39293(04-09-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta N°  

Bogotá, D.C., cuatro (4) de septiembre de dos  mil doce (2012).   

VISTOS  

Escuchadas las partes e intervinientes acerca  de  la  viabilidad  de  reconocer  en  calidad  de  víctimas  en este asunto al  Departamento  Administrativo  de  la Presidencia de la República, al Ministerio  del   Interior,  a  la  Agencia  Colombiana  para  la  Reintegración  Social  y  Económica  de  personas  y Grupos Alzados en Armas y al Ministerio de Justicia,  procede la Sala a resolver:   

INTERVENCIONES  

1.  Departamento  Administrativo   de   la   Presidencia   de   la  República  y  Ministerio  del  Interior   

La apoderada de estas dos entidades señaló  que  para  la  desmovilización del Frente Cacica La Gaitana de las Farc, por el  cual  se encuentra sometido a juicio el General LELIO FADUL SUÁREZ TOCARRUNCHO,  el  Departamento  Administrativo  de  la Presidencia de la República, a través  del   Fondo   de   Programas   Especiales   para   la  Paz,  desembolsó  la suma de $ 81.885.169 para gastos  de  logística,  tales  como  adecuaciones  y alojamientos, kit de aseo y ropa y  alimentación  para  las  personas desmovilizadas, además de los traslados a la  zona de concentración y traslados institucionales, etc.   

Por  su  parte,  el  Ministerio  del Interior asumió para esa época costos  de  desmovilización que ascendieron a la suma de $ 164.520.200, antes de que el  programa   de   la   Alta   Consejería   para   la  reintegración  social  los  asumiera.   

Con  el  fin  de  acreditar legitimidad para  actuar,  la  doctora  Mónica  Cifuentes  Osorio  allegó poder conferido por la  doctora  Cristina  Pardo  Schlesinger, Secretaria Jurídica de la Presidencia de  la   República,   para   representar   al  Departamento  Administrativo  de  la  Presidencia  de  la  República  “y  sus  diferentes  dependencias  (Alta  Consejería  Presidencial para la reintegración y Fondo de  Programas   Especiales   para  la  Paz  FONDOPAZ)”1.   

Con  el mismo propósito anexó copia de los  Decreto  2519  de 1998, mediante el cual se delega en el Secretario Jurídico de  la  Presidencia  de  la República la facultad de conferir poderes en nombre del  Presidente  de  la  República  en  todos  los  procesos  judiciales que le sean  notificados   y   en  los  que  se  constituya  parte,  entre  otros2; y del Decreto  2606  de  1994,  que  delega  en el Secretario Jurídico de la Presidencia de la  República  “la  facultad  de conferir poderes a los  abogados  que  deban representar a la Nación -Departamento Administrativo de la  Presidencia  de  la  República- en todos los procesos y actuaciones en que esta  sea   parte”3.   

Se  aportó igualmente el Decreto 2980 del 7  de  agosto de 2010, correspondiente al nombramiento de la doctora Cristina Pardo  Schlesinger  en  el  cargo  de  Secretaria  de  la  Presidencia de la República  1150-Secretaria  Jurídica  del Departamento Administrativo de la Presidencia de  la  República, al igual que el acta de su posesión4.   

En  cuanto  a  la  personería para actuar a  nombre  del  Ministerio  del  Interior,  aportó  poder  otorgado  por el doctor  Alfonso  Cajiao  Cabrera,  en  su  condición  de  Jefe  de  la  Oficina Asesora  Jurídica  del  Ministerio  del Interior; copia de la resolución 1735 del 11 de  agosto  de  2011,  por  la  que  se  delega  en  el  titular  de  dicho cargo la  representación   judicial   en   los   procesos   en   que   deba   actuar   la  Nación-Ministerio   del   Interior   y   Fondo  para  la  participación  y  el  fortalecimiento  de  la  democracia  y;  de  la resolución No. 1729 de la misma  fecha,  correspondiente  al nombramiento del doctor Cajiao en el referido cargo;  al igual que la correspondiente acta de posesión.   

