40512(31-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

         Magistrado  Ponente   

         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

         Aprobado Acta No. 244   

Bogotá D.C., treinta y uno (31) de julio de  dos mil trece (2013).   

VISTOS  

Con  el  fin  de  verificar  si  reúne los  requisitos  formales  que condicionan su admisión, bajo la ritualidad de la ley  906  de  2004,  examina  la  Sala  la  demanda  de  casación  presentada por el  apoderado  de  BELISARIO  MENDOZA VARGAS, contra el fallo de 19 de septiembre de  2012,  mediante  el  cual el Tribunal Superior de Bogotá confirmó la sentencia  de  primera  instancia dictada el 6 de septiembre de 2011 por el Juzgado Treinta  Penal  del  Circuito de la misma ciudad que lo condenó como autor del delito de  actos  sexuales  con  menor  de  14  años  agravado  en  concurso  homogéneo y  sucesivo.   

HECHOS  

En  Bogotá,  durante  los meses de abril y  junio  de  2007,  Dioselina Pinzón Rojas confió en Alicia Estepa el cuidado de  su             hija             P.A.S.P.1  de 10 años de edad, a quien  el   esposo   de   ésta   BELISARIO  MENDOZA  VARGAS,  le  realizó  en  varias  oportunidades  tocamientos  libidinosos  y la amenazó de golpearla si llegaba a  contar.   

ACTUACIÓN RELEVANTE  

1.-  El 25 de mayo de 2010, ante el Juez 60  de  Control  de  Garantías  de  Bogotá  se le formuló imputación a BELISARIO  MENDOZA  VARGAS  como  autor  del delito de actos sexuales con menor de 14 años  agravado   en   concurso   homogéneo   y   sucesivo,   reproche   que   no  fue  aceptado2.   

2.-  El  19  de  julio  del  mismo año, se  celebró  la vista de formulación de la acusación por el concurso homogéneo y  sucesivo   de   actos  sexuales  con  menor  de  14  años  agravado3;  el  26  de  noviembre   siguiente   se   verificó   la  audiencia  preparatoria4;  y el 21 de  febrero,  2  de  agosto y 6 de septiembre de 2011 se realizó el juicio oral, al  cabo   del  cual  se  emitió  el  sentido  del  fallo  condenatorio5.   

3.- Mediante sentencia de 30 de noviembre  de  la  anualidad que cursaba, el Juzgado Treinta Penal del Circuito de Bogotá,  condenó  a  BELISARIO  MENDOZA  VARGAS  a 9 años de prisión; a la inhabilidad  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas por un período igual al de  la  pena principal; y le negó la suspensión condicional de la ejecución de la  pena  y la prisión domiciliaria, como autor del delito de acto sexual con menor  de   14   años   agravado,   en   concurso  homogéneo  y  sucesivo6.   

4.-   Inconforme  con  la  decisión,  el  apoderado  de  BELISARIO  MENDOZA VARGAS interpuso el recurso de apelación y el  19   de   septiembre   de   2012,   el   Tribunal   Superior   de   Bogotá,  la  confirmó7.   

5.- En desacuerdo con el fallo, el defensor  de   BELISARIO   MENDOZA   VARGAS   interpuso   el   recurso  extraordinario  de  casación.   

LA  DEMANDA   

Amparado en la causal tercera del artículo  181  de la Ley 906 de 2004, se formula como cargo único la violación indirecta  de  la  ley sustancial por falta de aplicación de los artículo 29 (debido  proceso)  de  la  Constitución  Política;  6° (legalidad),  9°  (conducta punible) y 32  (eximentes     de     responsabilidad),  numerales  1° (caso fortuito y fuerza  mayor),  8°  (obrar  bajo  insuperable   coacción  ajena)  y  9°  (obrar  impulsado  por miedo insuperable)  del    Código    Penal.    Aplicación    indebida    del    7°   (presunción   de   inocencia  e  in  dubio  pro  reo),      8°      (defensa),      12°     (lealtad),  380  y  381(criterios  de valoración  probatoria) de la Ley 906 de 2004.   

