40498(23-01-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Aprobado acta No. 11.  

Bogotá,  D.C.,  veintitrés de enero  de dos mil trece.   

V    I   S   T   O  S   

De  conformidad  con  lo  que  establece  el  numeral  4° del artículo 75 de la Ley 600 de 2000, la Corte dirime de plano el  conflicto  negativo de competencia trabado entre los Juzgados Penal del Circuito  de  Saravena  (Arauca),  y  Cuarenta  y  Tres  Penal del Circuito de Bogotá, en  virtud  del  cual las citadas dependencias rehúsan conocer de la presente causa  que  cursa  contra  BENITO TARAZONA VARGAS,         CARMELINA        SIMANCAS  HERNÁNDEZ,  DEYSI  OVIEDO  LEAL,    ELISEO   REINA  BARÓN,  ELVER MANUEL DÍAZ  ALONSO,    GLADYS   LEAL  BASTOS,  GLORIA ISABEL VEGA  TRUJILLO,   LIGIA  TERESA  RINCÓN,   MARÍA   ELIDA  ACEVEDO   CLAVIJO,  MARÍA  GLADIS      VELANDIA     GRATERON,     OLGA   SÁNCHEZ   TORRES,   ROSA  CECILIA  ARIZA  LAGOS y WILMER  REINALDO  SILVA  TORRADO,  por el  delito de rebelión.   

H    E    C   H   O  S   

Fueron  relatados  por  la  Fiscalía Quinta  Especializada   de   la   Unidad   Nacional   Contra  el  Terrorismo1,  con sede en  Bogotá D.C., como se transcribe a continuación:   

“Se  inicia  la  presente  instrucción con base en el informe presentado por los funcionarios de  Policía  Judicial  adscritos  al  Área de Investigación Especializada del DAS  con   el   No.   de   radicado   DAS.DGO.SIES.GPJU.GIE.  No.  325951–133,  poniendo  en  conocimiento  las  labores  desarrolladas  en cumplimiento a las órdenes de trabajo No. 025 del 21  de  septiembre de 2006 y la 159 del 14 de abril de 2009, emanadas de la Jefatura  de   la   Coordinación   de   la  Policía  Judicial  de  la  Subdirección  de  Investigaciones  Estratégicas  del  D.A.S., basada en las misiones de trabajo y  resoluciones  de  interceptación  ordenadas  por  la  Fiscalía  Seccional  304  Destacada  ante  el  DAS,  dentro  de  la  investigación  preliminar  No. 1032,  lográndose  establecer a través de la interceptación legal de varios abonados  telefónicos,  las  actividades  ilícitas desarrolladas por el frente 45 de las  FARC,  liderado  por REINEL GUZMÁN FLÓREZ alias RAFAEL GUTIÉRREZ, coordinador  de  los  frentes  28,  38 y 56, quien pertenece a la dirección del estado mayor  del  bloque  oriental  de  las  FARC,  que  también es jefe de comunicaciones e  inteligencia  de combate, e imparte las órdenes de los secuestros y extorsiones  en  los  departamentos  donde  tiene  su radio de acción. Este frente es el que  más   dinero   recoge   para  el  sub–bloque    oriental,    producto    de    secuestros,   extorsiones,  intimidación  a  la  población  civil,  boleteos,  narcotráfico,  tráfico de  armas.   

Actualmente  están expendiendo su accionar  delictivo  mediante  milicias  a  las  ciudades  principales  y  pueblos  de los  departamentos  de  Santander  y  Norte de Santander, donde habiten comerciantes,  familias  adineradas  y empresas que nunca hayan sido extorsionadas por parte de  las  FARC,  esto  con  el  fin  de  ubicarlos,  intimidarlos  mediante panfletos  extorsivos  y  en  la  mayoría  de los casos, secuestrarlos y exigirles fuertes  sumas  de dinero por su liberación. De este bloque también hacía parte WILSON  VELANDIA  GRATERÓN  alias  DIOMER  JIMÉNEZ o EL GORDO, cabecilla de finanzas y  cuarto  cabecilla  del  frente, quien fue dado de baja por el Ejército el 21 de  febrero  de  2009, siendo remplazado por WILSON PIÑEROS MONTEALEGRE alias ARIEL  o GUICHO.   

