36821(29-06-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 36821  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado Acta No. 217.  

Bogotá,  D.C.,  veintinueve de junio de dos  mil once.   

V I S T O S  

Conforme  a lo reglado en el numeral 4° del  artículo  32  de la Ley 906 de 2004, define la Corte la competencia para llevar  a  cabo  el  trámite  del  juicio  dentro  del presente diligenciamiento que se  adelanta  respecto  del  postulado  ÉDGAR  ALEXÁNDER ERAZO GUZMÁN, a quien la  Fiscalía  45  de  la Unidad Nacional de Justicia y Paz de Medellín le atribuye  el  concurso  de  conductas punibles de concierto para  delinquir  agravado,  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  de  fuego  y  municiones   de  defensa  persona  y  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas,  utilización   ilegal   de   uniformes   e  insignias,  homicidio         agravado        –en concurso homogéneo-, homicidio en  persona   protegida  –en  concurso  homogéneo  y  sucesivo-, secuestro simple y deportación, expulsión,  traslado o desplazamiento forzado.   

ANTECEDENTES  

1.  De acuerdo a lo consignado en el escrito  de  acusación,  el  postulado  ÉDGAR  ALEXÁNDER  ERAZO GUZMÁN se vinculó al  Bloque  Cacique Nutibara, de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, a  mediados  de  1998,  fungiendo  inicialmente  como  patrullero  con  labores  de  “inteligencia”,  para  luego  pasar  a  ejercer  la  comandancia  del  grupo en el corregimiento de San  Antonio  de Prado de Medellín y en el municipio de Itaguí, actividad en la que  permaneció   hasta   el  25  de  noviembre  de  2003,  cuando  se  desmovilizó  colectivamente  con el Bloque Cacique Nutibara, en el Palacio de Exposiciones de  la ciudad de Medellín.   

2. Reconocida la condición de desmovilizado  de  ÉDGAR  ALEXÁNDER ERAZO GUZMÁN, la Fiscalía Cuarenta y Cinco de la Unidad  Nacional  de  Fiscalías  para  la  Justicia y la Paz, delegada ante el Tribunal  Superior  de  Medellín,  ordenó  la  apertura  del  proceso de justicia y paz.  Surtidos  los  trámites  pertinentes, en audiencia preliminar llevada a cabo el  30  de  noviembre  de 2009, ante un Magistrado de Justicia y Paz con función de  control  de  garantías  de Medellín, el ente instructor imputó parcialmente a  ERAZO    GUZMÁN   el   concurso   de   conductas   punibles   de   concierto  para  delinquir agravado, fabricación, tráfico y porte  de  armas  de  fuego  o  municiones  de  defensa personal y uso privativo de las  fuerzas armadas y utilización ilegal de uniformes e insignias.   

Posteriormente, en audiencia celebrada el 22  de  septiembre  de  2010 ante el mismo Magistrado de Justicia y Paz con función  de  control  de  garantías  de  Medellín,  se  adicionó  la  imputación para  extenderla    a    los    delitos    de    homicidio    agravado    –en  concurso-,  homicidio  en  persona  protegida  –en concurso-,  secuestro  simple  y deportación, expulsión, traslado o desplazamiento forzado  de población civil.   

          Admitidos   los  cargos  por  el  desmovilizado,  el  Magistrado  de  Garantías  declaró  la  legalidad  de  la  formulación  y  aceptación de los  mismos,  decisión  que  causó ejecutoria en la misma diligencia, razón por la  cual  se dispuso que en aplicación de lo establecido en el artículo 19, inciso  2º  de  la  Ley  975  de  2005,  se  remitieran  las  diligencias  a la Sala de  Conocimiento de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá.   

3.  El  asunto  le fue asignado a una de las  Magistradas  con  funciones  de  conocimiento  de  la Sala de Justicia y Paz del  Tribunal Superior de Bogotá, el 6 de octubre de 2010.   

