37025(13-09-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37025  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

         FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

                                          Aprobado         acta         Nº327   

Bogotá,  D.C., trece  (13) de septiembre de dos mil once (2011).   

V   I   S   T   O  S   

La Sala resuelve acerca de la admisibilidad  de   la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  Néstor  Raúl González Casas, contra la  sentencia  dictada por el Tribunal Superior de Montería, el 18 de mayo de 2010,  mediante  la  cual  confirmó  la  proferida  por  el Juzgado Penal del Circuito  Especializado  de  la  misma ciudad, el 22 de mayo de 2009, que lo condenó como  coautor  de  las  conductas  punibles  de  concierto para delinquir para cometer  delitos  de  narcotráfico  y  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes  agravado.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

                           

1.  Los primeros fueron sintetizados por el  juzgador de primera instancia de la siguiente manera:   

“El proceso de la referencia tiene soporte  fáctico  en el informe 203 de agosto cuatro (4) de 2005, suscrito por el señor  Subintendente  MILTON  JOSÉ  BLACKBURN  MURILLO,  Jefe  Grupo Investigativo, de  Delitos  Especiales  SIJIN DECOR, en el que solcita allanamiento registro a unos  inmuebles  ubicados  en  comprensión  territorial  de  Tierralta,  vía  que de  corregimiento  de  Palmira  conduce  a  Revuelto,  ya que en dichos inmuebles se  encuentran caletas subterráneas con estupefacientes.”   

“Con  el  citado  informe  la  Fiscalía  Primera  Seccional de la Unidad de Delitos contra la Libertad Individual y Otras  Garantías,  mediante  proveído de la misma fecha, previa ratificación bajo la  gravedad  del  juramento de quien suscribe el informe, ordenó el allanamiento y  registro  en  la  finca  LA  CHICHIGUA,  ubicada en el corregimiento de PALMIRA,  encontrando  bajo  tierra  dos sacos de fique amarrados de color blanco, en cuyo  interior  había  una  sustancia  con  olor penetrante y con características de  base  de coca. En esta diligencia fue capturado el ciudadano AURELIO JOSÉ RAMOS  JARAMILLO.   

Igual  hallazgo se obtuvo en el otro predio  rural  ubicado en la misma vereda, en la vía que conduce de Palmira a Revuelto,  donde  no  se  pudo determinar el nombre del predio, encontrándose sustancia de  base  de  coca,  debidamente  empacada,  en paquetes individuales, dentro de una  caleta  subterránea  cubierta  con  plantilla de cemento. En este operativo fue  capturado el señor LUIS ENRIQUE URZOLA MARTÍNEZ”.   

2.  Por los anteriores hechos, la Fiscalía  General  de  la  Nación,  el  17 de diciembre de 2007, profirió resolución de  acusación,  entre  otros,   contra Néstor Raúl  González   Casas   por  las  conductas  punibles  de  concierto  para  delinquir con fines de narcotráfico y tráfico, fabricación o  porte  de  estupefacientes  agravado, providencia que cobró ejecutoría el 3 de  enero de 2008.   

3. El expediente pasó al Juzgado Penal del  Circuito  Especializado de Montería, autoridad que el 22 de mayo de 2009 dictó  sentencia  de primera instancia, en la que condenó, entre otros, a Néstor  Raúl  González Casas a la pena  principal  de  20  años de prisión y a la accesoria de inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones públicas por un lapso igual a la sanción  privativa  de la libertad, como coautor de las conductas punibles concierto para  delinquir  para  cometer  delitos  de  narcotráfico  y tráfico, fabricación o  porte de estupefacientes agravado.   

4.  Apelado  el  fallo  por el defensor, el  Tribunal  Superior  de Montería, el 18 de mayo de 2010, al resolver el recurso,  lo confirmó.   

Contra la anterior decisión el profesional  de  derecho  que  vela por las garantías de González  Casas interpuso recurso de casación.   

S  Í  N  T  E  S  I  S   D E L   L I B E L O   

Basado  en  la causal primera de casación,  presenta un único reproche contra la sentencia del Tribunal, así:   

Único cargo  

Acusa   al   Tribunal  de  haber  violado  indirectamente  la  ley  sustancial,  por aplicación indebida de los artículos  340 y 376 del Código Penal.   

Argumenta  que la sentencia se dictó en un  juicio  viciado  de  nulidad  por  violación  al  principio  de  investigación  integral,  habida  cuenta  que  el  fallo  de  condena  se  fundamentó  en  los  testimonios  de  Jorge  Luis Alean Martínez y Afe Triana Preciado que son   inverosímiles,  en  torno  a  que  su defendido pertenecía a una organización  delincuencial.   

