39458(18-07-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Bogotá  D.C., dieciocho (18) de julio de dos  mil doce (2012).   

VISTOS  

Se   procede  a  decidir  la  impugnación  interpuesta  por  el  abogado  César  Ignacio Acosta  Salazar  contra la providencia del 6 de julio de 2012,  mediante  la  cual  una Magistrada del Tribunal Superior de Florencia (Caquetá)  negó  la  acción  constitucional  de  habeas  corpus  invocada  por  el  mismo  recurrente  a  favor  de NELSON ENRIQUE y JHON WÍLMER  MONTENEGRO    GUTIÉRREZ,  al considerar que se les está prolongando ilegalmente  la  privación  de  la libertad en el Establecimiento Penitenciario y Carcelario  El Cunduy, ubicado en la precitada ciudad.   

ANTECEDENTES  

          1.-   El   28  de  noviembre  de  2011  se  produjo  la  captura  de  NELSON    ENRIQUE   y   JHON   WÍLMER   MONTENEGRO  GUTIÉRREZ.  Al  día  siguiente,  a  solicitud  de la  Fiscalía,  el  Juzgado Promiscuo Municipal de Descongestión de San Vicente del  Caguán   (Caquetá)   legalizó   la   aprehensión  y  les  impuso  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva por el delito de extorsión, previa la  formulación de la imputación por el ente investigador.   

          2.-  Ante  la  no  aceptación  de  los  cargos  por  parte  de  los  procesados,  la  Fiscalía  instructora presentó escrito de acusación el 19 de  diciembre  de  2011. El 24 de enero de 2012 el Juzgado Promiscuo Municipal de El  Paujil  (Caquetá)  señaló  como  fecha  para  llevar  a  cabo  la  respectiva  audiencia  el 30 de enero siguiente. En desarrollo del acto público el defensor  de  los  encartados solicitó la nulidad de la actuación por incompetencia a lo  cual no se accedió, por cuya razón propuso recurso de apelación.   

          3.-  De  la  alzada  conoció  inicialmente el Juzgado Promiscuo del  Circuito  de  Puerto Rico (Caquetá), pero ante la manifestación de impedimento  de  su titular se ordenó remitir la actuación  a los juzgados penales del  circuito de Florencia.   

4.-  El  13  de  marzo último se asignó el  conocimiento  del  proceso  al  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de la misma  ciudad.  El 4 de junio siguiente se realizó audiencia en la cual dicho despacho  judicial confirmó la decisión del 30 de enero de 2012.   

          5.-  El  5  de  julio  del  año  en  curso  el abogado César  Ignacio  Acosta  Salazar instauró  acción  de habeas corpus a nombre de NELSON ENRIQUE y  JHON  WILMER  MONTENEGRO  GUTIÉRREZ,  señalando  que  desde  cuando  se  realizó  la  audiencia  de  formulación  de  acusación han  transcurrido  125  días,  sin  que se haya dado inicio a la audiencia de juicio  oral,   lo   cual   da   derecho   a   los   procesados   al   beneficio  de  la  libertad.   

Precisó  que  presentó  solicitud en tal  sentido,  pero  la misma se resolvió en forma negativa por el Juzgado Promiscuo  Municipal  de  Descongestión  de San Vicente del Caguán (Caquetá), razón por  la  cual  el  14  de  junio  de  nuevo  demandó  la libertad por vencimiento de  términos,  para  cuya  definición en audiencia preliminar el Juzgado Promiscuo  Municipal de la misma localidad fijó el 12 de julio de 2012.   

Por  lo  anterior,  consideró  que  a  los  procesados   se   les   está  prolongando  ilegal  y  desproporcionadamente  la  privación  de  la  libertad,  conforme  se  desprende  de  lo  dispuesto  en el  artículo  317,  numeral  5º de la Ley 906 de 2004, modificado por el artículo  61 de la Ley 1453 de 2007.   

          6.-  Correspondió  tramitar la acción a un Magistrado del Tribunal  Superior   de   Florencia,  quien  mediante  auto  del  5  de  julio  avocó  el  conocimiento  de la misma, ordenando requerir a los Juzgados Promiscuo Municipal  de  Descongestión de San Vicente del Caguán, Promiscuo Municipal de El Paujil,  Segundo  Penal  del  Circuito  de Florencia y Promiscuo Municipal de San Vicente  del  Caguán para que se pronunciaran frente a los hechos del habeas corpus. Ese  mismo   día   practicó  diligencia  de  inspección  judicial  al  proceso  en  cuestión.   

7.- Obtenida la información requerida, el 6  de  julio siguiente el funcionario judicial resolvió la acción, despachándola  en forma desfavorable.   

LA PROVIDENCIA IMPUGNADA  

          El    Magistrado    a   quo  sustentó su decisión señalando que la solicitud de libertad por  vencimiento  de  términos  ya fue elevada ante el Juez de Control de Garantías  de  San  Vicente  del  Caguán,  quien  señaló  para  la  celebración  de  la  respectiva audiencia el 12 de julio último.   

          En  tal  virtud,  estimó  estarle  vedado  al juez de habeas corpus  usurpar  la  función  atribuida  al  juez de control de garantías, conforme lo  tiene dicho la Corte Suprema de Justicia.   

