37612(08-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37612  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Aprobado Acta No. 031  

Bogotá, D.C., ocho (8) de febrero de dos mil  doce (2012).   

VISTOS  

Procede  la  Corporación  a emitir concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  de  la ciudadana colombiana DOLLY      DE      JESÚS     CIFUENTES     VILLA,     presentada   por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos1.   

ANTECEDENTES  

Con Nota Verbal No. 2460 del 29 de septiembre  de  2011,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  formalizó  la  solicitud  de  extradición    de   DOLLY   DE   JESÚS   CIFUENTES  VILLA,  quien  es requerida  para  comparecer  a  juicio  por  delitos de narcóticos en dos tribunales así:      

i. En   la  Corte  del  Distrito  Sur  de  Florida,  según  acusación  sustitutiva  No.  07-20508-CR-LENARD(s),  dictada  el  4  de  noviembre de 2010,  y     

     

i. En  la  Corte  del Distrito Sur de Nueva York, según acusación No.  11-CR-101, dictada el 3 de febrero de 2011.     

         Documentos aportados con la solicitud de extradición   

Para  formalizar  la  petición  de  entrega  de  DOLLY  DE  JESÚS  CIFUENTES  VILLA  se  incorporaron al presente trámite, por intermedio del Ministerio  de  Relaciones Exteriores y provenientes de la Embajada de los Estados Unidos de  América, los siguientes documentos, debidamente traducidos:   

(i)  Nota Verbal No. 0133 del 21 de enero de  2011  de  la Embajada de los Estados Unidos por cuyo medio impetra la detención  provisional  con  fines  de  extradición  de DOLLY DE  JESÚS   CIFUENTES   VILLA,  requerida para comparecer a juicio por delitos de narcóticos.   

(ii)  Nota  Verbal  No.  2460  del  29  de  septiembre   de   2011   mediante   la  cual  se  protocoliza  la  petición  de  extradición.   

(iii) Copia de la acusación sustitutiva No.  07-20508-CR-LENARD(s),  dictada  el  4  de  noviembre  de  2010 por la Corte del  Distrito Sur de Florida.   

(iv)  Copia  de la acusación No. 11-CR-101,  dictada  el  3  de  febrero  de  2011  por  la  Corte  del Distrito Sur de Nueva  York.   

(v)   Traducción   de  las  disposiciones  aplicables  a  cada  uno  de  los casos, esto es; i) Título 18, secciones 982 y  3282;  Título 21, secciones 812, 841, 846, 853, 952, 959, 960 y 963 del Código  de  los  Estados  Unidos y, ii) Título 18, sección 3282; Título 21, secciones  812,  853,  959,  960,  963  y 970 ibídem.   

(vi) Órdenes de arresto: i) De la Corte del  Distrito  Sur  de  Florida  del  4  de  noviembre  de 2010 y ii) De la Corte del  Distrito  Sur  de  Nueva  York  del  3  de  febrero  de  2011,  ambas  en contra  de   DOLLY  DE  JESÚS  CIFUENTES  VILLA.   

(vii) Declaraciones juradas de apoyo rendidas  por:  i)  Andrea G. Hoffman,  Fiscal  Auxiliar de los Estados Unidos en el Distrito Sur de Florida, en la cual  se  refiere  al  procedimiento  cumplido  por  el Gran  Jurado   para   dictar  la  acusación,  descarta  la  configuración  de  la  prescripción,  concreta  los  cargos  formulados contra  de  DOLLY  DE  JESÚS  CIFUENTES  VILLA  e  indica  los  elementos  integrantes  del delito; ii) Glen  Kopp, Fiscal Auxiliar de los Estados  Unidos  en  el  Distrito  Sur  de  Nueva  York,  en  los  mismos términos de la  anterior,     pero     referida     a    los    hechos    imputados    en    esa  jurisdicción.   

(viii)   Declaraciones   juradas   de:  i)  Jeremy  E.  Jones,  agente  especial   de   la   Administración   del   Control   de   Drogas  (DEA),   por   cuyo  medio  informa  los  pormenores   de   la  investigación  en  virtud  de  la  cual  se  solicita  la  extradición  y  aporta  los  datos  allegados  a  la  investigación  sobre  la  identidad    del    requerido;   ii)   Jeffrey   Van  Peenan,  funcionario de la Administración del Control  de   Drogas   (DEA),  quien  refiere  los  detalles  de  la  investigación  adelantada en el Distrito Sur de  Nueva York.   