Luego  de  hacer  algunos requerimientos, la  Magistrada  de  Conocimiento  dictó  auto  el 2 de mayo de 2011, advirtiendo su  falta    de    competencia    “para   avocar   el  conocimiento”  de  las presentes diligencias, habida  cuenta  que  siendo  el postulado ERAZO GUZMÁN un ex miembro del Bloque Cacique  Nutibara,  la  misma  le  asistía a su homólogo de Justicia y Paz del Tribunal  Superior de Medellín, al cual ordenó su remisión.   

Para fundamentar su decisión, la funcionaria  apeló  al  contenido  de  los  Acuerdos 8034 y 8035 del 15 de marzo de 2011, en  virtud  de  los  cuales  la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de la  Judicatura  creó  las Salas de Conocimiento de Justicia y Paz en los Tribunales  Superiores  de  Medellín  y  Barranquilla,  habiéndole  asignado al primero la  competencia  para  conocer  los  asuntos ocurridos en ese Distrito Judicial y en  los de Quibdó, Montería, Armenia, Manizales y Pereira.   

También  citó  el  Acuerdo  7726 del 24 de  febrero  de  este  año, en el que la misma entidad limitó la competencia de la  Sala  de  Justicia  y Paz del Tribunal de Bogotá, a los Distritos Judiciales de  Arauca,  Bogotá,  Buga,  Cali,  Cundinamarca,  Florencia, Ibagué, Neiva, Santa  Rosa    de   Viterbo,   Popayán,   Pasto,   Mocoa,   Tunja,   Villavicencio   y  Yopal.   

4.  Recibida  la  actuación  en  la Sala de  Conocimiento  de  Justicia  y  Paz  del Tribunal Superior de Medellín, mediante  providencia  del 9 de junio de 2011 se opuso a los argumentos de su homóloga de  Bogotá,  motivo  por  el  cual  propuso la definición de competencia ante esta  Corporación.   

En  su  proveído,  el Tribunal de Medellín  resume  la actuación procesal y alude al contenido de los actos administrativos  citados  por  el  de  Bogotá,  destacando  que  con  base  en  ellos la Sala de  Decisión  de  Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá debe   continuar  conociendo  del asunto, porque al entrar en vigencia los acuerdos del  Consejo  Superior,  ya  esa sede había ejecutado actos propios del conocimiento  de  la  actuación,  al solicitar al representante de la Fiscalía General de la  Nación el cumplimiento del protocolo.   

Afirma  que la circunstancia de que el aquí  postulado  haya  pertenecido al Bloque Cacique Nutibara de las AUC, no es razón  suficiente  para  despojarse  de  la competencia adquirida previamente, sino que  debe  atenderse  lo  señalado  en  el  parágrafo del artículo 4º del Acuerdo  8034,  según  el  cual  los  asuntos  que hubieren sido avocados por la Sala de  Decisión  de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá con anterioridad a  su   vigencia,   continuarán   siendo   tramitados   por   esa  Sala  hasta  su  culminación.    

En   razón  de  lo  anterior,  envió  el  diligenciamiento a esta Corte para los fines de rigor.   

5.  Uno  de  los Magistrados que conforma la  Sala  de  Conocimiento  de  Justicia  y  Paz  del Tribunal Superior de Medellín  aclaró  el  voto,  con  el fin de precisar que no solo se avoca el conocimiento  cuando   expresamente  se  dicte  un  auto  que  así  lo  diga,  sino  también  tácitamente,  lo  cual  se  deduce  de  los  actos  realizados  o de la postura  adoptada por el juez o magistrado frente al proceso.   

Asimismo, para enfatizar en que los Acuerdos  expedidos  por  la  Sala  Administrativa  del  Consejo Superior de la Judicatura  están  en armonía con la ley y no son más que el desarrollo de ésta, la cual  lo  faculta  para  determinar la competencia para conocer del juzgamiento de los  delitos a que se refiere la Ley 975 de 2005.   

