37971(15-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  37971   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                      Magistrado  Ponente:   

                    Dr. SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

                    Aprobado Acta  No. 40.   

Bogotá  D.C.,  quince de febrero de dos mil  doce.   

V I S T O S  

Decide la Sala sobre la admisibilidad formal  de   la  demanda  de  revisión  presentada  por  el  defensor  del  sentenciado  NICOLÁS     JHONAILER     PALACIO    contra  la sentencia dictada el 13 de mayo  de  2010  por el Tribunal Superior de Antioquia que confirmó el fallo proferido  el  27  de  octubre  de  2009,  por  el Juzgado Promiscuo Municipal de San Roque  (Antioquia),  condenándolo  a  la  pena principal de  152 meses de prisión como  autor  penalmente  responsable  de  la  comisión  del  concurso  de  delitos de  hurto     calificado     agravado    y    lesiones  personales.   

H E C H O S  

Los  acontecimientos  que  dieron origen al  proceso   penal,  fueron  narrados  por  el  Ad  quem  en los siguientes términos:   

“El pasado  28 de noviembre, en horas de la noche, cuando el joven LUIS  EDUARDO  CALDERÓN  ACEVEDO,  se  disponía  a  dormir,  fue sorprendido por dos  sujetos  que  en forma clandestina habían entrado a su residencia y, prevalidos  de  arma  blanca,  propiamente  una  puñaleta,  procedieron  a despojarlo de un  teléfono  celular,  un  anillo  de  grados  de  oro  de  18 kilates    (sic),  $20.000  en  efectivo  y una esclava. Objetos estos valorados por el ofendido en  la  suma  de  $600.000. Igualmente, luego de la sustracción de estos elementos,  los  cacos  procedieron a tirar de su cama a Calderón Acevedo y a agredirlo, ya  en  el  piso, a patadas, ocasionándole con ello una incapacidad de 3 días, sin  secuelas.   Entre   sus   atacantes,   Luis  Eduardo  reconoció  al  mencionado  “Colacho”,  quien  luego  de agredirlo y robarle lo amenazó de muerte si se  atrevía  a  hablar  sobre  lo acontecido.”   

ACTUACIÓN  PROCESAL  

La Fiscalía 106 Local de San Roque solicitó  del  Juez  Promiscuo  Municipal  de  Santo  Domingo (Antioquia) con funciones de  control    de   garantías,   la   expedición   de   una   orden   de   captura  contra   NICOLÁS   JHONAILER   PALACIO, la cual fue librada el 18 de marzo de 2009.   

El día 26 de los referidos mes y año, en el  mismo  Juzgado  se  celebró  la  audiencia de legalización de la captura; acto  seguido,  a  de NICOLÁS JHONAILER PALACIO  se  le  formuló  imputación  por los delitos de hurto calificado  agravado  y  lesiones  personales,  que  no  aceptó;  y, se le impuso medida de  aseguramiento no privativa de la libertad.   

Previa  acusación,  el conocimiento en fase  del   juicio  se  le  asignó  al  Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  San  Roque  (Antioquia),  en  donde tuvo lugar la audiencia de formulación de acusación el  18  de mayo de 2009; el siguiente 1° de julio se llevó a cabo la preparatoria;  y,  durante  los  días  19  de  agosto  y  11  de  septiembre,  el juicio oral.   

El fallo fue leído el 27 de octubre de 2009.  Al   procesado   se   le   condenó   a   la   pena  principal  de  152   meses   de   prisión,  la  accesoria  de inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  el  mismo lapso y al pago de los perjuicios morales y  materiales,  por  haberlo  declarado autor penalmente responsable de los delitos  de    hurto    calificado   agravado   y   lesiones  personales.   

La sentencia fue recurrida en apelación por  el  defensor de NICOLÁS JHONAILER PALACIO  y  confirmada  por  el  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de  Antioquia, el 13 de mayo de 2010.   