El Tribunal, no obstante las contradicciones  de  su  contenido,  partió  de  la  declaración  de  la  menor  P.A.S.P., como  referente  probatorio.  Violó  la  ley  cuando  estimó la conducta del acusado  teniendo    en   cuenta   la   libertad   probatoria   y   su   valoración   en  conjunto.   

De manera totalmente inconexa, el demandante  dice, que:   

“Al incurrir en falso juicio de identidad,  apreciando  las pruebas, transgredió los postulados de la lógica, las leyes de  la  ciencia  y  las  reglas  de  la  experiencia, cuando sin ninguna valoración  rigurosa  de  la  prueba  asume  como principio que el acusado BELISARIO MENDOZA  VARGAS,  utilizando su condición de arrendador realizó unos actos sexuales con  la  menor  P.A.S.P. sin observar los principios de la sana crítica como método  de valoración probatoria.   

Incurrió   el   Tribunal   en  un  falso  raciocinio,  decir  que  mi  defendido  cometió el delito de actos sexuales con  menor  de  catorce  años, desconociendo y quitando valor de certeza a la Prueba  acreditada  por la Defensa, desconociendo las inconsistencias de los testimonios  de  la  menor  y  su  señora  madre  como  ya  se  explicó  en precedencia. La  valoración  en  conjunto  de  la  prueba  por  parte del Tribunal, seguramente,  habría arrojado una decisión en derecho y en justicia.”   

Refiere,  que  en  reiterada jurisprudencia  esta  Corporación se ha precisado que el recurso extraordinario de casación ha  sido  instituido  como  un  control  constitucional y legal de las sentencias de  segunda     instancia     de     los    tribunales    superiores    “…cuando     atentan     contra     derechos    o    garantías  fundamentales”, así, expone como errores de hecho,  los siguientes:   

-. Falso raciocinio  

“En  la conclusión que arriba la Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal Superior de Bogotá, del examen de la prueba sin  existir  prueba,  siquiera  indicios, porque transitar por una calle pública en  función  de  trabajo  no  es una mala justificación, desprevenidamente para el  señor  BELISARIO  MENDOZA  VARGAS,  quienes  trabajan y estudiantes aquí (sic)  cuando  el  tribunal  de  acuerdo a la regla de la experiencia debió sopesar el  valor   de   la   prueba,   solo  dijo  que  eran  argumentos  pueriles  de  mis  representados,  sin  demostrar  el elemento fáctico que rodea el tipo penal, en  tal  sentido  los acusados (sic), no conocían y tampoco querían incurrir en un  comportamiento  delictivo y por lo tanto no se evidencia el dolo en la conducta,  en  tanto  faltó  rigor, análisis y ponderación de la Sala de Decisión Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  en la valoración en conjunto de la prueba  testimonial,  sin  descalificar  y  recortar las versiones de los testigos de la  Defensa  (sic).  Situación  que  no  es  normal  en  el quehacer judicial. Esta  postura  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  no  solamente ha generado graves  perjuicios   para  mis  representados,  sino  que  quebrantó  las  presunciones  constitucionales  de  inocencia  y buena fe, las cuales no fueron desvirtuadas a  lo  largo  del  proceso  y  que  seguidamente  de  no haber incurrido en tamaño  desacierto,    habría    confirmado   la   decisión   de   primera   instancia  (sic).   

En este caso, la Sala de decisión Penal del  Tribunal  Superior  de Bogotá, se apartó abiertamente de las reglas de la sana  crítica  al  no  dar  el  mérito  probatorio  y  valorar  con sumo cuidado los  testimonios  de la sala, cercena y distorsiona esta prueba testimonial y no toma  en  cuenta  el  mérito  probatorio  y  la  crítica  de  los testimonios de los  testigos de la defensa.”   