Por último, refiere, apoyado en precedentes  jurisprudenciales,  que  el  juzgamiento  se  inicia  con  la  presentación del  escrito  en  el  cual  se  formulan  los  cargos  respectivos,  lo  cual permite  corroborar  que  en este evento la competencia radica en la Sala de Conocimiento  de Bogotá.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De  acuerdo  con  lo  preceptuado  en  los  artículos  32-4  y  341 de la Ley 906 de 2004, a la Corte le asiste atribución  para  pronunciarse respecto de la definición de la competencia que con ocasión  del  presente  asunto  promueve  la  Sala  de Conocimiento de Justicia y Paz del  Tribunal  Superior de Medellín, al considerar que es su homóloga de Bogotá la  que  debe  continuar  conociendo  del  mismo,  por haber asumido su conocimiento  previamente,  antes  de  la  expedición  del Acuerdo del Consejo Superior de la  Judicatura que creó y asignó competencias a la primera.   

Ahora bien, la definición de competencia es  el  mecanismo  determinado  por  la ley procesal para precisar, en caso de duda,  cuál  de los distintos jueces o magistrados es el llamado a presidir o resolver  determinados asuntos.   

La  Corte  ha  venido  aceptando  que  este  trámite  propio  del  procedimiento ordinario regido por la Ley 906 de 2004, se  adelante  también  en el proceso propio de la justicia transicional previsto en  la        Ley        975        de        20041.   

En ese orden de ideas, tiénese que dos Salas  de  Decisión  de  Justicia  y Paz exponen razones diferentes para apartarse del  conocimiento  del  presente  proceso,  tramitado  bajo  los  lineamientos  de la  normatividad citada.   

En  efecto,  la  Sala  de  Conocimiento  de  Bogotá,  pese  a que recibió la actuación desde el mes de octubre de 2010, se  apoya  en  el  Acuerdo 8034 del 15 de marzo de la cursante anualidad, emanado de  la  Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, para separarse de  su  conocimiento,  aduciendo  que  dicho  acto  creó la Sala de Conocimiento de  Medellín,  a  la  que le fijó competencia para asumir los asuntos ocurridos en  ese y otros Distritos Judiciales.   

Como  los  hechos que se le imputan a ÉDGAR  ALEXÁNDER  ERAZO  GUZMÁN fueron cometidos en la ciudad de Medellín, cuando el  desmovilizado  militaba  en el Bloque Cacique Nutibara, la Magistrada Ponente de  la  Sala  de  Conocimiento  de  Justicia  y  Paz  de  Bogotá  advierte  que  la  competencia  radica  en  la Sala de Justicia y Paz de Medellín, a la que ordena  enviar  la  actuación,  pretextando  que  hasta  el  momento no ha “avocado    el   conocimiento”   del  proceso,   en  el  que,  no  obstante,  se  emitieron  decisiones  y  realizaron  actuaciones a partir de la recepción del expediente.   

La Sala de Conocimiento de Medellín, por el  contrario,  no comparte los razonamientos de la Corporación remitente, pues, si  bien  allí  deben  conocerse  los  asuntos  de  justicia y paz acaecidos en ese  Distrito   Judicial,  el  acto  administrativo  en  comento  dejó  a  salvo  la  competencia  en  aquellos  procesos  en  los  que  su  homólogo de Bogotá haya  asumido  el  conocimiento  con anterioridad a su entrada en vigencia, como aquí  ocurrió,  dado  que,  se  han  realizado  múltiples  actuaciones  desde que el  expediente fue recibido.   

Los  anteriores  argumentos son apoyados con  una  aclaración de voto en la que se destaca que el Tribunal de Bogotá asumió  tácitamente  el  conocimiento  del  asunto  y  se consignan algunas precisiones  sobre  el  momento  a  partir  del  cual  debe  entenderse  iniciada la fase del  juzgamiento  que,  para  el caso concreto, remite a la presentación del escrito  de formulación de cargos.   

