdiccional  para  las  sentencias  adversas  a  las  entidades  descentralizadas,  empresas comerciales del Estado o establecimientos  públicos.  Por  tanto,  las  decisiones  de  segunda  instancia  emitidas  como  resultado  de  dicho  mecanismo no podían ser apreciadas como prueba dentro del  presente proceso penal.   

Resulta   evidente  que  el  alegato  del  procesado  CONSTANTINO PRASCA  se  pierde  entre  los senderos propios de quien desea  justificar  su  conducta  prevaricadora, olvidando que la condena apelada le fue  impuesta  por  la  infracción  prevista  en el artículo 133 del Decreto 100 de  1980,  modificado  por  Ley  190  de  1995,  tras haber asumido en diligencia de  indagatoria,  libre  de  juramento,  que conociendo los hechos constitutivos del  tipo  penal de peculado por apropiación, quiso adelantar la realización de tal  conducta  jurídico  penalmente  desaprobada,  aun  cuando  resultara  lesiva al  interés  jurídico  del  recto  ejercicio  de la función estatal de custodia y  administración  de  bienes,  y  con  plena  consciencia  de adelantar  tal  comportamiento ilícito.   

Es decir, dentro de tales parámetros no se  puede  desconocer  que  el  sindicado  se  acogió a la figura de aceptación de  cargos,  en  orden  a  obtener  el beneficio de sentencia anticipada, lo cual se  traduce  en  una  confesión  simple, cuyo significado no es otro distinto a que  aceptó  la  existencia de plena prueba que demuestra  su   responsabilidad   como   autor   o   partícipe   del  ilícito39   

,  despojándose  del  derecho  que  le  asiste  a  contar con un proceso ordinario en donde pueda  ejercer  la  controversia  probatoria  y de la acusación, todo ello con miras a  lograr la rebaja de pena compensatoria.   

A  propósito  de  esta  figura,  la  Corte  Constitucional   en   sentencia   SU-1300   del   6   de   diciembre   de  2001,  consideró:   

“La   institución   de  la  sentencia  anticipada,  implica  renuncias  mutuas  del Estado y del sindicado: la renuncia  del  Estado a seguir ejerciendo sus poderes de investigación, y la del imputado  a  que  se  agoten  los  trámites normales del proceso, a la controversia de la  acusación  y  de  la  pruebas  en  que  se  funda.  El  Estado reconoce que los  elementos  de  juicio aportados hasta ese momento son suficientes para respaldar  un  fallo  condenatorio  que debe partir de la certeza del hecho punible y de la  responsabilidad  del  sindicado,  certeza  que  se  corrobora con la aceptación  integral  de  los  hechos  por  parte del imputado. La aceptación de los hechos  obra  como confesión simple. La Corte Constitucional ha dicho que además de la  aceptación  por  parte  del  sindicado de los hechos materia del proceso, éste  acepta  «la  existencia  de  plena prueba que demuestra su responsabilidad como  autor     o    partícipe    del    ilícito»”40.   

Conforme   a  las  razones  expuestas  en  desarrollo  de  esta providencia, no se accederá a la pretensión del procesado  consistente  en  que se revoque o modifique la sentencia condenatoria dictada en  su contra.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,   

R E S U E L V E  

CONFIRMAR   la  sentencia  del  6  de diciembre de 2012 proferida por la Sala Penal del Tribunal  Superior de Barranquilla.   

Comuníquese y devuélvase la actuación al  Tribunal de Origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ          GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS      GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                  JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria      

1  Folio  10  del  cuaderno  único  de  la  causa  No.  2010-00346.   

2Folios  6, 15 y 17 del C.O. No. 1.   

3Folio  173 del del C.O. No.1. del expediente No. 16468.   

4 Folio  44 del C.O. No.1, expediente No. 16347.   

5 Folio  229 del C.O. No. 1, del expediente No.16468.   

6  En  auto  del 6 de abril de 2010 en el expediente No. 16468, obrante a folio 231 del  C.O. No.1.   

7 Folio  80 del C.O. 1 del expediente 16347.   

8Folio  21 del cuaderno No.2.   

9 Folio  80 del cuaderno único de la causa.   

10  Folio 89 del cuaderno único de la causa.   

11 En  aplicación,  por favorabilidad, de la figura de allanamiento a cargos de la ley  906 de 2004.   

12  Folio 102 del cuaderno único de la causa.   

13  Folio 106 ibídem.   

14  Folio 102 ibídem.   

15Folios 207 a 214 del C.O. No.1. expediente No. 16468.   

