38188(18-04-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 38188  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 139  

Bogotá,  D.  C., dieciocho (18) de abril de  dos mil doce (2012)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  resuelve  el recurso de apelación  interpuesto  por  el Fiscal 5 Delegado ante Tribunal Superior de Buga, contra la  providencia  de  fecha  23  de  noviembre de 2011, proferida por la Sala Dual de  Descongestión  Penal del mismo Tribunal, en la que se declaró la cesación del  procedimiento  en  favor  de  Harold Gamboa Velásquez,  por  virtud  del  fenómeno  de la prescripción de la  acción  penal,  frente a los  delitos de peculado por apropiación por los que fuera acusado.   

    

1. ANTECEDENTES     

La  Sala,  en  anterior oportunidad así los  relató1:   

“1.     Hechos     y     actuación  procesal.   

Ante el Juzgado Primero Laboral del Circuito  de  Buenaventura,  cuyo  titular  era  el  Doctor  HAROLD GAMBOA VELÁSQUEZ, los  señores  Juvenal  Paredes Lemos, Eduardo García Ospina, Julio Cuero Ante, Abad  Corrales,  Hermenegildo  Riascos  Riascos y Marcial Celorio Candelo, promovieron  sendos  procesos  ordinarios  laborales  contra el Fondo del Pasivo Social de la  Empresa  Puertos  de  Colombia,  Foncolpuertos,  con  el  objeto  de  obtener el  reconocimiento  y  pago de la reliquidación de la pensión de jubilación, así  como la indemnización moratoria correspondiente.   

Las  actuaciones  culminaron con sentencias  condenatorias2  en  contra  de  Foncolpuertos  en  donde se le obligó a cancelar  distintas  sumas  de dinero por concepto de reajustes de pensión, y agencias en  derecho  a  favor  de  los  demandantes,  decisiones  que no fueron apeladas, ni  tampoco  remitidas  al  superior  para  que surtieran el grado jurisdiccional de  consulta,  por lo que cobraron ejecutoria y se archivaron. Los fallos comenzaron  a  pagarse  por  Foncolpuertos,  quien  desembolsó por estos procesos más de $  95.000.000      millones       de     pesos3.   

Por  acuerdo  del  Consejo  Superior  de la  Judicatura4  se  dispuso  desarchivar  los  expedientes  con  el propósito de  surtir  el  grado  jurisdiccional  de  consulta  ante  la Sala de Descongestión  Laboral  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  quien  procedió  a  revocar  la  totalidad  de  las  sentencias  y  a  absolver  a  Foncolpuertos de las condenas  impuestas en primera instancia.   

Conocidas  las  distintas  decisiones,  la  Fiscalía  20  Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá ordenó la apertura  de  indagación  preliminar;  posteriormente  vinculó  al  señor HAROLD GAMBOA  VELÀSQUEZ  como  presunto  autor  de  los  delitos de prevaricato por acción y  peculado  por  apropiación  a  favor  de  terceros  en  concurso  homogéneo  y  sucesivo5.   

El   30  de  mayo  de  2007  se  profiere  resolución  de acusación en contra del procesado, por el concurso homogéneo y  sucesivo  de  peculados  por  apropiación  a  favor  de  terceros.  En la misma  decisión  se  precluyó  la  investigación por los punibles de prevaricato por  acción,   toda   vez   que   había   prescrito  la  acción  penal6.”   

