40300(12-12-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 458  

Bogotá, D.C., doce (12) de diciembre de dos  mil doce (2012)   

ASUNTO  

Con  fundamento  en  lo  dispuesto  en  el  artículo  70  de  la  Ley  1453  de  2011, procede la Sala a emitir concepto en  relación   con   la   extradición   del   ciudadano  colombiano  ALVARO  DÍAZ  CHAVARRO, solicitada por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

Mediante  Nota Diplomática número 2998 del  28  de  noviembre  de  2011,  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de América a  través  de su Embajada en nuestro país, solicitó al de Colombia la detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano ALVARO DÍAZ CHAVARRO,  requerido  para comparecer a juicio por un delito federal de narcóticos, según  la  segunda  acusación sustitutiva número 11-20552-CR-GRAHAM (s)(s) emitida el  10  de  noviembre  de  2011 por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito Sur de Florida.   

En atención a dicho requerimiento, la Fiscal  General  de  la Nación, ordenó por medio de Resolución del 12 de diciembre de  2011  la captura de DÍAZ CHAVARRO, la cual se hizo efectiva el 11 de septiembre  de   2012   por   integrantes   del   CTI   de   la   Fiscalía  General  de  la  Nación.   

El  Gobierno de Estados Unidos formalizó la  petición  de  extradición mediante Nota Verbal número 2603 del 8 de noviembre  de   2012,   oportunidad   en   que   de  igual  manera  allegó  la  respectiva  documentación debidamente traducida y legalizada.   

El  Coordinador del Grupo Interno de Trabajo  Consultivo   y   de   Extradición   de  la  Dirección  de  Asuntos  Jurídicos  Internacionales   del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio  DIAJI/GCE  No.  2693  del  9 de noviembre de 2012, manifestó que por no existir  convenio  aplicable  al  caso,  es  procedente  obrar  según lo dispuesto en el  ordenamiento  procesal  penal  colombiano, en concordancia con la Convención de  Naciones  Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito de Estupefacientes y Sustancias  Psicotrópicas, suscrita en Viena el 20 de diciembre de 1988.   

A su turno, mediante comunicación del 19 de  noviembre  de  2012,  la  Jefe  de  la  Oficina  de  Asuntos Internacionales del  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  luego de considerar perfeccionado el  expediente,   remitió   la  documentación  relacionada  con  la  solicitud  de  extradición,  con  el fin de que la Sala de Casación Penal emita el respectivo  concepto.   

SOLICITUD DE TRÁMITE SIMPLIFICADO  

Una  vez  el  solicitado  en  extradición  designó   defensor   de   confianza,  el  21  de  noviembre  pasado,  coadyuvado  por  su defensor, manifestó su voluntad de acogerse  al  trámite  de la Extradición Simplificada de que trata el artículo 70 de la  Ley 1453 de 2011.   

INTERVENCIÓN     DEL     MINISTERIO  PÚBLICO   

El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal,   expresa que la solicitud de dar aplicación al trámite  de  la extradición simplificada presentado por el requerido con la coadyuvancia  de  su  defensor,  goza  de  la  presunción  de  autenticidad  contenida  en el  artículo  252  del Código de Procedimiento Civil y son suficientes para que el  Ministerio  Público  concluya  que  el  requerido manifestó su voluntad libre,  espontánea  y voluntaria, sin apremio o vicio del consentimiento y se encuentra  suficientemente  informado  de  las  consecuencias  de  la  renuncia al trámite  ordinario   previsto   en   el   artículo  500  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

De  otra  parte,  expresa que con base en la  documentación  allegada  al  trámite,  se  puede establecer que en el presente  caso  se  cumplen  los  requisitos  previstos  en  el  artículo  35 de la Carta  Política,  toda  vez  que  de  acuerdo con  los hechos a que se contrae la  acusación,    ALVARO   DÍAZ   CHAVARRO   es  requerido  para  que  responda  por  comportamiento  punible  ejecutado  “…comenzando en o alrededor de enero de  2006,  la  fecha  exacta  siendo  desconocida  por el Gran Jurado, y continuando  hasta   la  fecha  de  la  segunda  acusación  de  reemplazo  (sic)…”,  es  decir  con  posterioridad  a  la  expedición del Acto  Legislativo número 1 de 1997.   

Señala  que la conducta punible por la cual  se    solicita    la    extradición    de    DÍAZ  CHAVARRO   no   tiene   la  connotación  de  delito  político,  pues  se  le  imputan  cargos  por  el punible de “…concierto    para   delinquir   agravado   por   el   tráfico   de  estupefacientes…”,  igualmente  previsto  en  la  legislación  colombiana  como delito común en el  artículo 340 de la Ley  599 de 2000.   

Afirma, además, que no existe duda en cuanto  a    la    identificación    de    ALVARO    DÍAZ  CHAVARRO,  ya que se aportó el resultado del informe  de  laboratorio  con  el fin de establecer la plena identidad del requerido, con  base  en  la tarjeta de preparación y la tarjeta decadactilar, expedidas por la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil,  como  también  obra  el  acta de  derechos  del  capturado,  documentos  que  permiten señalar que se trata de la  misma persona requerida.   

Por lo anterior, al encontrar que se cumplen  los  requisitos  constitucionales  y  legales  en  el  trámite  de extradición  simplificada  previsto  en el artículo 70 de la Ley 1453 de 2011, el Procurador  Delegado  manifiesta  que  coadyuva la correspondiente petición, en orden a que  la  Corte  emita  el  respectivo  concepto  de  plano,  en  la forma y términos  señalados en la citada disposición.   

CONSIDERACIONES  

De  conformidad  con  lo  preceptuado  en el  artículo  35  de la Constitución Política, modificado por el Acto Legislativo  No.  01  de  1997,  la  extradición  se podrá solicitar, conceder u ofrecer de  conformidad  con  los  tratados  públicos  y,  a  falta  de  estos,  según  lo  establecido en la legislación interna.   

La Ley 1453 de 2011, dispuso que el artículo  500  del Código de Procedimiento Penal tendría un quinto inciso cuyo contenido  es del siguiente tenor:   

“Parágrafo        1º.  Extradición  Simplificada.  La  persona  requerida en extradición,  con   la   coadyuvancia   de   su  defensor  y  del  Ministerio  Público  podrá renunciar al procedimiento  previsto    en  este artículo y solicitar a  la  Sala de Casación Penal  de  la Corte Suprema de Justicia de plano el  correspondiente  concepto,  a  lo  cual  procederá   dentro   de  los  veinte  (20)  días  siguientes si se cumplen los presupuestos para hacerlo.   

“Parágrafo        2º.   Esta   misma   facultad   opera  respecto  al  trámite  de  extradición previsto en la Ley  600 de 2000”.   

En  uso  de  dicha  facultad,  ALVARO  DÍAZ  CHAVARRO  solicitó  a  esta  Corporación  que  se procediera a la extradición  simplificada,  petición  que  por  reunir los presupuestos allí exigidos, hace  viable  su análisis.   

En  esa  medida,  conforme  lo  precisó  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  la normatividad a tener en cuenta en el  presente   trámite   es   la   prevista   en   el   Código   de  Procedimiento  Penal.   

El  artículo 502 de la citada normatividad,  estatuye  que  el  concepto  que  emite  la  Sala  de Casación Penal debe estar  orientado  a  establecer,  entre  otros  presupuestos,  la  validez formal de la  documentación   presentada,   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la  providencia  proferida  en  el  extranjero  con la acusación y, cuando fuere el  caso, el cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos.   

En relación con cada uno de tales aspectos,  se tiene:   

1.   Validez   formal   de   los  documentos  aportados   

De  conformidad  con  lo  consagrado  en  el  artículo  495  de  la 906 de 2004, la solicitud de extradición fue elevada por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  a  través de su Embajada en Bogotá por  conducto  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, indicando las razones en que  se  funda  y  la información necesaria para establecer la identificación de la  persona reclamada.   

Del mismo modo, al formalizarse el pedido de  extradición     el     país     solicitante     adjuntó     los    siguientes  documentos:   

a) Copia de la segunda acusación sustitutiva  número  11-20552-CR-GRAHAM  (s)(s)  emitida  el  10 de noviembre de 2011 por la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, mediante  la   cual   se   acusa  a  ALVARO  DÍAZ  CHAVARRO  por  un  delito  federal  de  narcóticos.   