-.   Falso   juicio   de  existencia  por  omisión.   

El  Juez de segundo grado incurrió en este  yerro   cuando  dejó  de  considerar  objetivamente  las  atestaciones  de  los  declarantes  presenciales  de  los  hechos.  Se aparta, no aborda, siquiera hace  mención   de  los  testigos  de  la  defensa (no  precisa cuáles, tampoco su contenido).   

Dice,  que  para  la  demostración de esta  clase  de  errores  es  indispensables   destacar  el ¿Cómo? la sentencia  llega  al  error,  refiere entonces, que el Tribunal al atribuir al procesado la  responsabilidad  en  el  delito de actos sexuales con menor de 14 años, acusado  solamente  con  el  señalamiento  de  la menor, por demás, controvertido, deja  entrever  la  negación  de  justicia,  al no ser convincente su justificación,  porque  juzga  a  priori la  conducta de su defendido.   

Señala,  que  se  debieron  sopesar  los  interrogantes   (no   dice   cuáles),  para  evaluar  y  hacer  una  ponderación del hecho jurídicamente  relevante  y  de  esta  forma  determinar el alcance de los diferentes medios de  prueba.   

Como trascendencia del cargo manifiesta, que  de  no  incurrirse  en los errores de hecho, las conclusiones del fallo habrían  sido  diferentes,  porque  se  habría tenido que declarar que la valoración de  los  medios de prueba acreditaba que BELISARIO MENDOZA VARGAS, no tenía ninguna  responsabilidad penal en los hechos investigados.   

Solicita se case la sentencia y en su lugar  se  revoque la condena impuesta, se absuelva al acusado de los cargos formulados  y ordene su libertad inmediata.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1. El libelo presentado por el apoderado de  BELISARIO  MENDOZA  VARGAS,  será  inadmitido por las siguientes razones: i) no  satisface  los  requisitos formales ni materiales establecidos en los artículos  183  y  184  del  Código de Procedimiento Penal, (Ley  906  de 2004); ii) la Sala no advierte vulneración de  alguna  garantía  fundamental  de  los  intervinientes  que  la  Corte  debiera  proteger,   así  fuere  oficiosamente,  en  los  términos  del  artículo  180  (fines  de  la  casación)  ibídem8,   y   del   artículo   29  (debido  proceso)  de  la  Constitución  Política;  y  iii)  no  se precisa emitir una nueva decisión de  fondo,  por  lo  cual  no  es  necesario  superar  los defectos de la demanda en  atención  a  los  fines  de  la casación, la fundamentación de los cargos, la  posición  de  los  impugnantes  dentro  del  proceso,  ni  por la índole de la  controversia planteada.   

2.  Si  bien el nuevo ordenamiento procesal  (Ley   906  de  2004)  no  enlista  de  manera  rigurosa  los  requisitos  que  debe  cumplir el escrito de  impugnación,  como  lo  hacía  el  artículo  212  de la anterior legislación  (Ley  600  de  2000),  del  contenido  de  los  artículos  183  y 184 (Ley 906 de  2004) se deducen los siguientes:   

(i)  El  señalamiento  de manera precisa y  concisa de las causales invocadas,   

(ii) el desarrollo de los cargos, es decir,  que     se    expresen    sus    fundamentos    y9,   

(iii)  la demostración de la necesidad del  fallo   en   casación,   para   cumplir   alguna   de   las   finalidades   del  recurso.   

3. El demandante formula un cargo contra el  fallo  del Tribunal Superior de Bogotá, soportado en la violación indirecta de  la  ley  sustancial,  en  su  orden,  bajo  los  motivos  de  falsos  juicio  de  identidad,   falso raciocinio y el falso juicio de existencia por omisión,  los   que   de   manera   común   deja   huérfanos   de   todo   desarrollo  y  demostración.   

Encuentra la Sala oportuno recordar, que el  manifiesto   desconocimiento   de   las   reglas  de  apreciación  de  la  prueba  ha  sido tratado por la  Corte10  como  violación  indirecta  de la ley  sustancial  por  errores  de  hecho,  que pueden ser:  falso    juicio   de   existencia,   falso   juicio   de   identidad   y   falso  raciocinio.   

-. Falso juicio de  existencia:   el  juez  omite  apreciar  una  prueba  legalmente   producida   o  incorporada  al  proceso,  o  infiere  consecuencias  valorativas  a  partir  de  un medio de convicción que no forma parte del mismo  por no haber sido producido o incorporado.   

-. Falso juicio de  identidad:   el   juez  tiene  en  cuenta  el  medio  probatorio  legal  y  oportunamente  producido  o  incorporado;  sin embargo, al  valorarlo  lo  distorsiona,  tergiversa,  recorta  o  adiciona  en  su contenido  literal,  hasta llegar a conclusiones distintas a las que habría obtenido si lo  hubiese considerado en su integridad.   

En esta hipótesis, el censor tiene la carga  de  confrontar  por  separado el tenor literal de cada prueba sobre la cual hace  recaer  el  yerro,  con  lo que el Ad-quem  pensó  ellas  decían;  y  una  vez  demostrado el desfase, debe  continuar hacia la trascendencia de aquella impropiedad.   

En  otras  palabras,  quien así alega debe  comparar  puntualmente  lo dicho por los testigos, o lo indicado por las pruebas  de  otra  índole,  con  lo leído por el Tribunal Superior en esas específicas  versiones  testimoniales,  o  con  lo  que  entendió  indicaban  las  restantes  pruebas;  todo  con  el  fin  de  demostrar el distanciamiento del fallo, con la  realidad  objetivamente  declarada  por  el  acopio probatorio, por distorsión,  recorte o adición en su contenido material.   

-.    Falso  raciocinio: cuando a una prueba que existe legalmente  y  es  valorada  en  su integridad, el juzgador le asigna un mérito o fuerza de  convicción  con  transgresión de los postulados de la sana crítica; es decir,  las   reglas   de   la   lógica,   la   experiencia   común   y  los  dictados  científicos.   

Esta  especie  de error exige al demandante  indicar  cuál  postulado  científico,  principio de la lógica o máxima de la  experiencia  fue  desconocido  por  el juez; además, exponer sustancialmente la  trascendencia  de  ese  yerro,  de  modo  que  sin  él,  el  fallo hubiera sido  diferente;   y   concomitantemente  indicar  cuál  era  el  aporte  científico  correcto,  el  raciocinio  lógico  o  la  deducción por experiencia que debió  aplicarse para esclarecer el asunto debatido.   

El  rigor  lógico  de  esta  metodología  encaminada  a  una  completa  sustentación  de  la acreditación de los errores  demandados  no  fue  acogido por el censor, pues las proposiciones básicas para  demostrar   que   se   incurrió   en   alguno   de  estos  dislates  no  fueron  desarrolladas.   

De forma contraria el escrito está dedicado  a  un  debate  probatorio  generalizado,  en  el  que  el  eje  temático de los  reproches  no van más allá de expresar la divergencia que tiene el censor, del  ¿Por  qué?   El  tribunal le otorgó credibilidad a la menor víctima del  delito  de  actos  sexuales,  cuando  su  atestación  según su sentir contiene  múltiples contradicciones con los demás medios de prueba.   

La  insustancialidad es de una envergadura  mayor,  pues  siquiera  trae  en  la  demanda el contenido de la literalidad del  testimonio  de  la infante, menos aún y por sustracción de materia los apartes  o contenidos en que se dice se presentan las falencia reclamadas.   

