39118(27-06-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

                               Dr.    SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ   

                            Aprobado Acta No. 239.   

Bogotá D.C., veintisiete de junio de dos mil  doce.   

V I S T O S  

Sería  el caso que la Sala resolviera sobre  la  admisibilidad  formal  de  la demanda de revisión presentada por la abogada  MARTHA    LUCÍA    MIRANDA    QUIÑONES,   quien   dice   intervenir   en   condición   de   apoderada  de  “…la          NACIÓN         –  MINISTERIO  DE  DEFENSA–EJÉRCITO   NACIONAL  en  calidad  de  TERCERO   CIVILMENTE  RESPONSABLE…”,  contra  el  fallo  del  2  de  marzo de 2010, por medio del cual el  Tribunal  Superior  de Bogotá confirmó y modificó el proferido por el Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado de esta ciudad el 4 de diciembre de  2009,  que  condenó a José  Leonairo     Dorado  Gaviria   a  la  pena  principal  de  480  meses  de  prisión,   al    declararlo    autor   penalmente  responsable  de  la comisión de un concurso de delitos de secuestro extorsivo y  hurto  agravado,  si  no  se  observara  que el libelo  carece de un requisito indispensable.   

Debe  destacarse  que  al  procesado  y a la  Nación–Ministerio   de   Defensa–Ejército   Nacional,  en  condición  de  tercero  civilmente  responsable,  se les condenó solidariamente al pago de los  daños  morales  y materiales; y, a la entidad oficial, además, se le impuso la  obligación  de  publicar  en  un diario de amplia circulación nacional y en el  periódico  del  ejército  nacional “…la mención  de  la  señora MARÍA DEL CARMEN RAMÍREZ ALFONSO como una persona que no tiene  vínculos  con  grupos  al  margen  de la ley y que se debe respetar su dignidad  humana  y  su  buen  nombre  en  razón  a  la  desviación de poder   [de]   un   agente   del  [E]stado,  referencia  que también se  hará     del     señor     JORGE     HELÍ     BAREÑO     MORALES.”   

HECHOS  

Los  acontecimientos  que  dieron origen al  proceso  penal,  fueron  narrados por el Ad    quem  en     los     siguientes    términos:   

“El  a-quo  indicó  que  la situación fáctica objeto de  juicio  aconteció entre las 10:00 de la mañana y las 6:00 de la tarde del día  22  de  marzo  de  2008, cuando MARÍA DEL CARMEN RAMÍREZ ALFONSO y JORGE HELÍ  BAREÑO   MORALES   se   encontraban   en   un  (sic)  cafetería    ubicada    en   la   calle    76   con   la   carrera   77   de  esta   ciudad,  y  fueron  abordados  por varias personas que se identificaron como miembros de la Policía  y  el  Ejército  Nacional,  entre  ellas  el  aquí  acusado JOSÉ LEONAIRO   DORADO   GAVIRIA,   sargento  viceprimero  del  Ejército  que  comandaba  el  presunto  operativo  para hacer  efectiva  una  orden  de  captura  emitida  con  fines de extradición contra la  señora  MARÍA  DEL  CARMEN RAMÍREZ ALFONSO, tras lo cual le exigieron a ésta  la  suma  de  $80’000.000  para  no  judicializarla y dejarla ir, siendo llevada en el vehículo del señor  NELSON  CRUZ  para  supuestamente  verificar su identidad, automotor del que los  ejecutores   del   procedimiento   sustrajeron   la   suma   de  $22’000.000  producto  de  la venta de un  rodante  que  estaban  en  la  guantera  y  pertenecían  a  JORGE HELÍ BAREÑO  MORALES;  en tanto que a éste lo condujeron en el vehículo del procesado hacia  la  URI  de  la  Granja.”   

LA DEMANDA  

La   abogada  MARTHA    LUCÍA    MIRANDA   QUIÑONES,   quien   dice   actuar   como   apoderada   de   la  Nación–Ministerio   de   Defensa–Ejército  Nacional,  citada en calidad de  tercero  civilmente  responsable  al  proceso  penal  que se adelantó contra el  sargento     viceprimero     José    Leonairo   Dorado   Gaviria,  asegura  que  en  este caso procede la  acción    de    revisión    por    concurrir    la    causal   “…segunda  de  las  indicadas en el artículo 192 de la Ley 906 de  2004…”,  en  razón  a  que  el  proceso no podía  haberse  iniciado,  ante  la  evidente  falta  de competencia del Juez Penal del  Circuito Especializado para condenar a la entidad pública.   