Estima  que  los  mencionados  testimonios  perdieron  valor  probatorio  en cada una de sus intervenciones procesales, toda  vez que en cada una de ellas iban involucrando a otras personas.   

Considera  igualmente  que  de  la  unidad  probatoria  no  emerge  el  grado  de conocimiento de certeza, en orden a dictar  sentencia    condenatoria,   pues   la   duda   es   lo   que   aflora   en   el  informativo.   

Por lo expuesto, depreca a la Corte casar la  sentencia  impugnada  y  en  su  lugar, absolver a González casas de los cargos  atribuidos en la resolución de acusación.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

         

Calificación de la demanda  

         1.    La  Corporación  anuncia  desde  ya la inadmisión del libelo, puesto que no cumple  con  los  presupuestos  de  lógica  y  debida  fundamentación  para invocar la  infracción  indirecta  de  la ley sustancial, según la sistemática reglada en  la Ley 600 de 2000.   

         

2.  Recuérdese      que     en  tratándose  de  la  violación indirecta de la ley sustancial,  como  motivo  de  la  causal  primera de casación,  el actor acepta que el  yerro   del    juzgador  ocurrió  de  manera  mediata,  es  decir,  en  la  elaboración  del  juicio  de hecho derivado de errores en la apreciación de la  prueba,  falencia  que  se  ve  reflejada  en  la aplicación del derecho.    

Con  relación a la postulación, al censor  compete  enseñar  a  la Corte en qué consistió el error en la apreciación de  la  prueba,  es  decir,  si  fue  de  hecho o de derecho, como también el falso  juicio  que  lo  determinó,  esto  es, si de existencia, identidad, raciocinio,  legalidad o convicción.   

Cumplido  con  lo  anterior,  corresponde  igualmente  evidenciar  cómo  el  mentado  vicio incidió en la aplicación del  derecho,  dado  que  el  fallador  seleccionó una norma que no era la llamada a  gobernar  el  asunto o, excluyó otra que sí resolvía todos los extremos de la  relación jurídico procesal.   

3.  Si bien es cierto que el actor denuncia  una  errada  apreciación  probatoria,  acogiéndose  a  los  lineamientos de la  casual  primera  de  casación, viola el principio de autonomía, al incursionar  indebidamente  en el campo de la nulidad, puesto que simultáneamente enuncia la  transgresión   del  principio  de  investigación  integral,  en  tanto  no  se  investigó lo que favorecía al procesado.   

De igual manera, teniendo como fundamento el  desarrollo  de la censura, se colige que la inconformidad del actor radica   en  el  grado  de  persuasión que el sentenciador otorgó a varios testimonios,  sobre  los  cuales  concluyó en la existencia del hecho y la responsabilidad de  González Casas.   

No  se  puede  arribar  a otra conclusión,  cuando  es  el  propio  libelista  que  demerita  las  citadas versiones bajo el  argumento  que  son  inverosímiles  y  que  pierden  credibilidad cuando en sus  diversas   intervenciones   procesales   involucran  a  otras  personas  en  las  actividades  delictuales,  sin  que  demuestre  la  existencia  de  un  error de  apreciación.   

En  tales  condiciones,  resulta  oportuno  reiterar  que  la  simple discrepancia de criterios frente al mérito dado a las  probanzas,  no  constituye  argumento  para ser presentado en casación, a menos  que  se  demuestre la violación de un postulado de la sana crítica, evento que  aquí no ocurrió.   

De tal manera, ante esa simple disparidad de  opiniones  respecto  al  poder  suasorio de los elementos de juicio incorporados  válidamente a la actuación, deviene la inadmisión del libelo.   

De otra parte, del estudio del proceso no se  vislumbra  violación   de  derechos  fundamentales  o   garantías            de           los          intervinientes,     que     determine   el   ejercicio   de   la   facultad   oficiosa de   índole     legal     que    al    respecto    le   asiste     a     la     Sala,    en    punto    de  asegurar  su  salvaguarda.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

         INADMITIR   la   demanda  de  casación  presentada   a  nombre  de  Néstor  Raúl  González  Casas.   

         

         

Contra  esta  decisión  no procede ningún  recurso.   

Cópiese,   comuníquese   y   cúmplase.   

                                                       JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                            JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ           

FERNANDO  A.  CASTRO  CABALLERO                                                                                  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                         

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS           

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                           JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                                             

                                               NUBIA YOLANDA NOVA  GARCÍA   

                                                                 Secretaria   

    

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