37778(18-01-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37778  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO   

Aprobado  acta Nº   007   

Bogotá,  D.  C., dieciocho (18) de enero de  dos mil doce (2012)   

VISTOS  

La  Corte  resuelve  la petición de pruebas  deprecada   por   el   apoderado   del  solicitado  en  extradición,  ciudadano  Albín    Rodrigo    Arroyo   García   y el representante del Ministerio Público.   

PETICIÓN  

1. El  Gobierno de los Estados Unidos de  América,  mediante  Nota Verbal  número 2636 del 20 de octubre de 2011, a  través  de su Embajada en  Colombia, solicitó formalmente la extradición  del  ciudadano  colombiano  Albín Rodrigo Arroyo  García.   

2. Mediante oficio número DVC-3000 del 28 de  octubre  de  2011,  el Ministerio de Justicia y del Derecho, luego de considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  la  documentación  relacionada con la  solicitud  de  extradición  presentada,  demandando  de  la  Sala el respectivo  concepto.   

3.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la  contemplada  en  el  Libro  V,  Capítulo  II  del  Código de  Procedimiento  Penal,  en  la  medida  en  que  no existe en el momento convenio  aplicable  que  regule  el  asunto,  como  así  lo  conceptuó el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio No. DIAJI/GCNJI 2660 del 24 de octubre  de   la  misma  anualidad,  quien  además  certificó  que  la documentación del expediente procedente de la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América  fue  presentada,  traducida  y  legalizada.   

4.  Corrido el término de rigor se elevaron  las siguientes peticiones probatorias.   

a.  El  Procurador  Segundo Delegado para la  Casación  Penal,  pide  a  la  Sala “que oficie a la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  para  que informe si contra Albín Rodrigo  Arroyo  García  se  adelantó  o actualmente se tramita alguna investigación o  juicio  penal,  o  ha  sido  absuelto  o condenado por algún delito” y la tarjeta decadactilar a nombre del requerido.   

b.   El   apoderado   del   requerido   en  extradición,  en  escrito  presentado  dentro  del  término legal, pide que se  alleguen al trámite los siguientes documentos:   

1.  Solicitar  al  Ministerio  de Relaciones  Exteriores traducción oficial de los siguientes documentos:   

“1.1.   De   la  Prueba  A  ‘las porciones pertinentes de las leyes  de Estados Unidos de América Aplicables al presente caso.   

1.2.  De la Prueba B de la acusación formal  número 11-20346 CRCOOKE(S), emitida el 17 de mayo de 2011.   

1.3. De la Prueba D de la Declaración Jurada  del  Agente  Especial  CLIFFORD  STEPHENS  de  la Administración del Control de  Drogas—DEA.   

1.4. De la Declaración jurada en Apoyo de la  Extradición   de   ANDREA   G.   HOFFMAN,   Fiscal   Auxiliar  de  los  Estados  Unidos”.   

2.  Requerir mediante oficio a la Capitanía  del  Puerto de Tumaco (Nariño), que remita la carpeta correspondiente a la nave  cuyo   propietario   sea   o  haya  sido  Albín Rodrigo Arroyo García.   

3. Pedir mediante oficio a la Secretaría de  Tránsito  de  Tumaco (Nariño), el folio de matrícula automotriz del vehículo  cuyo propietario sea o haya sido Albín Rodrigo Arroyo García.   

4.  Deprecar mediante oficio al Departamento  Administrativo  de  Seguridad – DAS, certificación de las salidas e ingresos al  país  de  su  representado,  entre  noviembre  de  2009  y  el  17  de  mayo de  2011.   

5. Copia de las interceptaciones telefónicas  hechas  por  las  autoridades   colombianas,  en  las  que  se  aluden  que  interviene Arroyo García.   

6.  Copia  de  las  actas de incautación de  armas,  municiones, sustancias prohibidas, sumergibles o semisumergibles, en las  que   “aparezca   presente  Albín  Rodrigo  Arroyo  García”.   