Los   hechos  de  la  acusación  indican  que:  “…los  acusados  son  miembros  de  una  organización  de tráfico de  narcóticos      (DTO)     que,     desde  abril de 2006, se concertó para importar múltiples toneladas  de  kilogramos  de  cocaína  desde Suramérica hacia los Estados Unidos y lavar  las  utilidades  provenientes  de  la  venta  de  cocaína  a Suramérica. Desde  octubre  de  2010  hasta  la  fecha,  fuerzas  del  orden de Colombia realizaron  interceptaciones  de conversaciones autorizadas mediante orden judicial a la DTO  Navarro.  Conversaciones  telefónicas  de  los acusados y de otros co-acusados,  quienes  no  hacen  parte  de  esta acusación, fueron  interceptadas  mediante  orden  judicial,  en  las  cuales  ellos discutieron la  fabricación,   transporte,   almacenamiento  y  el  despacho  internacional  de  múltiples  toneladas  de  kilogramos  de  cocaína  y  el  lavado de decenas de  millones  de  dólares  de utilidades provenientes de loa venta de narcóticos a  Suramérica.   Con   base  en  información  obtenida  de  estas  conversaciones  interceptadas  mediante  orden  judicial,  autoridades  de las fuerzas  del orden de Colombia incautaron varios cargamentos de cocaína  y  autoridades  de  las  fuerzas  del orden de Holanda  incautaron  aproximadamente  1.3 millones de dólares  de los Estados Unidos y un kilogramo de cocaína.   

Víctor Ramón Navarro Cerrano (sic)  es  el  jefe  de  la DTO. Navarro  Cerrano   (sic)  controla  todos  los aspectos del cultivo de hoja de coca, de la producción de cocaína y  de  la  distribución  internacional. Navarro Cerrano controla todo el lavado de  las  utilidades  provenientes  de la venta de narcóticos y personalmente recibe  las utilidades por la venta de narcóticos.   

…  

Álvaro  Díaz Chavarro es un traficante de  narcóticos    para    la    DTO    Navarro.    Navarro   Cerrano   (sic)   le  ordenó  a  Díaz  Chavarro  investigar   la  pérdida  de  167  kilogramos  de  cocaína  en  la  República  Dominicana.   Díaz   Chavarro  y  Castaño  Medina  posteriormente  viajaron  a  República Dominicana   

…  

El período de tiempo en el que el delito de  concierto  fue  cometido,  y que aparece descrito en la acusación, abarca desde  enero  de  2006  hasta  el  10  de  noviembre  de  2011; por lo tanto, todas las  actividades  delictivas  tuvieron  lugar con posterioridad al 17 de diciembre de  1997…”   

Se  desprende del mencionado contenido de la  Segunda  Acusación  Sustitutiva, que se satisface plenamente la exigencia de la  norma,    al   señalar    la    solicitud    y    los   documentos   aportados   a  la  misma,   la época  en  que ocurrieron los hechos ilícitos que se le imputan al requerido con fines  de  extradición, el lugar de su comisión y las demás circunstancias en que se  cometieron las conductas por las cuales se emitieron los cargos.   

b)  Copia  de  las normas del Código de los  Estados Unidos aplicables al caso, así:   

Título 18 del Código de los Estados Unidos,  Sección   3282   (Delitos  no  capitales).   

Título 18 del Código de los Estados Unidos,  Sección        2        (Coautoría).   

Título  21,  Sección 812 (a) (tablas         de         sustancias        controladas).   

Título  21, Sección 959 (a)(2)   (fabricación   o   distribución   con  fines  de  importación  ilícita).   

Título   21,   Sección   960   (b)(1)(B)  (Las penas).   

Título  21,  Sección  963  (tentativa y concierto).   

c)  Orden  de  arresto  expedida  el  10  de  noviembre  de  2011  por  el  Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el  Distrito Sur de Florida contra ALVARO DÍAZ CHAVARRO.   

e)  Declaración   jurada  del  Agente  Especial   Kevin   M.   Hannon   de   la  Administración  para  el  Control  de  Drogas.   

Los mencionados documentos, cuyo contenido y  traducción  al  español,  junto  con  el  resto  de  la documentación que los  acompaña,  fueron  certificados  por  la  Directora  Asociada  de la Oficina de  Asuntos  Internacionales, División de lo Penal, del Departamento de Justicia de  los Estados Unidos de América.   

