39670(01-10-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado acta Nº364  

Bogotá  D.  C., primero (1°) de octubre de  dos mil doce (2012)=.   

VISTOS  

Sería del caso que la Corte se pronunciara  acerca  de  la  admisibilidad  de la demanda de casación presentada a nombre de  Adalberto   de   Horta   Martínez    y   Gustavo   Salleg  Luna,   contra   la  sentencia  dictada  por  el  Tribunal  Superior  de  Montería,  el  29  de  marzo del año en curso, si no se advirtiera que en este  asunto  ya  operó  el  fenómeno extintivo de la acción penal por razón de la  prescripción.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

                                  

1.  Los primeros  fueron  sintetizados  así  por  el juzgador de segunda  instancia:   

“El  C.T.I.  de  la  ciudad de Montería,  Córdoba,  después  de  haber  realizado labores previas de verificación en la  Alcaldía  del  Municipio  de  Los Córdobas, presentó informe N° 050 de 26 de  febrero  de 2001, en el que puso en conocimiento presuntas irregularidades en la  celebración  de  un contrato de compraventa de un lote entre la administración  municipal y la señora Josefina María Durango Ruiz, así:   

“1.  Se  advirtió  la  existencia  del  contrato  de  compraventa  suscrito  a  la  fecha  12  de enero de 2000 entre el  Alcalde  Municipal de Los Córdobas, con una cabida superficiaria de ochenta mil  metros  cuadrados  u ocho hectáreas de terreno por valor de ochenta millones de  pesos ($80.000.000).   

“2. Se verificó que en el Acuerdo N° 020  por  el  cual  se  aprobó  el  presupuesto  para  la vigencia fiscal de 2000 no  existía  rubro  presupuestal para la compra de lotes urbanos en el municipio de  Los Córdobas para esa época.   

“3.  El libro incorporado del presupuesto  de   la   vigencia  fiscal  de  2000,  contempla  dos  dependencias  denominadas  Recreación      y     Deporte     –Programa,   Fomento   y   Desarrollo   Deporte   (compra  de  lotes  polideportivo)  y  Vivienda,  los cuales presentan comprometidas dichas partidas  en   el  100%,  y  la  segunda  dependencia  registra  asignación  presupuestal  definitiva  de  $50.000.000,  de  cuyo  monto  los  compromisos  excedieron esta  apropiación  por  $16.500.000,  es decir, que se comprometió esta última suma  sin disponibilidad presupuestal.   

“4.  Se dedujo la existencia del pago del  anticipo  por  compra  de lote de terreno de 80.000MTS para vivienda de interés  social  y  construcción  de  polideportivo  por  valor de $35.000.000 y neto de  $33.849.000  mediante  cheque N° 514 Banco Popular cuenta corriente N° 2058-0,  el  cual  fue  cancelado  el  10  de  febrero de 2000 a la señora Josefa María  Durango de Ruiz…   

“5. Es importante mencionar que la cuenta  de  pago  al  igual  que  los  anexos  al contrato de promesa de compraventa, no  presentan  soporte  del  valor  comercial  por  parte  del Instituto Geográfico  Agustín  Codazzi,  de  acuerdo con lo exigido en la Ley 9 de 1989 y 388 de 1997  concernientes  a  las  normas,  procedimiento,  parámetros  y criterios para la  elaboración  de  los  avalúos  que determinan el valor comercial de los bienes  inmuebles…   

“6.  Consultados  funcionarios  de  altas  experiencias  en  el  ramo  de  avalúos comerciales en el Instituto Geográfico  Agustín  Codazzi,  Regional  Córdoba,  se  anotó que el valor catastral de un  predio  se  puede  elevar  hasta  un  40%,  no  obstante  se deben verificar las  características  del  mismo.  Sin embargo, realizados cálculos estimativos del  predio  en  comento,  se consideró muy elevado el valor comercial pactado en la  promesa  de  compraventa,  por  lo  que  al  parecer  existe  sobre  costo en el  mismo…”.   

2.  Por  el  anterior  acontecer factico, la  Fiscalía   General  de  la  Nación  el  6  de  noviembre  de  2002,  profirió  resolución  de  acusación  contra  Adalberto de Horta  Martínez   (Alcalde   Municipal)   y   Gustavo  Adolfo  Salleg Luna (Tesorero) por  el  delito  de  peculado por apropiación, según lo preceptuado en el artículo  133  del  Decreto  Ley  100  de 1980, providencia que cobró ejecutoria el 26 de  diciembre de ese año.   

3.  El  expediente  pasó  al Juzgado segundo  Penal  del  Circuito  de  Montería,  autoridad judicial que el 12 de octubre de  2011,  profirió  fallo  de  primer  grado,  en  el  que  condenó a los citados  acusados  por el delito de peculado por apropiación a las penas de 18   meses   de   prisión   y   multa   de  $5.000.000  para  cada  uno  …y  a  la accesoria de prohibición de ejercer  cargos   públicos”   por   el   mismo   plazo  de  la  restrictiva  de  la  libertad,  de acuerdo con lo  preceptuado  en  el  artículo  133  inciso  2° del Decreto Ley 100 de 1980, en  tanto  advirtió  que  el  valor  de  lo  apropiado  no  superó los 50 salarios  mínimos legales mensuales vigentes   

4.   Apelado  el   fallo   por  el   defensor   de   los  acusados,  por  cuanto considera que no está demostrado que el dinero apropiado  hubiese  llegado a manos de  un  tercero,  la  prueba  indica  que  fue  un  sujeto distinto a los procesados  quien    recibió   el  emolumento  y  que  tampoco está acreditada la tipicidad del punible por el que  fueron    condenados,   el   Tribunal   Superior    de    Montería   el  29  de  marzo  de 2012,  lo confirmó  en su integridad.   