(ix)  Fotografía  y  huella  dactilar  del  índice  derecho  contenida  en  la  consulta  de  identidad  efectuada  ante la  Registraduría   Nacional  del  Estado  Civil  correspondientes  a  DOLLY       DE       JESÚS       CIFUENTES       VILLA.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas   

Recibida  por  la  Fiscalía  General  de la  Nación  la  Nota  Diplomática No. 0133 de enero 21 de 2011, ordenó la captura  de  DOLLY  DE  JESÚS  CIFUENTES  VILLA  mediante   Resolución   del   24  de  enero  siguiente,  la  cual se hizo efectiva el 5 de agosto en Envigado por miembros  de la Policía Nacional.   

Protocolizada   la  solicitud  de  entrega  mediante  Nota  Verbal  No.  2460  de  septiembre  29  de 2011, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  envió  la  documentación  reunida  a  su  homólogo de  Justicia  y  del Derecho con oficio DIAJI/GCNJI 2459 de octubre 3 de 2011, en el  cual conceptuó:   

“En  atención  a  lo  establecido  en la  legislación  procesal  penal  interna, es precisos señalar que, por no existir  tratado  aplicable  al  caso en mención, es procedente obrar de conformidad con  el   ordenamiento   procesal   penal  colombiano”2.   

Revisadas  las  diligencias  con base en esa  normatividad,  en  dicha  Cartera  no se evidenció la falta de pieza sustancial  alguna  y,  en  consecuencia,  el  Viceministro de Política Criminal y Justicia  Restaurativa,  con  escrito  del 5 de octubre de 2011, envió el expediente a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  lo de su  competencia.   

Actuación     cumplida     en    esta  Corporación   

Mediante proveído del 11 de octubre de 2011  la  Corte  dio  inicio  a la etapa judicial del trámite y, con fundamento en lo  dispuesto  en  el  artículo 510 de la Ley 906 de 2004, requirió a DOLLY   DE   JESÚS  CIFUENTES  VILLA  la  designación  de  defensor.  En  tal  virtud  la  solicitada nombró defensor de  confianza  que  la  ha  representado  en todo el trámite. En su oportunidad, se  corrió  traslado  a  los  intervinientes  para  que  plantearan sus solicitudes  probatorias,  siendo  resueltas  mediante  auto  del  7  de  diciembre  último,  decretando  la  aducción  de uno de los medios de convicción incoados, el cual  ya  se encuentra incorporado al expediente. Finalmente, se corrió traslado para  alegar de conclusión.   

Alegatos de conclusión  

1.  La defensa de  la  requerida  impetra  a  la Corporación la emisión de concepto negativo a la  solicitud   de   extradición   del  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  por  lo  siguiente:   

La  acusación  emitida  por  la  Corte del  Distrito  Sur  de  Florida no indica cuál fue la participación de DOLLY  DE  JESÚS  CIFUENTES VILLA en los  delitos  de  narcóticos que le son imputados, los cuales se habrían concretado  en  los países de Guatemala, Ecuador y México. Aún más, la defensa solicitó  antecedentes  penales  de  la requerida en esas naciones, siendo certificado por  autoridades  de Colombia, Ecuador y Guatemala la ausencia de los mismos, para lo  cual aporta las constancias correspondientes.   

A continuación impetra que si no se atiende  su   petición   principal   y  se  conceptúa  favorablemente,  se  establezcan  condicionamientos  para  su  extradición,  en  particular  que el procesamiento  sólo  abarque  los  hechos  cometidos  con  posterioridad al 17 de diciembre de  1997,  que no se le imponga la pena de cadena perpetua, no sea sometida a tratos  crueles   y   se   le   tenga   en   cuenta   el   tiempo   de   detención   en  Colombia.   

2. El Ministerio      Público,  representado  por el Procurador Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal, presenta alegaciones finales en las cuales  realiza  un  recuento  de  las exigencias previstas en el ordenamiento jurídico  para  la  emisión  de  concepto  por  parte  de  la Corte, resume la actuación  adelantada  y  los  documentos  aportados  por el gobierno requirente. En primer  lugar  destaca  cómo los hechos imputados a la requerida en las dos acusaciones  acaecieron  con  posterioridad  al Acto Legislativo No. 1 de 1997 en los Estados  Unidos  y  otros  lugares,  razón por la cual no observa obstáculo alguno para  tramitar el requerimiento.   