La  rúbrica  y  el  cargo de aquella fueron  avalados  por  el  Procurador  de  ese  país quien, según aparece documentado,  ordenó  que se estampara en el aludido certificado el sello del Departamento de  Justicia  de  los  Estados  Unidos; por otra parte, la firma de este funcionario  fue  validada por la Secretaria de Estado de los Estados Unidos, señora Hillary  Rodham  Clinton,  a  través  del Funcionario Auxiliar de Autenticaciones, quien  suscribió   y   fijó   el  sello  del  Departamento  de  Estado  al  documento  anterior.   

Los documentos enunciados fueron autenticados  por  la  Vice-Cónsul de Colombia en Washington D. C., cuya firma, a su vez, fue  certificada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.   

De   esta  manera,  se  cumplió  con  lo  establecido  por el artículo 259 del Código de Procedimiento Civil, modificado  por  el  1°,  numeral  118  del  D.  E.  2282 de 1989 que dice: “Los   documentos   públicos  otorgados  en  país  extranjero  por  funcionario  de  éste  o con su intervención, deberán presentarse debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente  diplomático de la República, y en  su  defecto  por  el  de  una  nación amiga, lo  cual hace presumir que se  otorgaron  conforme a la ley del respectivo país. La firma del cónsul o agente  diplomático   se  abonará  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente por el funcionario competente del mismo y los de éste  por  el  cónsul colombiano”, disposición aplicable  al  caso en virtud del principio de integración previsto en los artículos 25 y  495, último inciso, del Código de Procedimiento Penal de 2004.   

Además  de  lo anterior, el Viceministro de  Política  Criminal  y  Justicia  Restaurativa,  corrobora que la documentación  allegada  fue  debidamente traducida y legalizada, al tiempo que “se  encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos en la  normatividad procesal penal aplicable”.   

Por  lo  tanto,  en  consideración a que la  solicitud  de  extradición  de  ALVARO  DÍAZ  CHAVARRO  se  hizo  por  la vía  diplomática  y que la expedición y trámite de los documentos que la soportan,  así   como   su  traducción,  se  cumplió  acatando  los  ritos  formales  de  legalización  prescritos  por  las normas de los Estados Unidos de América, la  Corte   los   tendrá   como  aptos  para  servir  de  prueba  en  este  asunto,  cumpliéndose así con la exigencia legal en estudio.   

2.  Identificación  plena del solicitado en  extradición   

No    hay    duda   que   el   ciudadano  colombiano  cuya entrega en  extradición  reclama  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos, es el mismo que se  halla  privado  de la libertad con ocasión del pedido de detención provisional  efectuado  por  el  país  requirente  en  la Nota Verbal número 2998 del 28 de  noviembre de 2011.   

La conclusión precedente es el resultado de  constatar  que  el  Gobierno de los Estados Unidos remitió copia del Informe de  Consulta  de  la  Dirección  Nacional  de  Identificación de la Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil, en el que aparecen los datos de identificación de  ALVARO  DÍAZ  CHAVARRO,  entre  ellos,  su  fecha de nacimiento (11  de  diciembre  de 1947) y el número de  su       cédula       de       ciudadanía      colombiana      (12.097.613),  los cuales coinciden con los  suministrados   en   las   notas   verbales   remitidas  al  Gobierno  Nacional.   

Finalmente,  el  individuo  privado  de  la  libertad  con  ocasión  de la solicitud de detención formulada por el Gobierno  de  los  Estados  Unidos se identificó con el número de cédula de ciudadanía  indicado  en  las  notas  verbales, mientras que su identidad fue confirmada por  integrantes  del  Cuerpo  Técnico de Investigaciones de la Fiscalía General de  la Nación.   

Así  las  cosas,  el  presupuesto  de  la  identidad   del   ciudadano   reclamado   en   extradición   se   satisface   a  plenitud.   

3.      Principio      de      doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  para  que  la  extradición  se  pueda  conceder  se  requiere que el hecho que la motiva esté  previsto  como  delito  en Colombia y reprimido con una sanción privativa de la  libertad, cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años.   