LA IMPUGNACIÓN  

          El  recurrente  insiste  en  el  desconocimiento  del  derecho  a la  libertad  de  sus  defendidos,  en  tanto  la audiencia preliminar en la cual se  resolverá  la  solicitud  de  libertad  se  programó transcurridos 28 días de  solicitada,  por  cuya  razón  recabó  en la transgresión del referido axioma  fundamental,  máxime  cuando  en este caso no concurre una causa razonable para  no ordenarse la excarcelación de los acusados.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Corresponde a la Magistrada que aquí provee  desatar  la  impugnación  interpuesta  contra  la providencia del 6 de julio de  2012,  conforme  lo  dispone  el artículo 7º de la Ley 1095 de 2006, en cuanto  esa  norma  establece  que  cuando  el  superior  jerárquico  del  a  quo  es  un  juez plural el recurso lo  debe  sustanciar  y  decidir  uno  de los magistrados  integrantes  de la respectiva Corporación, quien para tales efectos actúa como  juez individual.   

El   habeas   corpus  procede,  según  lo  establecido  en  el  artículo  1º  de  la precitada disposición legal, en dos  situaciones;  en  primer  lugar,  cuando la privación de la libertad se produce  con  violación  de  las  garantías  constitucionales  o  legales y, en segundo  término, cuando ésta se prolonga ilegalmente.   

Ciertamente, constituye criterio consolidado  de  la  Corte  que  la  acción  constitucional en mención no procede cuando la  petición  tiene  como  sustento  la privación ilegal de la libertad, pero para  entonces  se  ha emitido medida de aseguramiento de detención preventiva u otra  decisión  con  efectos  equivalentes, por cuanto en esos casos la privación de  la  libertad  no tiene como soporte la captura sino una providencia judicial, en  la  cual  se  encontraron  satisfechos  los  elementos  formales  y sustanciales  exigidos por la ley para ese propósito.   

Sobre  el particular, en sentencia del 27 de  octubre de 2005, señaló la Sala:   

         “Contrario a lo alegado por la acusada  y  por  su  defensor,  surge  manifiesta  la  contradicción  de  la providencia  mediante  la  cual  se concedió el habeas corpus a los sindicados… y el texto  legal  que  sirvió a la ex Juez procesada de aparente fundamento, pues conforme  a   la   documentación   que   obraba   en  el  diligenciamiento,  tales  ciudadanos  se hallaban judicial y legalmente privados de la  libertad,  toda  vez  que  contra  ellos  recaía  medida  de  aseguramiento  de  detención   preventiva,  además  de  que  mediante  resolución  del  1°  de  junio  de  2000 la Fiscalía Novena Especializada les  había  negado  la solicitada libertad provisional, decisión contra la cual, el  8  de junio siguiente, se había interpuesto recurso de apelación, impugnación  que,  cuando  se  presentó  la  conocida petición de amparo constitucional, se  encontraba          en          trámite”1.   

Más  recientemente,  se expuso lo siguiente  acerca de la misma temática:   

“… a partir del momento en que se impone  la  medida  de  aseguramiento,  todas las peticiones que tengan relación con la  libertad  del  procesado,  deben  elevarse  al  interior del proceso penal, no a  través  del  mecanismo constitucional de Habeas corpus,  pues esta acción  no   está   llamada   a   sustituir   el   trámite   del  proceso  penal   ordinario2.   

          En  el  caso  sometido  a  estudio, el impugnante sostiene que a los  ciudadanos  NELSON  ENRIQUE y JHON WÍLMER MONTENEGRO  GUTIÉRREZ  se  les está prolongando ilícitamente la  privación  de  la  libertad,  porque han transcurrido más de 90 días desde la  presentación  del  escrito  de  acusación,  sin que se haya iniciado el juicio  oral.   

          Sin  embargo,  es  claro  que  en  cuanto  dicha situación fáctica  constituye   causal   de  libertad  establecida  en  la  Ley  906  de  2004,  su  reconocimiento  debe  propenderla  al  interior  del  proceso  penal, sin que la  acción  de  habeas  corpus  se erija en mecanismo adecuado para el efecto, pues  ello  implicaría invadir órbitas de competencia que no le corresponden al juez  constitucional.   

          Ciertamente,  la defensa en su momento solicitó la libertad ante el  Juez  Promiscuo  Municipal de San Vicente del Caguán, cuya audiencia preliminar  se  programó  para el 12 de julio, escenario propicio para reclamar la libertad  del  procesado,  con  fundamento en el numeral 5º del artículo 317 del Código  de Procedimiento Penal.   

          Lo  anterior  tanto más cuando la referida causal de libertad no se  estructura  por  el  objetivo  vencimiento de un término sino que es necesario,  adicionalmente,  analizar  si  la  demora  obedeció  a maniobras dilatorias o a  causa  justa  o  razonable, según así lo tiene dispuesto el artículo 30 de la  Ley  1142  de  2007,  que  modificó  el precitado artículo 317, aspectos estos  últimos  cuyo  examen  son  de  competencia  exclusiva  del  juez  de la causa.   

         Más  aún,  ante  la  eventualidad  de que la decisión de primera  instancia  del  juez  de  control  de  garantías  resulte  desfavorable  a  los  intereses  de los procesados, bien pueden éstos por sí mismo o a través de su  defensor  acudir  al  recurso  de  apelación  en  orden a insistir por  esa  vía  en  la  protección  del  derecho a la libertad.   

         Baste  lo  dicho  para  impartir, como se hará, confirmación a la  providencia   mediante   la   cual   el   Tribunal   Superior   de  Florencia          denegó  la   acción   constitucional   objeto   de  examen.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  suscrita  Magistrada  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

CONFIRMAR   la  decisión impugnada, por las razones expuestas en la parte motiva.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Magistrada  

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria    

1  Radicación 18788.   

2  Providencia  del  25  de  enero de 2007, radicación 26810. En el mismo sentido,  providencia del 26 de marzo de 2007, radicación 27162.     

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