La  deficiencia  llega  más allá, cuando  formulados  las  censuras  no  identifica  los  medios  de  prueba sobre los que  recaen,  tampoco  los apartes de la sentencia en donde los jueces incurrieron en  los  vicios,  única manera viable para enseñarle a la Corte la materialidad de  los reproches.   

Por  el  contrario,  todo  queda  en  un  especulación  donde  los ejes basilares del ataque no superar su inocuidad pues  se  fijan  a partir de la percepción personal y particular del impugnante sobre  el  atributo  suasorio  otorgado  por el Tribunal a la declaración de la menor,  propio  de un escrito de libre confección como si de un alegato de instancia se  tratara.   

Es  así,  que  al primer yerro entremezcla  otras  alegaciones  que  anuncia  como  falso  juicio de identidad; sin embargo,  lejos  de  toda  precisión  olvida  señalar  los  medios  de  prueba objeto de  cercenamiento adición o tergiversación.   

Otra falencia perceptible de manera llana,  corresponde  al  soslayo  del  demandante  en  cumplir la carga argumentativa de  sustentar     el     ¿Por     qué?    los    artículos    6°    (legalidad),     9°     (conducta  punible)  y  32  (eximentes     de    responsabilidad),  numerales    1°    (caso    fortuito    y   fuerza  mayor),  8°  (obrar  bajo  insuperable   coacción  ajena)  y  9°  (obrar  impulsado  por miedo insuperable)  del  Código  Penal y el 7° (presunción de inocencia  e    in    dubio    pro   reo),   8°   (defensa)    y    12°    (lealtad)   de  la  Ley  906  de  2004,  denunciadas  como  normas violadas se dejaron de aplicar y se aplicaron de forma  indebida,  respectivamente,  razón de ser de la sustancialidad de los reproches  planteados.   

Es que para ello era necesario, entrelazar  el  contenido  y  alcance  de  las disposiciones denunciadas, con los errores de  hecho  alegados  y  enseñarle a la Sala cuál es la incidencia desde la visión  fáctica  del  proceso  de  todos  esos  institutos  jurídicos. Nada de ello se  cumple,  simplemente  se  hizo  una  mención  inicial de la que no se volvió a  tratar,  quedando inconexa la relación de la presunción de inocencia, el miedo  insuperable  o  la  fuerza mayor, como hipótesis de solución en el caso objeto  de debate.   

Del  mismo  modo dejó de lado expresar de  manera  motivada  y fundada, la finalidad perseguida con esta impugnación, como  lo       exige      el      inciso      segundo11   del  artículo  184  del  estatuto instrumental.   

Adicional  a  lo anterior, se inobserva el  cumplimiento  de  los principios de identidad, autonomía, claridad, precisión,  razón  suficiente  y  no  contradicción  de  los  cargos  en casación, cuando  planteado  inicialmente  un  falso  juicio  de  identidad, dice se llegó a este  yerro,  por el desconocimiento de los principios de la lógica, las reglas de la  experiencia  y  las  leyes de la ciencia, parámetros de afectación propios del  falso  raciocinio,  con  lo  cual  combina  dos especies de error, donde para la  estructuración    de    la   primera   modalidad   de   dislates   –falso         juicio        de  identidad-  ,  se  llega por la distorsión, recorte,  adición  o  tergiversación del contenido de los elementos de persuasión; y en  el    segundo   –falso  raciocinio-,  debe  partir  de  la  aceptación de la  existencia  y  contemplación  adecuada  del  contenido  de  la  prueba, pues la  discusión  se  centra  en  los juicios de valor asignados a éstos, a partir de  las  reglas  de  la  sana  crítica,  por  ello,  si era su deseo hacerlo de esa  manera, debió presentarlos en capítulos separados.   

