39615(10-12-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 454  

Bogotá  D. C., diez (10) de diciembre de dos  mil doce (2012)   

ASUNTO:  

Decide  la Sala si admite o no la demanda de  revisión  formulada  por  el  apoderado  de la sentenciada Jenny Andrea García  Bolívar,  contra  la  sentencia  de abril 13 del año en curso, por medio de la  cual  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá  la condenó como autora del delito de  tráfico de estupefacientes, agravado.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.  Según  se  declaró  por  el  ad  quem,  “los  hechos por los cuales fue acusada Jenny Andrea  García  Bolívar  …  tuvieron  ocurrencia  el  19  de  mayo  de  2010  en las  instalaciones  del  Centro  de  Trabajo El Redentor ubicado en la transversal 30  No.  57-01  sur  de  esta  ciudad,  cuando  al haber ingresado para visita y ser  requerida  para  un  registro  personal  voluntario por parte de la Agente de la  Policía   Nacional  Sandra  Sánchez  Páez,  dentro  del  baño  a  donde  fue  conducida,  hizo  entrega de una bolsa plástica que llevaba camuflada dentro de  unas  toallas  higiénicas  en  sus partes íntimas, contentiva de una sustancia  vegetal  al  parecer  estupefaciente  y  que  sometida  a  prueba  química PIPH  adelantada  por  perito  de la SIJIN arrojó positivo para marihuana con un peso  neto de 27.5 gramos”.   

2.  Por los sucesos que anteceden, previo el  trámite  consagrado  en la Ley 906 de 2004, el Juzgado 29 Penal del Circuito de  Bogotá,  en sentencia de diciembre 19 de 2011, absolvió a Jenny Andrea García  Bolívar  del  cargo  que  le  había  sido  imputado  por  el punible de porte,  fabricación y tráfico de estupefacientes.   

3.   Contra  esa  decisión  la  Fiscalía  interpuso  el  recurso  de  apelación,  en  cuya virtud el Tribunal Superior de  Bogotá  en  fallo  de  abril  13 de 2012, revocó el impugnado para en su lugar  condenar  a  la  procesada  a la pena principal de 128 meses de prisión y multa  equivalente  a  5,32  salarios mínimos legales como autora del delito objeto de  imputación.   

LA DEMANDA:  

   

El  apoderado  de  la así sentenciada incoa  acción  de  revisión  a  través de libelo que sustenta en la causal sexta del  artículo  192  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  esto  es,  “cuando   se  demuestre  que  el  fallo  objeto  de  pedimento  de  revisión  se fundamentó, en todo o en parte, en prueba falsa fundante para sus  conclusiones”.   

No  sin antes quejarse que el descubrimiento  de  la evidencia probatoria, esto es la sustancia incautada, no fue completo, en  tanto  no se exhibió junto con la toalla higiénica que incidía en el supuesto  peso  neto  decomisado  a  la procesada, señala que aquella es falsa por cuanto  “el   fallo   condenatorio  se  fundamenta  en  sus  conclusiones  en  todo  en  la  presente  incautación  de  27.5  gramos  de  la  marihuana,  falsedad  que  aparece  manifestada  ostensiblemente  en cuanto a su  credibilidad  a no exhibirse la evidencia y el elemento material probatorio para  verificar  que  efectivamente  su  peso  neto  incautado era de 27.5 gramos o al  contrario   era   dosis   personal   que  portaba  de  20  gramos”.   

CONSIDERACIONES:  

Con  independencia  aún  de  que  haya  el  libelista  satisfecho  o  no las exigencias formales que debe reunir la demanda,  según  las  previsiones  del  artículo 194 de la Ley 906 de 2004, es lo cierto  que  su argumentación no se sujeta en lo sustancial a la causal aducida, porque  lo  planteado no es realmente la falsedad de la prueba que cuestiona, (aunque no  se  sabe si el objeto de su inconformidad es la evidencia física, o el dictamen  pericial  que  determinó  su  peso,  o  acaso  una irregularidad procesal en el  descubrimiento  de  aquélla),  sino  el  demérito de la misma por encontrarla,  según  su enredado discurso, carente de credibilidad por no haberse exhibido en  el juicio oral.   