En los últimos años la organización optó  por  incorporar  a  los  integrantes  de  las milicias bolivarianas a sus filas,  debido  a  la  falencia  de  personal y a los continuos golpes propinados por la  Fuerza  Pública.  Actualmente  el  frente  45  de las FARC, maneja las milicias  populares,  que  son  las  encargadas  de  realizar  actividades de inteligencia  contra  las tropas, a personas prestantes para secuestrarlas o extorsionarlas, y  de abastecimientos y finanzas.   

Según  análisis  de  medios técnicos, se  pudo  concluir  que  las  milicias  populares actualmente desempeñan las mismas  funciones   que   cumplían   las   milicias   bolivarianas,  reciben  el  mismo  entrenamiento  y  son capacitadas para desarrollar acciones terroristas mediante  empleo  y  manejo de explosivos, al igual que desarrollar el plan pistola contra  los  miembros de la Fuerza Pública. Las milicias populares son manejadas por el  cabecilla  de  organización  y  manejo  de  masas  de  cada  cuadrilla. Algunos  milicianos  también  dependen del cabecilla de finanzas, especialmente aquellos  que  realizan  actividades  de  inteligencia  sobre posibles blancos potenciales  para  el  cobro  de  vacunas  y  extorsiones.  Estos  cabecillas  utilizan a los  milicianos  para realizar actividades de inteligencia con el fin de ubicar datos  de  comerciantes y personas que laboran en esta región y que tienen dinero, una  vez  conocen  los números de sus teléfonos y su ubicación se lo pasan a estos  cabecillas   para   que   los   llamen  a  extorsionarlos  y  luego  utilizan  a  colaboradores  y  red  de apoyo logístico para el cobro de dineros y el boleteo  mediante panfletos extorsivos.   

A  través  de  estas  misiones  de trabajo  también  se  logró  identificar  a  un  gran  número de milicianos, y se pudo  verificar  la  existencia  del  hecho  investigado,  razón por la cual, el 2 de  octubre  de  2009,  se  ordenó  la  apertura  de instrucción y la vinculación  mediante    indagatoria    librándose    las   correspondientes   órdenes   de  captura…”   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

Con   fundamento   en   la  investigación  adelantada,  el  2  de  octubre  de  2009 se libraron órdenes de captura, entre  otros,   contra  BENITO  TARAZONA  VARGAS,         CARMELINA        SIMANCAS  HERNÁNDEZ,  DEYSI  OVIEDO  LEAL,    ELISEO   REINA  BARÓN,  ELVER MANUEL DÍAZ  ALONSO,    GLADYS   LEAL  BASTOS,  GLORIA ISABEL VEGA  TRUJILLO,   LIGIA  TERESA  RINCÓN,   MARÍA   ELIDA  ACEVEDO   CLAVIJO,  MARÍA  GLADIS      VELANDIA     GRATERON,     OLGA   SÁNCHEZ   TORRES,   ROSA  CECILIA  ARIZA  LAGOS y WILMER  REINALDO  SILVA TORRADO. Asimismo,  se  dispuso  el  allanamiento  y  registro  de  los inmuebles ocupados por estas  personas.  Esas  diligencias  se cumplieron en las ciudades de Arauca, Saravena,  Tame,   Fortul,   Villavicencio,   Bucaramanga,   Cúcuta,   Sogamoso,  Paipa  y  Bogotá.   

