39327(29-05-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 169  

Bogotá, D.C., veintinueve (29) de mayo de dos  mil trece (2013)   

ASUNTO  

La Sala decide la admisibilidad de la demanda  sustento  del  recurso  de  casación  instaurado  por  el  apoderado  de  EDWIN  ALEXANDER  MORALES  HERRERA,  contra  la  sentencia  del  10  de  abril  de 2012  proferida  por  el  Tribunal  Superior de Santa Rosa de Viterbo mediante la cual  confirmó  la emitida el 1 de diciembre de 2011 por el Juzgado Primero Penal del  Circuito  de  Sogamoso, que lo condenó a cuarenta y ocho (48) meses de prisión  y  multa  de  1.5  salarios  mínimos legales mensuales vigentes, como autor del  delito de tráfico de estupefacientes.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

El 21 de octubre de  2011,  hacia  las  10:30  de  la mañana, en la carrera 19 con calles 21 y 24 de  Sogamoso,  unidades  de  la  Policía  Nacional  que realizaban un patrullaje de  rutina   observaron   a   un   individuo   fumando    marihuana,  a  quien le  fue  encontrada  en  el  bolsillo  de su chaqueta una  bolsa  transparente  que en su interior conservaba ese  alucinógeno      con      un      peso   neto   de  10.1  gramos,  mientras  entregaba  voluntariamente  un  monedero  en  el  cual  guardaba  una  bolsa  blanca  con treinta (30) tubos  plásticos  que contenían 12.4 gramos de cocaína. El  aprehendido  se  identificó  como  EDWIN  ALEXANDER MORALES HERRERA.   

El  22  de  octubre  de  ese año,  ante  el  Juez  Promiscuo Municipal     de     Paya  con  funciones de control de garantías fue legalizada la captura  en   flagrancia   de   MORALES   HERRERA;    la   Fiscalía   le   imputó   el  delito  de  llevar consigo  drogas    estupefacientes,    cargo    que   aceptó   el   imputado,  y solicitó  la  imposición  de  medida  de  aseguramiento,  cuya  detención    preventiva    se   dispuso     en    su    domicilio.   

El 24 de noviembre de 2001, el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  de  Sogamoso  realizó  la  audiencia  de verificación de  allanamiento,  en la cual el Juez constató que la aceptación de los cargos fue  un  acto  libre, consciente, voluntario y espontáneo del imputado, en presencia  y con asesoría de su abogado.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se   proponen  dos  (2)  cargos.   

1.  Al amparo del numeral 3 del artículo 181  de   la   ley   906   de   2004,   se  propone  un  error  de  hecho  por  falso  raciocinio.   

A  juicio  del  libelista  la  sentencia  fue  dictada  en  un  juicio  viciado  de  nulidad por desconocimiento del derecho de  defensa  y  del debido proceso, al no haberse valorado el informe del psicólogo  clínico  rendido  por  un profesional y vulneración del principio de legalidad  al no tenerse en cuenta la condición de adicto del imputado.   

2. Con sustento en el numeral 1 del artículo  181  de  la  ley  906  de 2004, aduce la violación directa de la ley sustancial  por  interpretación errónea.   

La  sentencia desconoce los alcances del Acto  legislativo  002  de 2009, reformatorio de la ley 30 de 1986 y de los artículos  376  del  Código Penal y 49 de la Carta Política, de acuerdo con los cuales la  conducta  del  portador  de  estupefacientes  es  atípica,  cuando se establece  “la  calidad  de  enfermo  para  las  persona (sic)  consumidores de droga adictiva”.   

Reproduce  en  lo  pertinente lo dicho por el  Tribunal  y  con  respaldo  en  una  decisión  del  de  Medellín,  reprocha  a  “los   operadores  jurídicos  de  las  instancias  atacadas”  no  dedicar  el  tiempo  ni el estudio al  aspecto  subjetivo  del  delito, cuando la droga incautada a MORALES HERERRA era  para su consumo.   

CONSIDERACIONES  

Como   quiera   que   en  la  audiencia  de  formulación  de  la imputación el indiciado se allanara a los cargos impuestos  por  la  Fiscalía,  el impugnante tiene limitado su interés para recurrir a la  casación,   pues   solo   puede   hacerlo   en  relación  con  las  garantías  fundamentales  del  acusado, monto de la pena y mecanismos de sustitución de la  misma.   

Se  tiene  dicho  que  en materia de recursos  legales  el  interés  se  vincula  con  el  agravio o perjuicio, de modo que el  interviniente  o intervinientes que hayan resultado afectados o perjudicados con  la  decisión  judicial,  porque  la  misma  no  satisface sus pretensiones, son  quienes  se encuentran legitimados para impugnarla y no aquellos favorecidos por  ella o cuando responde a sus expectativas.   

Ahora bien, dado que el allanamiento a cargos  o  el  acuerdo  es  vinculante tanto para la fiscalía como para el imputado, el  juez  debe proceder a dictar sentencia de acuerdo con lo aceptado o convenido, a  menos  que  los mismos  se encuentren viciados por el consentimiento o sean  violatorios de las garantías fundamentales.   

En  razón  al principio de irretractabilidad  que  los  rige,  las  partes se encuentran inhabilitadas para revocar, reformar,  modificar   o   desconocer   sus   términos,   simplemente   por  el  deseo  de  hacerlo1,  ya  que  de  permitirse  se  afectaría  la  buena fe, la lealtad  procesal,  la  seguridad  jurídica  y  la  pronta  y  eficaz administración de  justicia,    como    fines    y   propósitos   perseguidos   por   el   sistema  acusatorio2.   

En esas condiciones, los reproches propuestos  en   la   demanda   persiguen  el  desconocimiento  del  allanamiento  a  cargos  manifestado  por  el imputado, en contravía de lo dispuesto en el artículo 293  de  la  ley 906 de 2004, el cual expresa que una vez que el juez de conocimiento  determine  que  aquel  fue voluntario, libre y espontáneo, lo aceptará sin que  sea  posible  la  retractación y convocará a audiencia para individualización  de la pena y sentencia.   

El  demandante pretende pasar por alto que la  manifestación   del   imputado   aceptando   los  cargos  en  la  audiencia  de  formulación   de   imputación,   implica   la   renuncia   al  derecho  de  no  autoincriminarse  y  a  tener   un  juicio  público, oral, contradictorio,  concentrado  e  imparcial,  con  inmediación  de  las  pruebas y sin dilaciones  injustificadas,   a   cambio   de   una   rebaja  significativa  de  la  pena  a  imponer.   

Para disimular, que su pretensión es esa y no  otra,  acude  a  postular  sin  la  adecuada  técnica casacional, la violación  indirecta  de  la  ley sustancial por un error de hecho por falso raciocinio, en  razón  de  “haberse dictado sentencia en un juicio  viciado  de  nulidad,  por  que  (sic)  se quebrantó el derecho de defensa y el  debido  proceso  al  no  haberse dado valor probatorio al informe del psicólogo  clínico   rendido  por  un  profesional,  y  por  violación  al  principio  de  legalidad”.   

Además  no  tiene en cuenta que una clase de  tal  error  no  es  posible  proponer  en  este  asunto,  en el que por haber el  imputado  renunciado al juicio oral, en estricto sentido jurídico no hay prueba  sobre la cual pueda predicarse la existencia del vicio denunciado.   

Así  mismo, al denunciar en el cargo segundo  la  violación  directa  de  la  ley sustancial por interpretación errónea, en  tanto  que  tratándose de un adicto la conducta sería atípica, persigue dejar  sin  efectos  una  aceptación de cargos de un imputado que por su condición de  profesional,  abogado,  entendía  perfectamente los alcances del allanamiento y  sus consecuencias.   

Siendo  imposible  la  retractación  de  la  aceptación  de cargos una vez se ha determinado que se produjo voluntariamente,  de  forma  inteligente  e  informada, y sin que los reparos formulados contra la  sentencia  guarden  relación  directa  con  la  afectación  de  las garantías  procesales  y  fundamentales  del imputado o con aspectos respecto de los cuales  le   asistiera   algún   interés,   por   ejemplo   por  inconformidad  en  la  cuantificación  de  la  pena  o  porque  la  sentencia  desborda los límites y  alcances    del   allanamiento   o   del   acuerdo,    la   demanda   será  inadmitida.   

Finalmente,  contra  la determinación que se  adopta  procede  el  mecanismo  de insistencia previsto en el inciso segundo del  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal  es  el  señalado  por  la  Sala en el auto de diciembre 12 de 2005, radicación  25006.   

* * * * * *  

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

No  admitir  la  demanda  presentada  por  el  apoderado   de   EDWIN   ALEXANDER  MORALES  HERRERA.   

Contra  lo  dispuesto  en  esta  decisión,  procede el mecanismo de insistencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                   FERNANDO               ALBERTO               CASTRO  CABALLERO                    

MARIA     DEL     ROSARIO     GONZALEZ  MUÑOZ                    GUSTAVO E. MALO FERNÁNDEZ   

LUIS      GUILLERMO     SALAZAR  OTERO                                              JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Nubia Yolanda  Nova García  

Secretaria    

1  Casación de 13/02/2013, radicación 40053   

2  Casación julio 8 de 2009, radicación 31280     

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