37944(14-03-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  37944   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado acta Nº093  

Bogotá, D. C., catorce (14) de marzo de dos  mil doce (2012).   

VISTOS  

La Corte resuelve acerca de la admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  la  defensora  de  Rosa     Matilde     Ariza,    Libardo    Sánchez    Atehortúa   y  Francisco    de   Jesús   Aruza   Aruza,   contra   la  sentencia  dictada  por  el  Tribunal  Superior  de  Barranquilla,  el 8 de julio de 2011, mediante la cual confirmó parcialmente la  proferida  por  el  Juzgado Segundo Penal del Circuito de la misma ciudad, el 29  de  octubre  de 2010, que los condenó como coautores de los delitos de falsedad  en documento privado y hurto agravado.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

                              

1.  Los primeros fueron sintetizados por el  juzgador de primer grado de  la siguiente manera:   

“Al  realizar una asamblea extraordinaria  de   socios   de  la  Asociación  de  Jubilados  de  la  Empresa  Distrital  de  Telecomunicaciones  –EDT-  se  descubrieron  una serie de irregularidades en el manejo que el Presidente de  la  Junta  Directiva,  el  Fiscal  y  el  Tesorero de esa entidad le daban a las  transacciones  comerciales  y,  en  especial,  a  los  préstamos que la persona  jurídica  realizaba  con  almacenes  de  cadena  de  Barranquilla  a través de  documentos  alterados  y  a  la  cuenta  que  la  Asociación tenía en el Banco  Davivienda.  Tales hechos fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía General  de  la  Nación  e  involucraban  a  los ciudadanos Libardo Sánchez Atehortúa,  Francisco Arzuza Arzuza y Rosa Matilde Ariza Fontalvo”.   

         2.   Por   los   anteriores  hechos,  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  el 14   de   enero  de  2004,  profirió  resolución  de  acusación  contra los citados acusados  por  los  delitos  de  falsedad  en  documento  privado  y hurto agravado por la  confianza,  decisión que al ser recurrida fue confirmada el 24 de septiembre de  2007.   

         3.    Cumplidas   las   formalidades   del   juicio,   el   Juzgado  Segundo    Penal    del    Circuito   de      Barranquilla,     el  29  de  octubre  de  2010, condenó a los procesados a la penal  principal  de  20  meses de prisión y multa de un mil pesos y a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones  públicas por  el  mismo  término  de  la  privativa  de  la  libertad,  como coautores de los  punibles en precedencia referenciados.   

         4.    Apelado    el    fallo   por   el  defensor,   el  Tribunal  Superior  de  Barranquilla,        mediante   el   suyo,  del  8         de         julio       de      2011,         lo        confirmó   parcialmente,  en  tanto  excluyó  de  la  condena  la  sanción principal de multa.   

         Contra   la   anterior   decisión,   el  profesional  del  derecho  que  salvaguarda  las garantías fundamentales de los  acusados,   recurre en casación.   

S  Í  N  T  E  S  I S    D E  L     L I B E L O   

          Basado  en  la  causal  primera reglada en el artículo 207, numeral  1°  de  la  Ley  600  de  2000, presenta un sólo reproche contra la sentencia,  así:   

          Único cargo   

          Denuncia   a   la   citada   Corporación   de   haber  transgredido  indirectamente  la  ley  sustancial  por  error  de  derecho por falso juicio de  legalidad,  por  cuanto se pretermitió el rito reglado en la ley, en orden a la  incorporación  de los elementos de conocimiento al proceso, y se restó validez  a la prueba legalmente aportada.   

          Como  normas  vulneradas de manera indirecta cita los artículos 35,  36,   41   y   42   del   Código   Penal  y  el  35,  36,  41  y  42  en  forma  directa.   

          Recuerda  que  el  apoderado  de  la  parte  civil  deprecó  que se  allegara  al  diligenciamiento  dictamen  pericial,  probanza que arrojó que la  información  suministrada  no  era  veraz  o  creíble;  por  tanto sugirió la  realización  de  otra  experticia,  la  cual  evidenció  que sus defendidos no  tuvieron    participación    en    los   punibles   por   los   cuales   fueron  condenados.   

          De  tal  manera,  insiste  en  que  los  dos  delitos  se encuentran  descartados, según la prueba técnica citada.   

          Después  de  referirse a que las pruebas deberán ser apreciadas en  su  conjunto  y  de  indicar  algunas  expresiones  dadas por la deponente Nancy  Sánchez  Leal,  asevera que corresponde ser estricto cuando el contenido de los  medios de convicción es irreconciliable entre sí.   

          Así,  dice  que  se  encuentra  demostrado  en  el  proceso  que la  declarante  incurrió  en  contradicciones al negar y afirmar un mismo acontecer  fáctico.   

          En  otro  acápite,  critica al Tribunal por haberse apartado de las  conclusiones   de   la  prueba  pericial.  Además,  muestra  inconformidad  por  omitirse    en   el  acto  de  apreciación  probatoria  el  contenido  del  testimonio  de  Sánchez  Leal, en cuanto a que ella fue utilizada para atribuir  cargos contra los miembros de la junta directiva.   

