40024(24-10-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 395.  

Bogotá   D.C.,  octubre veinticuatro (24) de dos mil doce (2012)   

VISTOS  

Sería  del  caso  que  la Sala procediera a  pronunciarse  sobre  el  cumplimiento  de  las  exigencias de lógica y adecuada  fundamentación   del  libelo  de  casación  presentado  por  el  defensor  del  procesado   HUMBERTO   MÁRQUEZ   ALDANA,    quien   también   funge   como   apoderado   de   Nelson   Ortiz   Lozada,  vinculado  como  tercero  civilmente  responsable,  de no ser porque se observa que en este caso,  por  el  transcurso  del  tiempo,  ha  hecho  su  presencia  el  fenómeno de la  prescripción  de  la  acción  penal derivada del delito de lesiones personales  culposas    en   Blanca   Jeiser   León    por    el    cual    fue   acusado,   junto   con   ULISES BOLÍVAR.   

HECHOS  

          Aproximadamente  a  las  8:10 de la mañana del 17 de marzo de 2003,  en  la  vía  de  acceso  al  Barrio  Coralina  de  la  ciudad de Villavicencio,  colisionaron  dos  taxis,  uno  marca  Daewoo  de  placas SVA 829, conducido por  HUMBERTO  MÁRQUEZ ALDANA, y  el   otro   marca  Renault  9  de  placas  SWE  006  manejado  por  ULISES   BOLÍVAR,  resultando  lesionada  Blanca  Jeiser  León, quien  se  encontraba  sobre  la  zona  verde en espera de un transporte público, a la  cual  le  fue dictaminada  incapacidad médico legal definitiva de 95 días  y  secuelas que causaron una deformidad física permanente que afecta el cuerpo,  perturbación  funcional  de carácter permanente del miembro superior izquierdo  y de la articulación del cuello.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

La Fiscalía Local de Villavicencio declaró  abierta   la  instrucción,  en  cuyo  marco  vinculó  mediante  indagatoria  a  HUMBERTO  MÁRQUEZ  ALDANA y  ULISES BOLÍVAR.   

Clausurado  el ciclo instructivo, el mérito  del  sumario  fue calificado el 7 de junio de 2004 con resolución de acusación  en     contra    de    los    procesados    como    presuntos    “coautores”   del  delito  de  lesiones  personales  culposas,  decisión  contra  la  cual  fue  interpuesto  sin éxito  recurso  de reposición, y a la postre fue confirmada por la Unidad de Fiscalía  Delegada ante el Tribunal de Villavicencio el 19 de agosto de 2005.   

          La  fase  del  juicio  correspondió  adelantarla  al Juzgado Cuarto  Penal  Municipal  de  la  capital del Departamento del Meta. En desarrollo de la  audiencia  preparatoria  se  propuso  la  nulidad  de la actuación por falta de  vinculación  del  llamado  en garantía, la cual fue negada por el a  quo, pero el Juzgado Primero Penal del  Circuito   de   la   referida  ciudad  dispuso,  por  el  motivo  señalado,  la  invalidación  del  diligenciamiento  a partir de la resolución de cierre de la  investigación, a fin de que se lo vinculara en debida forma.   

Rehecha  la  actuación,  el  sumario  fue  calificado  el 26 de febrero de 2007 con resolución acusatoria en contra de los  vinculados  como  “presuntos coautores responsables  del   delito   de   lesiones  personales  culposas”,  decisión  confirmada  en  segunda  instancia  el 30 de  mayo de 2007.   

Surtido  el  ciclo  del  debate público, el  Juzgado  Quinto  Penal  Municipal  de  Villavicencio profirió sentencia el 9 de  septiembre    de    2011,    por    cuyo    medio    condenó   a   HUMBERTO  MÁRQUEZ  ALDANA y ULISES  BOLÍVAR  a  la pena principal de  treinta   y  seis  (36)  meses  de  prisión,  multa  por  valor  equivalente  a  veintiséis  (26)  salarios  mínimos  legales  mensuales  y a las accesorias de  privación   del   derecho   a   conducir   vehículos  por  seis  (6)  meses  e  “interdicción” (sic) de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo lapso de la sanción privativa de  libertad;  además,  al  pago de la correspondiente indemnización de perjuicios  en  forma  solidaria  con  los terceros civilmente responsables y la aseguradora  llamada  en  garantía,  como  autores penalmente responsables del delito por el  que  fueron  acusados.  En  la  misma oportunidad les otorgó el subrogado de la  condena de ejecución condicional.   

Impugnado  el  fallo  por  el  defensor  del  incriminado,  los  apoderados  de  los  terceros civilmente responsables y de la  parte  civil,  el Juzgado Primero Penal del Circuito Adjunto de Villavicencio lo  confirmó  mediante sentencia del 19 de diciembre de 2011. Contra esta decisión  el   defensor   del   procesado   HUMBERTO  MÁRQUEZ  ALDANA,   quien  también  funge  como  apoderado  de  Nelson   Ortiz   Lozada,  vinculado  como tercero civilmente responsable, interpuso recurso extraordinario  de casación y allegó el libelo correspondiente en oportunidad.   

          A  través  de  oficio  No.  4201  del  24  de septiembre de 2012 el  proceso  fue  remitido  a  la  Secretaría  de esta Sala para que se surtiera el  trámite  casacional, siendo recibido el 27 de los mismos mes y año, día en el  cual  se  sometió  a  reparto  y  fue entregado en el Despacho de la Magistrada  Ponente.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          Como  ya se anunció en el exordio de esta decisión, procedería la  Sala  a  pronunciarse en punto del cumplimiento de los  requisitos   de   lógica  y  adecuada  fundamentación  del  libelo  de  casación presentado por el defensor  de   MÁRQUEZ   ALDANA,  también  apoderado del tercero civilmente responsable,  de  no  ser  porque  se  advierte  que  a  esta fecha se encuentra extinguida la  facultad  punitiva  del  Estado  por cuanto ha transcurrido el término previsto  por  el  legislador  para  que  prescriba la acción penal derivada del   delito   de   lesiones  personales  culposas    por    el    cual   fueron   acusados   los   procesados.   

En  efecto, de conformidad con la preceptiva  del  artículo 83 de la Ley 599 de 2000, durante la etapa instructiva la acción  penal  prescribe  en  un  término igual al máximo de la pena establecida en la  ley,  pero  en  ningún  caso en un lapso inferior a cinco (5) años. Durante la  fase  de  juzgamiento  tal  término comienza a contarse de nuevo a partir de la  ejecutoria  de  la  resolución de acusación por un tiempo igual a la mitad del  establecido  para la etapa de instrucción, sin que pueda tampoco ser inferior a  cinco (5) años.   

         Como   quiera   que   en   este   asunto   de   trata  del   delito   de   lesiones  personales  culposas  que  produjeron  a  la víctima     perturbación     funcional     permanente     del     miembro  superior izquierdo, procede  la  Colegiatura a analizar  el        fenómeno       prescriptivo      de      la      referida        acción penal.   

         El  inciso  2º  del artículo 114 de la  Ley  599  de  2000  dispone  para  cuando  se produce  perturbación  funcional  de un miembro una pena de tres (3) a ocho (8) años de  prisión,  la  cual  debe ser disminuida de las cuatro quintas a la tres cuartas  partes  por  tratarse  de un proceder culposo, de modo  que  la sanción oscila entre veintiocho (28) meses y veinticuatro (24) días, y  setenta y dos (72) meses.   

Si  como  ya  se  dijo,  de  acuerdo con lo  establecido  en  el  artículo  83  de  la  Ley 599 de 2000, durante la fase del  juicio  el  término  de  prescripción  de  la acción tiene su inicio desde la  ejecutoria  de  la  resolución de acusación por un tiempo igual a la mitad del  establecido  para  la  fase  de instrucción, sin que pueda ser inferior a cinco  (5)    años,    es   evidente   que   si  conforme  a los citados preceptos la  pena   máxima   para  el  delito  aquí  investigado  tiene    una    pena    máxima   de   seis  (6) años de prisión, el término  de  prescripción  durante  la  etapa  de juzgamiento  es    de   cinco   (5)   años,   contados   a   partir   de  la  firmeza de la acusación.   

Así   las   cosas,  si  la  resolución     acusatoria     cobró    ejecutoria  el 30 de mayo  de   2007,  a  partir  de  esa fecha se impone contar  el   término   prescriptivo   de   cinco  (5) años, el  cual   se   cumplió   el   pasado   30  de  mayo  de  2012, esto es, tiempo después de proferirse el fallo  de  segundo grado (19 de diciembre de 2011),  pero antes de que el asunto arribara  al  Despacho  de  la  suscrita  Magistrada       Ponente       (27  de  septiembre  de  2012)    para    conocer    del    recurso  extraordinario  interpuesto  contra  la  decisión  adoptada  por el        ad        quem.   

La  referida  circunstancia  impone declarar  prescrita  la  acción  penal  derivada  del  citado delito contra la integridad  personal  por  el cual se acusó a los procesados y, ordenar en consecuencia, la  cesación      del      procedimiento     adelantado     contra     HUMBERTO  MÁRQUEZ  ALDANA y ULISES      BOLÍVAR      por     tal  conducta.   

          Resta  señalar  que será del resorte del juez de primera instancia  proceder  a  la  cancelación de los compromisos adquiridos por los procesados y  sujetos procesales en razón de este diligenciamiento.   

         

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          1.        DECLARAR   prescrita   la  acción  penal  derivada  del delito de lesiones personales culposas por el cual se acusó a los  procesados   HUMBERTO   MÁRQUEZ  ALDANA    y    ULISES    BOLÍVAR.   Ordenar,   en   consecuencia,  la  cesación  del  procedimiento  adelantado en razón de tal conducta punible.   

2.             PRECISAR  que  corresponde  al  juez  de  primera  instancia  proceder a la cancelación de los  compromisos  adquiridos  por  los  incriminados  y  demás sujetos procesales en  razón de este diligenciamiento.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  despacho de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                         FERNANDO   ALBERTO   CASTRO  CABALLERO   

MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ                               GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                                   JULIO        ENRIQUE        SOCHA  SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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