“2°)  Cuando  se  hubiere dictado sentencia condenatoria en  proceso  que  no  podría  iniciarse,  como  en  el  presente  caso respecto del  Incidente   de   Reparación   Integral,   en  el  cual  se  vinculo    (sic)    a   mi   representada   LA  NACIÓN–MINISTERIO  DE  DEFENSA  NACIONAL–EJERCITO  NACIONAL,  en  calidad  de  Tercero  Civilmente  Responsable, por no ser el juez  penal   el   competente   para   investigar  y  menos  condenar  a  una  Entidad  Estatal.”   

Y      es      así     –afirma–   en   consideración   a   que   la  jurisdicción  contenciosa  administrativa  es  la  única  que  habría  podido  condenar       a       la      Nación–Ministerio   de   Defensa–Ejército     Nacional,  al  pago  de los perjuicios demandados en ejercicio de la acción  civil.   

Invoca  como  fundamentos  de  derecho  los  artículos  29  de  la  Constitución Nacional; 192 del Código de Procedimiento  Penal;  8,  9,  12,  16  y 97 del Código de Procedimiento Civil; y, 83 y 86 del  Código Contencioso Administrativo.   

En     consecuencia     –concluye–,  la  jurisdicción  penal  carece de  competencia  para  juzgar  los actos, hechos, operaciones, omisiones y contratos  de  las  entidades públicas y, de las privadas, cuando éstas cumplan funciones  públicas.     

Solicita   de   la  Corte  “…Declarar  sin  valor  la sentencia motivo de la acción y dictar  la  providencia que en derecho corresponda, atendiendo a que la condena impuesta  a    mi    prohijada    LA    NACIÓN–MINISTERIO   DE   DEFENSA–EJÉRCITO  NACIONAL,  no  podía  ordenarse  por el Juez Penal, por  falta  de  competencia, siendo el Juez Natural para atender dicha reparación el  CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO.”   

C O N S I D E R A C I O N  E S   

De  conformidad  con  lo  establecido  en el  numeral  2°  del  artículo  32  de la Ley 906 de 2004, esta Sala es competente  para  conocer  de la acción de revisión presentada por la abogada MARTHA  LUCÍA  MIRANDA  QUIÑONES, quien  dice  ser  apoderada especial de la Nación–Ministerio   de   Defensa–Ejército     Nacional,  como  quiera  que  se  promueve  contra  la  sentencia de segunda  instancia dictada por un Tribunal Superior.   

Se  trata  específicamente  del  fallo  de  segundo  grado  emitido  por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, que  confirmó  la  sentencia  dictada  por  el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito  Especializado   de   esta   ciudad,  por  la  que  se  declaró  a  José  Leonairo  Dorado   Gaviria   autor   penalmente   responsable   de   la  comisión  de  un  concurso  de  delitos  de  secuestro   extorsivo   y  hurto   agravado   y,   entre   otras,  se   le   impuso   la   obligación  de  pagar  solidariamente  con  la    Nación–Ministerio   de   Defensa–Ejército     Nacional,  ésta en condición de tercero civilmente responsable, los daños  morales y materiales ocasionados a las víctimas.   

La  Sala  ha sostenido reiteradamente que la  acción  de revisión tiene carácter excepcional, porque por esta vía se busca  derruir  la cosa juzgada que reviste la sentencia, en defensa de la justicia. De  ahí  que  el  Legislador  haya  establecido no sólo causales taxativas para su  procedencia,  sino  requisitos de forma y fondo que debe cumplir la demanda, los  cuales  resultan  indispensables  para  que la Corte pueda pronunciarse sobre su  admisión y disponer el trámite correspondiente.   

Es sabido que la acción de revisión es una  actividad  posterior  a  la culminación del proceso ordinario, que comprende la  elaboración  del  libelo según precisos requisitos formales, la invocación de  concretas  causales  legales,  el  señalamiento de los fundamentos jurídicos y  fácticos  que  sustenten  la  necesidad  de  la  revisión que se pretende y la  demostración  de  la  trascendencia  del motivo por el que se pide la revisión  del fallo ejecutoriado.   

Las  rigurosas y precisas exigencias, no son  otras  que las señaladas en el artículo 194 del Código de Procedimiento Penal  (Ley        906       de       2004).   

Advierte  la  Sala  que  la  accionante dice  actuar  en  nombre  y  representación  de  una  entidad  pública, empero omite  aportar el poder especial que la autorice para tal fin.   

Los  artículos  193  y 194 de la Ley 906 de  2004,  indican quiénes están legitimados para promover la acción de revisión  y  cuáles  son  los  requisitos  que deben colmarse para que la Corte admita el  libelo,  que no sólo debe reunir todas las exigencias formales a que aluden las  citadas   disposiciones,  sino  que  deben  ser  presentados  por  las  personas  habilitadas  al  efecto  (partes o intervinientes con  interés).   

