39573(31-10-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 403  

Bogotá, D.C., treinta y uno (31) de octubre  de dos mil doce (2012).   

VISTOS  

Resuelve  la  Corporación  el  recurso  de  reposición    impetrado    por    la   defensa   del   requerido   JOSÉ  EVARISTO  LINARES  CASTILLO contra  la  determinación  del 26 de septiembre último, por cuyo medio la Sala denegó  la práctica de las pruebas solicitadas por la parte recurrente.   

ANTECEDENTES   

Mediante Nota Verbal No. 1183 del 25 de mayo  de  2012  la  Embajada  de los Estados Unidos impetró la detención provisional  con  fines  de  extradición de JOSÉ EVARISTO LINARES  CASTILLO,  requerido  para  comparecer  a  juicio  por  delitos  federales de narcóticos, de acuerdo con la  acusación  No.  S1  11  CR 1054 dictada el 26 de abril de 2012 por la Corte del  Distrito Sur de Nueva York.   

Con fundamento en esa petición la Fiscalía  General  de  la Nación decretó la captura del señor  LINARES  CASTILLO  a través de Resolución del 28 de  mayo  de  2012;  sin  embargo,  la aprehensión ya se había concretado desde el  día  25  del  mismo  mes  en  el  municipio de Restrepo (Meta), en virtud de la  Circular Roja No. 2012/309358 expedida por la Interpol.   

Por medio de la Nota Verbal No. 1679 del 23  de  julio  de  2012,  la  Representación  Diplomática  de  los  Estados Unidos  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de JOSÉ  EVARISTO  LINARES  CASTILLO e informó la sustitución  de  la acusación por la No. S2 11 CR 1054, dictada el 5 de julio de 2012 por la  misma célula judicial.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con  oficio No. DIAJI/GCE No. 1958 del 23 de julio de 2012 dirigido  a   la   Cartera   de   Justicia   y   de   Derecho,   conceptuó:  “En  atención  a lo establecido en nuestra legislación procesal  penal  interna,  es  preciso  señalar  que, por no existir tratado aplicable al  caso  en  mención,  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento  procesal         penal         colombiano”1.   

Por  su parte, el Viceministro de Política  Criminal  y  Justicia  Restaurativa, con oficio 0FI12-0012353-DVC-3000 del 27 de  julio  de 2012, remitió a esta Corporación la solicitud de extradición con la  documentación reunida.   

Mediante   decisión   del  2  de  agosto  siguiente,  la  Sala  asumió  el  conocimiento  de  la  petición  y  el  26 de  septiembre  último  resolvió  las  postulaciones  probatorias de la defensa de  manera  negativa,  determinación  contra  la que esa parte interpone recurso de  reposición.   

LA  IMPUGNACIÓN   

La defensa manifiesta no  encontrar   en  la  providencia  impugnada  ningún  argumento  en  torno  a  la  impertinencia  o  inutilidad  de la evaluación solicitada para determinar si el  requerido  padece  de  V.I.H.,  situación  que  torna difícil el ejercicio del  derecho de defensa, en tanto no puede contra-argumentar.   

         A  continuación  señala que, contrario  a lo considerado por  la  Corte,  el  examen  médico empretrado sí se relaciona con los aspectos del  concepto,  específicamente  con los condicionamientos que se deben imponer a la  autoridad  extranjera.  En  tal  sentido,  agrega,  la  Corte  Constitucional en  sentencia  C-1106  de  2000  y la Corte Suprema, en múltiples ocasiones, se han  pronunciado al respecto.    

         No  es  cierto,  agrega,  que  todas  las  autoridades nacionales y  extranjeras  ostenten la obligación de garantizar la salud al detenido, pues si  ello  fuera  así  carecería  de  sentido  condicionar  la  entrega  a  que los  procesados   no   sean   sometidos   a   tortura,  tratos  crueles  inhumanos  o  degradantes.   

         Por  ello,  reitera  la pertinencia y utilidad del medio de prueba,  pues  sin  él  la  Corte  no  podrá  conocer  el  estado  de la enfermedad del  solicitado   y,  consecuentemente,  no  podrá  disponer  los  condicionamientos  pertinentes.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

         El   recurso   de  reposición,  como  mecanismo  procesal  de  impugnación,  se ha diseñado para  provocar  que  la  autoridad que emite una decisión la reconsidere y, si es del  caso,  la revoque, reforme, aclare o adicione, siendo forzoso para el recurrente  sustentar  su  disenso retomando para ello las razones de la decisión confutada  con el fin de demostrar su inconsistencia.   

El recurrente afirma que  el  auto  impugnado  carece  de motivación y, además, cuestiona la negativa de  ordenar  examinar  al  requerido para determinar su estado de salud, por cuanto,  en  su  opinión,  este tema se relaciona con los condicionamientos que la Corte  debe realizar al emitir su concepto.   