De  conformidad  con  la  Segunda Acusación  Sustitutiva  número  11-20552-CR-GRAHAM  (s)(s)  emitida  el 10 de noviembre de  2011  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de  Florida,   a  ÁLVARO  DÍAZ  CHAVARRO  se  le  acusa  de  haberse  concertado para poseer con la intención  de  distribuir una sustancia controlada, específicamente cinco (5) kilogramos o  más de cocaína, en los siguientes términos:   

“El Gran Jurado acusa que:  

“CARGO  1   

“…Comenzando en  o  alrededor  de  enero  de 2006, la fecha exacta siendo desconocida por el Gran  Jurado,  y  continuando hasta la fecha de la segunda acusación de reemplazo, en  los  países  de  Colombia,  Panamá,  y en otros lugares, los acusados, VÍCTOR  RAMON   NAVARRO   CERRANO,   alias   “Megateo”,   alias  “Viejo”,  alias  “Patrón”,  GINA  PAOLA  CASTAÑO  MEDINA,  alias  “La  señora”, MANUEL  RODRÍGUEZ  TARAZONA,  alias  “Viejo”,  JUAN  DAVID ÁLVAREZ RAMÍREZ, alias  “Paisa”,  RAMÓN  PACHECO  PÉREZ,  CRISTIAN  CAMILO  GÓMEZ CHAVARRO, alias  “Cristian   Aries”,  alias  “Sople”,  DAIRO  HUMBERTO  BARÓN  JIMÉNEZ,  WILLIAM  HERNÁNDEZ ESTÉVEZ, alias “Suegro”, JUAN CARLOS PEÑA SILVA, alias  “Yerno”,  GERMÁN  VEGA MONROY, RAFAEL RANGEL JIMÉNEZ, alias “Chirola”,  LUÍS  FERNANDO  RUEDA TORRADO, alias “Piojo”, ÁLVARO DÍAZ CHAVARRO, alias  “Pariente”,  JUAN  DE  JESÚS  LÓPEZ HERNÁNDEZ y FERNEY ALBERTO MONTOYA DE  FEX,  alias  “El  ingeniero”,  a  sabiendas  e intencionadamente se unieron,  conspiraron,  confabularon  y  llegaron  a  un  acuerdo  entre  sí  y con otros  conocidos  y  desconocidos  por  el  Gran Jurado, para fabricar y distribuir una  sustancia  controlada  de  la  Lista  II,  sabiendo  que  tal  sustancia  sería  importada  ilícitamente a los Estados Unidos, en violación del Título 21, del  Código   de  los  Estados Unidos, Sección 959 (a) (2); todo en violación  del   Título   21,   del   Código    de   los  Estados  Unidos,  Sección  963.   

En virtud del Título 21,  Código   de  los  Estados  Unidos,  Sección  960  (b)(1)(B),  se imputa además que esta  violación  implicó  cinco  (5) kilogramos o más de una mezcla y sustancia con  un contenido detectable de cocaína…”   

Al  confrontar  las  normas invocadas por el  país  requirente  con  la  legislación colombiana, se advierte que la conducta  atribuida  al  requerido  en extradición corresponde a los delitos conocidos en  nuestra  legislación  como concierto para delinquir, agravado por la naturaleza  de los actos, y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.   

En  efecto,  el  primero  de los delitos, se  encuentra  previsto en el artículo 340 de la Ley 599 de 2000 (modificado por el  artículo  8º  de  la Ley 733 de 2002 y 19 de Ley 1121 de 2006), entendido como  el  acuerdo de voluntades entre varias personas con el fin de cometer delitos, y  cuando  la especie de éstos se concreta al delito de narcotráfico, la sanción  es  de  8 a 18 años de prisión y multa de 2.700 hasta 30.000 salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

A su vez el artículo 376 del Código Penal,  modificado  por  los  artículos 14 de la Ley 890 de 2004 y 11 de la Ley 1453 de  2011)1,  sanciona  el  tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes  con  prisión  de  ciento  veintiocho  (128)  a trescientos sesenta (360) meses,  previendo  como  modalidades  las de sacar del país, llevar consigo, elaborar y  suministrar      sustancia     estupefaciente,     sicotrópica     o     drogas  sintéticas.   