Los  implicados  fueron  vinculados  a  la  investigación  mediante  diligencias  de  indagatoria  y  se  les  definió  la  situación  jurídica  con imposición de medida de aseguramiento consistente en  detención  preventiva,  como  posibles autores de los delitos de concierto para  delinquir y rebelión.   

A la postre, las diligencias se remitieron a  la  Unidad Nacional contra el terrorismo de la Fiscalía General de la Nación y  la  instrucción  se  le  asignó  al  Fiscal  Quinto  Especializado, ante quien  TARAZONA     VARGAS,  SIMANCAS    HERNÁNDEZ,  OVIEDO  LEAL,  REINA       BARÓN,      DÍAZ       ALONSO,      LEAL       BASTOS,      VEGA      TRUJILLO,      RINCÓN,           ACEVEDO      CLAVIJO,     VELANDIA     GRATERON,    SÁNCHEZ      TORRES,     ARIZA     LAGOS     y     SILVA   TORRADO,   manifestaron  su  intención  de admitir la autoría y responsabilidad únicamente por el atentado  contra  el régimen constitucional y legal, para que se les profiriera sentencia  anticipada.   

En  razón  de  ello,  se  elaboraron  las  correspondientes  actas formulándoles cargos por rebelión que fueron aceptados  por los procesados.   

Entonces,  el  6  de  octubre  de  2010,  la  Fiscalía  Quinta  Especializada  de la Unidad Nacional contra el terrorismo con  sede  en Bogotá D.C., resolvió “Teniendo en cuenta  que  hasta  la  fecha,  han  aceptado  cargos  trece (13) de las personas por el  delito  de  rebelión,  vinculadas  también a la presente investigación por el  delito  de  concierto  para  delinquir,  con  el  fin de acogerse a la figura de  sentencia  anticipada,  se ordena la ruptura de la unidad procesal, enviando por  competencia  la  actuación  a los Jueces Penales del Circuito de Arauca para la  etapa  del  juicio,  atendiendo  a  que  el  frente  45  de las FARC opera en el  departamento     de     Arauca     y     en     sus     alrededores.”   

El  expediente  fue  repartido  al  Juzgado  Primero  Penal del Circuito de Arauca, despacho que por auto del 19 de noviembre  de  2010  remitió  la  actuación  al  Juzgado  Penal del Circuito de Saravena,  proponiéndole  conflicto  negativo  de competencia al considerar que los hechos  investigados habían ocurrido en esa ciudad.   

Por  su parte, el Juzgado Penal del Circuito  de  Saravena  asumió el conocimiento el 13 de diciembre de 2010 y dispuso pasar  el expediente a despacho para dictar la sentencia.   

El 22 de marzo de 2011, ocurrió el homicidio  de  la  titular del Juzgado Penal del Circuito de Saravena, Doctora Gloria  Constanza  Gaona Rangel. En razón  de  ello,  la  sede de la citada dependencia judicial fue trasladada a la ciudad  de Arauca.   

El  expediente  pasó  al  Despacho del Juez  Adjunto   Penal  del  Circuito  de  Saravena,  quien  desde  entonces  resolvió  múltiples   peticiones   de   los   sujetos  procesales,  concedió  libertades  provisionales  por  vencimiento  de  términos, negó otras y, el 29 de junio de  2012,  consideró  que  carecía de competencia para seguir conociendo del caso,  al  estimar  que el competente era el Juez Penal del Circuito de Bogotá, porque  en  los casos de rebelión tal aspecto se definía a prevención, conforme lo ha  señalado  la Corte Suprema de Justicia de cuya Sala de Casación Penal cita, en  sustento  de  sus  asertos,  el  auto  del  27  de  junio  de 2007 (Rdo. 27567).   

Agrega  que el artículo 83 de la Ley 600 de  2000,  señala  que cuando la conducta punible se ha cometido en varios sitios o  en  lugar  incierto, deberá conocer el funcionario competente por la naturaleza  del    asunto   del   territorio   donde   primero   se   hubiese   avocado   la  investigación.   

