39566(28-08-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 279  

Bogotá,  D.C.,  veintiocho (28) de agosto de  dos mil trece (2013)   

ASUNTO  

Decide  la Corte sobre la admisibilidad de la  demanda  de  casación presentada por el defensor de María Olga Duarte Gálvis,  contra  la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Cúcuta el 28 de mayo  de  2012,  confirmatoria de la emitida en primera instancia -previa declaración  de  legalidad  del  preacuerdo  celebrado  entre  la referida imputada y Lorenzo  Ramírez  López  y  la  Fiscalía-,  por  el Juzgado Segundo Penal del Circuito  Especializado  el  6  de  marzo  de  ese  año  que  los  condenó a la sanción  privativa  de la libertad de 144 meses de prisión y multa equivalente a 3366.66  s.m.l.m.v.,  como  responsables  de  los delitos de concierto para delinquir con  fines    de    narcotráfico    y    destinación    ilícita   de   muebles   o  inmuebles.   

HECHOS     Y     ACTUACIÓN     BÁSICA  RELEVANTE   

La  adecuada  síntesis de los hechos aparece  glosada en el fallo impugnado, así:   

“El día 18 de febrero de 2011, se acercó  a  la  Seccional  de Investigación Criminal de la Policía Nacional una persona  que  manifestó  tener  conocimiento  de  que en una vivienda del barrio Antonio  Santos, se expendían sustancias alucinógenas.   

Seguidamente,  la  Fiscalía  General  de la  Nación  ordenó el respectivo registro y allanamiento de la vivienda mencionada  y  el  Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  de  Cúcuta ordenó la captura de sus  residentes,  donde  entre  otras  personas se realizó la aprehensión de María  Olga  Duarte  Gálvis  y  de  Lorenzo Ramírez López, encontrando 900 gramos de  marihuana y 130 gramos de cocaína”.   

Ante  el  Juzgado Segundo Penal Municipal con  funciones  de  control de garantías, el 24 de septiembre de 2011 se realizó la  audiencia  de  control  posterior  del  preacuerdo,  legalización  de  captura,  formulación  de  imputación  e  imposición de medida de aseguramiento, que lo  fue  por  los delitos de destinación ilícita de muebles o inmuebles, concierto  para  delinquir  y tráfico, fabricación y porte de estupefacientes.   

El  25  de  noviembre posterior se suscribió  acta  de  preacuerdo  entre  la Fiscalía Primera Especializada y los imputados,  aceptando  su  responsabilidad  en  los  delitos  de  concierto  para  delinquir  agravado  y  destinación  ilícita de muebles o inmuebles, acordándose excluir  el  punible de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes del art.376 del  C.P.   

En  audiencia  del  6  de  marzo  de  2012 se  cumplió  la lectura de sentencia, decisión ratificada por la segunda instancia  en los términos previamente glosados.   

DEMANDA  

Aduce  el  procurador judicial de la imputada  violación indirecta de la ley sustancial por error de derecho.   

Sostiene  no  obstante enseguida “violación   directa   de   la   ley  sustancial  por  falta  de  aplicación   del   principio  in  dubio  pro  reo”,  contemplado  en  normas  legales  y  supra legales, toda vez que la Fiscalía no  pudo  probar  su  teoría del caso, como tampoco se adjuntó prueba demostrativa  de  que  en la vivienda de la imputada se escondiera estupefaciente alguno, todo  lo     cual     califica     de     “una    gran  mentira”,   conduciendo   la  situación  hacia  un  preacuerdo,  pese a que la vivienda en que se hizo el registro fue otra distinta  a  la  de  su representada, de  donde   dice   emerge   la   duda  razonable  que  debe  favorecerla.   

