39126(27-02-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado     Ponente:   

                                     JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

Aprobado Acta No.60  

Bogotá,  D.  C.,   veintisiete  (27) de  febrero de dos  mil trece (2013).   

VISTOS  

Atendiendo lo dispuesto en el artículo 500 de  la  Ley 906 de 2004, modificado por el parágrafo 1º del artículo 70 de la Ley  1453  de  2011,  procede la Sala a rendir el concepto que en derecho corresponda  en  relación  con  el  pedido  de  extradición  del  ciudadano colombiano JEAN  WILLIAM  ARCHBOLD  HOOKER,  efectuada  por  el Gobierno de los Estados Unidos de  América.   

ANTECEDENTES   

    

1. Mediante Nota Verbal No. 0499 del 5  de  marzo  de  2012, el Gobierno de los Estados de Unidos de América, a través  de  su  embajada  en  Colombia  solicitó la detención provisional con fines de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JEAN WILLIAM ARCHBOLD HOOKER, quien se  identifica  con  la  cédula  de  ciudadanía  No.73.071.464,  para comparecer a  juicio      “por     delitos     federales     de  narcóticos”  ante la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur de Nueva York, donde el 6 de junio de 2011 se le  dictó  la  acusación  No.11-CR-483,  mediante  la cual se le atribuye el cargo  dos, en el cual se hace la siguiente imputación:     

“Cargo   Dos:    Concierto   para  manufacturar   y  distribuir  cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína,  con  la  intención   y   el   conocimiento  de  que  dicha  sustancia  sería  importada  ilícitamente  a los Estados Unidos, y ayuda y facilitación de dicho delito, en  violación  del  Titulo  18,  Secciones  2  y  3238,  del Código de los Estados  Unidos,  y  del  Titulo 21, Secciones 812, 959 (a) y (c), y 960 (a) (3), 960 (b)  (1) (B) (ii), y 963, del Código de los Estados Unidos”.   

2.  La  Fiscalía  General  de  la  Nación, atendiendo dicha solicitud, mediante Resolución del 8  de  marzo de 2012, dispuso la captura de JEAN WILLIAM ARCHBOLD HOOKER, con fines  de  extradición, la cual se hizo efectiva por miembros de Policía Judicial CTI  el  10  de  marzo  siguiente  en  la   calle  37 No.9C-06-2 de la ciudad de  Barranquilla.   

3.  Mediante  Nota  Verbal  No.  1011  del  7  de mayo de 2012, la Embajada de los Estados Unidos de  América  formalizó la solicitud de extradición del mencionado, allegando para  el   efecto   la   documentación   que   soporta   la   petición,  debidamente  traducida.   

4. El Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho, a través de comunicación No. OFI12-0007934-DVC-3000  de  29 de mayo de 2012, envió a esta Corporación el expediente relacionado con  el  presente trámite, señalando que por no existir convenio aplicable al caso,  es viable acudir a las normas del ordenamiento procesal colombiano.   

5.  Para   sustentar   la  reclamación  se  aportaron  los  siguientes  documentos autenticados y traducidos al español:   

5.1.   Declaración     jurada    rendida    el  24  de abril  de 2012, por   Jason  A.  Masimore, Fiscal  Auxiliar   de   los   Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Nueva   York,   quien   se  refiere  al  procedimiento  del  Gran  Jurado para dictar acusación, describe los hechos que  dieron   lugar   a   la   petición   de   extradición,   concreta  los  cargos  formulados,  precisa   

los  elementos integrantes de cada delito, y  la    acusación    formal    en    la    cual   se   imputan   infracciones penales al solicitado.   

Señala que fue formalmente presentada dentro  del  término  establecido,  por  hechos  que  tuvieron lugar desde el   año   2008   hasta   el   6   de  junio  de  2011,         inclusive,   concluyendo  que  los acusados fueron imputados formalmente  dentro   del   periodo  de  cinco  años    requerido   que   ordena   la   ley  (folios  180  a 192 carpeta  anexa).   

5.2.         Acusación     Formal    No.11    CRIM  483  proferida en el Tribunal de Distrito de los  Estados   Unidos   para  el  Distrito  Sur  de  Nueva  York   de  fecha  6 de  junio   de   2011  (folios  204   a  217 carpeta anexa).   