Ahora bien, el Legislador ha previsto que la  acción   de   revisión  pueda  ser  promovida,  en  términos  generales,  por  cualquiera  de  las  partes  o intervinientes, siempre que se cumplan precisos y  expresos  requisitos establecidos en los artículos 192, 193 y 194 de la Ley 906  de  2004,  lo  que  sin  dificultad  permite  advertir  que  si  bien el tercero  civilmente  responsable,  al  parecer citado como tal al proceso penal, tendría  interés  para  accionar  en  revisión,  lo  cierto es que la abogada que en su  nombre actúa carece de legitimidad para ello.   

En  efecto,  el  artículo  229  de la Carta  Política  dispone  que  “Se garantiza el derecho de  toda   persona   para  acceder  a  la  administración  de  justicia”  y advierte que “La ley indicará en  qué   casos  podrá  hacerlo  sin  la  representación  de  abogado”,   estableciendo   así   de   manera   general  el  derecho  de  postulación   que,   incluida   la  acción  de  revisión,  exige  de  título  profesional.   

A  quien  ahora  presenta  la demanda, se le  confirió  poder  especial para asistir al tercero civilmente responsable dentro  del   proceso   penal.   Ahora,  en  el  presente  evento,  dice  actuar  en  su  “…condición     de     Apoderada     de    la  NACIÓN–MINISTERIO  DE  DEFENSA–EJÉRCITO  NACIONAL…”,  empero sin que acompañara al libelo la  prueba  del  mandato  conferido  por  el  titular del derecho que tenga interés  jurídico  y haya sido legalmente reconocido dentro de la actuación procesal, a  fin  de  tener legitimación para presentar la acción de revisión, en tanto la  formulación  de  esta  última  se  hace  por fuera del proceso penal que ya ha  culminado.   

Es  que,  el poder otorgado por Alex  de  Jesús  Salgado  Lozano,  en  su  condición  de Director de Asuntos Legales del Ministerio de Defensa Nacional, a  la      doctora      MARTHA     LUCÍA     MIRANDA  QUIÑONES,  dirigido  al  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  “…para  que  asuma  la representación de la NACIÓN–MINISTERIO   DE   DEFENSA–EJÉRCITO     NACIONAL,     dentro     del     proceso     de    la  referencia”,  carece  de  la  aptitud  y suficiencia  requeridas  para  satisfacer  la  legitimación en el ejercicio de la acción de  revisión,  pues  era  preciso,  como  ya ha sido expuesto reiteradamente por la  Sala1,  otorgar  un poder especial, distinto al conferido para el proceso  penal   que   culminó   con   la  ejecutoria  del  fallo  condenatorio,  porque  –se  itera–  se trata de una acción diferente de  la  que  motivó el otorgamiento del poder para actuar en el diligenciamiento al  cual     fue     citada    la    Nación–Ministerio   de   Defensa–Ejército     Nacional, como tercero civilmente responsable.   

En  consecuencia,  era  indispensable que se  allegara  el  poder  especial  otorgado  por  la  parte  interesada  para que la  profesional  del  derecho  ejerciera  la defensa de sus intereses, siendo ese un  mínimo  presupuesto  procesal que permite verificar que quien acciona es sujeto  de  imputación  jurídica,  es decir, titular de derechos y obligaciones, en la  medida  de  su  capacidad,  pues  en tanto ésta no se tenga o esté disminuida,  podrá  acudir al proceso representado por otro que, ostentando la condición de  abogado, previamente tenga autorización legal o convencional.   

El  que actúa como accionante en revisión,  debe  estar  legitimado;  y,  la abogada MARTHA LUCÍA  MIRANDA  QUIÑONES,  no  cuenta  con esa legitimación  para  demandar  o  accionar  en  nombre  y  representación  de  la Nación–Ministerio   de   Defensa–Ejército  Nacional,  porque  no  tiene el  poder otorgado por la entidad pública.   

En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá  el  escrito,   porque   la   profesional   del   derecho  que  dice  representar  al  interviniente  legalmente  autorizado  para  promover  este  trámite,  no está  legitimada para actuar en su nombre y representación.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

INADMITIR   la  demanda   de   revisión  presentada  por MARTHA    LUCÍA   MIRANDA   QUIÑONES,  en   nombre  y  representación  de  la  Nación–Ministerio   de   Defensa–Ejército     Nacional,    de    conformidad   con   las   razones  consignadas en la anterior motivación.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Página contiene parte  resolutiva y firma del Presidente de la Sala   

Revisión   N°   39.118   –Inadmite demanda-  

                                                                                                                      I M P E D I  D O   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

Página contiene firma  de 7 Magistrados   

Revisión   N°   39.118   –Inadmite demanda-  

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 Entre  otros,  consultar  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Autos del  23  de  febrero  de 2006. Rdo. 24960; del 9 de junio de 2010, Rdo. 32246; del 21  de  septiembre  de  2011,  Rdo.  36398;  y, del 18 de abril de 2012, Rdo. 38577.     

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