En esa medida, queda demostrado que el cargo  atribuido   al  reclamado  y  que  está  contenido  en  la  segunda  acusación  sustitutiva  número  11-20552-CR-GRAHAM  (s)(s)  emitida  el 10 de noviembre de  2011  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de  Florida,  cumple a plenitud el requisito establecido en los artículos 493 y 502  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  relativo a la doble incriminación, por  cuanto  describe  conductas  que son delictivas en Colombia, las cuales a su vez  tienen  una  sanción  privativa  de  la  libertad cuyo mínimo no es inferior a  cuatro años.   

Cabe  hacer  énfasis  en  que las conductas  punibles  que sirven de fundamento a la solicitud de extradición, no configuran  delito  político  o de opinión, en cuanto aluden a que el requerido se habría  asociado  ilícitamente  con  otras  personas  con  el propósito de cometer una  conducta  punible  en  busca  de  un provecho particular y en contra de la salud  pública.   

De   igual   manera,   aparece  plenamente  acreditado  que  fueron cometidos con posterioridad a la entrada en vigencia del  Acto  Legislativo  No.  01  de  1997,  modificatorio  del  artículo  35  de  la  Constitución   Política,  y  por  consiguiente,  no  resulta  necesario  hacer  salvedad alguna al respecto.   

Así las cosas, surge evidente que se cumple  con el principio de la doble incriminación normativa y punitiva.   

4.  Equivalencia   de   la   providencia  proferida  en  el  extranjero   

La  Sala  precisa  que  no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2  del  artículo 493 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004,  el cual exige “que por lo menos se  haya    dictado    en    el    exterior   resolución   de   acusación   o   su  equivalente”.   

La Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito  Sur  de  Florida acusó a ÁLVARO DÍAZ CHAVARRO por las conductas  punibles  señaladas  anteriormente,  mediante acto procesal (segunda acusación  sustitutiva  número  11-20552-CR-GRAHAM  (s)(s)  emitida  el 10 de noviembre de  2011)  que  en nuestra legislación equivale a la acusación, como emerge de las  siguientes similitudes que las tornan equivalentes:   

i)  se trata de un pliego concreto de cargos  en contra del acusado para que se defienda de ellos en el juicio;   

ii)  una  vez  formulada se inicia el juicio  oral que finaliza con el respectivo fallo de mérito;   

iii)  en  ella  se  señalan los hechos, con  especificación  de  las  circunstancias  de   tiempo,  modo y lugar en que  ocurrieron  y  la  calificación  jurídica de las conductas, con indicación de  las disposiciones sustanciales aplicables.   

Como  se  puede  observar,  el  mencionado  indictment  equivale  a nuestro escrito de acusación, pues, básicamente, marca  el  comienzo del juicio en donde el acusado puede ejercer a plenitud la defensa,  sin  dejar  de mencionar que en esa acusación se plasma la conducta por la cual  es   llamado   a   responder,   la   época   de  su  ejecución  y  las  normas  infringidas.   

Por  lo  tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante  que  la  acusación  propia  de  nuestro  sistema  judicial,  en  el  entendido  que  se  trata  de  una equivalencia conceptual de decisiones y no de  identidad de formas.   

ACOTACIÓN   FINAL  

Sin   desconocimiento  de  la  competencia  funcional  que  en  esta  materia  le atribuye el artículo 494 de la ley 906 de  2004   al   Gobierno   Nacional  y  como  supremo  director  de  las  relaciones  internacionales  según  el  numeral  2 del artículo 189 de la Carta Política,  ante  la eventual resolución positiva de la solicitud de extradición, la Corte  juzga  pertinente  poner  de  presente  al  Gobierno  Nacional  que,  en caso de  conceder  la  extradición  de  ÁLVARO  DÍAZ  CHAVARRO, se debe condicionar su  entrega  de  modo  tal  que  no  sea  juzgado  por  hechos  distintos  a los que  originaron   la   reclamación,  ni  sometido  a  tratos  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  ni  se  le  impondrá  la  pena  capital  o  perpetua, conforme al  artículo 494 de la Ley 906 de 2004.   

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la  entrega  a que el país reclamante, de acuerdo con  sus  políticas  internas  sobre  la materia, ofrezca al requerido posibilidades  racionales  y  reales  para  que pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e intimidad, amparo fundamental  que  se  refuerza  con  la  protección  que  a ese núcleo también prodigan la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  en  su  artículo  17  y el Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  conforme  precisó  la Corte en el  Concepto  del  15  de  mayo  de  2008  (Rad.  29024),  como  el  mecanismo de la  extradición  entre  Estados  Unidos  de  América y Colombia, en ausencia de un  instrumento  internacional  que  la regule, se rige por las normas contenidas en  la  Constitución  Política  (artículo  35)  y  en el Código de Procedimiento  Penal  (artículos 490 y siguientes de la Ley 906 de 2004), el Gobierno Nacional  debe  formular  las  exigencias  que  estime  convenientes  en orden a que en el  Estado  reclamante se reconozcan todos los derechos y garantías inherentes a la  persona  del solicitado, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos  (artículo  93  de la Constitución, Declaración Universal de Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto Internacional de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de protección a esos  derechos  que  para  todas  las  autoridades  públicas  emana del artículo 2°  ibídem.   

De  la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, para  que  efectúe  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan  a  la  concesión  de  la  extradición  y  determine  las  consecuencias que se  derivarían  de  su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de lo señalado en el  ordinal 2° del artículo 189 de la Constitución Política.   

Así  mismo,  en  caso  que  ÁLVARO  DÍAZ  CHAVARRO  sea  absuelto, sobreseído o, por cualquier otra vía legal, declarado  no   culpable  de  los  cargos  que  dieron  origen  a  su  extradición  y,  en  consecuencia,  dejado  en libertad, el Estado reclamante -en el evento en que el  ciudadano  extraditado  desee  regresar  al  país- deberá asumir sus gastos de  transporte  y  manutención  de acuerdo con su dignidad humana (artículos 1° y  93 de la Constitución Política).   

Se pide al Ejecutivo que recomiende al Estado  requirente,  en  el  evento  de  que  el  nacional  colombiano sea objeto de una  decisión   condenatoria   dentro  del  proceso  por  el  que  es  reclamado  en  extradición,  se  tenga  en  cuenta  como  parte  de la pena el tiempo que haya  podido  estar  privado  de  la libertad con motivo del trámite de extradición.   

Por último, se advierte al Presidente de la  República  que tiene la opción de diferir la entrega de ÁLVARO DÍAZ CHAVARRO  hasta  cuando  sea  juzgado  o cumpla la pena en Colombia, en caso de condena, o  hasta  que  por  preclusión  de  la  instrucción  o sentencia absolutoria haya  terminado el respectivo proceso.   

CONCEPTO  

En  atención  a  que  la  totalidad de los  requisitos  formales  contemplados  en los artículos 493, 495 y 502 del Código  de  Procedimiento  Penal  se  satisfacen  a  cabalidad,  tal  como así mismo lo  concluyó   el   agente   del   Ministerio   Público,   la  Corte  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE a la solicitud  de  extradición  elevada  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América,  respecto   del   nacional   colombiano  ÁLVARO  DÍAZ CHAVARRO, en cuanto se refiere al cargo formulado en  la  segunda  acusación sustitutiva número 11-20552-CR-GRAHAM (s)(s) emitida el  10  de  noviembre  de  2011 por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito  Sur  de  Florida,  consistente  en concierto para delinquir agravado y  tráfico, fabricación, o porte de estupefacientes.   

Por  Secretaría  de  la Sala, comuníquese  esta  determinación  al  requerido  ÁLVARO  DÍAZ  CHAVARRO, a su defensor, al  Ministerio  Público  y al señor Fiscal General de la Nación, para lo de   su  cargo.   

Devuélvase al expediente  al  Ministerio  del  Interior  y de Justicia para los trámites subsiguientes de  ley.   

Comuníquese       y cúmplase   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                    FERNANDO  A.  CASTRO  CABALLERO                                

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                      GUSTAVO E. MALO FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                           JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                                            

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  La  confrontación  en punto del requisito de la doble incriminación se realiza con  base  en  las  normas  vigentes al momento de emitir el respectivo concepto, sin  que  haya lugar a predicar el principio de favorabilidad, pues los preceptos del  país  requerido  no  son objeto de aplicación por parte del Estado extranjero.  En  este  sentido, Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, conceptos  del  19  de  agosto  de  2004,  17  de enero de 2006, 21 de marzo de 2007, 16 de  diciembre  de  2008,  9  de  diciembre  de  2009 y 8 de junio de 2011, radicados  números      22396,     24070,     08384,     30626,     32321     y     34798,  respectivamente.     

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