Para  la  Corte,  debe anotarse desde ya, la  declaración  de  incompetencia propuesta por la Magistrada de Justicia y Paz de  la  Sala  de  Conocimiento  del  Tribunal Superior de Bogotá, se ofrece no solo  innecesaria,    sino    contraria   a   claros   principios   de   celeridad   y  eficacia.   

Es  que,  si de entrada se advierte clara la  redacción  del  artículo  4°  del  Acuerdo 8034 de 2011, resulta cuando menos  inoficioso  –y dilatorio-,  que  la  Magistrada  de  justicia  y  paz,  por  medio  de  una  interpretación  exegética  y  acomodada,  aduzca que no ha asumido el conocimiento del proceso,  cuando    una    simple    inspección    a    la    actuación   demuestra   lo  contrario.   

En  efecto,  el  artículo  4°  del  citado  Acuerdo 8034 de 2011 reza:   

“Los  cargos  creados  en  este  Acuerdo,  tendrán  competencia  territorial para adelantar la etapa de Juzgamiento de los  procesos  de  que  trata  la  Ley 975 de 2005, vigilarán el cumplimiento de las  penas  y  obligaciones  impuestas  a los condenados, en relación con los hechos  punibles  cometidos  en la jurisdicción de los siguientes Distritos Judiciales:  Quibdó,    Antioquia,    Medellín,    Montería,    Armenia,    Manizales    y  Pereira.   

PARAGRAFO.-  Los  procesos  de  los  Distritos  Judiciales  señalados  en  este  Artículo,  cuyo  conocimiento  fue  avocado  por  la  Sala  de  Decisión  de  Justicia y Paz del  Tribunal  Superior  de Bogotá con anterioridad a la entrada en vigencia de este  Acuerdo,  continuarán  siendo  tramitados  por  esa  Sala de Decisión hasta su  culminación”.   

Como  puede  apreciarse,  no  es  objeto  de  discusión  que  en  tratándose  de un asunto asumido por la Sala de Justicia y  Paz   de  Bogotá  con  anterioridad  a  la  entrada  en  vigencia  del  Acuerdo  –el 15 de marzo de 2011-,  ésta  conserva  la  competencia para continuar con su impulso, al margen de que  los   hechos   hayan   acaecido  en  la  ciudad  de  Medellín  y  que  un  acto  administrativo   posterior  haya  delimitado  la  competencia  respecto  de  los  mismos.   

Para lo que se examina, tiénese que la Sala  de  Justicia  y Paz de Bogotá recibió la actuación por reparto efectuado el 6  de  octubre de 2010, luego de lo cual la Magistrada sorteada dictó  sendos  autos  el  25  de  enero  y  5  de abril de 2011, de cuyo contenido se deduce un  estudio profundo de la actuación.   

Así,  en  el  primero  de  ellos se dispuso  que:   

“Previo  a  convocar  a  la  audiencia de  legalización  de  cargos,  por  la  Secretaría  de  la  Sala,  ofíciese  a la  Fiscalía  Delegada  ante la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía General, e  infórmese  que  dentro  de  las  diligencias  adelantas en contra del postulado  EDGAR  (sic)  ERAZO  GUZMÁN  del Bloque Héroes de Granada deberá documentarse  sobre  cada  uno  de  los  puntos señalados en el documento que para tal fin se  anexa.   

Desde  ya se advierte que la Fiscalía debe  verificar  la  existencia física y/o material de las carpetas en las que conste  la  acreditación de la condición de víctimas directas y/o indirectas de todos  y  cada uno de las personas que en este proceso se dice ostentar tal condición.  Sobre  este  aspecto  remitirá  a la Sala información detallada de acuerdo con  los cargos formulados.   

Así  mismo,  se le requerirá para que una  vez  considere  que cuenta con la información suficiente para su intervención,  informe  a  este  Despacho a efectos de señalar fecha y hora para la respectiva  audiencia.”.   