LA   DEMANDA   

El   apoderado   especial   de     NICOLÁS    JHONAILER    PALACIO,  presenta  demanda  de  revisión  con fundamento en la  causal  tercera,  prevista en el artículo 192 de la Ley 906 de 20041,  contra  la  sentencia de segundo grado.   

Al  respecto,  señala  que  existen pruebas  nuevas  que  permiten determinar que su asistido padecía para el momento de los  hechos  y  aún  padece,  un  trastorno  mental  que  le  impedía  controlar su  intelecto   y  voluntad,  circunstancia  que  lo  ubicaba  en  el  plano  de  la  inimputabilidad.   

“Es precisamente  el  devenir del que debe trasegar la evidencia lo que vamos a cuestionar, puesto  que  en  este  proceso se construyo (sic) un  yerro  conceptual  frente a una situación inverosímil, que es  tentativa  al  razonamiento  lógico,  a  la  sana  lógica, al raciocinio, a la  prueba    técnico   –  científica,  y  cuya  probanza lo corroborará tanto la prueba EX NOVO, como la  acreencia  documental  y que deberá ser ratificada a través de prueba técnico  –    científica   y  medico  (sic)  legal,  que  determina  el  padecimiento del Trastorno mental Eximente de Responsabilidad que  padecía,  padece  y  sostiene  actualmente  el  hoy sentenciando objeto de este  proceso    motivo    de   la   presente   solicitud   de   Revisión.”   

Considera  el actor que la condena proferida  contra    NICOLÁS   JHONAILER   PALACIO,   no   consulta   las   normas   que  regulan  la  inimputabilidad  “…y por ende el reconocimiento de las causales de  justificación  y  de  inculpabilidad…”, puesto que  por  razón  del  trastorno  mental  no  era  posible  que  actuara consciente y  voluntariamente.   

Hace referencia a las exigencias consagradas  en  el  artículo  194  del Código de Procedimiento Penal y especialmente a las  previstas  en los numerales 3 y 4, “…de manera que  si,  como  en  el  presente  caso,  la  Causal  aducida  es  la Tercera, toda la  argumentación  debe  girar en torno a los hechos, pruebas y/o evidencias nuevas  que  no  se  hubiesen  conocido  al  tiempo  de  los  debates  del proceso y que  establezcan  la inocencia del condenado o su inimputabilidad; que en el caso que  planteamos,  no  se  hizo  el correspondiente aporte probatorio, científico, en  razón  a  la  omisión  del  Defensor  Oficioso  y  del mismo Fiscal, ya que se  contaban  (sic)  con  las  pruebas  que  acreditaban  y  acreditan  o  establecen  la inimputabilidad de mi  representado;  y  por  ende  los  elementos  que  probaban este estado, que aún  continúa  vigente;  y que requiere de Examen de Especialista (Psiquiátrico y/o  Psicológico),  en  razón  a  la  afectación  de  las  esferas Cognoscitivas y  Volitivas y que aún se mantienen.”   

Reprocha  que  la  Fiscalía  no  atendiera  “las  manifestaciones  y  expresiones de la señora  madre  y  de  un  amigo del condenado frente al padecimiento psiquiátrico de su  hijo…”   y,   de   esa  forma,  lograra  el  ente  investigador una sentencia condenatoria.   

Asimismo  critica  que  la  defensa  y  la  Fiscalía  no  hubiesen  procurado  obtener  “…la  prueba    Técnico   –  Científica  de  un  Experticio  Psiquiátrico  al  condenado  y  ante autoridad  especializada,  tal  como  lo  fuere  el  Instituto de Medicina Legal y Ciencias  Forenses,  a  través de una Radiología que debía corresponder a un Psiquiatra  y  a  un  Psicólogo  Clínico,  y  cuyas  evaluaciones  arrojarían  la  prueba  científica  que permitiere sustentar la Causal Tercera de la presente Revisión  que hoy se solicita.”   