Así  mismo, aborda el estudio de la validez  formal  de  la  documentación  allegada,  señalando  los  requisitos  para  su  expedición  y presentación, de manera especial su traducción y autenticación  por  las  autoridades correspondientes en el país requirente, y el cumplimiento  del  trámite  diplomático  para  su  presentación,  todo  lo  cual le permite  concluir que este requisito se encuentra satisfecho.   

Igual  criterio expresa acerca de las demás  exigencias  previstas  por  el artículo 502 del Código de Procedimiento Penal,  esto  es,  la demostración plena de la identidad del requerido, el principio de  la  doble  incriminación y el relacionado con la equivalencia de la providencia  proferida en el extranjero.   

En  cuanto a la pena mínima exigida, afirma  estar  acreditada  por  cuanto  los  cargos  formulados  por el país requirente  equivalen  en  el  ordenamiento patrio a los delitos descritos en los artículos  340  y  376 del Código Penal, los cuales tienen pena superior a cuatro años de  prisión.   

En  consecuencia, considera satisfechos los  requisitos  legales  exigidos  por  el  procedimiento  penal  para  solicitar la  emisión  de  concepto  favorable  de extradición en relación con la ciudadana  DOLLY   DE   JESÚS   CIFUENTES   VILLA.   

Con todo, impetra a la Corporación, en caso  de  conceptuar  favorablemente  al  requerimiento, exhortar al Gobierno Nacional  para  que  realice  los condicionamientos tendientes a garantizar su juzgamiento  sólo  por  las  conductas  origen  del  requerimiento,  así  como que no se le  imponga   la   pena  de  muerte  o  la  sanción  de  prisión  perpetua,  entre  otros.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Aspectos Generales  

La competencia de la Corporación, cuando se  trata  de  emitir concepto sobre la procedencia de extraditar o no a una persona  solicitada  por otro país, se circunscribe a la verificación de las exigencias  contenidas  en  los  artículos 490, 493, 495  y 502 de la Ley 906 de 2004,  regulación   a   la  cual  se  acude  porque  los  hechos  ocurrieron  bajo  su  vigencia.   

Conviene  señalar,  como  lo  certificó el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, que al no existir tratado de extradición  vigente  entre los Estados Unidos y la República de Colombia, el trámite de la  solicitud  de  entrega  y  el  concepto a emitir como culminación del mismo, se  surte  con  base  en las exigencias contenidas en el Capítulo II del Libro V de  la Ley 906 de 2004.   

Esos   requisitos   consagrados   en  los  artículos  495  y 502 de la ley en cita se concretan en la validez formal de la  documentación  allegada  por  el país requirente, la demostración plena de la  identidad  de  la  persona  solicitada,  la  presencia del principio de la doble  incriminación  y la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero a  la resolución de acusación de nuestro sistema procesal penal.   

La  Corte,  por  consiguiente,  procede  a  estudiar si en este caso se cumplen dichos presupuestos.   

    

1. Validez formal de la documentación     

Conforme a lo preceptuado en el artículo 495  de  la  Ley  906  de 2004, la solicitud de extradición debe efectuarse por vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional,  por  la  consular  o  de  gobierno a  gobierno,  aportando  copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  país  extranjero, con indicación de los actos que determinan la petición,  así  como  del  lugar  y  fecha  de su ejecución; todo ello acompañado de los  datos  por  cuyo  medio  sea  posible  identificar  plenamente  al  reclamado e,  igualmente,   es   necesario   allegar   la   reproducción  auténtica  de  las  disposiciones penales aplicables al asunto.   

Del  mismo modo, la documentación debe ser  expedida  con  sujeción  a las formalidades establecidas en la legislación del  país reclamante y estar traducida al castellano.   

Tales  requisitos de carácter legal están  encaminados  a  demandar  del  Estado  requirente la ineludible remisión de los  soportes  en  sustento  de  la  solicitud  de extradición, en todos los casos y  frente  a cada una de las específicas obligaciones que amerite el asunto, no de  manera  simple,  sino  con  el  cumplimiento íntegro de las exigencias formales  expresadas.   

En  el  caso  particular  la  Corporación  observa  cómo  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América, a través de su  representación   diplomática,   solicitó  la  extradición  de  la  ciudadana  colombiana   DOLLY   DE   JESÚS   CIFUENTES   VILLA  y,   al  efecto,  anexó  copia  de  las  acusaciones  expedidas  tanto  por  la  Corte  del  Distrito  Sur  de Florida como por la del  Distrito  Sur  de Nueva York, e igualmente, incorporó  la  orden  de  arresto  expedida  contra  la  reclamada  por  dichas autoridades  judiciales extranjeras.   

También allegó  las  declaraciones juradas de Andrea G. Hoffman y Glen  Kopp,  Fiscales  Auxiliares  en  el  Distrito  Sur  de  Florida  y  en el Distrito Sur de Nueva York, respectivamente, en donde refieren  el   procedimiento   cumplido   por  el  Gran  Jurado  para  dictar  la  acusación,  concretan  los  cargos  formulados   a  DOLLY  DE  JESÚS  CIFUENTES  VILLA,  precisan  los  elementos  integrantes  del  delito  y  remiten  a  la  declaración  de  apoyo de los agentes del Departamento Especial  Antidrogas para mayores detalles de los hechos.   

De  igual  manera,  se observa cómo en los  documentos  aportados  por el Gobierno de los Estados Unidos respecto a cada una  de  las acusaciones se especifican los actos imputados, los lugares y épocas de  su  ocurrencia,  con  lo  cual  se  satisfacen  los  requisitos  exigidos  en el  artículo   495   de   la   Ley   906   de   2004,   como   se  explicará  más  adelante.   

A   su   vez,  dichos  documentos  están  traducidos  al  castellano,  certificados  y  autenticados de conformidad con la  legislación   propia   del  Estado  requirente,  al  punto  que  se  encuentran  refrendados   por  Magdalena  A.  Boynton,   Directora  de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  de  la  División  de  lo Penal del Departamento de Justicia del mismo país, reconocida  como   tal   por   su   Procurador  Eric  H.  Holder,  Jr.   

Igualmente,  respecto  de  cada  una de las  acusaciones,   se   aportó  certificación  sobre  la  referida  documentación  suscrita   por   Hillary  Rodham  Clinton,  Secretaria  del  Departamento  de Estado de los Estados Unidos de  América   y  por  Patrick  O.  Hatchett,  Funcionario  Auxiliar  de  Autenticaciones del mismo departamento,  cuya  firma,  a  su  turno,  fue  refrendada  por  la  Cónsul  de  Colombia  en  Washington,  D.C.,  Adriana  Ahmad  Serna.  Por  lo  tanto,  se  cumplen  a  cabalidad los requisitos para su  validez.   

En ese orden, es claro para la Corporación  que  el  primer requisito exigido por el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, se  encuentra acreditado.   

2.           Demostración  plena de la identidad del  solicitado   

Esta exigencia se orienta a establecer si la  persona  procesada  (acusada o condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida al trámite de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera identidad, por lo tanto, el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo  solicitado y aquél cuya entrega se encuentra en curso de resolver.   

Revisada  la Nota Verbal No. 2460 del 29 de  septiembre  de  2011,  por cuyo medio se formaliza la petición de extradición,  advierte   la  Corte  que  la  reclamada  responde  al  nombre  de  DOLLY       DE       JESÚS       CIFUENTES       VILLA,  nacida el 14  de  junio  de  1964,  titular  de  la  cédula de ciudadanía No. 43’020.313.   

La  persona  solicitada  se identificó con  aquel  nombre  y  documento de identidad al serle notificada la orden de captura  emitida  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación con fines de extradición.  Además,  el  lugar  y  la  fecha  de  nacimiento  registrados  en la tarjeta de  preparación  de su cédula de ciudadanía coinciden con los datos ofrecidos por  el país requirente.   

Finalmente, bajo la identidad advertida, la  requerida  actuó  y  se  notificó  de  las diversas decisiones adoptadas en el  marco de este trámite, sin formular reparo alguno al respecto.   

De lo anterior, se deduce razonablemente la  plena  identidad  de  la  ciudadana  colombiana  pedida en extradición, pues su  información   personal,   relacionada   en  la  solicitud  de  las  autoridades  foráneas,  como  se  ha visto, es la misma con la cual se presenta y firma, sin  cuestionamiento alguno sobre el particular.   

3.               Principio     de     la     doble  incriminación   

Frente  a  este  requisito corresponde a la  Corporación  examinar  si  los  comportamientos  calificados de ilícitos en el  país  extranjero  tienen  en  Colombia  la misma connotación, es decir, si son  considerados  delitos  y, de ser así, si conllevan una pena mínima no inferior  a cuatro años de privación de la libertad.   