            A  continuación  procede a conceptualizar acerca de la condición  de  sindicado,  según  el derecho penal, para finalmente deprecar a la Corte la  absolución de sus defendidos.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   SALA   

La casación en la Ley 600 de 2000  

De  acuerdo con los lineamientos fijados por  la  Sala,  es  bien  sabido  que este recurso constituye el medio por el cual la  Corporación  revisa  la  legalidad  de  la  providencia. De ahí que la demanda  exija  cumplir  con  todas las formalidades estatuidas en el artículo 212 de la  Ley  600  de 2000, como quiera que resulta imperioso señalar, de manera clara y  precisa,  la  causal  con  la  cual  se  pretende  la  infirmación  del  fallo,  argumentando  cómo  el vicio de derecho o de actividad, según el caso, conduce  a resquebrajar la decisión.   

No  resulta  atinado  denunciar  sólo  la  existencia  del  yerro  que se invoca, sino que el actor debe demostrar cómo el  mismo  tiene  la  trascendencia  suficiente  para romper la sentencia de segunda  instancia  y por ende, la Corte intervenir como Tribunal de Casación en procura  de  reparar, entre otros fines, los agravios sufridos a los intervinientes en el  proceso objeto de censura.   

          Presupuestos  de  lógica  y  debida  fundamentación  de  la causal  primera, cuerpo segundo, según la Ley 600 de 2000   

Respecto a la infracción indirecta de la ley  sustancial,  como  motivo  de  la  causal primera de casación, se acepta que el  error  del juzgador ocurrió de manera mediata, es decir, en la elaboración del  juicio  de  hecho  derivado  de yerros en la apreciación de la prueba, falencia  que se ve reflejada en la aplicación del derecho.    

En   el   plano  de  la  postulación,  al  casacionista  compete  enseñar en qué consistió el vicio en la valoración de  los  medios  de  convicción,  es decir, si fue de hecho o de derecho y el falso  juicio  que  lo  determinó,  esto  es, si de existencia, identidad, raciocinio,  legalidad o convicción.   

Y  por  último, evidenciar cómo el mentado  vicio  incidió  en  la  aplicación  del  derecho,  en  la  medida  en  que  se  seleccionó  una norma que no era la llamada a gobernar el asunto o, se excluyó  otra   que   sí   resolvía  todos  los  extremos  de  la  relación  jurídico  procesal.   

          Calificación de la demanda   

El  único  cargo será inadmitido por las  siguientes razones:   

a)  En  lo que atañe al reproche presentado  por  la  casacionista, fundado por la vía de la infracción indirecta de la ley  sustancial,  derivada  de  un error de derecho por falso juicio de legalidad, lo  dejó  en  el  simple  enunciado,  toda  vez  que no demostró cuál fue el rito  incumplido   en   el  proceso  de  producción  e  incorporación   de  las  probanzas.   

Recuérdese que constituye un imperativo para  el  actor,  enseñar a la Sala en qué consistió el yerro que se le atribuye al  sentenciador  al  apreciar  los elementos de conocimiento allegados al trámite,  en  este  caso, el error de derecho por falso juicio de legalidad, indicando las  normas  probatorias  omitidas  en  el  proceso  de recolección de los medios de  convicción  y  finalmente,  su  trascendencia  frente a las plurales decisiones  adoptadas en el fallo recurrido, evento que aquí no ocurrió.   

b)   En lo que se podría entender como  el  desarrollo  del cargo, el actor no hace otra cosa que dolerse, con relación  al  mérito  otorgado  por  el  juzgador  a  los  dictámenes  periciales y a un  testimonio  allegado  al proceso. La Sala arriba a esta conclusión, en tanto el  discurso  argumentativo fue construido sobre el supuesto de presentar una simple  discrepancia  de  criterios,  en  torno  al  valor probatorio dado a los citados  elementos  de  juicio,  pues en su sentir, ellos demuestran la irresponsabilidad  de  sus  procurados,  en  torno  a  las conductas punibles por las cuales fueron  condenados   

Al   respecto   vale   reiterar   que  esa  inconformidad,  sobre al mérito dado a las pruebas, no se erige en un argumento  para  ser  postulado  en casación, a menos que se avizore un error de hecho por  falso raciocinio, evento que igualmente tampoco ocurrió.   

Así    las    cosas,    el   cargo   se  inadmitirá.   

          Resta  señalar  que  no  se  observa  que  con  ocasión  del fallo  impugnado  o  dentro de la actuación, se hayan violado derechos o garantías de  los  intervinientes,  como  para  que  tal  circunstancia  imponga  superar  los  defectos  de  la  demanda,  en  orden  a  decidir de fondo, según lo dispone el  artículo 216 de la Ley 600 de 2000.   

         En  mérito   de   lo   expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN  PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

         

         INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada por la defensora de Rosa     Matilde     Ariza,    Libardo    Sánchez    Atehortúa   y  Francisco    de   Jesús   Aruza   Aruza.   

Contra  esta  decisión  no procede ningún  recurso.   

Cópiese,   comuníquese   y   cúmplase.  Devuélvase al Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                                FERNANDO ALBERTO CASTRO  CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                                   MARÍA     DEL  ROSARIO   GONZÁLEZ   MUÑOZ                       

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                   LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO             

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER  DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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