7. Copia de las actas de incautaciones en las  que aparezcan documentos con la identidad de Arroyo García.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.   El   artículo  502  del  Código  de  Procedimiento  Penal  aplicable  en  este  asunto  (Ley 906 de 2004)1, determina que  el  concepto que corresponde emitir a la Corte Suprema de Justicia en esta clase  de  asuntos,  se  estructura  sobre la verificación de los siguientes aspectos:  (i)  validez  formal  de  la  documentación,  (ii) la demostración plena de la  identidad  del  solicitado  en  extradición,  (iii)  el  principio  de la doble  incriminación,  según  el  cual,  el   hecho que motiva la petición debe  también  estar previsto como delito en Colombia, y a la vez estar reprimido con  pena  privativa de la libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años, (iv)  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero  con  la de  acusación  del  derecho  interno,  y  (v) el cumplimiento de lo previsto en los  tratados públicos, cuando fuere el caso.   

Así,  lo  concerniente  a  la  aducción  y  práctica  de  pruebas  se  rige  por  las  reglas  generales  que establecen su  admisibilidad  por  razón  de su conducencia, pertinencia o utilidad, como así  lo  ha  venido  decantando  la  jurisprudencia de la Corte, lo que significa que  serán  inadmitidos  los  medios  de convicción que no conduzcan a evidenciar o  desestimar  los  precisos  fundamentos del concepto antes reseñados, o bien los  que  versen  sobre  hechos  notoriamente  impertinentes  y  los  manifiestamente  superfluos.   

2.  De  conformidad  con los presupuestos reseñados, dígase, entonces,  que  la  solicitud  probatoria  del  Procurador Delegado para la Casación Penal  apunta  a  establecer  si los hechos por los cuales Arroyo García es solicitado  en   extradición  ya  fue  objeto  de  pronunciamiento  judicial  de  fondo  en  Colombia.   

En  lo  que  tiene  que  ver  con  la citada  petición  probatoria,  es  necesario precisar que el imperativo de verificar la  existencia  de  decisión  judicial  de  fondo  respecto de los mismo hechos que  motivan  el  reclamo,  se materializa en situaciones en las que existe evidencia  que  apunte  a  demostrar  la eventual lesión del derecho fundamental al debido  proceso  por  desconocimiento del principio de cosa juzgada, en la medida en que  el  afectado  o  su defensor informen que el asunto fue investigado y juzgado en  Colombia,   y  suministren  la  información  relacionada  con  las  autoridades  judiciales  colombianas  que hubieren conocido de la actuación; o bien, que por  cualquier  otro  medio  se  pueda suponer fundadamente el ejercicio previo de la  jurisdicción,   por   ejemplo,   porque  la  orden  de  captura  con  fines  de  extradición  se  cumple  estando  la  persona  privada  de  libertad  y resulte  necesario  establecer  la  razón  por  la cual se dispuso la limitación de ese  derecho            al            requerido2.   

De tal manera, como quiera que los anteriores  presupuestos  no  se observan en este trámite, en tanto ni el solicitado Arroyo  García  ni su defensor, como  tampoco   el   agente   del   Ministerio  Público,  suministraron  información  relacionada   con  la  posibilidad  de  que  el  Estado  colombiano  lo  hubiere  investigado,  juzgado  o  sentenciado  -absolviéndolo  o condenándolo- por los  mismos  hechos a los que alude el pedido de extradición elevado por el gobierno  de  los  Estados  Unidos  de América, circunstancia que resulta suficiente para  desvirtuar  lesión  o   amenaza del derecho fundamental al debido proceso,  en  lo  relacionado  con  el  principio  de cosa juzgada, se negará el medio de  prueba    solicitado    por    el    Delegado   del   procurador   General   del  Nación.   

Igual  situación  acontece  con  la segunda  prueba  deprecada  por  este  sujeto  procesal,  en  cuanto  a que se allegue al  trámite   la   tarjeta  decadactilar  de  Arroyo  García,  puesto  que  en  el  diligenciamiento   obra  el  mencionado  instrumento,  el  cual  sirvió  a  las  autoridades  correspondientes  para identificar a la persona capturada con fines  de extradición.   

