39860(12-12-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrados Ponentes:  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Aprobado Acta No. 411  

Bogotá, D.C., siete (7) de noviembre de dos  mil doce (2012).   

VISTOS  

Resuelve  la Corporación las postulaciones  probatorias  del  Ministerio  Público  dentro  del trámite de extradición del  ciudadano   colombiano   CAMILO   TORRES  MARTÍNEZ,  requerido   por   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos1.   

ANTECEDENTES   

Mediante  Nota  Verbal  No.  1488 del 24 de  junio  de  2009  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  impetró  la detención  provisional  con  fines  de  extradición  de  CAMILO  TORRES  MARTÍNEZ, requerido  para  comparecer  a juicio por delitos federales de narcóticos, de acuerdo a la  acusación  No.  8:08-CR-344-T 23MS dictada el 20 de agosto de 2008 por la Corte  del Distrito Medio de Florida.   

Con fundamento en esa petición la Fiscalía  General  de la Nación, mediante Resolución del 9 de julio de 2009, decretó la  captura   del   señor  TORRES  MARTÍNEZ,  la cual se hizo efectiva por miembros de la Policía Nacional el  día   1   de   julio   de   2012   en   Isla   Múcura   del   departamento  de  Bolívar.   

Por medio de la Nota Verbal No. 2034 del 29  de  agosto  de  2012,  la  Representación  Diplomática  de  los Estados Unidos  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de CAMILO  TORRES MARTÍNEZ.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con oficio No. DIAJI/GCE No. 2224 del 30 de agosto de 2012 dirigido  a la Cartera de Justicia y de Derecho, conceptuó:   

“En atención a lo establecido en nuestra  legislación  procesal  penal  interna, me permito manifestar que por no existir  tratado  aplicable al caso en mención es procedente obrar de conformidad con el  ordenamiento  procesal penal colombiano, en consonancia con lo preceptuado en el  artículo  6, numeral 4, de la Convención de Naciones Unidas contra el tráfico  de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas,  suscrita  en  Viena el 20 de  diciembre            de            1988”2.   

Por  su parte, el Viceministro de Política  Criminal  y Justicia Restaurativa, con oficio No. OFI12-001507-DVC-3000 del 3 de  septiembre  de  2012,  remitió a esta Corporación la solicitud de extradición  con la documentación reunida.   

La  Sala, en decisión del 10 de septiembre  último,  asumió  el  conocimiento  de  la petición y requirió a CAMILO  TORRES  MARTÍNEZ la designación  de  apoderado que lo asista en el trámite, siendo nombrado abogado de confianza  con  quien  se surtió el traslado previsto en el artículo 500 de la Ley 906 de  2004.   

PETICIONES  PROBATORIAS   

El           Procurador   Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal  impetra  oficiar  a  la  Fiscalía  General de la Nación para  indagar   si  CAMILO  TORRES  MARTÍNEZ  ha  sido  objeto  de alguna investigación o juicio penal en virtud  del  cual  se  le  haya  absuelto o condenado, con el propósito de descartar la  afectación    del   principio   de   nom   bis   in  ídem.   

Así mismo, pide oficiar a la Registraduría  Nacional  del  Estado Civil para que remita copia de la tarjeta decadactilar del  requerido.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.   Las   Pruebas   en   el  Trámite  de  Extradición   

Tratándose   de  un  concepto  sobre  la  viabilidad  de  una  extradición,  conforme  al  artículo 502 de la Ley 906 de  2004,  la  Corte  debe  concentrarse  en corroborar los siguientes aspectos: (i)  demostración  de  la  plena identidad del solicitado; (ii) validez formal de la  documentación  presentada  como  soporte  de  la  solicitud; (iii) principio de  doble  incriminación;  (iv)  equivalencia  de  la providencia extranjera con la  resolución  de  acusación  colombiana;  (v)  cumplimiento  de los tratados, si  fuere el caso.   

Y,     de    conformidad    con    la  posición   mayoritaria   de   la   Sala3,  también   se  debe  constatar  si  en  Colombia  se  profirió  decisión  con  fuerza de cosa juzgada por los mismos  hechos    que    sustentan    la    petición    de  extradición.   

De otra parte, la  Ley  906  de  2004  en  el  canon  139 señala el deber  de   rechazar   de   plano   los  “actos  que  sean  manifiestamente   inconducentes,   impertinentes   o  superfluos”,  mientras  que  el  artículo       359      ibídem  dispone  “la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los  medios  de  prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas establecidas en este  código,   resulten   inadmisibles,   impertinentes,  inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a  probar  hechos  notorios  o  que  por  otro  motivo no requieran  prueba”.   

De    igual    manera,   el  artículo 375 de la misma ley contiene  las  pautas para determinar la pertinencia de las pruebas y subraya la necesidad  de   que   las  mismas  se  refieran  “directa  o indirectamente a los hechos o  circunstancias   relativos   a  la  comisión  de  la  conducta”,        condicionamientos    que   frente   al   trámite   de  extradición  deben  aplicarse  dejando  a  salvo sus  particularidades.   

Así,   la  aducción  y  práctica de  pruebas     al    interior    del    trámite    de  extradición  se  rige  por  las pautas generales que  reglamentan    el    recaudo    probatorio    en    el    procedimiento   penal,  imponiéndose  el análisis  de    la    conducencia,    pertinencia    y   utilidad   de   los   medios   de  convicción  solicitados4,  de  cara  a  los  puntuales  aspectos  que la Corte debe  abordar  al  emitir  su  concepto.  De  esta forma, si las pruebas impetradas no  guardan  relación con esos temas, versan sobre hechos  notoriamente    impertinentes    o    carecen    de    utilidad,    deben    ser  desestimadas.   

2.           Peticiones  probatorias   

Precisados  los  parámetros  bajo los cuales corresponde adelantar la  actividad    probatoria    en    el    trámite   de  extradición,   resulta  claro   que   ninguna  de  las  postulaciones del agente del Ministerio Público  pueden  admitirse,  en la medida que carecen de pertinencia y utilidad, conforme  pasa a explicarse.   

2.1.  La  petición  probatoria orientada a  verificar  si  el  ciudadano  CAMILO TORRES MARTÍNEZ  ha  sido  juzgado  previamente  por  las  autoridades  judiciales  nacionales,  resulta  impertinente porque el imperativo de verificar  la  existencia  de una decisión judicial de fondo respecto de los mismos hechos  que  motivan  el  requerimiento  procede, según la Sala Mayoritaria5,   cuando  existe  evidencia sobre la probable afectación del principio del debido proceso  por desconocimiento de la cosa juzgada.   

Es decir, cuando el requerido o su defensor  aportan  información  concreta  sobre la autoridad ante la cual se adelantó el  juzgamiento  o  cuando  cualquier  otro  medio de convicción permite suponer el  ejercicio  de  la  jurisdicción,  por  ejemplo,  cuando la orden de captura con  fines  de  extradición  se notifica a persona privada de la libertad, evento en  el  cual  se  hace  necesario  constatar  el motivo de la detención6.   

En  el  caso  bajo  examen,  ninguno de los  intervinientes  ha  informado  el  ejercicio  precedente de la jurisdicción por  parte  del  Estado  colombiano en relación con los mismos hechos por los que el  gobierno   de   los  Estados  Unidos  requiere  la  extradición  de    TORRES    MARTÍNEZ,    resultando  improcedente  esa  petición  probatoria al estar fundada en especulaciones y no  en datos concretos y reales.   

2.2.  La postulación dirigida a obtener la  cartilla  decadactilar del requerido carece de utilidad por cuanto en la carpeta  aportada  con  la solicitud figura copia de dicho documento y, de otro lado, tal  aspecto  no  ha  sido cuestionado, de manera que la petición resulta superflua.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1o.  NEGAR  por  improcedentes   los   medios   de  convicción  solicitados  por  el  Ministerio  Público.   

2º.  En  firme  esta  determinación  se  correrá  traslado  por  cinco  (5)  días  a  los intervinientes dentro de este  trámite,  para  que  presenten  sus  alegatos  de  acuerdo a lo dispuesto en el  inciso final del artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                            FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO                        

MARÍA  DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ                     GUSTAVO   ENRIQUE   MALO   FERNÁNDEZ   

              (aclaro voto)   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                                   JULIO        ENRIQUE        SOCHA  SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 En el  presente  caso  se siguen las pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos  que  sustentan  la  petición  de  extradición  acaecieron  en  vigencia de esa  normatividad.   

2 Cfr.  Folio 30 carpeta anexa.   

3  Concepto  del  19  de febrero de 2009, Radicado No. 30374, entre otros, frente a  los  que  la  Magistrada  que  actúa  como ponente ha salvado reiteradamente el  voto.   

4  Recuérdese  cómo  la  Corporación  ha  decantado  que la prueba es conducente  cuando  ostenta  la  aptitud  legal  para forjar certeza en el juzgador, lo cual  presupone  que  el medio de convicción esté autorizado en el procedimiento; es  pertinente  cuando  guarda  relación  con  los  hechos,  objeto  y  fines de la  investigación  o el juzgamiento; es racional cuando es realizable dentro de los  parámetros  de  la  razón  y,  por  último,  es  útil  cuando reporta algún  beneficio, por oposición a lo superfluo o innecesario.   

5  Postura  frente  a  la  que  la  Magistrada ponente ha salvado reiteradamente el  voto.   

6 Cfr.  Providencias  del  26  de agosto de 2009, Rad. No. 31951; 14 de octubre de 2009,  Rad. No. 32321; entre otras.     

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