Luego  en  el  falso raciocinio anunciado,  antes  de  acreditar  los  principios  lógicos,  las  leyes de la ciencia o las  reglas  de  la  experiencia, desvía la senda del discurso propio de este reparo  para  de  manera  confusa  y  genérica  discutir  que  el  Tribunal  no asumió  “…valorar  con sumo cuidado los testimonios…”  porque,  “…cercena  y  distorsiona  esta prueba testimonial y no toma en cuenta el mérito probatorio y  la crítica de los testimonios de los testigos de la defensa.”.   

Resulta oportuno precisar, la prohibición  al  interior  de  una misma censura para entremezclar ataques propios de reparos  diferentes,  al tener cada uno distintas características y parámetros lógicos  de    demostración    con    diversas    consecuencias   jurídicas12. Es que la  decisión  a  adoptar por la Corte en caso de prosperidad del reproche formulado  contra  la  sentencia,  debe  compaginar  con  el  motivo  invocado  y  el error  aducido13.   

Un  alegato  así  se  hace vago, ambiguo,  difuso  y  contradictorio,  al  desconocer el recurrente, que cuando se ataca la  sentencia  por  la vía indirecta de violación a la ley sustancial y se propone  como  error  de  hecho  la  forma  del falso raciocinio, se parte de   una   prueba   que   existe  legalmente  y  es  valorada  en  su  integridad,  a  la  cual  el  juzgador  le  asigna un  mérito  o  fuerza de convicción con transgresión de los postulados de la sana  crítica,  por tanto, no resulta válido, frente a los parámetros de la lógica  formal,  argumentar  simultáneamente  y  en  un  mismo  cuerpo,  errores  en el  ejercicio  de  persuasión  racional,  respecto  de  elementos  de  conocimiento  desprovistos           en           el          expediente          (suposición), o existiendo, el fallador  los   hecha   de  menos  (pretermisión), o los tergiversa.   

Hacerlo de esa manera, quiebra el postulado  de  identidad  según  el  cual  no  se  puede  ser  y  no  ser al mismo tiempo,  convirtiendo  de  este  modo,  la  proposición  en  una  premisa  discordante e  irrazonable.   

Por  último,  en  el  falso  juicio  de  existencia  por  omisión, el demandante no enlistó las pruebas que el Tribunal  dejó  de  valorar, y tampoco mostró la fuerza de persuasión de esos medios de  conocimiento,  la cual se alcanzaría por lo menos al indicar su contenido. Nada  de esto hizo.   

No  se debe dejar de lado, que como razón  suficiente  y  principio  de  la  argumentación,  quien  enuncia premisas, debe  sustentarlas  una  a una, para de esta manera llegar a un escrito que se baste a  sí mismo.   

Todas estas falencias, en contraste con el  principio  de  limitación  rector  del  recurso  extraordinario,  impiden  a la Corte, suplir las omisiones  argumentativas  del  escrito  de  sustentación.  Por  tanto, no puede corregir,  complementar   o   de   cualquier  otra  forma  suplantar  al  libelista  en  la  construcción  de  la  demanda.  No  obstante, cuando atendiendo los fines de la  casación  y  en  procura  de  la  defensa  de las garantías fundamentales deba  hacerlo,  evento que aquí no acontece, motivo por el cual  el libelo será  inadmitido.   

EL MECANISMO DE INSISTENCIA  

De  conformidad con el artículo 184 de la  Ley   906   de   2004,   contra   el   presente  auto  procede  el  mecanismo  especial  de insistencia, cuyo  trámite  no  fue desarrollado en la legislación procesal penal. No obstante la  Sala   ha   definido   las  reglas  a  seguir  para  su  aplicación14,  como  a  continuación se precisa:   

1. La insistencia es un mecanismo especial  de  exclusiva  promoción  por  el  demandante,  dentro  de  los cinco (5) días  siguientes  a  la  notificación  de la providencia por medio de la cual la Sala  decide  inadmitir o no seleccionar la demanda de casación, con el fin de lograr  se  reconsidere  lo decidido. También podrá ser provocado oficiosamente, en el  mismo  término,  por  alguno  de  los Delegados del Ministerio Público para la  Casación  Penal,  a  menos  que  el  recurso no hubiera sido interpuesto por el  Procurador  Judicial,  el  Magistrado  disidente o el que no haya participado en  los debates y suscrito la providencia inadmisoria.   