Contra   la   anterior   decisión,   la  defensa   interpuso    recurso    de    casación.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

De acuerdo con el anterior recuento procesal  y  según  la  calificación  jurídica  dada  a  los  hechos  en  la  sentencia  recurrida,  es  claro  que  la  acción  penal  en este asunto se extinguió por  razón  de  la  prescripción,  respecto  de la conducta punible de peculado por  apropiación,  motivo  por  el cual la Sala ordenará cesar todo procedimiento a  favor de los procesados.   

En efecto, con estricto apego a lo consagrado  en  el  artículo  83  de  la  Ley  599  de  2000,  se sabe que la acción penal  prescribirá  en  un  tiempo  igual  al  máximo  de  la  pena fijada en la ley,  “si fuere privativa de la libertad, pero en ningún  caso   será   inferior   a   cinco   (5)   años,   ni   excederá   de  veinte  (20)…”.   

En  los  asuntos  en  que  se haya proferido  resolución  de  acusación, como aquí ocurrió, el término prescriptivo de la  acción  penal, se interrumpe y “comenzará a correr  de  nuevo  por  un  tiempo igual a la mitad del señalado en el artículo 83. En  este  evento el término no podrá ser inferior a cinco (5) años, ni superior a  diez  (10)”, según así lo contempla el artículo 86  de la misma Ley 599 de 2000.   

3.  Con  relación  a  ese  comportamiento  ilícito,  conforme  al  artículo  133  inciso 2° del Decreto Ley 100 de 1980,  modificado  por  el  artículo 19 de la Ley 190 de 1995, se sabe  que tiene  una  pena  privativa  de  la  libertad  que  oscila  entre  18  y  90  meses  de  prisión.   

En  tales  circunstancias,  resulta  nítido  inferir  que  en este evento, por encontrarse el diligenciamiento en la etapa de  juicio,  el  término  de  extinción  de  la  acción  penal  por  razón de la  prescripción  para  esa  infracción, en principio, es de 5 años. Empero, dado  que  los procesados al cometer la conducta ilícita lo hicieron en calidad   de  servidores  públicos,  ese  guarismo  debe aumentarse en una tercera parte,  esto  es,  un  (1)  año   y  ocho  (8)  meses,  por  lo  que  el  término  prescriptivo  es  de  seis  (6)  años  ocho  (8)  meses,  lapso que aquí ya se  cumplió.   

En  efecto, la resolución de acusación fue  proferida  el 6 de noviembre de 2002, quedando en firme el  26 de diciembre  de  ese  año. Por tanto, los 6 años y 8 meses se cumplieron el 26 de agosto de  2009,  mucho antes de que se dictara la sentencia de primer grado (12 de octubre  de   2011),   lo   que   inexplicablemente   tampoco   fue   advertido   por  el  Tribunal.   

          Por  supuesto, cuando el asunto llegó a la Corte ya hacía cerca de  3 años que la acción penal estaba prescrita.   

De  manera que la Sala declarará extinguida  la  acción  penal y consecuentemente, cesará todo procedimiento a favor de los  enjuiciados por la infracción señalada anteriormente.   

Así  mismo, el juzgado de primera instancia  procederá  a  cancelar las órdenes de captura, las cauciones que hubieren sido  prestadas  y  las  restricciones  impuestas  a los inculpados por razón de este  proceso.  Además,  de  ser  el  caso, informará lo aquí resuelto a las mismas  autoridades  que  se  les comunicó la medida de aseguramiento, el calificatorio  del sumario y la sentencia de primera y segunda instancia.   

Por  último,  la  Sala expedirá copias del  proceso  con  destino  al Consejo Seccional de la Judicatura del departamento de  Córdoba,  Sala  Disciplinaria,  en orden a que se investigue al juez de primera  instancia  que  conoció  del  proceso  por  la  posible falta en que pudo haber  incurrido,  puesto  que  en su despacho el trámite duró más de ocho años, lo  cual generó el aludido fenómeno prescriptivo.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.  Declarar que la acción penal a que  se  contrae  este  trámite por la conducta punible de peculado por apropiación  se  encuentra  extinguida  por  razón  de la prescripción. En consecuencia, se  ordena  cesar  todo  procedimiento a favor de Gustavo Salleg Luna y Adalberto de  Horta Martínez.   

2.  Disponer que el juzgador de primer grado  realice  las  anotaciones,  devoluciones,  cancelaciones  y  medidas  a que haya  lugar,  como  consecuencia  de  la  extinción  de las acciones penal, según lo  expuesto en la parte motiva de esta decisión.   

3. Por Secretaría de la Sala, expídanse las  copias  con destino a la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional  de la Judicatura de Córdoba, para lo de su cargo.   

          Contra   esta   decisión   procede   el   recurso  de  reposición.   

         

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                        LUIS GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                              

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER  DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

         

                                                        

    

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