Para abordar el análisis de esta temática  debe  partirse  del  cotejo  de  los  cargos  formulados  en  cada  una  de  las  acusaciones  aportadas  por  la autoridad extranjera con la normatividad interna  colombiana,  a  efectos de establecer o descartar la equivalencia exigida por el  artículo 502 de la Ley 906 de 2004.   

     

i. Acusación  sustitutiva  No.  07-20508-CR-LENARD(s), dictada el 4 de  noviembre de 2010 por la Corte del Distrito Sur de Florida.     

Los  hechos  imputados  por  la  autoridad  extranjera    en   este   indictment,   en  cinco  cargos,  refieren  que  desde octubre de 2003,  en  Colombia, América del Sur y otras  partes,  DOLLY DE JESÚS CIFUENTES VILLA y otros individuos se confabularon para,   

CARGO     1.     “…elaborar  y distribuir una sustancia controlada de la Lista II, con  la  intención  de  que  dicha  sustancia se importara ilegalmente a los Estados  Unidos,  en  violación  de  la Sección 959(a)(1) del Título 21 del Código de  los  Estados  Unidos;  todo  en violación de la Sección 963 del Título 21 del  Código    de   los   Estados   Unidos”3.   

CARGO 2. “El 25  de  enero  de  2004,  o  alrededor  de  esa  fecha,  en  el  país de Guatemala,  Centroamérica,   y   en   otros   lugares,   los   acusados…a   sabiendas   e  intencionalmente  elaboraron  y  distribuyeron  una  sustancia  controlada de la  Lista  II,  con  la intención de que dicha sustancia se importara ilegalmente a  los  Estados  Unidos,  en violación de la Sección 959(a)(1) del Título 21 del  Código  de los Estados Unidos y la Sección 2 del Título 18 del Código de los  Estados    Unidos”4.   

CARGO  3. “El 3  de  febrero de 2006, o alrededor de esa fecha, en el país de Colombia, América  del  Sur,  y  en  otros  lugares,  los acusados…a sabiendas e intencionalmente  elaboraron  y  distribuyeron  una  sustancia  controlada  de la Lista II, con la  intención  de  que  dicha  sustancia  se  importara  ilegalmente  a los Estados  Unidos,  en  violación  de  la Sección 959(a)(1) del Título 21 del Código de  los  Estados  Unidos  y  la Sección 2 del Título 18 del Código de los Estados  Unidos”5.   

CARGO 4. “El 30  de  abril  de  2007,  o  alrededor  de  esa  fecha,  en  el  país de Guatemala,  Centroamérica,   y   en   otros   lugares,   los   acusados…a   sabiendas   e  intencionalmente  elaboraron  y  distribuyeron  una  sustancia  controlada de la  Lista  II,  con  la intención de que dicha sustancia se importara ilegalmente a  los  Estados  Unidos,  en violación de la Sección 959(a)(1) del Título 21 del  Código  de los Estados Unidos y la Sección 2 del Título 18 del Código de los  Estados    Unidos”6.   

CARGO  5  “En  diciembre  de  2008, o alrededor de esa fecha, en el país de Colombia, América  del  Sur,  y  en  otros  lugares,  los acusados…a sabiendas e intencionalmente  elaboraron  y  distribuyeron  una  sustancia  controlada  de la Lista II, con la  intención  de  que  dicha  sustancia  se  importara  ilegalmente  a los Estados  Unidos,  en  violación  de  la Sección 959(a)(1) del Título 21 del Código de  los  Estados  Unidos  y  la Sección 2 del Título 18 del Código de los Estados  Unidos”7.   

     

i. Acusación  No.  11-CR-101,  dictada  el 3 de febrero de 2011 por la  Corte del Distrito Sur de Nueva York.     

Los  hechos  imputados  en este  indictment, en un único cargo, refieren  que  desde  octubre de 2008, DOLLY DE JESÚS CIFUENTES  VILLA     y     otros    individuos    “…ilegal  e  intencionalmente  y con  conocimiento  de  causa se combinaron, concertaron, confederaron y llegaron a un  acuerdo   conjuntamente   y  el  uno  con  el  otro  para  infringir  las  leyes  antinarcóticos       de      los      Estados      Unidos”,      específicamente  para “…distribuir, y  de  hecho  distribuyeron,  una  sustancia  controlada  con  la  intención  y  a  sabiendas  de  que  dicha sustancia controlada sería importada ilícitamente en  los  Estados Unidos o en aguas territoriales dentro de las 12 millas de la Costa  de      los      Estados     Unidos…”8.   