Y  en el segundo, después de avizorar sobre  la  información recibida del Juzgado Quinto Penal del Circuito Especializado de  Medellín, dispuso que:   

“Teniendo en cuenta que los homicidios de  los  hermanos  Espinosa Velásquez y Hernán Espinosa Villa, antes referenciados  se  encuentran  contenidos  dentro  de  los  cargos  formulados  en  contra  del  postulado  Edgar  (sic) Alexander (sic) Erazo Guzmán, relacionados con el No. 4  para  efecto  de la correspondiente legalización  de cargos ante esta Sala  de   Conocimiento,   se  ordena  la  suspensión  inmediata  del  proceso  antes  relacionado.”.   

A  los  anteriores proveídos se suman otras  actuaciones   de   índole   secretarial,   como  oficios  y  peticiones  a  las  autoridades,  todas  las  cuales  permiten corroborar que, independientemente de  que  la Magistrada de Conocimiento se haya abstenido de dictar un auto en el que  expresamente       anuncie      “avocar      el  conocimiento”  del  proceso,  es  lo  cierto  que su  despacho  lo  asumió  y  ha venido controlando durante todo el tiempo que lo ha  tenido a su disposición.   

Se trata, como acertadamente lo señaló uno  de  los  Magistrados  de  la  Sala  de  Justicia  y Paz del Tribunal Superior de  Medellín,  de  una  asunción tácita de la actuación, la cual ha implicado la  realización  de  múltiples  diligencias,  todas  ellas tendientes a impulsarla  cabalmente.   

No  tiene  sentido,  entonces,  que luego de  tener  a  su  disposición  el  proceso,  en  el  cual  se procedió en la forma  indicada,   la   Magistrada   de  Conocimiento  de  Bogotá  aduzca  que  no  ha  “avocado     el     conocimiento”,  cuando  está  claramente  demostrado todo lo contrario, esto es,  que  lo  asumió  y  controló desde que lo recibió, hasta el proferimiento del  auto  mediante  el  cual  manifestó  no  ser  competente  para continuar con su  tramitación.   

Demostrado  así  que  la  funcionaria  de  justicia   y   paz   adscrita   al  Tribunal  Superior  de  Bogotá  sí  avocó  materialmente  el  conocimiento  del  proceso  impulsado en contra del postulado  ÉDGAR  ALEXÁNDER ERAZO GUZMÁN, de manera inmediata se le enviará la presente  actuación,  para  que  sin  más dilaciones proceda a continuar con el trámite  del juicio.   

Página  contiene parte resolutiva y firma del Presidente de la Sala   

Definición  de  competencia  –     Justicia     y     paz    N°  36.821  

Entre tanto, esta decisión será informada  a  la  Sala  de  Justicia y Paz con funciones de conocimiento de Medellín, para  los fines de rigor.   

En  mérito  a lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

R E S U E L V E  

        DECLARAR  que en este asunto la Magistrada  de  Justicia  y  Paz  con  funciones  de  conocimiento  del Tribunal Superior de  Bogotá,  es  la  funcionaria  competente  para adelantar el juicio impulsado en  contra  del  postulado  ÉDGAR  ALEXÁNDER  ERAZO  GUZMÁN.  A ese despacho, por  consiguiente, se ordena la remisión inmediata del mismo.   

         

         Esta  determinación será informada a la Sala de Justicia y Paz con  funciones   de   conocimiento   de   Medellín,   para  los  fines  a  que  haya  lugar.   

         

         Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

         

         Cúmplase.   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Página  contiene firma de 8 Magistrados   

Definición  de  competencia  –     Justicia     y     paz    N°  36.821  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

              P  e  r m i s o                                                                                 Comisión   de  servicio   

FERNANDO   CASTRO  CABALLERO                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARIA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  L.   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

             Secretaria     

1 Entre  otros,  autos  del 18 de noviembre de 2008, y del 31 de marzo, 20 de mayo, 17 de  junio  y  15  de  julio de 2009, Radicados Nos. 30.744, 31.491, 31.495, 31.205 y  32.042, respectivamente.     

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