2. La decisión del Tribunal.  

Finalizada   la   audiencia   pública   y  encontrándose   el   proceso  ad  portas  para  el  proferimiento del correspondiente fallo, la Sala Dual de  Descongestión  Penal  del Tribunal Superior de Buga7,  declaró  la  cesación  de  procedimiento    a    favor    de    Harold   Gamboa  Velásquez   por   virtud   del   fenómeno   de   la  prescripción  de  la  acción  penal,  frente  a  los  delitos  de peculado por  apropiación investigados. La tesis:   

i)   El   término  para  contabilizar  la  prescripción  en los delitos de peculado por apropiación, corre desde la fecha  en  la  que  el  exfuncionario  ordenó cancelar las sumas de dinero con cargo a  Foncolpuertos  a  favor  de  los señores Juvenal Paredes Lemos, Eduardo García  Ospina,  Julio Cuero Ante, Abad Corrales, Hermenegildo Riascos Riascos y Marcial  Celorio Candelo.   

ii) Los presentes hechos tuvieron ocurrencia  en  vigencia  del  artículo  133  del  Decreto  Ley  100 de 1980, norma que fue  modificada  por  la  Ley  190  de  1995  al  consagrar una causal de atenuación  punitiva:  si  lo apropiado no supera los 50 salarios mínimos legales mensuales  vigentes,  la  sanción  se reducirá de la mitad a las tres cuartas partes. Por  tanto  en aquellos casos, la pena para el delito de peculado por apropiación en  cuantía  inferior  a 50 salarios mínimos legales mensuales vigentes, oscilará  entre   los   cuatro   (4)   años   y  seis  (6)  años,  siete  (7)  meses  de  prisión8.   

iii)  Las  conductas  que  se  investigan se  sucedieron  durante  los  años  1993,  1994 y 1995, épocas en que el monto del  salario  mínimo  era de $81.510, $98.700 y $118.993, respectivamente, por tanto  los pagos no superaron los 50 salarios mínimos legales vigentes.   

En  estos  términos,  en  cada caso así la  explicó:   

PROCESO EN FAVOR DE            

   

VALORES  RECONOCIDOS POR REAJUSTE PENSIONAL             

   

HONORARIOS            

   

FECHA DEL PAGO  

HILDA   LUCIA   LEMOS  ANGULO9             

   

$.1.391.113.28            

   

$ 417.334            

   

4 DE ABRIL DE 1995  

EDUARDO GARCÍA OSPINA            

   

$ 1.687.252.95            

   

$ 480.867            

   

19 NOVIEMBRE DE 1993  

JULIO CUERO ANTE            

   

$ 33.963            

   

$ 679.338            

   

21 SEPTIEMBRE DE 1995  

ABAD CORRALES            

   

$            

   

$ 191.718            

   

14 DE MARZO DE 1994  

HERMENEGILDO RIASCOS RIASCOS            

   

$ 873.772.84            

   

$ 249.025            

   

6 SEPTIEMBRE DE 1994  

MARCIAL CELORIO CANDELO            

   

$ 1.877.655.66            

   

$ 535.131            

   

3 NOVIEMBRE DE 1993  

iv)   Al   considerar   el   A  quo que ninguna de las sumas canceladas  superaba   el   tope  previsto  y  con  fundamento  en  una  sentencia  de  esta  Corporación10,  declaró la prescripción de la acción penal, en el entendido de  que  el  Estado perdió la facultad de continuar con el trámite toda vez que el  tiempo  máximo  con  que contaba la justicia para acusarlo era de 10 años y la  resolución  de  acusación  cobró  ejecutoria  el  21  de  septiembre de 2007,  momento   para   el   que   ese   lapso   ya   había   transcurrido11.   

En  consecuencia, al tenor de lo previsto en  el  artículo 79 del Decreto Ley 100 de 1980, en armonía con lo señalado en la  Ley  600  de  2000, declaró la cesación de procedimiento y la extinción de la  acción    penal    a    favor   de   Harold   Gamboa  Velásquez   por   los   delitos   de   peculado  por  apropiación en favor de terceros, por los que fue acusado.   