Estos  cargos,  en  su conjunto, encuentran  equivalencia  en  el artículo 340, inciso segundo del Código Penal, modificado  por  los  artículos  8° de la Ley 733 de 2002 y 19 de la Ley 1121 de 2006, del  concierto para delinquir, que  contempla  sanción  privativa de la libertad de ocho (8) a dieciocho (18) años  de  prisión  y  multa de dos mil setecientos (2.700) hasta treinta mil (30.000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Así mismo, encajan en el artículo 376 del  Código  Penal,  modificado  por  el  artículo  11  de la Ley 1453 de 2011, que  tipifica  el  delito  de tráfico, fabricación o porte  de  estupefacientes  y lo sanciona con pena de prisión  de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos sesenta (360) meses y multa de mil  trescientos  treinta y cuatro (1.334) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

De  esta  manera,  confrontados el supuesto  fáctico   y   las   normas  invocadas  por  la  autoridad  extranjera  con  las  disposiciones   internas  de  Colombia,  se  advierte  cómo  las  conductas  de  concierto   para   delinquir   y   tráfico  de  estupefacientes  se  encuentran  penalizadas  en  los  dos  países,  de  manera que los cargos atribuidos por la  autoridad  foránea  a DOLLY DE JESÚS CIFUENTES VILLA  corresponde  a  tipos  penales  nacionales  que tienen  prevista  pena  superior  a  los  4  años  de  prisión,  razón por la cual se  encuentra satisfecho el principio de la doble incriminación.   

4.           Equivalencia entre la providencia dictada  en el extranjero y la acusación del sistema procesal colombiano   

Esta   última  exigencia  se  orienta  a  verificar  si la pieza procesal ofrecida por el país requirente es equivalente,  por  lo  menos,  a  la  acusación  prevista  en  el ordenamiento procesal penal  interno.   

Conviene  recordar  que  no  se  trata  de  establecer   identidad   entre   ambas  actuaciones9,   pues   lo   relevante   es  determinar  si  la  decisión  entregada  da  paso  al  juicio. Además, se debe  constatar   si  brinda  un  relato  sucinto  del  comportamiento  imputado,  con  especificación  de  las  circunstancias  de  lugar  y  tiempo e, igualmente, si  expresa  con  claridad  la  calificación  jurídica  señalando  los  preceptos  aplicables.   

Así las cosas, se tiene que las acusaciones  No.  07-20508-CR-LENARD(s)  del  4 de noviembre de 2010 y No. 11-CR-101 del 3 de  febrero  de 2011, dictadas en las Cortes de los Distritos Sur de Florida y Nueva  York,  respectivamente,  al igual que ocurre con la pieza de la misma índole en  el  ordenamiento  colombiano, marcan el comienzo del juicio, etapa en la cual el  procesado  tiene  la  oportunidad de controvertir las pruebas y los cargos a él  atribuidos.   

De  otro  lado,  el  requerimiento  de  la  autoridad  foránea  contiene  la  información  relativa  al  lugar y época de  ocurrencia  de  los  hechos,  sobre  las  circunstancias  bajo las cuales actuó  DOLLY    DE   JESUS   CIFUENTES   VILLA   y   respecto  de  las  disposiciones  violadas con los actos allí definidos.   

En  estas  condiciones,  es indiscutible la  equivalencia  existente  entre las acusaciones dictadas en el país extranjero y  la  pieza  procesal  contemplada  en  los  artículos 336 y 337 de la Ley 906 de  2004.  Naturalmente,  conviene advertir, se trata de una identidad material y no  de forma.   

Causales de improcedencia.  

Conforme a lo previsto en el artículo 35 de  la  Constitución  Nacional,  modificado  por el Acto Legislativo 01 de 1997, la  extradición  de  los  colombianos  por  nacimiento  se  concederá  por delitos  cometidos  en el exterior, que no ostenten carácter político, siempre y cuando  se  refieran  a  hechos  cometidos  con  posterioridad  al  17  de  diciembre de  1997.   

De  acuerdo  a  lo  anterior,  constituyen  causales  de  improcedencia de la extradición: (i) que el delito por el cual se  procede  sea  de naturaleza política, (ii) que se trate de hechos cometidos con  antelación  al  17  de diciembre de 1997, fecha de promulgación de la referida  norma   y,   (ii)   que   el   delito   haya   sido   cometido   en   territorio  colombiano.   

