38007(15-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  38007   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 040.  

          Bogotá   D.C.,   quince   (15)   de   febrero   de   dos  mil  doce  (2012).   

  VISTOS  

Se pronuncia la Sala en torno a la demanda de  revisión  presentada  por  el abogado Alfredo Toro Urrea, quien se anuncia como  defensor    del    sentenciado    ÓSCAR    PELÁEZ  CARDONA, contra el fallo de segundo grado proferido el  27  de  octubre  de  2011  por  el  Tribunal Superior de Cali, confirmatorio del  dictado  el  7  de agosto del mismo año por el Juzgado Trece Penal del Circuito  de  la  misma ciudad, que condenó al mencionado ciudadano como autor penalmente  responsable    del    delito    de    tráfico,    fabricación   o   porte   de  estupefacientes.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

El  citado profesional del derecho allegó a  esta  Corporación  demanda  de  revisión, aduciendo para ello su condición de  defensor     del     condenado    ÓSCAR    PELÁEZ  CARDONA.  Junto  con  el  libelo  aportó copia de una  declaración  extrajuicio  y  de  las  actas  de  audiencia  relacionadas con el  proferimiento  de  las  sentencias condenatorias de primera y segunda instancia.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Conforme  lo  ha expuesto la Corte de manera  reiterada,  la  acción  de  revisión  constituye  un  mecanismo  encaminado  a  conseguir  la invalidación de una providencia judicial que ha hecho tránsito a  cosa  juzgada,  como es el caso de las sentencias condenatorias o absolutorias o  las  decisiones  a través de las cuales se ordena la cesación de procedimiento  o  se  precluye la investigación, en cuanto comporte un contenido de injusticia  material,  dado  que  la  verdad  procesal  declarada  resulta  ser abiertamente  diferente   de   la   verdad  histórica,  esto  es,  del  acontecer  objeto  de  juzgamiento,  motivo  por  el  cual  se  impone  para  su  enmienda acudir a las  causales  de  revisión  establecidas en el artículo 192 de la Ley 906 de 2004,  siempre que cumplan sus específicos requisitos.   

En  ese sentido, se observa que el artículo  193   de   la   referida   legislación   procesal   dispone  que  esta  acción  “podrá  ser promovida por el fiscal, el Ministerio  Público,  el  defensor  y  demás intervinientes, siempre que ostenten interés  jurídico  y  hayan  sido legalmente reconocidos dentro de la actuación materia  de  revisión. Estos últimos podrán hacerlo directamente si fueren abogados en  ejercicio.  En  los demás casos se requerirá poder especial para el efecto”.   

          El  correcto  entendimiento  de  la  mencionada disposición implica  entonces  que  solamente  en el caso de los intervinientes se podrá promover la  revisión  de manera directa, siempre y cuando se tenga la condición de abogado  en  ejercicio,  porque  en  los demás eventos, entre los cuales se encuentra la  defensa, se requiere poder especial para actuar.   

En el asunto objeto de examen, sin dificultad  se  constata  que  si  bien  el  sentenciado  PELÁEZ  CARDONA  cuenta con interés para instaurar la acción  de  revisión,  lo  cierto  es que quien la interpone carece de legitimidad para  ello,   pues   aun  cuando  fungió  como  defensor  del  condenado  dentro  del  diligenciamiento  adelantado en su contra, no aportó el respectivo poder que lo  habilite para representarlo dentro de la presente actuación.   

         

Reitera  la  Sala  que  el abogado requería  allegar  mandato  conferido por el sentenciado, dada la autonomía de la acción  de  revisión, en tanto su proposición y desarrollo se realizan por fuera de un  proceso penal ya culminado.   

El   poder   otorgado   por   ÓSCAR   PELÁEZ   CARDONA   al   doctor  Toro  Urrea  para ejercer su  defensa  dentro  del  proceso  penal que se adelantó en su contra, carece de la  aptitud  y  suficiencia  requeridas  para  satisfacer  la  legitimación  en  el  ejercicio  de  la  acción  de  revisión,  pues  era  preciso,  como ya ha sido  expuesto  reiterada  y  pacíficamente por esta Sala1   

,  otorgar  un  poder  especial  en punto de  instaurar  tal  mecanismo  independiente  del  proceso penal que culminó con la  ejecutoria  del  fallo  condenatorio, esto es, se trata de una acción diferente  de  la  que motivó el otorgamiento del poder para actuar en el diligenciamiento  adelantado en contra del condenado.   

La precedente conclusión se corresponde con  lo  dispuesto  en  el  artículo 229 de la Carta Política. Acorde con esa norma  superior,  toda persona tiene derecho a acceder a la administración de justicia  y  la  ley señalará los casos en los que podrá hacerlo sin la representación  de  abogado,  estableciendo así de manera general que la representación en las  acciones  judiciales,  incluida  la  acción  de  revisión,  requieren de dicho  título,  en  este  caso  dada  su  precisa  reglamentación  y  su  complejidad  jurídica.   

Como  viene  de  verse, la ausencia de poder  especial  para  actuar en esta acción se erige en obstáculo para proseguir con  el  trámite,  motivo  suficiente para rechazar y ordenar devolver la demanda de  revisión, como en efecto se procederá.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA,  SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda  de  revisión  presentada  a  nombre  del  sentenciado  ÓSCAR PELÁEZ CARDONA.   

Contra  esta  decisión  procede  recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO         FERNANDO         ALBERTO        CASTRO        CABALLERO            

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ          MARÍA              DEL              ROSARIO              GONZÁLEZ  MUÑOZ                      

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                      LUIS     GUILLERMO    SALAZAR    OTERO               

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Autos  del  23  de  febrero  y  del  19  de  enero de 2006, radicaciones 24960 y 24615,  respectivamente;  del  2  de  septiembre  de  2008, radicación 30285; del 23 de  septiembre  de  2009, radicación 31153; y del 14 de abril de 20110, radicación  33560.     

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