16  Folio 229 del C.O. No. 1, del expediente No.16468.   

17 En  auto  del 6 de abril de 2010 en el expediente No. 16468, obrante a folio 231 del  C.O. No.1.   

18  Diligencia  de  indagatoria  del  14  de  abril  de  2010,  folio  46 y s.s. del  expediente No. 16347, C.O. No.1.   

19  Folio  52  del  expediente   de instrucción No. 16347, continuación de la  diligencia  de  indagatoria,  fechada  15  de  abril  de 2010, adelantada por la  Fiscalía 56 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá.   

20  Folio 80 del C.O. 1 del expediente 16347.   

21  Folio 83 del C.O. No. 1 del expediente No. 16347.   

22Folio 102 del cuaderno único de la causa.   

23  Concurso  ideal o formal  de tipos penales.   

24Concurso real o material homogéneo de tipos penales.   

25Concurso     real      material    heterogéneo    de    tipos  penales.   

26Según  el  cual  la persona debe sufrir tantas penas como acciones  hubiere  realizado  en  sentido  jurídico  penal.  A  este   mecanismo  se  formulan  serias  objeciones  relacionadas  con  su inconveniencia: (i)   en   cuanto   podría   conducir,  eventualmente,  a la cadena perpetua, cuando se trata de la confluencia de penas  privativas  de  la  libertad,  o a la confiscación de los bienes del condenado,  frente    a    la    concurrencia    de    penas    pecuniarias;    (ii)   imposibilita  la  unidad  de  la  ejecución  penal;  (iii) no  permite    cumplir   con   la   resocialización   como   cometido   de  la  pena.   

27Según  el  cual,  independientemente del número de infracciones a  la  ley  penal  en  que  incurra  la  persona,  se  entiende  que la justicia se  satisface  con  la imposición de la pena prevista para el delito más grave. En  contra  de  este  sistema se afirma su excesiva benignidad, y el desconocimiento  de  los  principios  del acto y de  culpabilidad, que conducen a fenómenos  de impunidad.   

28Con  algunos  matices  diferenciadores  este  mecanismo corresponde al que en algunos  sistemas  jurídicos  (Alemania  por  ejemplo)  se  denomina  de la asperación    o   exasperación,   consistente  en  averiguar  para cada infracción la pena correspondiente, y sin  sumarlas,   adoptar   la   más  grave  (no  necesariamente  la  de  más  larga  duración)   y  a  partir de ella imponer la sanción conjunta atendiendo a  diversos criterios que permiten hacer los incrementos de rigor.   

29También   denominado  concurso  formal,  se  presenta  cuando  el  autor,  mediante una única  acción,  realiza al mismo tiempo una pluralidad de tipos penales, que deben ser  investigados y juzgados en un mismo proceso.   

30También    conocido    como   concurso  real,  se configura cuando se presenta una pluralidad  de  acciones  independientes, susceptibles de ser adecuadas a uno o varios tipos  penales,  realizadas  por  una  misma  persona,  por  lo  que concurren para ser  investigadas y juzgadas en un mismo proceso.   

31Artículo 92 de la Ley 600 de 2000.   

32  

33La  interpretación  se  refiere  al  contenido  del  artículo 470 de la Ley 600 de  2000,  el  cual  es reproducido con exactitud por el artículo 460 de la Ley 906  de    2004,    por    lo    que    la    interpretación    resulta   totalmente  pertinente.   

34Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia del  19 de noviembre de 2002, radicación No.7026.   

35  Folio 88 del C.O. No. 2 del expediente No. 16347.   

36 Lo  expresó  así  el Tribunal Superior de Barranquilla en la sentencia de condena,  obrante a folio 89 del cuaderno único de la causa.    

37  Mediante  un  cuadro  en formato Excel, obrante a folios 82,83 y 84 del cuaderno  original No.1. del expediente con radicación No. 16468.    

38   Diligencia de indagatoria realizada el 28 de abril de 2010,  obrante   a   folios   63   y   s.s.   del   expediente   con   radicación  No.  16347.   

39  CORTE  CONSTITUCIONAL, sentencia del 6 de diciembre de 2001, Magistrado Ponente:  MARCO GERARDO MONROY CABRA, radicación No. SU- 1300.   

40  Ibídem.     

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