         Revisados   los  cargos  formulados  por  la  autoridad  foránea  a  DOLLY   DE   JESÚS   CIFUENTES   VILLA,  la  Sala  encuentra  que  no se configura ninguna de las referidas  causales de improcedencia.   

En efecto, el concierto para delinquir y el  tráfico  de  estupefacientes  son  delitos  de naturaleza común, no política,  tanto  en  Estados  Unidos  de América como en Colombia. Así mismo, los hechos  imputados  acaecieron a partir de octubre de 2003, esto es, con posterioridad al  Acto  Legislativo  No.  01 de 1997, por cuyo medio se estableció la posibilidad  de extraditar a ciudadanos colombianos.   

De  otra  parte,  las  conductas delictivas  atribuidas   a   DOLLY  DE  JESÚS  CIFUENTES  VILLA  fueron    desplegadas,    según   las   autoridades  requirentes, principalmente  en  los  Estados  Unidos  de  América, aunque involucraron diversos territorios  nacionales,  situación  que,  conforme  al  artículo  14-3  del Código Penal,  permite  colegir  que  el comportamiento punible también se concretó fuera del  territorio colombiano.   

Respuesta a los alegatos  

1.     La  defensa  refiere  como  único argumento para impetrar  concepto    negativo,    la    ausencia   de   claridad   en   la   acusación  emitida  por  la  Corte del Distrito Sur de Florida, en  tanto  no  indica cuál fue la participación de DOLLY  DE   JESÚS   CIFUENTES   VILLA  en  los  delitos  de  narcóticos que se le imputan.   

Con  todo,  la  documentación  anexa  al  requerimiento,  contrario  a  lo  sostenido  por  el litigante, sí contiene  la  información relativa al lugar y época de ocurrencia  de  los  hechos,  así como a las circunstancias bajo las cuales habría actuado  la    señora    CIFUENTES    VILLA,   razón  por  la cual no puede accederse a su petición.   

En  efecto, la revisión de la declaración  de  apoyo  rendida  por  el agente de la DEA Jeremy E.  Jones,  permite  colegir  cómo  sí  se otorgan datos  concretos  sobre la presunta participación de la requerida en los hechos que se  le  imputan,  por  ejemplo,  cuando  se  afirma,  “A  principios  de  2008…PACHO  CIFUENTES  y  DOLLY  DE  JESÚS CIFUENTES VILLA se  comunicaron  con  un CS y le pidieron que volara una aeronave que transportaría  un    cargamento    de    cocaína   para   la   familia   Cifuentes”10   o   cuando   se   asevera,  “El  CS  regresó a Colombia y se reunió con DOLLY  DE  JESÚS  CIFUENTES VILLA. El CS le solicitó $1,5 millón que, según el CS y  CHAPO    GUZMÁN    sería    necesario    para    ese    cargamento…”11.   

2. Como se comparten los planteamientos del  Ministerio  Público,  sobra  cualquier comentario al respecto.   

El concepto de la Corporación  

En razón a las anteriores consideraciones,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL, emite CONCEPTO   FAVORABLE  a  la  solicitud  de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana  DOLLY DE  JESÚS  CIFUENTES  VILLA  formulada por el Gobierno de  los  Estados  Unidos  a través de su Embajada en Bogotá, para que responda por  los   cinco   primeros  cargos  contenidos  en  la  acusación  sustitutiva  No.  07-20508-CR-LENARD(s),  dictada  el  4  de  noviembre  de  2010 por la Corte del  Distrito  Sur  de  Florida  y  por el único cargo incluido en la acusación No.  11-CR-101,  dictada  el  3  de  febrero de 2011 por la Corte del Distrito Sur de  Nueva York.   

Además,   es   preciso   consignar   que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que la requerida en  extradición  no  vaya  a  ser condenada a pena de muerte, ni juzgada por hechos  diversos  a  los  que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometida a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  como  tampoco  a  la  sanción  de  destierro,  cadena  perpetua o  confiscación,  conforme  lo  establecen  los artículos 11, 12 y 34 de la Carta  Política.   