3.  El  recurso  de  apelación.   

A  cargo  del  Fiscal,  quien para el efecto  expuso:   

i)  En  los  seis  procesos  investigados  dentro  del  presente  trámite  no  puede  reducirse la  cuantía    de    lo    apropiado   al   “efímero  valor12”  declarado en la instancia, sino a la  suma  que  se ordenó reintegrar por parte del Ministerio de Protección Social,  en  cuanto  los  efectos  del fallo se prolongaron en el tiempo y a favor de los  trabajadores.   

ii) Tras reseñar  los  diversos  valores que el Ministerio de Protección Social ordenó devolver,  concluyó  que  las  sumas  defraudadas  superan  en  cada  caso los 50 salarios  mínimos  legales  vigentes,  motivo  por el cual no había lugar a favorecer al  procesado  aplicando  una  prescripción  penal  que  deja  en el limbo aquellos  dineros  apropiados  por  los  trabajadores  y  que  tuvieron su génesis en los  fallos promulgados por el enjuiciado.   

Con  estos argumentos, invoca la revocatoria  de la decisión cuestionada.   

CONSIDERACIONES   

1. Problema jurídico.  

A  la  Corte  le corresponde definir, si la  decisión  de  la Sala Dual de Descongestión del Tribunal Superior de Buga, fue  acertada  al declarar la prescripción y como consecuencia de ello la extinción  de  la  acción  penal  y la cesación de procedimiento en favor de Harold  Gamboa  Velásquez, al considerar  que  en atención a las cuantías de lo apropiado, la acción penal en relación  con  estas  conductas punibles se encontraba prescrita para el momento en que se  profirió la resolución de acusación.   

    

1. La  prescripción  de la acción penal en el delito de peculado por  apropiación,  atenuado  por  la  cuantía  en  vigencia  del Decreto Ley 100 de  198013.      

A  la  Sala, se le ofrece oportuno evocar su  pensamiento en relación con esta temática:   

“En  efecto de acuerdo con lo establecido  en  el  artículo  83  de  la  Ley  599 de 2000, durante la etapa del sumario la  acción  penal  prescribe en un término igual al máximo de la pena establecida  en  la  ley,  pero en ningún caso en un término inferior a cinco (5) años. En  el  ciclo  de  la  causa  tal  lapso comienza a contarse de nuevo a partir de la  ejecutoria  de  la  resolución de acusación por un tiempo igual a la mitad del  establecido  para  la fase de instrucción, sin que pueda tampoco ser inferior a  cinco (5) años.   

En  cuanto atañe al delito de peculado por  apropiación,  encuentra  la  Sala  que el artículo 133 del Decreto 100 de 1980  sancionaba  dichos  comportamientos en términos similares a los establecidos en  el  artículo 397  de la Ley 599 de 2000, esto es, con una pena de seis (6)  a quince (15) años de prisión.   

No obstante, cuando el valor de lo apropiado  no  supera  los  cincuenta salarios mínimos legales mensuales vigentes, las dos  codificaciones  sustantivas  establecen  diferentes  sanciones, pues mientras el  estatuto  de  1980 reduce la mencionada punición de la mitad a las tres cuartas  partes,  esto  es, de cuatro (4) años y seis (6) meses a siete (7) años y seis  (6)  meses  de prisión, el Código Penal de 2000 dispone una pena de cuatro (4)  a  diez  (10)  años  de privación de la libertad, circunstancia a partir de la  cual  puede  concluirse  que  aquella  legislación resulta más favorable a los  intereses del procesado.   

En  suma,  es  claro  que  los  delitos  de  peculado  por  apropiación  en  cuantía inferior a cincuenta salarios mínimos  legales  mensuales,  prescriben en la fase de la instrucción en siete (7) años  y  seis  (6)  meses,  contados a partir de su comisión. Desde luego, esta cifra  debe  ser  incrementada  en  la tercera parte, es decir, en dos (2) años y seis  (6)  meses,  para  un  total  de  diez  (10)  años,  si  se trata de servidores  públicos,  como  ocurre  en  este  asunto,  en cuanto el procesado ostentaba la  condición  de  Juez  Primero  Laboral  del Circuito de Buenaventura14”.   