Advierte  que el lugar en donde se iniciaron  las  indagaciones, averiguaciones, pesquisas e interceptaciones, es la ciudad de  Bogotá  y  por  ello  la competencia radica en el Juzgado Penal del Circuito de  esta  ciudad,  ámbito en el que se desarrollaron las labores consignadas en los  informes  del  D.A.S.  a  partir  de  los  cuales la Fiscalía 304 Seccional del  Distrito Capital ordenó adelantar la investigación penal.   

En esas condiciones, se declaró incompetente  y  remitió  el  expediente  a  Reparto  de los Juzgados Penales del Circuito de  Bogotá, proponiendo colisión negativa de competencia.   

Recibido el proceso por el Juzgado Cuarenta y  Tres  Penal  del  Circuito Adjunto de Bogotá, en auto del 9 de octubre de 2012,  se  abstuvo  de  avocar conocimiento, tras considerar que los frentes 45 y 38 de  las  FARC,  a  los  cuales  están  vinculados los procesados, operan en Arauca,  Boyacá,  Casanare,  Santander  y  Norte  de  Santander,  sitios  en  donde  los  implicados  desarrollaban  sus  actividades  y que son diferentes a la ciudad de  Bogotá.   

Además,  no  admite  los  argumentos  de su  homólogo,  porque  la norma procesal establece que la competencia a prevención  implica  que  el hecho se hubiese cometido en varios sitios, en lugar incierto o  en  el  extranjero  y, en este caso, el delito de rebelión no se ejecutó ni en  lugar  incierto  ni  en  el  extranjero  y  a pesar de haberse llevado a cabo en  varias  partes  del territorio nacional, todas esas corresponden al departamento  de  Arauca,  “…razón  por la que en nada influye  que  la  investigación  haya  sido  iniciada  en  la ciudad de Bogotá, como lo  pretende  hacer  ver  el Juez del Circuito de Saravena, para entrar a determinar  la  competencia  de  los  Jueces  Penales  del  Circuito de Bogotá.”   

Por     esa     razón    –añade–,  si  con  el  delito de rebelión se  pretende  el  derrocamiento  del  gobierno  central,  no  por ello deben ser los  funcionarios  judiciales  con  sede en Bogotá los que asuman el conocimiento de  todos   los   procesos   que   se   presenten  en  el  país  por  esa  conducta  punible.   

Cita  apartes de un auto del 29 de agosto de  2006  (Rdo. 26010), en el que  la  Sala  de  Casación  Penal definió que el competente para fallar un caso de  rebelión  era  el  Juez  Penal  del  Circuito de  Medellín, atendiendo al  factor territorial.   

“Lo  anterior  señala  con  claridad, que en el presente caso se demostró que las actuaciones  consideradas  como  constitutivas del delito de rebelión, desplegadas por todos  y  cada  uno  de los aquí procesados, han tenido como epicentro el departamento  de  Arauca,  concluyéndose  que  debe  ser  un Juez Penal del Circuito de dicha  territorialidad    el    que    conozca    de    la    actuación…”   

En   consecuencia,   decidió  aceptar  la  colisión  negativa  de  competencia  propuesta,  ordenando  el  envío  de  las  diligencias a esta Corporación para que se dirima el conflicto.   

  C O N S I D E R A C I O N  E S   

          De  conformidad con el numeral 4º del artículo 75 de la Ley 600 de  2000,  que  rige  este  asunto,  la Corte es competente para dirimir el presente  conflicto  de  competencia  toda  vez  que  se  ha  suscitado en un asunto de la  jurisdicción  penal  entre juzgados de diferentes distritos judiciales, a saber  los  Juzgados  Penales del Circuito de Saravena (Arauca) y Cuarenta y Tres Penal  del Circuito de Bogotá D.C.   