5.3.  Orden  de  arresto  expedida  el  6 de junio de 2011,  por  el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados Unidos para el  Distrito  Sur  de Nueva York  (folio   231 carpeta anexa).   

5.4.  Declaración  jurada  rendida  el  30  de marzo de 2012, por Claudia  Caballero,  Agente  Especial  de  la  Administración  de   Control  de  Drogas  de  los Estados Unidos  (DEA),  quien suministra información adicional acerca  de  la  investigación,  las actividades, la forma de operar de la organización  criminal,  un  resumen  de  las  pruebas contra el solicitado y la identidad del  acusado   (folios  247  a  271      carpeta  anexa).   

5.5.  Transcripción   de   las   disposiciones   penales   sustantivas  supuestamente  transgredidas   por  el  requerido  en  extradición  (folios   195         a        202     carpeta     anexa).   

Además  allegaron a la solicitud, fotocopia  de  la  tarjeta  de  preparación  de la cédula de ciudadanía expedida por las  autoridades  colombianas  a   (folio 20     carpeta     anexa),  copia  de  la  orden  de captura con fines de extradición y el  informe  dando  cuenta  de  las  circunstancias en que se hizo efectiva la misma  (folios   12  a 41carpeta  anexa).   

6. El Ministerio  de    Relaciones    Exteriores,   mediante   oficio  No.1276 del 9  de  mayo  de  2012,  remitió  el  trámite  de  extradición al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho,   señalando   que  “puesto     que     no     existe  tratado aplicable al caso en mención, es procedente  obrar   de  conformidad  con  el  ordenamiento  procesal  colombiano”.   

7.   El  29 de mayo siguiente, el  Viceministro   de   Política   Criminal   y  Justicia  Restaurativa  (E) envió  a  esta  Sala  las  diligencias,  al  considerarlas  completas    y    adjuntó    copia   del  concepto  emitido  por su homólogo de Relaciones Exteriores.   

8.   El  23  de  julio  de  2012,  la   Sala   reconoció  personería   al   apoderado   de   confianza  designado  por  el  requerido  en  extradición JEAN WILLIAM  ARCHBOLD  HOOKER, para actuar dentro de este trámite  y  ordenó  correr  traslado  común de que trata el  artículo   500   de   la   Ley  906  de  2004,  para  que  los  intervinientes  solicitaran pruebas, lapso  dentro  del  cual  el  requerido  coadyuvado  por su  defensor  se  acogió  al  trámite  de extradición  simplificado.   

SOLICITUD DE TRÁMITE SIMPLIFICADO  

El  requerido  en extradición manifestó su  voluntad  de  acogerse  al trámite de la extradición simplificada de que trata  el   artículo  70  de  la  Ley  1453  de  2011,  coadyuvado  por  su  apoderado  (folio 8 A10 cuaderno Corte).   

El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal  señaló  que  avala la solicitud de extradición simplificada  elevada  por  el  requerido  y afianzada por su defensa técnica, en atención a  que  el  documento  en  el  que  consta  la solicitud, goza de la presunción de  autenticidad  contenida  en  el artículo 252 del Código de Procedimiento Civil  y    es    suficiente   para   que   ese   Ministerio   Público   concluya   que   el  requerido  manifestó su  voluntad  de   

manera  libre  y  espontánea, sin apremio o  vicio  del consentimiento alguno y se encuentra suficientemente informado acerca  de  las  consecuencias  de la renuncia al trámite ordinario previsto en el art.  500 del Código de Procedimiento Penal.   

Adicionalmente  indicó  que  en el presente  caso   se  cumplen  los  requisitos  contemplados  en  el  artículo  35  de  la  Constitución  Política,  toda  vez  que  de  acuerdo  con  los hechos a que se  contrae  el indictment, el señor JEAN WILLIAM ARCHBOLD HOOKER es requerido para  que    responda    por    conductas   punibles   ocurridas:   “…Desde  por lo menos el 2010 o alrededor de esa fecha hasta inclusive  la   fecha   de   esta   Acusación  Formal,  en  los  Estados  Unidos  y  otros  lugares…”,  es  decir,  con  posterioridad  a  la  expedición  del Acto Legislativo Número 1 de 1997, que contempló la figura de  la extradición.   