Señala    enseguida    el    manifiesto  desconocimiento  de  las  reglas  de producción y apreciación de los elementos  sobre  los  cuales  se  ha  fundado  el fallo, incurriéndose en falso juicio de  convicción,  pues hubo yerros tanto en la investigación como en las sentencias  que  derivaron  en  “apreciación equivocada de las  pruebas”  con  desmedro de los postulados de la sana  crítica.   

Solicita, así, se case el fallo y absuelva a  la imputada.   

CONSIDERACIONES  

1.  El  art.  184  de  la  Ley  906  de 2004,  contempló  como  uno  de  los  motivos  de  rechazo de una demanda en casación  carecer  de interés jurídico para recurrirla, presupuesto de viabilidad que ha  servido  a  la  Corte  a  través  de  su  doctrina reiterada, para precisar que  el  interés para recurrir  es  un  requisito  para el  legítimo  ejercicio  de  la  impugnación,  pues  se  trata  de  una  condición  procesal   del   sujeto   habilitado  para  impugnar  indispensable   en   el  propósito  de  controvertir  válidamente  una decisión  judicial  en  las  oportunidades  y por las razones previamente señaladas  en  la  ley,  que  se afirma tanto respecto de los recursos  ordinarios    como   del  extraordinario     de    casación,    de   donde  resulta  siempre  imperativo  observar  en  primer término su concurrencia, para lo  cual  ha  de  tenerse en cuenta que sólo puede servir  al  cometido  de  reparar  un  perjuicio  o agravio que se le haya ocasionado al  inconforme  y  complementariamente, en algunos casos,  que  el  objeto de tacha no esté excluido como motivo  de ataque.   

2.   Por   ello,  según  se  ha  advertido  profusamente,   en   la  determinación  de  dicho  presupuesto,  es  imperativo  establecer  un  tratamiento diferenciador tratándose de aquéllas hipótesis en  que  el  indiciado acepta la imputación -bien como expresión de allanamiento o  preacuerdo  con  la  Fiscalía-  y  los procesos que culminan una vez agotado el  trámite ordinario que prosigue al juicio oral.   

3.  A  propósito  se  ha sostenido que en la  hipótesis  en  que  el  incriminado  acepta  la imputación -por allanamiento o  preacuerdo  en  alguna  de  las  oportunidades  que  la ley procesal auspicia el  mismo-,   las  propias  normas  rituales  han  excluido  la  posibilidad  de  la  retractación  y  por  consiguiente,  no  dan  vía a discrepar con la sentencia  mediante  la  incoación de los recursos, cuando es emitida congruente con dicha  expresión  libre,  consciente,  voluntaria y plenamente garante de los derechos  fundamentales,    con    asistencia    de    su   abogado   defensor.   

Es  que de manera expresa el artículo 293 de  la Ley 906, ha dispuesto:   

“Artículo  293.  Procedimiento en caso de  aceptación  de  la  imputación.  Si  el  imputado, por iniciativa propia o por  acuerdo  con la Fiscalía acepta la imputación, se entenderá que lo actuado es  suficiente como acusación.   

Examinado  por  el  juez  de conocimiento el  acuerdo  para  determinar  que  es voluntario, libre y espontáneo, procederá a  aceptarlo  sin  que  a partir de entonces sea posible la retractación de alguno  de  los  intervinientes,  y convocará a audiencia para la individualización de  la pena y la sentencia”   

Regulación  normativa  de la ley que ha sido  declarada  ajustada a la Carta Política por la Corte Constitucional  en la  sentencia  C-1195  del 22 de noviembre de 2.005, al señalar que la misma guarda  armonía  con  el  sistema  acusatorio  en  que  está  inserto  y  es  por ello  consecuente  con  el  ejercicio  de  la  facultad que tiene el indiciado de  participar  en  la  solución  del  conflicto  social  generado  a  partir de la  comisión  delictiva,  renunciando por tanto a algunas garantías -tales como el  adelantamiento  de  un  juicio  oral, público, concentrado, contradictorio, con  inmediación  probatoria  etc.-,  en  virtud de la aceptación de los cargos por  iniciativa  propia o de la celebración de acuerdos bilaterales con la Fiscalía  en  procura  de  finiquitar anticipadamente el proceso procurándose a cambio un  descuento de la pena imponible.   