2.  La  solicitud  puede  elevarse ante el  Ministerio  Público,  a través de sus Delegados para la Casación Penal, salvo  que  el  Procurador  Judicial  Delegado  ante  el  Tribunal  Superior  fuese  el  casacionista;  o  ante uno de los Magistrados que hayan salvado voto en cuanto a  la  decisión  mayoritaria  de  inadmitir  la  demanda  o  ante otro que no haya  intervenido en la discusión.   

3. Es potestativo del disidente, del que no  intervino  en  los  debates o del Delegado del Ministerio Público ante quien se  formula  la insistencia, optar por someter el asunto a consideración de la Sala  o  no  presentarlo  para su revisión. En este último evento informará de ello  al peticionario en un plazo de quince (15) días.   

4.  El auto a través del cual se inadmite  el  libelo  trae  como  consecuencia  la  firmeza  de  la  sentencia  de segunda  instancia  contra  la  cual  se  formuló  el recurso de casación, salvo que la  insistencia prospere y conlleve a la admisión de éste.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1. Inadmitir   la   demanda  de  casación  presentada    por    el   defensor   de  BELISARIO  MENDOZA  VARGAS,    conforme    a    lo    expuesto   en   precedencia.   

        2.     De  conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  artículo 184 de la Ley 906 de 2004, es  facultad  de los demandantes elevar petición de insistencia, según lo indicado  en la parte motiva de este auto.   

         

        Cópiese,   notifíquese,   cúmplase  y  devuélvase al Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                    FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO                    

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                      GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO SALAZAR OTERO                                                         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria.    

1  Se  reserva  el  nombre de la infante, en procura de la protección de su intimidad,  conforme a los artículos 15 y 44 de la Constitución Política.   

2 Folio  55 de la carpeta.   

3 Folio  66 de la carpeta.   

4 Folio  77 de la carpeta.   

5 Folio  107 de la carpeta.   

6 Folio  132 de la carpeta.   

7 Folio  41 del Cuaderno No. 2.   

8  El  artículo  180  del Código de Procedimiento Penal, Ley 906 de 2004, señala que  la  casación  tiene  por  finalidades  la  efectividad del derecho material, el  respeto  de las garantías de los intervinientes, la reparación de los agravios  inferidos a éstos, y la unificación de la jurisprudencia.   

9  “Artículo  183.-  El  recurso  se  interpondrá ante el tribunal dentro de un  término  común  de sesenta (60) días siguientes a la última notificación de  la  sentencia,  mediante demanda que de manera precisa  y   concisa   señale  las  causales  invocadas  y  sus  fundamentos.”             (negrillas fuera de texto).   

10 Auto  de casación de 9 de octubre de 2009, radicación No. 29949.   

11  “Artículo  184.- …No será seleccionada por auto  debidamente  motivado que admite recurso de insistencia presentado por alguno de  los  Magistrados  de  la  Sala  o  por el Ministerio Público, la demanda que se  encuentre  en cualquiera de los siguientes supuestos: si el demandante carece de  interés,  prescinde  de  señalar  la  causal,  no  desarrolla  los  cargos  de  sustentación  o  cuando  de  su contexto se advierta  fundadamente  que  no  se  precisa   del  fallo para cumplir algunas de las  finalidades     del     recurso.”    (negrillas fuera de texto).   

12  Sentencia   de   casación   de   22   de   agosto   de  2002,  radicación  No.  11963.   

13  Sentencia   de   casación   de   11   de   julio   de   2002,  radicación  No.  13988.   

14  Auto   de   casación   de   15   de   diciembre   de   2005,   radicación  No.  24322.     

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