En  esos términos se equivoca el demandante  en  su  pretensión  de  demostrar  la  falsedad  de  la  evidencia  física con  argumentos  tendientes  a  patentizar  una irregularidad en su aducción, que no  resulta  posible  de  postular  a través de la acción rescisoria, sin allegar,  como  le  era  imperativo,  la  acreditación  de ese aserto, lo cual no podría  suceder  sino  a  través  de adjuntar la decisión judicial en firme que revele  precisamente que ese medio de convicción es espurio.    

Es que “Si bien el  legislador  de  2004 no consignó que para demostrar la falsedad de la prueba es  necesaria  una  decisión  judicial  que  así lo declare, es evidente que sólo  así  puede  acreditarse  su falta de autenticidad, en cuanto de lo que se trata  en  la  acción  de  revisión  es de remover la cosa juzgada que pesa sobre una  sentencia.   

“En efecto, la Sala ha sostenido que aunque  el   requisito   de  aportar  la  sentencia  ejecutoriada  no  fue  expresamente  contemplado   en   la   Ley  906  de  2004,  como  sí  ocurría  en  anteriores  codificaciones,   ello   no   significa   que  actualmente  no  deba  adjuntarse  porque:   

“La  propia redacción del numeral 6º del  artículo  192  del  estatuto procesal penal de 2004 lleva a esa conclusión. En  efecto,   la   norma  establece:  “Cuando  se  demuestre…que  el  fallo…se  fundamentó,  en  todo  o en parte, en prueba falsa…”. Resulta claro que tal  situación  sólo  ocurrirá  en  el  momento en que hay una decisión en firme,  pues  mientras  tanto  no puede afirmarse que se ha demostrado la falsedad de la  prueba”,  (Auto  del 6 de marzo de 2008, radicado No  26103).     

Bajo  dichas premisas la causal de revisión  invocada  por  el  accionante  le  comporta  la  carga  procesal y sustantiva de  acreditar   mediante   sentencia  en  firme  que  la  providencia  demandada  se  fundamentó  en prueba falsa, es decir que además de los requisitos propios del  libelo,  señalados  en  el artículo 194 del Código de Procedimiento Penal, le  concernía  aportar  copia  de  la  decisión  mediante  la  cual  se declara la  falsedad  de  los  elementos  de  juicio  que  fundaron  la  decisión objeto de  demanda,  toda  vez  que  sólo a través de ese medio se le acredita a la Corte  que  la  prueba  en  cuestión  carece  de  autenticidad porque así se declaró  judicialmente  mediante  decisión  que ha hecho tránsito a cosa juzgada.    

“La  exigencia  que establece la causal es  clara  y  no se presta a interpretaciones de ninguna especie: se requiere que la  decisión  cuestionada  se  hubiese  basado  en una prueba cuya falsedad hubiese  quedado  demostrada  en  una  sentencia ejecutoriada, como cuando la providencia  que  se  ataca  tuvo  por exclusivo fundamento las manifestaciones de un testigo  que  luego  es  condenado  por  falso  testimonio,  precisamente en razón de la  declaración en que se sustentó la decisión.   

“No  se  trata,  por lo tanto, de elaborar  construcciones  teóricas  para  acreditar  la falsedad del medio de convicción  que  tuvo  en  cuenta el funcionario judicial para proferir la providencia, sino  únicamente  de aportar la copia de la sentencia en firme que dio por demostrada  la  falsedad de aquella prueba y acreditar así mismo que ésta fue determinante  en  el  sentido  de  la  decisión”, (Auto del 16 de  marzo de 2005, radicado No 23085).   

En el asunto, el demandante no se ha ceñido  a  tales  previsiones y antes que adjuntar copia de la decisión a través de la  cual   se  haya  declarado  la  falsedad  de  la  prueba  que  dice  cuestionar,  simplemente  vierte  su  personal consideración para intentar sentar la duda de  que el vegetal incautado no excedía la dosis de consumo personal.   

En tal contexto es patente que el accionante  no  acredita que la decisión demandada se fundamentó en prueba falsa, por ello  el libelo examinado será inadmitido.   

Por tanto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA  DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

INADMITIR la demanda de revisión presentada  en nombre de la sentenciada Jenny Andrea García Bolívar.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase,   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                      FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

                         

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                  GUSTAVO E. MALO FERNÁNDEZ   

LUIS     GUILLERMO     SALAZAR  OTERO                        JULIO ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

                         

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

                 

Nubia Yolanda Nova  García   

Secretaria    

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