Agrega  que  la  conducta  por  la  cual  es  requerido  JEAN  WILLIAM  ARCHBOLD  HOOKER,  no  tiene la connotación de delito  político,  pues  se  le  imputan  los  cargos  por  los punibles de tráfico de  estupefacientes  y concierto para delinquir, que también están contemplados en  la  legislación  colombiana,  en  los  artículos  340  y  376 de la Ley 599 de  2000.   

Afirma, además, que no existe duda en cuanto  a  la  plena  identificación  del  requerido,  pues se aportó el resultado del  informe  de  laboratorio  con el fin de establecerla,  con  base   en    

las tarjetas de preparación y decadactilar,  expedidas  por  la  Registraduría   Nacional   del  Estado   Civil,  como  también obra el   

acta  de  derechos del capturado, documentos  que permiten señalar que se trata de la misma persona.   

Por lo anterior, al encontrar que se cumplen  los  requisitos  constitucionales  y  legales  en  el  trámite  de extradición  simplificada  previsto en parágrafo 1º artículo 70 de la Ley 1453 de 2011 que  adicionó  el  artículo 500 de la Ley 906 de 2004,  el Procurador Delegado  manifiesta  que  coadyuva  la correspondiente petición, en orden a que la Corte  emita  el respectivo concepto de plano, en la forma y términos señalados en la  citada   disposición  (folio  17  y  s.s.  cuaderno  Corte).   

CONSIDERACIONES  

    

1. Aspectos Generales    

A    pesar   de   que   en      este     evento     se    elevó    petición    de    extradición  simplificada,      la      competencia    de    la  Corte  dentro  del  trámite   

permanece incólume, es decir, está enfocada  a  expresar  un  concepto acerca de la procedencia de entregar o no a la persona  solicitada por un país extranjero.   

De  conformidad  con  el  artículo 35 de la  Constitución  Política  (modificado por el Acto Legislativo No. 01 de 1997), y  el  artículo  490  del  Código  de  Procedimiento  Penal (Ley 906 de 2004), la  extradición  se concederá, solicitará u ofrecerá de acuerdo con los tratados  públicos  y,  a  falta  de  éstos,  conforme  las disposiciones legales.    

1.1.    El  artículo  70  de  la  Ley  1453 de 2011, dispuso que el  artículo 500 del  Código  de Procedimiento Penal, tendría un quinto inciso cuyo contenido es del  siguiente tenor:   

“Parágrafo    1º.    Extradición  Simplificada.  La  persona  requerida en extradición, con la coadyuvancia de su  defensor   y   del   Ministerio   Público  podrá  renunciar  al  procedimiento  previsto    en este artículo y solicitar a la Sala de Casación Penal  de  la Corte Suprema de Justicia de plano el correspondiente concepto, a lo cual  procederá  dentro  de  los  veinte  (20)  días  siguientes  si  se cumplen los  presupuestos para hacerlo.   

“Parágrafo  2º.  Esta  misma  facultad  opera   respecto  al  trámite  de  extradición  previsto  en  la  Ley  600  de  2000”.   

En  uso  de  dicha  facultad,  JEAN  WILLIAM  ARCHBOLD   HOOKER,  solicitó  a  esta  Corporación  que  se  procediera  a  la  extradición  simplificada,  petición  que  por  reunir  los presupuestos allí  exigidos, hacen viable  su análisis.   

Según lo manifestado por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  es  procedente  obrar  de conformidad con la Ley 906 de  2004  (Código  Procesal  Penal),  en  virtud  a que no existe  convenio de  extradición    aplicable    entre    los   Estados   Unidos   de   América   y  Colombia.   

1.2. De otra parte,  debido  a  que  según  lo  expresado por el Ministerio de Relaciones Exteriores  dentro  de  este  trámite,  no  existe  tratado de extradición aplicable en el  ordenamiento  interno  entre  los Estados Unidos y la República de Colombia, el  concepto   ha   de   fundamentarse   en  lo  dispuesto  en  nuestro  Código  de  Procedimiento  Penal  y,  por  ello,  corresponde  a  la  Sala,  acorde  con  lo  preceptuado  en  el  artículo  502 del referido estatuto, realizar el análisis  sobre:  (i)  la  validez  formal  de  la  documentación  allegada  por el país  requirente;   (ii)  la  demostración  plena  de  la  identidad  de  la  persona  solicitada;  (iii)  la  concurrencia de la doble incriminación, esto es, que el  hecho  que  motiva  la  solicitud  de extradición tanto en el Estado reclamante  como  en  Colombia sea delito y además que la legislación nacional lo sancione  con  pena  privativa  de la libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años  y;  (iv) respecto de la equivalencia existente entre la providencia proferida en  el   extranjero   y   -por   lo   menos-  la  acusación  del  sistema  procesal  interno.   