Ésta postura no novedosa, la que se ratifica  en     la     presente    decisión    conlleva    a    precisar    –una      vez     más-  que  en  vigencia  del anterior Estatuto Penal, para el delito de  peculado  por apropiación cometido por un servidor público en ejercicio de sus  funciones,  cuando  la  cuantía sea inferior a los 50 salarios mínimos legales  mensuales  vigentes,  la  acción  penal  prescribe  en  10  años en la fase de  investigación.   

    

1. El caso concreto     

1.     Ab  initio,  la  Sala  anuncia  que la decisión objeto de  impugnación  ha  de  ser  revocada  por  cuanto  los  planteamientos  en que se  sustentó   el  Tribunal  y  los  cómputos  realizados  sobre  el  término  de  prescripción de la acción penal fueron equivocados.   

2.  El  peculado  por  apropiación  es  de  aquellos  delitos considerados de ejecución instantánea, que se consuma cuando  el  bien  público  es  apropiado,  es decir, cuando mediante un acto externo de  disposición  de  la  cosa, se evidencia el ánimo de detentarla, obteniendo una  ventaja de contenido patrimonial.   

3.  En  efecto,  el artículo 83 del Código  Penal,  al  regular  el  momento  a partir del cual deben ser contabilizados los  términos  prescriptivos,  establece  que  en  los hechos punibles instantáneos  debe  empezar  a contarse a partir de su consumación, y en los delitos tentados  o  de  carácter  permanente,  desde  la  perpetración  del último acto.    

4. Ahora bien, aquí importa tener en cuenta  que  las  sumas  apropiadas,  con  estricto  apego  al  aspecto  fáctico  de la  resolución  de  acusación, no se limitaron a los dineros ordenados en cada una  de  las  sentencias  laborales  pues en el pliego de cargos la Fiscalía así lo  indicó:   

“Preciso  es  resaltar que en el presente  asunto,  que  la  deontología  del  reato  de  PECULADO POR (sic) apropiación,  comporta  que  se rata (sic) de un delito de los llamados de resultado, en tanto  su   consumación   se   verifica   precisamente  cuando  se  concreta  el  acto  apropiatorio,  esto es, el acto de transferencia de los bienes del estado, a los  de quien se apodera de ellos.   

No puede afirmarse que el peculado en estos  casos  ocurrió  cuando  el juez firmó las sentencias o las providencias en las  cuales  ordena los pagos, sino cuando los mismos se realizaron efectivamente por  FONCOLPUERTOS,  momento  este  en el que en realidad se concreta la apropiación  determinada   por   las   disposiciones   del  Juez15”   

5. En estas condiciones, las conductas objeto  de  investigación  no  se  consumaron  en  la  fecha  en que se profirieron los  fallos,  pues como lo tiene admitido la jurisprudencia de la Sala, su ejecución  se      desplegó      en      varios      actos16,   en   la  medida  en  que  expedida  la  sentencia  laboral  por  el  juez  Gamboa  Velásquez  y  por  tratarse de mesadas pensionales, a  partir   de   ese   momento  se  causaron  múltiples  pagos  periódicos  cuyas  consecuencias   se   proyectaron   en   el   tiempo17,  por  tanto el valor de los  peculados  que  se investigan no se circunscribe al monto de lo ordenado en cada  sentencia  por  parte  del  juez  laboral, sino a las sumas que efectivamente se  entregaron  a  los  destinatarios  y que originaron el acrecentamiento de dinero  objeto de escrutinio penal.   