Hace   referencia   a   la   consagración  definición  que,  sobre  tipicidad,  contiene el Código Penal; a los conceptos  que      –según  afirma– corresponden a la  moderna  dogmática  del  derecho penal sobre la materia; y, cita apartes de las  que  asegura  son  sentencias  de  la  Corte  Suprema  de Justicia y de la Corte  Constitucional sobre ese mismo tema.   

Finalmente,   pretende   que   la   Sala  “…acceda a la solicitud de Recurso Extraordinario  de  Acción  de  Revisión…”  y  en respaldo de su  pretensión,  relaciona  las pruebas documentales que pretende hacer valer; así  como   las   testimoniales,   judiciales  y  científicas  de  cuya  práctica  requiere  por  parte de esta  Corporación.   

  C O N S I D E R A C I O N  E S   

Analizando  lo  que  constituye el objeto de  este  pronunciamiento, debe destacarse que la acción de revisión fue concebida  por   el   legislador  como  un  mecanismo  a  través  del  cual  se  busca  la  invalidación  de  una  decisión  que ha adquirido firmeza y de la cual resulta  razonable  predicar  que entraña un contenido de injusticia material, porque la  verdad  procesal  declarada  resulta  ser  absolutamente diferente a la realidad  histórica  que  se  sometió  a juzgamiento; demostración que sólo es posible  jurídicamente  dentro  del  marco  delimitado  por  las  causales taxativamente  señaladas en la ley.   

Acorde   con   esa   naturaleza,  para  la  admisibilidad  de  la  demanda se impone el cumplimiento de rigurosas y precisas  exigencias,  que  no  son otras que las señaladas en el artículo 194 de la Ley  906 de 2004.   

En  atención  a  que  esta  acción procede  exclusivamente      contra      decisiones      ejecutoriadas      (sentencias   y   preclusión),  es  deber  inicial  del  actor  allegar  copia o fotocopia de las providencias de primera y  segunda  instancias,  con  su respectiva constancia de ejecutoria, proferidas en  la actuación cuya revisión se demanda.   

Sin  embargo,  examinado  el  expediente  se  observa  que si bien el libelista arrimó como anexo de su escrito copias de los  fallos  proferidos  en  las instancias por el Juzgado Promiscuo Municipal de San  Roque  (Antioquia)  y  por  la Sala Penal del Tribunal Superior de Antioquia, lo  cierto  es  que  omitió  allegar  las  constancias  de  ejecutoria,  documentos  necesarios  para  tener  certeza  de  que  la  decisión  está  amparada por el  fenómeno    de   la   res   iudicata   o  firmeza  material,  pues  esta  acción  tiene  como  presupuesto  ineludible  el agotamiento de cualquier otra alternativa procesal o mecanismo de  impugnación.   

Así  las  cosas,  dado  que  la  acción de  revisión  no  constituye  una  prolongación  del  juicio y el escrito incumple  básicamente  las exigencias formales que para su admisión establece el numeral  4º  del  artículo 194 del Código de Procedimiento Penal, resulta imperiosa su  inadmisión  de  conformidad  con  lo  indicado  en  el  artículo 195 del mismo  estatuto.   

En  mérito  a  lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal,   

  R   E   S  U  E  L  V  E   

INADMITIR  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el  apoderado  especial  de  NICOLÁS  JHONAILER   PALACIO,   de  conformidad  con  las razones consignadas en la anterior motivación.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

Página contiene parte  resolutiva y firma de los 9 Magistrados   

Revisión   N°   37.971   –Inadmite demanda-  

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                          LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                          JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Artículo  192. Procedencia.  La  acción  de  revisión  procede  contra las sentencias ejecutoriadas, en los  siguientes casos: (…)   

3.   Cuando   después  de  la  sentencia  condenatoria  aparezcan hechos nuevos o surjan pruebas no conocidas al tiempo de  los  debates,  que establezcan la inocencia del condenado, o su inimputabilidad.  (…).     

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