También  debe condicionar la entrega de la  solicitada  a  que  se le respeten, como a cualquier otro nacional en las mismas  condiciones12,   todas  las  garantías  debidas  en  razón  de  su  calidad  de  justiciable,  en particular a: tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  estar asistido por un intérprete,  contar  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas  y la pena privativa de la  libertad    tenga    la    finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

Lo anterior, de conformidad con lo dispuesto  en  los  artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,  5,  7  y  8 de la Convención Americana de Derechos Humanos y 9, 10, 14 y 15 del  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

Por igual, la Corte estima oportuno señalar  al  Gobierno  Nacional, en orden a salvaguardar los derechos fundamentales de la  reclamada,  que  proceda  a  imponer  al  Estado  requirente  la  obligación de  facilitar  los medios necesarios para garantizar su repatriación en condiciones  de  dignidad  y  respeto  por  la  persona  humana,  en  caso  de  llegar  a ser  sobreseída,   absuelta,  declarada  no  culpable,  o  su  situación  jurídica  resuelta  definitivamente  de manera semejante en el país solicitante, incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación una vez cumpla la pena allí impuesta por  sentencia   condenatoria   originada   en   las   imputaciones  que  motivan  la  extradición.   

De  otra  parte,  al  Gobierno  Nacional le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  con  sus  políticas  internas  sobre  la  materia, ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que la requerida pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional  de    Derechos   Civiles   y   Políticos   en   sus   artículos   17   y   23,  respectivamente.   

Adicionalmente,   es   del  resorte  del  Gobierno Nacional exigir al país reclamante que, en  caso  de  un  fallo  de  condena,  tenga en cuenta el tiempo de privación de la  libertad  cumplido por DOLLY DE JESÚS CIFUENTES VILLA  con ocasión de este trámite.   

La   Sala   se   permite   indicar  que,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en el numeral 2º del  artículo  189  de  la Constitución Política, le compete al Gobierno en cabeza  del  señor  Presidente  de  la República como supremo director de la política  exterior   y   de   las   relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  impuestos  al  conceder la extradición,  quien  a  su vez es el encargado de determinar las consecuencias derivadas de su  eventual incumplimiento.   

Comuníquese  por  Secretaría  de  la  Sala  esta  determinación  a  la  requerida  DOLLY  DE  JESÚS  CIFUENTES  VILLA, a su  defensor,  a  la  Procuraduría  Segunda Delegada para la Casación Penal y a la  Fiscalía General de la Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia para lo de su competencia.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS      BARCELÓ  CAMACHO                         FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                    MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ            MUÑOZ   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                             LUIS   GUILLERMO   SALAZAR  OTERO   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Se  siguen  las  pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos que sustentan la  petición  de extradición acaecieron en vigencia de es normatividad.   

2 Folio  33 carpeta anexa.   

3 Cfr.  Folios 143 y 144 de la carpeta anexa.   

4 Cfr.  Folio 144 y 145 carpeta anexa.   

5 Cfr.  Folio 145 y 146 carpeta anexa.   

6 Cfr.  Folio 146 y 147 carpeta anexa.   

7 Cfr.  Folio 147 y 148 carpeta anexa.   

8 Cfr.  Folio 240 carpeta anexa.   

9 Cfr.  Conceptos  del  11 de febrero de 2004, Rad. No. 20292; 23 de enero de 2008, Rad.  27378;  28  de  octubre  de  2009,  Rad. 31932; noviembre 4 de 2009, Rad. 32085;  noviembre 8 de 2009, Rad. 31818.   

10 Cfr.  Folio 170 carpeta anexa.   

11  Cfr. Folio 172 carpeta anexa.   

12 Por  cuanto  a falta de Convenio entre los Estados Unidos de América y la República  de   Colombia,   la  procedencia,  requisitos,  trámite  y  condiciones  de  la  extradición  pasiva de colombianos por nacimiento se rige por los artículos 35  de  la  Carta Política, 18 del Código Penal y 490 a 514 de la Ley 906 de 2004,  siendo  imperativo  para el Gobierno Nacional hacer las exigencias necesarias al  país  reclamante  en  orden  a  reconocer  al  solicitado  todos los derechos y  garantías  inherentes  a  la  calidad de colombiano y de procesado, en especial  las  contenidas en la Norma Fundamental y en el Bloque de Constitucionalidad, ya  que  la  entrega del compatriota a un país extranjero no implica la pérdida de  su  nacionalidad  ni  de los derechos inherentes a tal condición. Cfr. Concepto  del 5 de septiembre de 2006, Radicado No. 25625.     

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