2.   Agencia  Colombiana  para  la  Reintegración  Social  de  Personas  y  Grupos Alzados en  Armas   

El apoderado de estas dos entidades señaló  que  la  Agencia  Colombiana  para  la  Reintegración  Social   y   Económica   de   Personas   y  Grupos  Armados  al  Margen  de  la  Ley,  fue  en  su  momento la Alta Consejería para la  Reintegración  Social  y  Económica  creada  mediante  Decretos 3043 y 4579 de  2006,  “por medio del cual se liquida el presupuesto  general  de la nación con vigencia fiscal 2007, se constituyeron las subcuentas  programas  para  la  desmovilización  y  programas  de reintegración a la vida  civil,     rubro     3118     Programas     de     Reintegración    Social    y  Económica”.   

En lo que tiene que ver con los hechos objeto  de  este  proceso,  señaló que con cargo a ese rubro presupuestal y con motivo  de  la  desmovilización  del Frente Cacica La Gaitana de las Farc, entre el mes  de   octubre   de   2007   y   marzo   de   2011   se  ejecutó  la  suma  de  $  886.422.516.   

Por  su  parte, de conformidad con  lo señalado en el Decreto 3041 de 2006,   

entre los meses de marzo y diciembre de 2006,  el     Ministerio    de    Justicia    ejecutó   la   suma  $155.882.000,  “de  acuerdo  con  las  asignaciones  presupuestales  de  la vigencia fiscal del año  2006,  en  virtud  de  reservas  presupuestales  y  cuentas  por  pagar  que  se  constituyeron   con   cargo   al   programa   de   reincorporación  a  la  vida  civil”.   

Con  el  fin  de  acreditar personería para  actuar,  el  doctor  Hugo  Alcides  Peñafort  Sarmiento  allegó los siguientes  documentos:  poder  conferido  por  Omar  Alfonso  Ochoa  Maldonado,  Jefe de la  Oficina  Jurídica de la Agencia Colombiana para la Reintegración de Personas y  Grupos  Alzados  en  Armas;  copia  del Decreto No. 4984 de 2011, por el cual el  Director  del  Departamento  Administrativo  de  la Presidencia de la República  incorpora  al  doctor  Álvaro Alejandro Garcés en el cargo de Director General  de  la Agencia Colombiana para la Reintegración de Personas y Grupos Alzados en  Armas;  el  acta  de  posesión; la Resolución No. 0078 del 5 de marzo de 2012,  mediante  el  cual se nombró al  doctor Omar Alfonso Ochoa Maldonado en el  cargo  de  Jefe  de la Oficina Asesora, en la Dirección General de esa entidad;  el  acta de posesión del mismo; fotocopia de su cédula de ciudadanía, y de la  Resolución   No.   0190,   que   delega   en   el  doctor  Ochoa  Maldonado  la  representación  judicial  y  extrajudicial  de  la  entidad  en  los  procesos,  diligencias   y   acciones   que   se   instauren   en  su  contra  o  que  esta  promueva5.   

De     igual     modo,   aportó  poder otorgado por el doctor Pedro Ricardo Torres   

Báez,  Jefe  de  la  Oficina  Jurídica del  Ministerio  de  Justicia;  copia  de la Resolución No. 0521 del 14 de agosto de  2012,  a  través  del cual se designó al primero en el cargo mencionado; copia  del  acta  de  su  posesión; copia de la Resolución No. 004 de la misma fecha,  que  delega  la representación judicial de esa Cartera en el Jefe de la Oficina  Jurídica      de      su     planta     global.6   

3.  Dirección  Ejecutiva de Administración  Judicial   

La apoderada de esta entidad se pronunció en  el  sentido  de  expresar  que  si bien recibieron comunicación de la Fiscalía  para  que  evaluaran la posibilidad de constituirse en víctimas en este asunto,  al  encontrar  que los delitos de fraude procesal fueron cometidos en decisiones  adoptadas  por  Fiscales y no por Jueces, estima que quien debería constituirse  en víctima es la Fiscalía General de la Nación.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Teniendo  en  cuenta  que  en este asunto se  presenta  una  sui  generis situación, en la medida en que varias entidades del  orden  nacional han concurrido a esta audiencia a solicitar el reconocimiento en  calidad  de  víctimas,  por  cuanto  han  sido ejecutoras de recursos públicos  destinados  en  el  Presupuesto  General  de  la  Nación  para  atender  costos  relacionados  con  la  búsqueda  de  la  paz,  la  Sala  abordará el análisis  conjunto,  dada la identidad del origen y el objeto desarrollado en cumplimiento  de una política estatal.   

Para comenzar, no puede perderse de vista que  con  base  en el preámbulo y en el artículo 2º de la Constitución Política,  los  cuales  hacen expresa mención a la búsqueda de la paz, a un orden justo y  a  la convivencia pacífica, el Congreso de la república expidió la Ley 418 de  1997,  cuya vigencia se ha ido prorrogando con el fin de continuar trabajando en  el      logro      de      tales     propósitos7.   

En  ese  sentido, teniendo en cuenta que, de  conformidad  con  lo  dispuesto  en el artículo 189-4 de la Carta Política, al  presidente  de la República, en su calidad de Jefe de Estado, Jefe del Gobierno  y  Suprema  Autoridad  Administrativa,  le  corresponde,  entre  otras funciones  “conservar en todo el territorio el orden público y  restablecerlo  cuando  fuere  turbado”,  el artículo  108  de  la  citada  Ley  418  de  1997 preceptúa que “La  dirección  de  todo  proceso de paz corresponde exclusivamente al Presidente de  la  República  como  responsable de la preservación del orden público en toda  la Nación”.   

         

Se   trata   pues   de  una  política  de  Estado9,  que  si  bien  está  radicada  de manera exclusiva en cabeza del  Presidente  de  la  República,  para su desarrollo requiere de la colaboración  armónica  de las diferentes entidades que lo conforman, en orden a ejecutar los  distintos  programas  y  políticas  que contribuyan a que las personas y grupos  alzados  en armas de manera irregular hagan dejación de las mismas y retornen a  la vida civil.   

Desde esta perspectiva, entonces, confrontada  la  normatividad  vigente  al  momento  de  los  hechos que dieron origen a este  juicio,  la  Sala encuentra que desde el punto de vista del concepto de víctima  que  regula  el  artículo  132  de  la Ley 906 de 2004 y el alcance dado por la  jurisprudencia   de  la  Corte  Constitucional,  en  el  entendido  de  que  tal  condición  la  tienen  “las  personas  naturales  o  jurídicas  y  demás  sujetos de derechos que individual o colectivamente hayan  sufrido  algún daño como consecuencia del injusto”,  la  única  entidad  de derecho público respecto de la cual se puede establecer  un  nexo de causalidad entre el injusto y el daño irrogado es la Presidencia de  la República.   

Tal entidad es la autoridad que desarrolla de  manera  directa la política de paz en cabeza del Presidente, independientemente  de  que para ello, en cumplimiento del deber de colaboración que necesariamente  debe  existir  entre  las  distintas autoridades del poder público, el entonces  Ministerio  del  Interior  y de Justicia haya ejecutado temporalmente algunas de  estas funciones.   

Aquí  no  se  trata  simplemente  de  cuál  entidad  giró los dineros que en total se invirtieron por cuenta de la supuesta  desmovilización  del  Frente  Cacica  La  Gaitana, porque éstos indudablemente  estuvieron  reservados  en  el presupuesto  General  de  la   Nación   para  atender  esta tal clase de gastos, sino de determinar cuál  fue  la  persona jurídica de derecho público que sufrió un daño -patrimonial  o no- con los hechos de este proceso.   

Lo  anterior  tiene  su  razón de ser en lo  siguiente:   

El Fondo de Programas Especiales para la Paz  fue  creado  mediante  la  Ley  368  de  1997  (artículo 9º) como “una   cuenta  especial  del  Departamento  Administrativo  de  la  Presidencia   de   la   República,  sin  personería  jurídica,”10  la  cual sería administrada  como  un  sistema separado de cuentas, con el objetivo de financiar programas de  paz  encaminados  a  fomentar  la  reincorporación  a  la  vida civil de grupos  alzados  en  armas, que demuestren su voluntad de reincorporarse a la vida civil  mediante  su  desmovilización  y  dejación  de  las  armas, como lo dispone el  artículo       10,       ibídem.(subraya      no  original).   

Dicha  Ley fue adicionada posteriormente con  la  Ley  434  del  3  de  febrero de 1998, que creó el Consejo Nacional de Paz,  cuyos   recursos,   acorde  con  lo  estipulado  en  el  artículo  14,  serían  administrados  por  el Fondo de Programas Especiales con el fin de garantizar el  desarrollo  de  sus  funciones,  al  tiempo  que,  en  el parágrafo de la misma  preceptiva,  se extendió el objeto del Fondo a la financiación de las acciones  del  Consejo  Nacional  de  Paz,  “así  como  a los  programas  de  paz encaminados a fomentar la reincorporación a la vida civil de  los    grupos    alzados    en    armas,    de    acuerdo   con   la   política  existente”.   

El  Decreto  Ley  200 de 2003, le asignó al  Ministerio   del   Interior   y  de  Justicia,  entre  otras  funciones,  la  de  “Diseñar,   coordinar,   ejecutar   y  evaluar  la  política  de  Estado dirigida a la reincorporación a la vida civil de personas  o  grupos armados y organizados al margen de la ley, que se desmovilicen o hagan  dejación   de  las  armas,  en  coordinación  con  el  Ministerio  de  Defensa  Nacional”11,  al  tiempo  que  se  le  asignó  al  titular  de esa cartera, la  función  de  “coordinar  y  dirigir  la acción del  Estado  conducente  a  desarrollar  el  ´Programa para la reincorporación a la  vida   civil   de   las   personas   y   grupos   alzados  en  armas’,  mediante  el cual se atenderán las  personas  y grupos armados y organizados al margen de la ley que se desmovilicen  y  hagan  dejación  voluntaria de las armas, en coordinación con el Ministerio  de            Defensa           Nacional”12.   

Tales   funciones   pasaron   a  ejercerse  directamente  por  el  Departamento  Administrativo  de  la  Presidencia  de  la  República,  de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1º del Decreto Ley  3041   de   2006,   en   cuyo   artículo   2º  se  precisó  que  “las  cuentas  por  pagar que se constituyan con cargo al Programa  de  Reincorporación  a  la  vida  civil,  de que trata la Ley 418 de 1997 y los  artículos  8º y 65 de la Ley 548 de 1999 continuarán siendo ejecutados por el  Ministerio del Interior y de Justicia”.   

En  la  misma  fecha, con el Decreto 3043 se  creó  en  el  Departamento Administrativo de la Presidencia de la República la  Alta  Consejería  para  la  Reintegración  Social  y  Económica de Personas y  Grupos         Alzados        en        Armas13,   contándose   entre  sus  funciones   la   de   asesorar   y   ser  vocero  del  Gobierno  “respecto  al  desarrollo  de  la  política  de Estado dirigida a la  reintegración  social  y  económica  de  personas o grupos alzados en armas al  margen  de  la  ley,  que  voluntariamente,  en  forma individual o colectiva se  desmovilicen”. Para cumplir su objeto podía recibir  y  administrar  los  recursos  y aportes de los fondos destinados a financiar su  funcionamiento.   

Este Decreto fue expresamente derogado por el  Decreto   3445   del   17   de   septiembre   201014,  que nuevamente creó en el  Departamento   Administrativo  de  la  Presidencia  de  la  República  la  Alta  Consejería  Presidencial  para  la Reintegración Social y Económica de Grupos  Alzados  en  Armas,  con  funciones  similares  a las señaladas en la derogada,  incluidas aquellas relacionadas con el manejo de recursos.   

Por  último,  se tiene que mediante Decreto  4138    del    3    de    noviembre    de    201115,        se       creó  la   “AGENCIA COLOMBIANA PARA LA REINTEGRACIÓN  DE  PERSONAS  Y  GRUPOS  ALZADOS  EN ARMAS”, como “una unidad administrativa  especial,   del   orden   nacional,   con   personería   jurídica,  autonomía  administrativa,  financiera,  presupuestal  y  patrimonio  propio”,  adscrita  al  Departamento Administrativo de la Presidencia de la  República,    precisándose   en   su   artículo   24   que   “todas   las   referencias  que  hagan  las  disposiciones  legales  y  reglamentarias   vigentes   a   la   Alta   Consejería   Presidencial  para  la  Reintegración  Social y Económica de Personas y Grupos Alzados en Armas, deben  entenderse  referidas a la Agencia Colombiana para la Reintegración de Personas  y Grupos Alzados en Armas”.   

En  cuanto tiene que ver con esta entidad en  particular,  no  está  de  más  precisar  que,  de  acuerdo con lo normado por  artículo  1º   del  Decreto  0394  del  17  de febrero de 2012, el sector  administrativo  de  la  Presidencia  de  la  República  está  integrado por el  Departamento  Administrativo  de la Presidencia de la República y sus entidades  vinculadas,   entre   las  que  se  encuentra  la  Agencia  Colombiana  para  la  Reintegración de Personas y Grupos Alzados en Armas.   

Corolario  de  lo  anterior, se tiene que el  Fondo  de Programas Especiales para la Paz del Departamento Administrativo de la  Presidencia  de  la  República,  es  una  cuenta que en la actualidad continúa  cumpliendo  el  objeto  para  el que fue creado, y la Agencia Colombiana para la  Reintegración  de  Personas  y Grupos Alzados en Armas, no obstante su reciente  creación,  asumió  las  competencias  que  otrora  cumplían el Ministerio del  Interior  y  de  Justicia  y la Alta Consejería para la Reintegración Social y  Económica   y,   además,   como  se  acaba  de  reseñar,  integra  el  sector  administrativo  de  la Presidencia de la República, por manera que no encuentra  la  Sala necesario que, por separado, se constituyan en víctimas en este asunto  todas  aquellas  entidades que de una u otra manera han desarrollado o ejecutado  programas   presidenciales   relacionados  con  la  desmovilización  de  grupos  armados,  cuando  todos  ellos  confluyen de manera inequívoca y necesaria a la  Presidencia  de  la  República  en  toda su estructura, incluida desde luego la  Agencia  Colombiana  para  la  Reintegración  Social y Económica, como entidad  vinculada.   

Obsérvese  al  respecto  cómo  el  poder  otorgado  a  la  doctora  Mónica Cifuentes Osorio por la doctora Cristina Pardo  Schlesinger,  en  su  condición de Secretaria Jurídica de la Presidencia de la  República,    lo   es   para   que   “represente  al  Departamento Administrativo de la Presidencia de la  República  y sus diferentes dependencias (Alta Consejería Presidencial para la  Reintegración    y    Fondo    de    Programas    Especiales    para   la   Paz  FONDOPAZ)”.   

En  estas  condiciones,  se  reconocerá  al  Departamento  Administrativo  de  la  Presidencia de la República la calidad de  víctima  en  este  asunto  y  a  la  doctora  Mónica  Cifuentes Osorio como su  apoderada.   

Por    consiguiente,   se   negará   el  reconocimiento  en  calidad  de  víctima  a  los  Ministerios del interior y de  Justicia y del Derecho.   

Por  último, debe precisarse que la Sala se  abstiene  de  emitir  cualquier  pronunciamiento  con  respecto  a la Dirección  Ejecutiva  de  Administración  Judicial,  toda  vez  que  de  manera expresa la  apoderada  que  asistió  en  su  representación  sostuvo  que  no  consideraba  procedente  solicitar  a nombre de dicha entidad el reconocimiento en calidad de  víctima en este asunto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.   RECONOCER  al Departamento Administrativo de la Presidencia de la  República  y  a  la  Agencia  Colombiana  para  para la Reintegración Social y  Económica    -entidad    adscrita-,   la   calidad   de   víctimas   en   este  asunto.   

2.  RECONOCER  a  la doctora Mónica Cifuentes Osorio como  apoderada  del  Departamento Administrativo de la Presidencia de la República y  la  Agencia  Colombiana para la Reintegración Social y Económica, como entidad  adscrita.   

3.     NO  reconocer  la  calidad  de víctimas a los Ministerios  del Interior y de Justicia y del Derecho.   

4.  Contra  esta  decisión      procede      el      recurso     de  reposición.   

QUEDAN   LAS   PARTES   NOTIFICADAS   EN  ESTRADOS   

Excusa Justificada  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                                              FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                             LUIS              GUILLERMO             SALAZAR  OTERO           

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                                      JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  F.  93   

2  F.  94   

3  F.  95   

4 Fs.  96 y 97   

5 Fs.  118 a 125   

6 Fs.  125 a 130   

7 Desde  entonces  su  vigencia  ha sido prorrogada por la las 782 de 2002, 1106 de 206 y  1421 de 2010.   

8  Modificado por el artículo 4 de la Ley 782 de 2002.   

9 Art.  1º,Ley 434 de 1998.   

10 El  artículo  30  del  Decreto  3443  de  2010,  relativo  al  objeto, naturaleza y  estructura  del  Departamento Administrativo de la Presidencia de la República,  señala  que  “El Fondo de Programas Especiales para  la  Paz, funcionará como una cuenta especial del Departamento Administrativo de  la  Presidencia  de  la República, sin personería jurídica, administrada como  un sistema separado de cuentas”.   

11  Artículo 2-7   

12  Art. 6-19   

13  Art. 1o   

14  Artículo 25   

15  Art. 1o     

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