Para  la  Sala,  la  solución  del problema  jurídico  planteado  alrededor  de  la  competencia  para  conocer del presente  asunto,   ha  de  resolverse  conforme  a  los  parámetros  definidos  para  la  competencia  a  prevención en el artículo 83 ídem, en consideración a que el  delito   por  el  cual  se  acogieron  a  sentencia  anticipada  los  procesados  BENITO   TARAZONA  VARGAS,  CARMELINA     SIMANCAS     HERNÁNDEZ,    DEYSI    OVIEDO   LEAL,    ELISEO   REINA   BARÓN,  ELVER  MANUEL DÍAZ ALONSO,    GLADYS   LEAL   BASTOS,  GLORIA ISABEL VEGA TRUJILLO,   LIGIA   TERESA   RINCÓN,      MARÍA      ELIDA      ACEVEDO  CLAVIJO,   MARÍA  GLADIS  VELANDIA   GRATERON,  OLGA  SÁNCHEZ   TORRES,   ROSA  CECILIA  ARIZA LAGOS y WILMER  REINALDO  SILVA  TORRADO, lo es el de rebelión, frente  al  cual  tiene dicho la jurisprudencia de esta Corte que el territorio donde se  comete  no corresponde al área donde opera el frente o grupo al cual pertenecen  sus  integrantes, o donde fue creado, tampoco donde se hubieran desarrollado las  primeras  o  las  últimas acciones, ni menos donde se produce la captura de los  rebeldes,  como  equivocadamente  lo  entiende el Juez Cuarenta y Tres Penal del  Circuito de Bogotá.   

El   ámbito  territorial  del  delito  de  rebelión  es  todo  el  suelo  patrio,  pues  es  el  gobierno  nacional al que  pretenden  derrocar,  o suprimir o modificar el régimen constitucional o legal,  y  en  ese  sentido las organizaciones armadas, como sucede en este caso con las  FARC,  responden  a  una sola acción en el espacio del Estado y no a la región  donde    adelantan    operaciones    sus   frentes2.   

Por lo tanto, atendiendo la naturaleza de la  conducta   juzgada,   el   bien   jurídico   objeto   de   protección,  y  las  características   que   reviste   el  grupo  rebelde  al  cual  pertenecen  los  procesados,  debe  admitirse  que del proceso respectivo puede conocer cualquier  juez  de  la  República,  independientemente del lugar donde operaba u opera el  frente   o  grupo  del  cual  forman  parte  TARAZONA  VARGAS,    SIMANCAS      HERNÁNDEZ,       OVIEDO       LEAL,    REINA  BARÓN,    DÍAZ   ALONSO,  LEAL   BASTOS,       VEGA      TRUJILLO,               RINCÓN,  ACEVEDO CLAVIJO,     VELANDIA     GRATERON,   SÁNCHEZ  TORRES,    ARIZA       LAGOS       y    SILVA  TORRADO.   

Ahora, si de acuerdo con el artículo 83 del  estatuto  procesal que rige el caso, la competencia a prevención ha sido fijada  por  la  naturaleza  del hecho en el funcionario judicial del “…territorio  en  el  cual  se  haya  formulado primero la denuncia o  donde  primero  se  hubiere  avocado  la  investigación. Si se hubiere iniciado  simultáneamente  en varios sitios, será competente el funcionario judicial del  lugar  en  el  cual  fuere  aprehendido  el  imputado  y  si  fueron  varios los  capturados,    el    del    lugar    que   se   llevó   a   cabo   la   primera  aprehensión”,  es claro que en orden de prelación,  corresponde  al  juez  verificar  los siguientes presupuestos para determinar el  juez competente:   

(i)  lugar  donde se haya formulado primero la denuncia; (ii)  territorio  donde primero se hubiere  avocado    la    investigación;    (iii)  sitio  de aprehensión del procesado, en caso de haberse iniciado  simultáneamente     la     instrucción     en    varios;    o    (iv)  donde primero se haya llevado a cabo  la captura, de ser dos o más los aprehendidos.   

Conforme  con  la reseña que se hizo de los  antecedentes  del  proceso,  es  claro  que  los procesados fueron capturados en  varias  ciudades  del  país  (Arauca, Saravena, Tame,  Fortul,    Villavicencio,    Bucaramanga,    Cúcuta,    Sogamoso,    Paipa    y  Bogotá);   las  actividades  ilícitas  también  se  desarrollaban  en  distintas  urbes,  entre  ellas  el Distrito Capital, en  donde,  además,  se  recibió la noticia criminal y se adelantaron las primeras  pesquisas  por  parte  del  Departamento  Administrativo  de  Seguridad, bajo la  dirección  de la Fiscalía 304 Seccional de Bogotá destacada ante esa entidad,  que  ordenó  la  apertura de investigación, las interceptaciones telefónicas,  las  capturas,  los  allanamientos  y  los  registros, así como la vinculación  mediante  diligencias  de  indagatoria de los implicados, a quienes les definió  la  situación  jurídica  con la imposición de medida de aseguramiento; por lo  que,  siguiendo  el  orden  de  prelación  de  los  supuestos establecidos para  la   competencia  a  prevención,  impera  asignar  el conocimiento de este  asunto  al Juzgado Cuarenta y Tres Penal del circuito de esta ciudad, informando  de  ello  al  Juez Penal del Circuito de Saravena, a quien se remitirá copia de  esta decisión.   

Finalmente, cabe destacar que la providencia  de  esta  Sala  (auto  del  29 de agosto de 2006 Rdo.  26010),  citada  por  el  señor  Juez Cuarenta y Tres  Penal  del  Circuito de Bogotá, para sustentar  que la competencia en este  caso  debe asignarse atendiendo al factor territorial, no guarda correspondencia  con  la  hipótesis  que  ahora  se  analiza,  puesto  que  en  esa  ocasión se  determinó  sucintamente  que el funcionario a quien le correspondía fallar era  otro,   precisamente  el  del  lugar  en  donde  se  encontraban  los  elementos  fundamentales   de  la  acusación,  porque  ese  había  sido  el  epicentro       de       la      actividad      rebelde.   

Por   lo   expuesto,   la   CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.  DIRIMIR   el  conflicto  de  competencias  planteado,  en  el  sentido  de  asignar  el conocimiento del proceso adelantado  contra     BENITO    TARAZONA    VARGAS,         CARMELINA        SIMANCAS  HERNÁNDEZ,  DEYSI  OVIEDO  LEAL,    ELISEO   REINA  BARÓN,  ELVER MANUEL DÍAZ  ALONSO,    GLADYS   LEAL  BASTOS,  GLORIA ISABEL VEGA  TRUJILLO,   LIGIA  TERESA  RINCÓN,   MARÍA   ELIDA  ACEVEDO   CLAVIJO,  MARÍA  GLADIS      VELANDIA     GRATERON,     OLGA   SÁNCHEZ   TORRES,   ROSA  CECILIA  ARIZA  LAGOS y WILMER  REINALDO  SILVA  TORRADO,  por el  delito  de  rebelión,  al Juzgado Cuarenta y Tres Penal del Circuito Adjunto de  Bogotá, a donde se remitirá la actuación.   

2. Comuníquese esta  determinación  a  los  sujetos  procesales  y  al Juzgado Penal del Circuito de  Saravena (Arauca).   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ              GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTÍZ  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  C.  No. 25, fol. 237 al 239   

2 Ver,  entre  otros,  autos de mayo 30 de 2000, Rdo. 17034; 22 de octubre de 2002, Rdo.  19.946;  6  de abril de 2005, Rdo. 23.051; del 27 de junio de 2007, Rdo. 27.567;  y, del 12 de agosto de 2009, Rdo. 32.355 .     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *