40426(19-12-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso     No  40426   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

APROBADO ACTA Nº. 464  

Bogotá,  D.C., diecinueve (19) de diciembre  de dos mil doce (2012)   

ASUNTO  

Sería  el  caso  que  la  Sala examinara los  presupuestos  jurídicos,  lógicos  y argumentativos expuestos por el apoderado  de   la   señora   María  Esther  Torres  de  Ortiz  contra  la  sentencia proferida por el Juzgado 6 Penal  del  Circuito  de  Ibagué,  que  confirmó  la  dictada por el Juzgado 10 Penal  Municipal  de  esa  ciudad,  sino  fuera  porque  observa  que  se  presentó el  fenómeno jurídico de la prescripción de la acción penal.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  Por  virtud del informe proveniente de la  Policía  de  Tránsito de Ibagué, se conoció que el día 14 de marzo de 2006,  a  las 18:30 horas aproximadamente, se presentó un accidente de tránsito en el  que  el  vehículo  de  placas  BAD  819,  marca Mazda, conducido por la señora  María   Esther   Torres   de   Ortiz,   colisionó  con  la motocicleta Suzuki, número NBK-36A, al mando de  Jhon Edwin García Castellanos, quien resultó lesionado.   

2. El 27 de marzo del mismo año, la Fiscalía  21  Delegada  ante  los  jueces  penales  municipales  de  esa  ciudad profirió  resolución   de   apertura   de   instrucción   en   contra   de  María    Esther    Torres    de   Ortiz  1.   

3.   El  30  de  mayo  de  20072, la Fiscalía  instructora  formuló  resolución  de  acusación  en  su  contra como presunta  autora  responsable  del delito de lesiones personales culposas, descrito en los  artículos  111,  112 inciso segundo, 113 inciso 2, 117 y 120 del Código Penal,  decisión  que  al ser recurrida fue confirmada íntegramente por la Fiscalía 1  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  el 10 de octubre de ese año3.   

4. Mediante sentencia del 5 de junio de 2012,  el  Juzgado  10  Penal  Municipal la condenó como autora del delito de lesiones  personales  culposas,  le  impuso  una pena de 12 meses de prisión, multa de 27  salarios   mínimos  legales  mensuales  vigentes,  privación  del  derecho  de  conducir  vehículos  por  un  periodo  de  1  año  e  inhabilitación  para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  término de la  sanción  privativa  de  la libertad. Le concedió la suspensión condicional de  la       ejecución       de       la      pena4.   

5.  El  fallo  fue confirmado el 30 julio del  mismo  año  por  el  Juzgado  6  Penal  del  Circuito de esa ciudad5.   

6.  Contra la sentencia, el defensor técnico  de   María   Esther   Torres   de  Ortiz  interpuso de manera oportuna el recurso  extraordinario          de         casación6.   

7. En comunicación del 7 de diciembre de 2012  el  expediente  se  remitió  a la Sala Penal de la Corte para el trámite de la  demanda  de  casación,  que  correspondió,  por reparto del 12 del mismo mes y  año, a este Despacho.   

  CONSIDERACIONES   

1.  Para la Sala  resulta  forzoso  declarar  la  prescripción de la acción penal derivada de la  conducta  punible  imputada,  situación  que  hace  inútil el estudio sobre la  admisibilidad  de  la demanda de casación e impone a la Corte el deber de cesar  procedimiento a favor de la procesada. Estos son los motivos:   

(i)  Según  el artículo 83 de la Ley 599 de  2000,  la  acción  penal  prescribe  en  un  tiempo igual al máximo de la pena  fijada  en  la  ley,  sin  que  sea menor de 5 años, ni exceda de 20, salvo las  excepciones   allí   señaladas   (instrucción).   Conforme  al  artículo  86  ibídem   ese   lapso  se  interrumpe  por la resolución de acusación debidamente ejecutoriada y comienza  a  correr nuevamente por otro igual a la mitad del señalado en el artículo 83,  sin que pueda ser inferior a 5 años ni superior a 10 (juicio).   

(ii)  El  acto  de  llamamiento  a  juicio de  primera  instancia  fue  proferido  el  30 de mayo de 2007, decisión que al ser  objeto  de  apelación  fue  confirmada  por  la  Fiscalía  1  Delegada ante el  Tribunal  Superior de Ibagué el día 10 de octubre del mismo año, fecha en que  adquirió firmeza.   

(iii)  El  delito  de  lesiones  personales  culposas  imputado  a  la  procesada  en  las  sentencias  de  primera y segunda  instancia  se  corresponde  a  la  consagración  señalada en el Código Penal,  así:   

“Artículo  111.  Lesiones:  El que cause  daño  a  otro  en  el  cuerpo  o  en  la  salud,  incurrirá  en  las sanciones  establecidas en los artículos siguientes:   

“Artículo 112. Incapacidad para trabajar  o  enfermedad.  Si  el  daño  consistiere  en  incapacidad  para  trabajar o en  enfermedad  que  no pase de treinta (30) días, la pena será de prisión de uno  (1) a dos (2) años.   

Si el daño consistiere en incapacidad para  trabajar  o  enfermedad  superior  a  treinta  (30) días sin exceder de noventa  (90),  la  pena  será  de  uno (1) a tres (3) años y multa de cinco (5) a diez  (10) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.   

“Artículo  113.  Deformidad.  Si el  daño  consistiere  en deformidad física transitoria, la pena será de prisión  de  uno  (1)  a seis 6) años y multa de quince (15) a veinticinco (25) salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

Si  fuere  permanente,  la  pena  será  de  prisión  de  dos  (2) a siete (7) años y multa de veintiséis (26) a treinta y  seis (36) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.   

“Artículo 120. Lesiones culposas. El que  por  culpa  cause a otro alguna de las lesiones a que se refieren los artículos  anteriores,  incurrirá en la respectiva pena disminuida de las cuatro quintas a  las        tres        cuartas       partes”7.   

(iv)   De  acuerdo  con  las constancias procesales, se tiene  que  la  resolución  acusatoria adquirió firmeza el 10 de octubre de 2007, por  tanto,  a  partir  de  esta  fecha  se  impone  contar  el término prescriptivo  conforme lo establece el artículo 86 del Código Penal.   

De  manera que, como la pena más grave para  el  delito  de  lesiones  personales  culposas  imputado es la contemplada en el  artículo  113-2  del  Estatuto  Punitivo,  es  decir,  7  años, la que se debe  reducir,  a  voces  del  artículo  120  en  concordancia  con  el  artículo 60  ejusdem,  en  tres  cuartas  partes,  de  donde  se  sigue  que  la sanción extrema en concreto sería de 21  meses,  por  lo que ha de interpretarse que el término prescriptivo en la etapa  de     la    causa    es    de    5    años    (artículo    86    ídem).   

(v) Entonces, como la resolución acusatoria,  conforme  se  anotó,  quedó  en firme el 10 de octubre de 2007, los 5 años de  que  trata  el artículo 86 de la Ley 599 de 2000 se cumplieron el 10 de octubre  de  2012,  es  decir, después del proferimiento del fallo de segundo grado, que  como se recordará, es del 30 de julio del mismo año.   

2.   Conviene  precisar  que una vez el proceso arribó a la Corte fue sometido a reparto el 12  de  diciembre  de  2012, de donde se sigue que para esta fecha ya había operado  el  fenómeno  jurídico  de  la prescripción. Por tanto, se impone declarar la  extinción  de  la  acción  penal  y  civil  derivada de la conducta punible de  lesiones   personales   culposas,  por  la  cual  se  condenó  a  la  procesada  María Esther Torres de Ortiz  y, a su vez, disponer la cesación del procedimiento.   

3.  El  juzgado  de  primera  instancia  adoptará  todas las medidas necesarias como consecuencia de  lo decidido en esta providencia.   

4.  Merced a la  declaratoria  realizada  se  ordenará  expedir  copias a la Sala Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Seccional de la Judicatura del Tolima para lo de su  cargo,  respecto  a  la  actuación  de  los  Juzgados  que  participaron  en la  actuación.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero.     Abstenerse    de  emitir  pronunciamiento  sobre la admisibilidad de la demanda de  casación  presentada  por el defensor de María Esther  Torres de Ortiz.   

Segundo.     Declarar    prescrita    y  extinguidas las acciones penal y civil derivadas de la  conducta  punible  de  lesiones  personales  culposas,  atribuida a María Esther Torres de Ortiz.   

Decretar   en  su  favor  la  cesación  de  procedimiento.   

Tercero. El juzgado  de  primera  instancia  deberá  tomar todas las medidas como consecuencia de la  extinción de la acción penal.   

Cuarto.   Expedir  copias  a  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo Seccional de la  Judicatura  del  Tolima  para  lo  de  su cargo, respecto a la actuación de los  Juzgados que participaron en la misma.   

NOTIFÍQUESE    Y  CÚMPLASE   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS BARCELÓ CAMACHO   

            

FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO  

MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

            

GUSTAVO  ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

            

   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  folios 11 cuaderno original 1.   

2 Cfr.  folios 114-119 íb.   

3 Cfr.  folios 137-155 íb.   

4 Cfr.  folios 1-27 cuaderno original 2.   

5 Cfr.  folios 54-64 íb.   

6  A  pesar  de  la  fecha  del  proferimiento  del  fallo  de segunda instancia y del  traslado  oportuno  que  principió respecto al recurso de casación, los mismos  fueron interrumpidos por razón del paro judicial.   

7 Para  la  Sala,  se  le  ofrece  oportuno  destacar  que  en  relación con las normas  transcritas  no  precede  el  aumento punitivo previsto en el artículo 14 de la  Ley  890  de 2004, por cuanto dicha ley se aplica para los casos adelantados con  fundamento  en  la  Ley  906  de  2004  y  el asunto que concita la atención se  tramitó con base en la Ley 600 de 2000.     

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