6.  Dígase  entonces  que  al  analizar los  distintos  procesos  investigados,  el  Tribunal  omitió  tener  en  cuenta los  valores   conocidos   y  denunciados  como  defraudados  por  el  Ministerio  de  Protección Social que ascendieron a las siguientes sumas:   

HILDA LUCIA LEMOS ANGULO            

   

$ 12.013.186.0018  

EDUARDO GARCÍA OSPINA            

   

$ 22.800.724.5819  

JULIO CUERO ANTE            

   

$ 14.727.572.3520  

ABAD CORRALES            

   

$  7.607.741.6421  

HERMENEGILDO RIASCOS RIASCOS            

   

$ 10.239.241.0822  

MARCIAL CELORIO CANDELO            

   

$ 31.482.890.2223  

7. En estas condiciones, resulta evidente que  la  apropiación  de  recursos públicos que se examina en cada uno de los casos  atribuidos  al  acusado,  supera  el  valor  de los 50 salarios mínimos legales  mensuales  vigentes  para  la época de los hechos, luego se ofrece abiertamente  improcedente  aplicar en el presente asunto la disminución punitiva establecida  en  el  inciso  2 del artículo 133 del Decreto Ley 100 de 1980, pues por razón  de  la  cuantía,  la  pena  prevista  para cada conducta punible es la del tipo  penal básico.   

En  consecuencia,  las  conductas  punibles  investigadas,  por  razón de la cuantía de lo apropiado, tienen contemplada la  pena  prevista  para  el  tipo penal básico, esto es, de seis (6) a quince (15)  años  de  prisión,  luego  la  acción  penal  en la fase de investigación no  había  prescrito  para  ninguno  de  los  procesos,  en  el  momento  en que se  profirió  la  resolución  de  acusación, con mayor razón si se considera que  los  incrementos  fueron  cancelados  en la mayoría de los casos, hasta el año  2004.   

8.  La  Sala  recuerda,  que  conforme a las  reglas  de  interpretación  judicial, los precedentes deben aplicarse de manera  general   a   casos   futuros   análogos  y  en  este  evento  el  Ad  quem  equivocó  su  estudio, pues al  citar  como  fundamento  de  su  postura  la  sentencia  del  3  de diciembre de  200924,  olvidó  que  en  aquella  oportunidad,  dada  la  entidad de las  pretensiones25,   los  dineros  reconocidos  en  los  fallos  cuestionados  fueron  cuantificados  en  su  totalidad  dentro de las mismas sentencias, luego por tal  razón  resultaba posible contabilizar los términos prescriptivos desde el día  que  se  ordenó el pago de tales acreencias, y no como en este evento en el que  lo   cuantificado   en   las   sentencias,   modificó   las   futuras   mesadas  pensionales.   

En consecuencia se  impone  la  revocatoria de la decisión recurrida, para en su lugar ordenar    al   Tribunal   conocer  y  proferir la sentencia que en  derecho  corresponda  dentro  de la actuación seguida  en   contra   del  señor  Harold Gamboa Velásquez.   

En  mérito de lo expuesto la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.  REVOCAR  en su integridad el  auto  de  23  de  noviembre de 2011 proferido por la Sala Dual de Descongestión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Buga;  en consecuencia ordenar que conozca y  profiera  la  sentencia  que  en  derecho  corresponda  dentro  de la actuación  seguida    en   contra   del   señor   Harold Gamboa Velásquez.   

Segundo. Contra esta  decisión no procede ningún recurso.   

Tercero. Devuélvase  el expediente al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO             FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                                              MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                              LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                             JAVIER    DE    JESÚS    ZAPATA  ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 El 22  de  septiembre  de  2010,  la Corte desató el recurso de apelación interpuesto  contra  la  decisión  que  negó  la cesación de procedimiento invocada por la  defensa dentro del mismo trámite.   

2  Sentencia  del  8  de  agosto  de  1994  a favor de Juvenal Paredes Lemos; 16 de  septiembre  de  1993  a  favor de Eduardo García Ospina; del 8 de septiembre de  1994  a  favor  de  Julio  Cuero  Ante;  8  de noviembre de 1993 a favor de Abad  Corrales;  19  de abril de 1994 a favor de Hermenegildo Riascos y 5 de agosto de  1993 a favor de Marcial Celorio Candelo.   