Todos  estos  elementos  convergen  en  el  expediente, como se señala a continuación:   

2.  Validez formal de la documentación presentada:   

Según lo establece el artículo 495 de la Ley  906  de  2004,  la  solicitud  de  extradición  debe  efectuarse  por  la  vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional,  por  la  consular  o  de  gobierno a  gobierno,  adjuntando copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  extranjero,  con  indicación de los actos que determinan la petición, así  como  del  lugar  y  fecha  en  que  fueron  ejecutados,  los datos que permitan  establecer  la  plena  identidad  del  reclamado  y  la  copia auténtica de las  disposiciones  penales aplicables al caso, documentos que deben ser expedidos en  la  forma  prevista  en  la  legislación  del  país requirente y traducidos al  castellano, de ser necesario.   

El artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por el artículo 1º, numeral 118, del Decreto 2282 de 1989,  prescribe  que  los  documentos  públicos  otorgados  en  país  extranjero por  funcionarios   de  éste  o  con  su  intervención,  deben  ser  presentados  y  autenticados  por  el  cónsul  o  agente  diplomático de la República o en su  defecto  por  el  de  una nación amiga, lo cual hace presumir que se expidieron  conforme  a  la  ley del respectivo país. La firma de aquél se abonará por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de Colombia, y si se trata de servidores  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente por el empleado  competente del mismo y los de éste con el cónsul colombiano.   

En  este sentido, encuentra la Sala que dicho  presupuesto  fue  observado por el Gobierno de los Estados Unidos al demandar la  extradición  del ciudadano colombiano JEAN WILLIAM ARCHBOLD HOOKER por conducto  de su Embajada.   

En  efecto,  la solicitud se hizo por la vía  diplomática  y  a  ella  se  acompañó  copia  de  la acusación No. 11-CR-483  dictada  el  6 de junio de 2011 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito  Judicial  Sur  de Nueva York, decisión donde se indican los actos  que  sustentan  la petición de entrega, el lugar y las fechas de su ejecución,  mientras  que en los restantes documentos son precisados tales datos y se ofrece  la  información  necesaria  para  establecer  la  plena identidad de la persona  requerida.   

Lo  anterior  se  corrobora al confrontar el  contenido  de las declaraciones juradas de Jason A. Masimore, Fiscal Auxiliar de  la  Fiscalía  Federal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York,  y  de  Claudia  Caballero, Agente Especial de la Administración para el Control  de  Drogas,  quienes  reseñan  los  pormenores de la investigación y posterior  acusación,  la  relación de los cargos y la normatividad aplicable al caso, la  cual está contenida en el Código  de los Estados Unidos.   

Dichos documentos  a  su  vez  obran  certificados  y  autenticados por las  autoridades  del  Estado  requirente y están traducidos al castellano. Además,  aparece   la   refrendación   efectuada  por  la  Vicecónsul  de  Colombia  en  Washington,  D.C.,  Adriana  Ahmad  Serna, cuya firma fue abonada por el Jefe de  Legalizaciones  del Ministerio de Relaciones Exteriores, el 5 de agosto de 2012,  lo  que, de conformidad con el artículo 259 del Código de Procedimiento Civil,  permite   suponer   que  se  expidieron  de  conforme  a  las  leyes  del  país  solicitante, por tanto este requisito se satisface.   

3.   Plena   identidad   de   requerido  en  extradición:   

Esta  exigencia  se  contrae  a  constatar la  coincidencia  que  debe  existir  entre  la  persona  solicitada  por  el Estado  requirente  y la aprehendida con fines de extradición, por lo cual es bajo este  contexto    que   corresponde   analizar   a   la   Corte   la   “identificación”     del    ciudadano  reclamado.   

Al   efecto   se  tiene,  que  en  la  Nota  Diplomática  No.  0499  del  5  de  marzo de 2012 de la Embajada de los Estados  Unidos,  por  cuyo  medio  se  solicitó  la detención provisional con fines de  extradición  de  JEAN  WILLIAM  ARCHBOLD  HOOKER,  se informó al Ministerio de  Relaciones  Exteriores que la persona requerida nació el 24 de junio de 1957 en  Colombia identificado con la cédula de ciudadanía No. 73.071.464.   

Ahora,  de  la  documentación  reunida  en  Colombia  se  infiere  que  se  trata  de  la  misma persona a que alude aquella  petición,  sin  que  haya lugar a cuestionar los demás datos exigidos para dar  por  acreditada  la  exigencia bajo examen, pues incluso el 10 de marzo de 2012,  día  en el que el solicitado fue capturado, se le practicó cotejo decadactilar  confirmándose  la  coincidencia  con la identificación del individuo reclamado  por el país extranjero.   

En esa medida, este requisito, al igual que el  anterior, también se cumple.   

4.  Principio de la doble incriminación:   

De  acuerdo con lo estipulado en el artículo  493  de  la  Ley 906 de 2004, para conceder la extradición es indispensable que  el  hecho que la motiva esté previsto en Colombia como delito y que el mismo se  encuentre  reprimido  con  una sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no  sea inferior a cuatro años.   

En  este  sentido,  se tiene que el ciudadano  colombiano  JEAN  WILLIAM  ARCHBOLD  HOOKER, es requerido para que comparezca en  juicio  ante  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Judicial  Sur  de  Nueva York, donde es objeto de la acusación No. 11-CR-483 dictada el 6  de junio de 2011, mediante la cual se le imputa:   

“CARGO  DOS   

El    Gran    Jurado   imputa   lo  siguiente:   

“5.  Desde  al  menos  el  año  2010, o  alrededor  del mismo, hasta inclusive la fecha de radicación de esta Acusación  Formal   …  JEAN  WILIAM  ARCHBOLD  HOOKER,  alias  “Loco”… los acusados y otros sujetos conocidos y  desconocidos,   ilícita,   intencionalmente   y   a   sabiendas   se  juntaron,  concertaron,  confederaron y concordaron conjuntamente y unos con los otros para  violar las leyes estadounidenses relacionadas con los narcóticos.   

“6. Fue parte y objeto del concierto para  delinquir   que   …JEAN  WILLIAM      ARCHBOLD      HOOKER     alias  “Loco”  …,  los  acusados y otros sujetos conocidos y  desconocidos,  mientras  se encontraban fuera de la jurisdicción territorial de  los   Estados   Unidos,   ilícitamente   y   a   sabiendas   fabricaron  y  distribuyeron,  y  en  efecto  lo  hicieron,  una  sustancia  controlada  con la  intención  y a sabiendo que dicha sustancia iba a ser importada ilícitamente a  los  Estados  Unidos  y  a  las aguas dentro de una distancia de 12 millas de la  costa  de los Estados Unidos, en violación de lo dispuesto por el Titulo 21 del  Código   de  los  Estado  Unidos,  Secciones  812,  959(a)  y  (c)  y  960  (a)  (3).   

“7.  La sustancia controlada involucrada  en  el delito fue cinco kilogramos y más de mezclas y sustancias que contenían  una  cantidad  detectable  de  cocaína,  en  violación  de lo dispuesto por el  Titulo     21     del     Código     de    los    Estado    Unidos,    Sección  960(b)(1)(B)(ii).   

“Actos manifiestos  

“8. En el fomento del antedicho concierto  para  delinquir,  y  a  fin  de  alcanzar  los  objetos  ilícitos del mismo, se  cometieron los siguientes actos manifiestos, entre otros:   

“a. (…)  

“b (…)  

“c (…)  

“d (…)  

“e.  El  10  de  septiembre  de  2010, o  alrededor  de  esa  fecha…  JEAN  WILLIAM  ARCHBOLD  HOOKER  alias  “Loco”,  participó  conjuntamente  con  un  cómplice  que no se encuentra nombrado como  acusado  en  la  presente (el “CC-1”) en una conversación telefónica en el  transcurso  de la cual hablaron, en esencia, sobre la pureza de la cocaína y el  itinerario de transporte de la misma.”   

Entonces,  la conducta de haberse asociado el  requerido  con  otras  personas para fabricar y en efecto distribuir cocaína, a  sabiendas  que  la  misma  sería  importada ilícitamente a los Estados Unidos,  guarda  identidad  con  las  descripciones  contenidas  en  los  artículos  340  (modificado  por  los  artículos  8  de la Ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de  2004  y  19 de la Ley 1121 de 2006) y 376 (reformado por los artículos 14 de la  Ley  890  de  2004  y  11  de  la  Ley 1453 de 20111), por cuanto en su orden tales  normas consagran:   

“Concierto  para  delinquir. Cuando varias personas se concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos, cada una de ellas será penada, por esa sola  conducta, con prisión de cuatro (4) a nueve (9) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos  de…   tráfico  de  drogas tóxicas,  estupefacientes     o     sustancias     sicotrópicas…     la  pena  será  de  prisión  de ocho (8) a dieciocho (18) años y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir”.   

“Tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente, introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,   adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  sustancia  estupefaciente,   sicotrópica   o   drogas   sintéticas   que   se  encuentren  contempladas  en los cuadros uno, dos, tres y cuatro del Convenio de la Naciones  Unidas   sobre  sustancias  sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión  de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos sesenta (360) meses y multa de mil trescientos  treinta  y  cuatro  (1.334)  a  cincuenta mil (50.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes”.   

En  esa  medida,  queda  demostrado  que los  cargos  atribuidos  al  reclamado  y  que están contenidos en la acusación No.  11-CR-483,  proferida el 6 de junio de 2011 en la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Judicial  Sur  de  Nueva  York, cumplen el requisito  establecido  en  los  artículos  493  y 502 del Código de Procedimiento Penal,  relativo  a  la  doble  incriminación,  por  cuanto describen conductas que son  delictivas  en Colombia, las cuales tienen una sanción privativa de la libertad  cuyo mínimo no es inferior a cuatro años.   

Por  tanto, este requisito, al igual que los  analizados en precedencia, también se satisface.   

5.   Equivalencia  de  la  providencia   proferida   en   el  exterior  con  la acusación del sistema procesal  colombiano:   

Esta  exigencia  igualmente se constata en el  presente  caso,  por  cuanto  la  decisión proferida por el Gran Jurado ante la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Judicial Sur de Nueva  York  es  equivalente  en  su contenido a la acusación prevista en el artículo  337    del   Código   de   Procedimiento   Penal   colombiano   (Ley   906   de  2004).   

En  efecto, revisada el acta de la acusación  No.  11-CR-483  del  6  de  junio  de  2011, se observa que allí se concreta la  formulación  del  cargo,  los  hechos  con  sus  fechas  de  ocurrencia  y  las  disposiciones  transgredidas,  así  como  el nombre del acusado y las conductas  por él desarrolladas.   

En   relación  con  las   pruebas   que  soportan  la  acusación No. 11-CR-483, Jason  A.  Masimore, Fiscal Auxiliar de la Fiscalía Federal de los Estados Unidos para  el  Distrito  Sur de Nueva York, al rendir declaración en apoyo de la solicitud  de  extradición,  manifestó  que  los  Estados  Unidos  demostrará  su caso a  través   de   conversaciones   legítimamente  intervenidas,  documentos  sobre  registro  de incautación de cocaína y testimonios2.   

Por  tanto,  ninguna  duda  cabe acerca de la  correspondencia  existente  entre  el  procedimiento  del  país requirente y la  acusación  del  sistema  colombiano,  en  el  entendido  que  se  trata  de una  equivalencia  conceptual de decisiones y no de identidad de formas, que en ambas  legislaciones  dan  comienzo  a  la  etapa  del  juicio,  donde  la  defensa del  requerido  puede  controvertir  los  medios  de  conocimiento  y  la  acusación  formulada  ante  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito  Judicial  Sur  de  Nueva  York,  razón  por la cual, este requisito también se  cumple.   

6.    Otros  aspectos:   

6.1.  El  Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega de la persona  solicitada,  en  el evento de acceder a ella, a que no pueda ser en ningún caso  juzgada  por hechos anteriores ni distintos a los que la motivan, a que se tenga  como  parte  de  la pena que pueda llegar a imponérsele en el país requirente,  el  tiempo que ha permanecido en detención con motivo del presente trámite y a  que  se  le  conmute  la  pena  de muerte, como también a que no sea sometida a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes, destierro, prisión perpetua o confiscación.   

6.2.  Del mismo  modo,  le corresponde condicionar la entrega del solicitado a que se le respeten  todas   las   garantías   debidas  en  razón  de  su  condición  de  nacional  colombiano3,  en  concreto a: tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  esté asistido por un intérprete,  cuente  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle en condiciones dignas, la pena que eventualmente se  le  imponga no trascienda de su persona y tenga la finalidad esencial de reforma  y adaptación social.   

6.3.  El  Gobierno  Nacional  también deberá imponer al Estado requirente, en orden a salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  la  obligación  de facilitar los  medios  necesarios  para garantizar su repatriación en condiciones de dignidad,  en  caso  de  llegar  a  ser  sobreseído, declarado no culpable o su situación  jurídica  resuelta definitivamente de manera semejante en el país solicitante,  incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación  una  vez  cumpla la pena allí  impuesta  por  sentencia  condenatoria  originada  en  los cargos por los cuales  procede la presente extradición.   

6.4.   Así  mismo,  deberá condicionar la entrega a que el país requirente, de acuerdo con  sus  políticas  internas acerca de la materia, ofrezca posibilidades racionales  y  reales para que el solicitado pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  califica  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, la cual también es  protegida   por  la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos  en  sus artículos 17 y 23,  respectivamente.   

6.5.    Se  advierte,  además,  que  en  razón  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 2° del  artículo  189  de  la Constitución Política, es del resorte del Presidente de  la  República,  en  su  condición  de  jefe de Estado y supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición,  quien  a  su vez debe determinar las consecuencias que se deriven  de su eventual incumplimiento.   

7.        Cuestión   final:   

Así las cosas, la Sala es del criterio que el  Gobierno  Nacional puede extraditar al ciudadano colombiano JEAN WILLIAM ACHBOLD  HOOKER,  por razón del Cargo Dos contenido en la acusación No. 11-CR-483 del 6  de  junio de 2011, proferida en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito  Judicial  Sur  de  Nueva  York, pues como viene de constatarse, están  satisfechos   los  requisitos  establecidos  en  nuestra  legislación  procesal  penal.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,   SALA   DE  CASACIÓN  PENAL,  emite  CONCEPTO  FAVORABLE   a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JEAN  WILIAM  ARCHBOLD  HOOKER,  formulada  por  la  vía  diplomática  por  el  Gobierno de los Estados Unidos, en relación con el Cargo  Dos  señalado  en la acusación No. 11-CR-483, dictada el 6 de junio de 2011 en  la  Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Judicial Sur de Nueva  York, conforme lo solicita el Estado en mención.   

Por la Secretaría de la Sala se comunicará  esta  determinación  al  requerido JEAN WILLIAM ACHBOLD HOOKER, a su defensor y  al  representante  del Ministerio Público, al igual que al Fiscal General de la  Nación  para  lo  de  su cargo en relación con el detenido preventivamente con  fines de extradición.   

Finalmente,  se  devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho   para   los   trámites  legales  pertinentes.   

Cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                      FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ                                       GUSTAVO        ENRIQUE       MALO       FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO SALAZAR OTERO                           JULIO    ENRIQUE   SOCHA  SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

                Nubia Yolanda Nova García   

             Secretaria     

1  La  confrontación  en  punto     del     requisito     de     la    doble    incriminación,        se        realiza   con   base  en  las  normas  vigentes  al  momento  de  emitir  el  respectivo concepto, sin que haya lugar a  predicar  el  principio de favorabilidad, pues los preceptos del país requerido  no   son   objeto   de   aplicación   por   parte   del   Estado   extranjero.  En  este  sentido, Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación         Penal,         conceptos      del     19      de      agosto  de  2004, 17 de enero de 2006, 21 de marzo de 2007, 16  de  diciembre  de 2008, 9 de diciembre de 2009 y 8 de junio de  2011,  radicaciones números 22396, 24070,             10014,  30626,   32321   y   34798,  respectivamente,  entre  otros.   

2  Folio  191 de la carpeta  de anexos.   

3  Según   el   criterio   de   la  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal, concepto  del  5 de septiembre de 2006,  radicación  No.  25625,  a  pesar  de  que se produzca la entrega del ciudadano  colombiano,   éste   conserva   los   derechos  inherentes  a  su  nacionalidad  consagrados  en  la  Constitución  Política  y  en los tratados sobre derechos  humanos suscritos por el país.     

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