39632(14-08-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

            

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 300  

Bogotá, D.C., catorce (14) de agosto de dos  mil doce (2012)   

ASUNTO:   

Se  pronuncia  la  Corte  sobre el conflicto  negativo  de  competencias  suscitado  entre el Juzgado Primero de Ejecución de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  San  Juan de Pasto, y el Juzgado Cuarto de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Popayán  para  ejercer la  vigilancia de la pena impuesta a JOHN DIDIER ALEGRÍA RUIZ.   

ANTECEDENTES  

Mediante  fallo  de  31  de  marzo  de 2008,  proferido  por  el  Juzgado  Primero  Promiscuo Municipal de El Tambo, Cauca, se  condenó  a  JHON  DIDIER ALEGRÍA RUIZ a la pena principal de trabajo social no  remunerado  en  una  institución pública y privada que cumplan función social  por  el  tiempo  de  3  semanas,  2 días y 7 horas, al hallarlo responsable del  delito  de  daño  en  bien  ajeno,  por  hechos  ocurridos  en el Barrio María  Occidente de la ciudad de Popayán.   

En  auto  de 15 de julio de 2012, el Juzgado  Cuarto  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Popayán asumió el  conocimiento  de la ejecución de la sentencia y ordenó citar al condenado para  coordinar  lo  referente  al  cumplimiento  de  la  pena,  luego  de lo cual, en  proveído  de  24  de mayo de 2012, dictaminó la remisión del expediente a los  juzgados  de ejecución de penas y medidas de seguridad de Pasto (Nariño), toda  vez  el  procesado  se  encontraba  privado  de  la  libertad  en  dicha ciudad.   

En  providencia  de  3  de  julio de 2012 el  Juzgado  Primero  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de San Juan de  Pasto,  a  quien  correspondió  por  reparto,  se declaró sin competencia para  conocer  de  la  ejecución  de la sanción y ordenó remitir las diligencias al  Juzgado  Cuarto  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de Popayán,  Cauca.   

Sostuvo  que  el  condenado  se  encuentra  recluido  en  la  EPC de Ipiales, Nariño, con ocasión de un asunto distinto al  que  se  discute  en  el  presente  proceso.  Agregó  que  la  pena impuesto no  contempla  la  privación  de la libertad, razones por las cuales la competencia  no puede fijarse de conformidad con el fuero personal.   

Manifestó      que     “en el caso concreto, para determinar la  competencia  de  la  autoridad  judicial,  no  es dable acudir al fuero personal  respecto  al  sentenciado  que  se encuentra privado de la libertad, simplemente  porque  no  se ha impuesto una pena en tal sentido, pues la pena que se pretende  ejecutar  para  el asunto de la referencia, no constituye una sanción privativa  de    la    libertad”1.  De  acuerdo  con  lo  dicho,  ordenó  la  devolución de las diligencias al Juzgado  Cuarto  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Popayán.    

Por su parte, el despacho mencionado aceptó  la  colisión  de  competencias  negativa argumentando que de conformidad con el  artículo  1°  del  Acuerdo  No.  54  del  24  de mayo de 1994, expedido por el  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  el  juez  de  ejecución  de  penas  con  jurisdicción  en  el territorio donde se encuentra detenido el implicado, es el  competente  para  conocer de la ejecución de todas las condenas que se impongan  al enjuiciado.   

Luego  de citar jurisprudencia emanada de la  Corte  Suprema,  insistió  que  la  competencia  para  conocer  de  la etapa de  ejecución,  independientemente  si  la  condena prevé o no la privación de la  libertad,  es  de  los  juzgados  de  ejecución  de penas del lugar en donde se  encuentra recluido el procesado.   

Debido  a  lo  anterior,  el  plenario  fue  remitido a esta Corporación para desatar el conflicto propuesto.   

CONSIDERACIONES   

    

1. Ha sido doctrina pacífica de esta  Sala  entender  que  la  disparidad  de criterios entre despachos judiciales por  virtud  de  la ejecución de la sentencia no corresponde, en estricto sentido, a  una  colisión  de competencias en los precisos términos del artículo 93 de la  ley  600  de  2000.  No  obstante,  la Corporación, admitiendo la realidad y la  naturaleza  del  incidente,  ha venido dirimiéndolo cuando en él se enfrenten,  como  en  este caso, jueces de diferente Distrito Judicial de conformidad con lo  establecido  en  el  numeral  4°  del artículo 75 del Código de Procedimiento  Penal.2     

2. Mediante Acuerdo No. 054 de 1994, la Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de  la Judicatura fijó los criterios de  funcionamiento  de los jueces de ejecución de penas y medidas de seguridad para  lo cual dispuso en su artículo primero:   

“ARTICULO  PRIMERO.-   Los  jueces  de  ejecución de penas y medidas de seguridad, conocen  de  todas  las  cuestiones  relacionadas  con  la  ejecución  punitiva  de  los  condenados  que  se  encuentren  en  las cárceles del respectivo Circuito donde  estuvieren  radicados, sin consideración al lugar donde se hubiere proferido la  respectiva sentencia.   