Con  todo, no le asiste  razón  al  recurrente  en  sus  reparos,  en  primer  lugar,  porque en el auto  impugnado  sí  se consignaron argumentos concretos sobre la impertinencia de la  prueba  solicitada,  pues  i)  no se relaciona con los elementos del concepto y,  ii)  cualquiera  autoridad, nacional o extranjera, a cuyo cargo se encuentre una  persona  detenida,  ostenta la obligación de prestarle los servicios necesarios  para garantizar su vida y salud.   

         Siendo  ello  así, se aparta de la verdad la afirmación defensiva  acorde  con  la cual la Sala no fundamentó la determinación. Por el contrario,  nótese  cómo la impugnación discurre ampliamente en torno a los argumentos de  la  Corte,  situación  que descarta el yerro pregonado.       

En  punto  de  la  pertinencia  del  medio  probatorio  la  Corporación  nuevamente  le  recuerda al defensor cómo la fase  judicial  del trámite de extradición tiene como finalidad obtener que la Corte  rinda  concepto  sobre  la  viabilidad  de  autorizar  la  entrega del ciudadano  requerido  previa verificación, conforme con lo previsto en el artículo 502 de  la  Ley  906  de  2004,  de los siguientes aspectos: (i) la validez formal de la  documentación  presentada,  (ii)  la  demostración  plena  de la identidad del  solicitado,  (iii) el principio de la doble incriminación, (iv) la equivalencia  de   la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y,  eventualmente,  (v)  el  cumplimiento de lo consagrado en los tratados públicos.   

En ese orden, los medios  de  convicción  impetrados  por  los intervinientes deben guardar relación con  dichos  aspectos;  de  no  ser  así,  carecen  de  conducencia,  pertinencia  o  utilidad.   

Revisada la postulación  probatoria  de  la defensa, la Sala reitera cómo la misma carece de pertinencia  y  utilidad  en  tanto  no  se dirige a demostrar un aspecto relacionado con los  elementos  del  concepto,  esto es, el estado de salud del requerido, situación  que     no     varía     a    pesar    de    los    nuevos    argumentos    del  recurrente.   

         En  efecto,  cuando  la  Corte  conceptúa  en forma favorable a la  extradición   de  ciudadanos  colombianos,  siempre  le  rememora  al  Gobierno  Nacional    la    obligación   de   imponer   al   país   requirente   ciertos  condicionamientos,  sin  que  para ello deba ordenar examen médico o cualquiera  otro  medio  de  prueba  respecto  del  reclamado,  en  tanto  se trata de hacer  prevalecer  las  garantías  mínimas  fundamentales  que todo nacional ostenta.   

Lo  anterior no significa, como erradamente  lo  considera el recurrente, que los condicionamientos constituyan elementos del  concepto y, por ello, un presupuesto del mismo.   

         Por  el  contrario, nótese cómo en el proveído por cuyo medio la  Corte   emite   concepto   en   torno   a  la  solicitud  de  extradición,  los  condicionamientos  se  consignan  con  posterioridad  a  la  evaluación  de los  elementos  del  mismo,  esto  es, cuando ya se ha concluido la procedencia de la  extradición,  momento a partir del cual la Corporación le recuerda al Gobierno  Nacional  la  obligación de formular las limitantes que emergen de los derechos  fundamentales inherentes al ser humanos.   

         Así,  entre otros tópicos, se menciona que el reclamado no vaya a  ser  condenado  a  pena  de  muerte,  ni  juzgado  por hechos diversos a los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a desaparición forzada,  torturas,  tratos  o  penas  crueles, inhumanos o degradantes, como tampoco a la  sanción  de destierro, cadena perpetua o confiscación, todo en cumplimiento de  lo  previsto en los artículos 11, 12 y 34 de la Carta Política y 9, 10 y 11 de  la  Declaración  Universal  de  Derechos  Humanos,  5,  7 y 8 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  y  9,  10,  14 y 15 del Pacto Internacional de  Derechos Civiles y Políticos.   

         De  esta manera, carece de fundamento legal la tesis según la cual  los  condicionamientos  constituyen  un  presupuesto  del  concepto,  cuando  en  realidad  son  la  consecuencia  del  mismo  en  los  eventos  en  que  la Corte  conceptúa de forma favorable al pedido de extradición.   

         Por  tanto,  no  hay lugar a reponer la decisión confutada dada la  impertinencia  del  medio  de  prueba  postulado  por  la  defensa  frente a los  elementos del concepto.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,    la    CORTE    SUPREMA    DE    JUSTICIA,    SALA    DE   CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE   

          NO     REPONER  la decisión contenida en la  providencia  del  26  de  septiembre de 2012, por lo expuesto.   

Contra   esta   decisión   no   proceden  recursos.   

Notifíquese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                            FERNANDO       ALBERTO       CASTRO  CABALLERO   

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ               MUÑOZ                                   GUSTAVO  ENRIQUE   MALO  FERNÁNDEZ                          

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                                       JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                                                             

                                        

                         

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Cfr.  Folio 54 carpeta anexa.     

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