3 Cfr.  fl  40  a 113 corresponde a la sumatoria de los distintos montos que el Fondo de  Pasivo  Social  de  Puertos  de  Colombia  Área  del Sistema Nacional de Pagos,  ordenó   recuperar   en   estos   seis  casos  al  Área  de  pensiones  de  la  entidad.   

4  No se precisa la fecha del Acuerdo.   

5 Con  resolución  de agosto 3 de 2006 se declaró la conexidad procesal dentro de los  procesos  adelantados  contra HERMENEGILDO RIASCOS radicado 15673, ABAD CORRALES  radicado  15672,  JULIO  CUERO  radicado  15670,  EDUARDO GARCIA OSPINA radicado  156669,  JOSE  MARCIAL  CELORIO  radicado 15672 y JUVENAL PAREDES RAMOS radicado  15668, todos por los mismos delitos.   

6. Cfr.  fls 136 a 175 cuaderno de copias.   

7  Creada  en virtud del Acuerdo PSAA11-8524 del 19 de septiembre de 2011, expedido  por el Consejo Superior de la Judicatura.   

8  Código  Penal  de  1980. “ARTICULO 133. PECULADO POR APROPIACION. <Decreto  derogado  por  la  Ley  599 de 2000> <Modificado por el artículo 19 de la  Ley  190  de  1995. El nuevo texto es el siguiente:> El servidor público que  se  apropie  en provecho suyo o de un tercero de bienes del Estado o de empresas  o  instituciones  en  que éste tenga parte o de bienes o fondos parafiscales, o  de  bienes  de particulares cuya administración, tenencia o custodia se le haya  confiado  por  razón o con ocasión de sus funciones, incurrirá en prisión de  seis  (6)  a  quince  (15)  años,  multa equivalente al valor de lo apropiado e  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas  de  seis (6) a quince (15)  años.   

Si  lo  apropiado  no  supera  un  valor de  cincuenta  (50)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes, dicha pena se  disminuirá de la mitad (1/2) a las tres cuartas (3/4) partes”.   

9  Quien   obra   como  sustituta  de  Juvenal  Paredes  Cuero.   

10  Sin  enunciar el radicado destacó la decisión del 3  de diciembre de 2009.   

11  Como  las  sentencias  se  profirieron  entre  los  meses de noviembre de 1993 y  septiembre  de  1995,  para  el  año  2007  los  10 años en todos los procesos  habían transcurrido.   

12  Cfr. Fl 528 cuaderno original 2.   

13  Modificado por la Ley 190 de 1995   

14  Sentencia  del  3  de  diciembre  de  2009,  radicado  31922   

15  Folio 180 cuaderno 1.   

16  Sentencia 17377 del 26 de junio de 2003.   

17 En  la  mayoría  de  los  procesos  el reajuste pensional se canceló hasta el año  2004.   

18  Cfr.  Fl  1  a  5 Resolución 470 de 2005. se ordena el reintegro de 3 distintas  sumas  de  dinero  que  fueron  cobradas por la señora Hilda Lucia y sus hijos,  cuyo cuantía total arroja un valor de 12.013.186.00    

19  Cfr.  Fl  62  a  71  Memorando  GPSPC  –ASNP 1151 del 8  de noviembre de 2004 cuaderno 1.   

20  Cfr.  Fl  115  a  122  Memorando GPSPC –ASNP 1191 del 16 de noviembre de 2004 cuaderno 1.   

21  Cfr.      Fl     98     a     106      Memorando     GPSPC     –ASNP 1240 del 18 de noviembre de 2004  cuaderno 1.   

22Cfr.  Fl   48   a   56   Memorando   GPSPC  –ASNP 1190 del 16 de noviembre de 2004 cuaderno 1   

23  Cfr.  Fl  76  a  85  Memorando  GPSPC  –ASNP 1214 del 18 de noviembre de 2004 cuaderno 1.   

24  Radicado 31922   

25  Liquidación   de   cesantías,   indemnizaciones   por   mora   y  agencias  en  derecho.     

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