Asimismo  conocerán del cumplimiento de las  sentencias  condenatorias,  donde  no  se  hubiere   dispuesto el descuento  efectivo  de  la  pena,  siempre  y  cuando  que  el  fallo  de primera o única  instancia se hubiere proferido en el lugar de su sede.   

En  los sitios donde no exista aún, Juez de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad, continuará dándose cumplimiento a  lo  dispuesto  en  el  artículo  15  transitorio  del  Código de Procedimiento  Penal.   

PARAGRAFO.- Cuando  algún  condenado  sea  trasladado  de penitenciaría o pabellón psiquiátrico,  aprehenderá  el  conocimiento,  el  juez  de  ejecución de penas respectivo, a  quien  se  remitirá  la  documentación  correspondiente. Si no hubiere juez de  ejecución  de  penas,  reasumirá la competencia el Juez que dictó el fallo de  primera o única instancia”.   

3.  De otra parte, la jurisprudencia emanada  de  esta  Sala  ha  reiterado  que  el  juez de ejecución de penas y medidas de  seguridad  competente  para  conocer de la etapa de ejecución de la condena, es  aquel  que  tenga  jurisdicción  en  el  lugar  donde el condenado se encuentre  privado  de  la  libertad,  sin  importar  que la causa por la cual se encuentra  recluido  sea  otro  proceso  de  carácter  penal  distinto  a  aquel  donde se  profirió condena. Señaló la Corte:   

“La ejecución de  la  sentencia atañe al Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, cuya  competencia,  cuando el condenado se halla privado de la libertad, no depende de  la  naturaleza de la conducta punible, o del territorio donde se cometió, o del  despacho  judicial  que  dictó el fallo, ni el número de condenas, ni cuál de  ellas  se  encuentra  descontando el sentenciado, ni de peticiones que se hallen  pendientes  de  resolver,  sino de un factor personal relativo al lugar donde se  encuentre  descontando  la  pena  y  si  en  ese  lugar  existe  o no un juez de  ejecución      de      penas     y     medidas     de     seguridad”.3   

3.1. En un asunto similar al que hoy convoca  la  atención  de  esta  Sala,  se  sostuvo que aun cuando no exista claridad en  torno  de  cuál  es  la  autoridad judicial a cuya disposición se encuentra el  interno,  la  competencia  debe  mantenerse  en cabeza del juez de ejecución de  penas  y  medidas  de  seguridad  perteneciente al distrito judicial en donde se  encuentre   ubicado  el  centro  carcelario  o  penitenciario  encargado  de  la  reclusión          del          procesado.4   

4.  Descendiendo  al  caso  en cuestión, se  tiene  demostrado  que  JOHN  DIDIER  ALEGRIA  RUIZ fue condenado por el Juzgado  Primero  Promiscuo  Municipal  de  El  Tambo,  Cauca, decisión en la cual se le  condenó  a  realizar trabajo social no remunerado por el término de 3 semanas,  2  días  y  7  horas.  La etapa de ejecución del fallo fue avocada por la Juez  Cuarta  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Popayán, quien más  adelante  remitió  el  expediente a su homólogo de Pasto, circuito en donde se  encuentra el sentenciado.   

4.1.  Con  base  en  la jurisprudencia penal  antes  citada,  es  necesario  colegir  que sin importar la causa por la cual se  encuentre  detenido  el condenado, el despacho que debe conocer de la ejecución  de  la  pena,  es  aquel  que  ostenta  la  competencia  en el distrito donde se  encuentra el centro carcelario, en este caso la ciudad de Ipiales.   

5. Bajo esta premisa, la Sala debe asignar la  competencia  para  conocer  de  la  vigilancia  y control de la ejecución de la  condena  al Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de San  Juan  de  Pasto, quien ejerce jurisdicción en el territorio donde está ubicada  la    EPC    de    Ipiales,    Nariño,   sitio   actual   de   reclusión   del  condenado.   

En mérito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

DIRIMIR la colisión  de  competencia  negativa  asignando la vigilancia y control sobre la ejecución  de  la  pena  en  contra de  JOHN DIDIER ALEGRIA RUIZ al Juzgado Primero de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de San Juan de Pasto, a quien se le  remitirá la actuación para lo de su cargo   

COMUNICAR   la  decisión  adoptada  al  Juzgado  Cuarto  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de  Seguridad de Popayán, remitiéndole copia de la misma   

Contra esta decisión no  procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase,  

JOSÉ   LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ    

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                     FERNANDO                                A.                                CASTRO  CABALLERO                          

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑO                        LUIS                              GUILLERMO                              SALAZAR  OTERO             

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                          JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1  A  folio  2, carpeta del Juzgado 1 de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Pasto.   

2 Entre  otras  ver  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal. Auto de 26 de  octubre de 2011. Rad. 37672.   

3 Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal. Auto 26 de octubre del 2011. Rad.  37672   

4 Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala de Casación Penal. Auto de 3 de diciembre de 2009.  Rad. 32704     

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