4.  Cobijados por los principios de lealtad y  buena  fe,  todos  estos  presupuestos  restringen  la  posibilidad  de  que  el  incriminado  se  muestre  contrario  al  allanamiento  o  preacuerdo  cuando  se  materializa  en  la  sentencia  si  ésta concuerda plenamente con los términos  previamente   convenidos   y   no   desconoce   o   quebranta   las   garantías  fundamentales.    

Restringida  por  tanto  la  viabilidad  de  impugnar  una  sentencia  que  ha  culminado  como  efecto  de allanamiento a la  imputación  o preacuerdo con la Fiscalía, con estricta exclusividad a aquellas  hipótesis  de  violación de garantías, es muy claro que cuando el incriminado  renuncia  al  juicio  oral,  bajo  el  entendido  que dicha solución pactada en  procura  de  obtener  una  rebaja  punitiva  ha  sido  la  resultante  de que el  indiciado  sopese  directamente  el  grado  de  compromiso  que  tiene frente al  delito,  esto  es,  que  dada la valoración de su propia situación frente a la  imputación   delictiva  que  se  le  hace  y  la  conveniencia  de  asumir  las  consecuencias  penales  del mismo en forma anticipada o acelerada, ello apareja,  entre  otros  efectos, que la declaración de su responsabilidad no se defina en  un  juicio  oral  y  abierto  con  debate probatorio, pues es bien sabido que la  decisión  no  se funda en pruebas, bajo el técnico sentido que la esquemática  procesal  de  la  Ley  906  de  2004  ha contemplado, sino en lo que se denomina  elementos  materiales  probatorios,  evidencia física e informes compilados por  la Fiscalía.   

Bien  se ha resaltado el carácter vinculante  que  tiene el allanamiento o acuerdo para el juez y para los sujetos procesales,  de  manera  que  si  la  sentencia  se  aviene  al  mismo  y no hay quebranto de  garantías,  resulta  inaceptable  retractarse  a  través  del  empleo  de  los  recursos   ordinarios   y   extraordinario   de   casación   por  carecerse  de  interés  jurídico para ello.   

5.  Bajo  estas  premisas, emerge evidente la  inviabilidad  absoluta  de la casación en este caso, visto que la sentencia fue  producto  de  un  preacuerdo entre la Fiscalía y los procesados, con asistencia  del  mismo  abogado  defensor que hoy incoa el recurso extraordinario, con mayor  razón  cuando  por  el  contenido  del  libelo  no  se evidencia el cometido de  evidenciar  quebrantos  de  garantías, sino que se dan tumbos al interior de la  vía  indirecta de violación a la ley sustancial que involucra al propio tiempo  errores  de  derecho,  violaciones  directas,  duda  probatoria, falso juicio de  convicción  y  menoscabo  de  los  principios de la sana crítica, todo lo cual  realmente  compromete  en  términos reales una inaceptable retractación vedada  por la ley.   

La  inadmisión de la demanda es la medida de  los reparos esbozados.   

* * * * * *  

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.   Inadmitir   la  demanda  de  casación  presentada a nombre de la procesada María Olga Duarte Gálvis.   

2.   Contra   esta   decisión  procede  la  insistencia, en términos del artículo 184 de la Ley 906 de 2.004.   

3. Ejecutoriada esta providencia, devuélvanse  las diligencias al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                                         FERNANDO                                A.                                CASTRO  CABALLERO                                

MARÍA   DEL  ROSARIO     GONZÁLEZ  MUÑOZ                   GUSTAVO E. MALO FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO       SALAZAR  OTERO                                         JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

Nubia   Yolanda   Nova  García   

Secretaria  

    

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