3.  En  cuanto  a los medios de conocimiento  solicitados   por   la   defensa,   la  Sala  los  negará  por  las  siguientes  razones:   

Por inútil se negaran las pruebas pedidas en  el   numeral  1°,  esto  es,  incorporar  al  presente  trámite  copia  de  la  acusación,  la  declaración  del  agente  especial  de  la  DEA y de la fiscal  auxiliar,  así como también las leyes de Estados Unidos de América aplicables  al   presente   caso,   toda   vez   que   dichos   documentos   obran   en   el  diligenciamiento.   

Así mismo, por impertinente no se ordenaran  los  medios de convicción reseñados en los numerales 2°, 3°, 4°, 5°, 6° y  7°,  en  la  medida  en  que las mismas no atañen a los presupuestos sobre los  cuales la Corporación debe fundar el concepto.   

En    efecto,    la    Corte3,   de  modo  reiterado,  ha sostenido que el ordenamiento jurídico  colombiano no concibe el trámite de extradición como  proceso  judicial en sentido estricto, con intervención de partes, conocimiento  de  causa,  ejercicio  activo del derecho de contradicción, aportando pruebas y  controvirtiendo  las  allegadas contra el requerido, o agotamiento de recursos e  instancias   ordinarias   previstas   en   el  ordenamiento  para  los  procesos  judiciales,  ni  establece  que culmine en un fallo con definición del asunto a  manera de cosa juzgada.   

Debido  precisamente  a  que  en Colombia el  trámite  de  extradición  no  corresponde  a  la  noción  estricta de proceso  judicial,  en  el  que se juzgue la conducta de aquél a quien se reclama, en su  curso  no  tienen cabida cuestionamientos relativos, entre otros, a la validez o  mérito  de  la  prueba  recaudada por las autoridades extranjeras respecto a la  forma  de   participación  o el grado de responsabilidad del encausado; la  normatividad  que  prohíbe  y  sanciona  el  hecho  delictivo, la calificación  jurídica  correspondiente,  la  validez  del proceso en el cual se le acusa; la  pena  que  le  correspondería  purgar  para el caso de ser declarado penalmente  responsable,  etc,  pues tales aspectos corresponden a la órbita exclusiva  y  excluyente  de  las  autoridades  del  país  que  eleva  la  solicitud  y su  postulación  o  controversia  debe  hacerse al interior del respectivo proceso,  utilizando  al efecto los instrumentos que prevé la legislación del Estado que  formula el pedido.   

Así,  a  la  actividad  probatoria que debe  desplegarse  en  la  extradición  no  interesa  si  a  nombre de Arroyo García  figuran  naves  y vehículos, así como tampoco cuántas veces salió del país,  la  legalidad  de las interceptaciones, los documentos incautados y la posesión  de  armas  de  fuego, pues son aspectos que atañen al compromiso penal frente a  los  cargos atribuidos en los tribunales extranjeros, cuya discusión debe darse  ante esa jurisdicción y no en esta sede.   

En  tales  condiciones, como se anunció, la  Sala  negará  los medios de convicción deprecados por la defensa técnica y el  Ministerio Público.   

4.  Como  quiera  que la Corte no observa la  necesidad  de  ordenar  pruebas  de  oficio, dispondrá que se de traslado a los  intervinientes,  para  que  presenten  alegatos, de conformidad con el artículo  500 de la Ley 906 de 2004.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1.          NEGAR    la    práctica   de   las  pruebas  pedidas por el Ministerio Público y del   solicitado  en  extradición,  ciudadano Albín Rodrigo  Arroyo   García,   por   las  razones  expuestas  en  precedencia.   

2.     Ejecutoriada   la   presente  providencia,  córrase traslado por el término de 5 días, para que las partes,  si lo estiman a bien, presenten las alegaciones respectivas.   

3.  Contra esta decisión procede el recurso  de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JAVIER  ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                              JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS  MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO            SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                                             

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                         AUGUSTO J.  IBÁÑEZ GUZMÁN   

                    Aclaro  voto                                                                       Permiso   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Lo  anterior  teniendo  en  cuenta  que  los hechos que se le atribuyen al requerido  sucedieron en el año de 2007   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, auto del 26 de agosto de 2009,  radicación  No.  31951,  reiterado en auto del 13 de abril de 2011, radicación  No. 35418.   

3 Cfr.  por  todos, autos de 11 de junio de 2002, radicación 19288 y de 25 de agosto de  2004, radicación 22442.     

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