39228(29-06-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

                                     Aprobado Acta No. 245   

Bogotá,  D.C.,  veintinueve (29) de junio de  dos mil doce (2012).   

ASUNTO  

Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de  la  demanda  de  casación discrecional instaurada por el defensor de la acusada  ANA  SUSANA  VIVEROS  GANEM,  contra  la sentencia proferida el 24 de febrero de  2012  por  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Descongestión de Bogotá,  mediante  la  cual  confirmó la dictada el 21 de octubre de 2011 por el Juzgado  Diecisiete  Penal  Municipal  de  esta  ciudad,  que  la  condenó a prisión de  dieciséis  (16)  meses, multa  de  trece  (13)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  y  al pago de  $1.938.827.760  por  concepto  de  indemnización  de  perjuicios,  al  hallarla  responsable del delito de abuso de confianza.   

ANTECEDENTES  

Los  hermanos  Dora  Lucía, Gustavo Antonio,  Clara     María     y    Marina    de    Jesús    Viveros    Ganem,  le  imputaron  a  su  consanguínea ANA  SUSANA  VIVEROS  GANEM,  haberse  apropiado  a  partir del mes mayo de 2004, los  cánones  de  arrendamiento  de  varios  inmuebles  de  propiedad de todos ellos  ubicados  en  esta  ciudad,  en  algunos  de  los  cuales  ella  aparecía  como  arrendadora,  porque  después del fallecimiento de su señora madre acaecido el  26  de  marzo  de  ese  año y sin estar de acuerdo con la propuesta de ellos de  constituir  un  fondo  común  con las rentas producidas por los inmuebles de la  copropiedad,  continuó  recibiendo  el cánon de cinco inmuebles como lo venía  haciendo   de   tiempo   atrás   y   pidió   a   los  arrendatarios  de  otros  cuatro,  que  los dineros le  fueran  entregados  a  ella  y no a Clara María encargada de recibirlos, dos de  los  cuales  lo hicieron, en cuantía estimada de veinticuatro millones de pesos  mensuales1.   

El  12  de  abril  de  2007,  la  Fiscal 196  Delegada  ante  los  Jueces  Municipales repuso la acusación formulada el 26 de  febrero  de  ese  año,  decisión que impugnada por el Ministerio Público y la  parte  civil,  el  11  de  octubre  del  mismo año fue anulada por la Fiscal 42  Delegada  ante  el Tribunal Superior de Bogotá, quedando en firme la acusación  inicialmente                 emitida2.   

DEMANDA Y CONSIDERACIONES  

El  defensor  de  la procesada, advierte que  acude  a  la  casación discrecional prevista en el inciso segundo del artículo  205  de  la  ley  600  de  2000,  para  discutir  exclusivamente  la  condena en  perjuicios fijada en $1.938.827.760.   

En  razón  a la necesidad de indicarle a la  Corte  por  qué  es  necesaria  su intervención en este asunto, manifiesta que  busca  la  garantía de los derechos fundamentales de la acusada y de la defensa  al  debido proceso y al derecho de defensa, los cuales considera quebrantados al  desconocer   la   sentencia  acusada  “las     reglas     sobre     la     resolución    de    incidentes  procesales”,   tras  la  objeción por error grave de un peritazgo contable.   

Expresa   que   como   cuando   se   ataca  exclusivamente  la condena civil, la casación ha de ajustarse a la normatividad  civil  de  acuerdo  con  lo  previsto en el artículo 208 de la Ley 600 de 2000,  también  es  oportuno que la Corte se ocupe sobre la indemnización del daño y  la  aplicación  de  la  ley civil o comercial en su tasación, al igual que del  tratamiento  de  las  irregularidades no saneadas elevadas a causal de casación  civil,  para  que  siente  y  unifique  la  jurisprudencia en relación con esas  temáticas.   

El actor desde esta perspectiva, indica antes  de  la  formulación y sustentación de los cargos, los hechos que justifican el  recurso  extraordinario  y  motiva  adecuadamente  las razones por las cuales es  necesaria   la   intervención   de   la   Corte   en   este  asunto.   

Las  mismas  guardan  identidad con el cargo  principal   y   los  tres  subsidiarios  propuestos  en  la  demanda.   

El  cargo  principal  por haberse dictado la  sentencia  en  un juicio viciado de nulidad, ya que sin haberse practicado en el  trámite  incidental  el  peritaje  dispuesto  por el juez ante la objeción del  dictamen  por  error  grave,  dispuso  diferir  su resolución en la sentencia y  ordenó  a  la  defensa  la  formulación de alegaciones de fondo, ignorando las  regulaciones    legales   que   le   impedían   dictar   el   fallo.   

El  primero subsidiario, por entender que se  aplicó  indebidamente la legislación mercantil a un asunto que se regulaba por  la  ley  civil, en cuanto que el perito para cuantificar el lucro cesante fijado  en  $563.363.370,  aplicó  las  tablas  de  la  Superfinanciera que señala los  intereses moratorios en materia comercial.   

El   segundo  subsidiario  por  exclusión  evidente  del  artículo 16 de la ley 446 de 1998, cuando del daño emergente no  descuenta  la  restitución  a los querellantes de los cánones de arrendamiento  objeto  según  el  proceso  de  apropiación  por  parte  de la acusada, lo que  conlleva  a su enriquecimiento ilícito, debido a la interpretación errónea de  los  artículos  94  del  Código Penal y 1613, 1649 inciso 2 y 2341 del Código  Civil.   

Y el tercero subsidiario, por interpretación  errónea  de la ley sustancial al condenar a la acusada a pagar $870.335.510 por  concepto  de  indexación, cuando el lucro cesante fue cuantificado  con la  tasa  máxima  del interés moratorio comercial permitido, lo cual transgrede la  legislación comercial.   

En esas condiciones, la Sala advierte que los  reparos  hechos  por el no recurrente a la ausencia de una debida justificación  de  los  motivos  por  los cuales procede la casación discrecional y a  la  falta  de  técnica  en su proposición y desarrollo, son insuficientes frente a  las  razones  consideradas  por  el  casacionista  necesarias  para que la Corte  intervenga  en este asunto, en garantía de los derechos fundamentales al debido  proceso  y  al  derecho  de  defensa,  como  también  para  el  desarrollo y la  unificación de la jurisprudencia.   

Los  motivos son razonables para que la Sala  en  uso  de  su  discrecionalidad  admita  la demanda, más aún cuando la misma  reúne  los  requisitos  prescritos  en  el  artículo  212  de  la  ley  600 de  2000.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Declarar  AJUSTADA a las exigencias legales,  la   demanda  de  casación  discrecional  presentada  por  el  defensor  de  la  procesada.   

Correr traslado del expediente al Ministerio  Público,  para que dentro del término de veinte (20) días emita el concepto a  que haya lugar.   

Contra   esta   providencia   no  proceden  recursos.   

Notifíquese y cúmplase,  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO           FERNANDO   ALBERTO  CASTRO CABALLERO     

SIGIFREDO  ESPINOSA  PEREZ                      MARIA   DEL   ROSARIO   GONZALEZ             MUÑOZ                                                               

                            

LUIS       GUILLERMO       SALAZAR  OTERO                                       JULIO                                  E.                                  SOCHA  SALAMANCA                               

JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1 El 22  de    septiembre    de    2004,    mediante    apoderado   fue   presentada   la  denuncia.   

2  Folios 3 a 25, cdno original de segunda instancia.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *