36301(27-04-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

Proceso     n°  36301   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Aprobado Acta No. 139.  

Bogotá, D.C., veintisiete de abril de dos mil  once.   

V    I   S   T   O  S   

Se  pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  el defensor del procesado FREDY  RODRÍGUEZ  GONZÁLEZ,  contra el fallo de segunda instancia que profiriera  el  Tribunal  Superior  de  Ibagué,  fechado  el  6 de diciembre de 2010,   mediante  el  cual  confirmó  integralmente la sentencia emitida por el Juzgado  Quinto  Penal  del  Circuito  de  esa ciudad, condenando a su representado legal  a   la  pena de cincuenta meses de prisión, en calidad de autor del delito  de  acto  sexual  violento  agravado.  Además,  se  impuso la pena accesoria de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas,  por lapso igual a la pena  privativa  de  la  libertad;  se  determinó  el  pago  del  equivalente a cinco  salarios  mínimos  legales  mensuales,  en calidad de perjuicios morales; y, se  negaron  al  procesado  los  subrogados  de  la  suspensión  condicional  de la  ejecución de la pena y prisión domiciliaria.   

H E C H O S  

Así fueron narrados por la segunda instancia  en el fallo atacado en casación:   

“Sucedieron en horas de la mañana del 6 de  junio  de 2004, cuando la menor L.V.G.S. de 9 años de edad, asistió a la clase  de  “taekwondo”  en  el  gimnasio  JUNIOR  , ubicado en el Barrio Topacio de  Ibagué,  y  cuando  terminó la clase su profesor Fredy Rodríguez González le  solicitó  que  se quedara; una vez quedaron los dos solos, se desnudó y por la  fuerza  le  quitó  sus  prendas a la niña, la cogió d elas manos, la tiró al  suelo  e  intentó  accederla  carnalmente, pero gracias a que en ese momento se  escuchó  un  ruido  en  el  primer piso del gimnasio, el profesor se levantó a  mirar   qué   pasaba,  circunstancia  que  aprovechó  la  menor  para  pararse  rápidamente,  vestirse  y huir del lugar. La niña no le contó a sus padres lo  sucedido  pero  sí le confió a unas compañeritas de colegio, quienes a su vez  lo  comentaron  a  la  directora  de dicho plantel educativo, quien de inmediato  puso  al  corriente  de  lo  ocurrido al padre de la niña, y éste lo comunicó  mediante    la    respectiva    denuncia    a    las    autoridades.”   

DECURSO PROCESAL  

Con  fundamento  en  lo  denunciado el 22 de  junio  de  2004  por  el  progenitor  de la víctima, el 14 de julio de 2004, la  Fiscalía Seccional 25 de Ibagué, abrió investigación previa.   

Luego  de  recabar  prueba  testimonial  y  documental,   el   22   de   julio  de  2004,  se  abrió  formal  instrucción,  disponiéndose   la   captura   de   FREDY   RODRÍGUEZ   GONZÁLEZ,  a  fin  de  recepcionársele  en  indagatoria,  diligencia  realizada  el  28  de  julio  de  2004.   

El  4  de  agosto  de  2004  fue resuelta la  situación  jurídica  de  RODRÍGUEZ  GONZÁLEZ, absteniéndose la Fiscalía de  imponer en su contra medida de aseguramiento.   

El  5  de  noviembre  de  2004,  se declaró  cerrada  la investigación. Consecuentemente con ello, el 10 de diciembre de ese  mismo  año,  fue calificado el mérito del sumario, emitiéndose resolución de  acusación  en  contra  de  FREDY  RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, en calidad de autor del  delito  de  acto  sexual  violento,  agravado,  acorde  con  lo dispuesto en los  artículos 206 y 211-4, de la Ley 599 de 2000.   

En contra de lo decidido interpuso el recurso  de apelación la defensora del procesado.   

Sin  embargo,  en  auto del 28 de febrero de  2006,  la  Fiscalía  Delegada ante el Tribunal de Ibagué, declaró desierto el  recurso,  en  auto que quedó en firme el 8 de mayo de  2006.   

Ejecutoriada la resolución de acusación, el  asunto  fue  recibido,  para  adelantar la fase de enjuiciamiento, en el Juzgado  Quinto Penal del Circuito de Ibagué, el 10 de mayo de 2006.   

El  29  de septiembre de 200, se realizó la  audiencia preparatoria.   

El 8 de mayo de 2007, tuvo lugar la audiencia  pública de juzgamiento.   

El  13 de septiembre de 2007, fue emitida la  sentencia  de  primer  grado, que fuera apelada oportunamente por la defensa del  procesado.   

El  6  de diciembre de 2010, se profirió la  sentencia  de segunda instancia que confirmó sin modificaciones lo resuelto por  el A quo.   

Descontento con lo decidido, el defensor del  procesado  interpuso  y  sustentó  el recurso de casación mediante escrito que  ahora  se  analiza  en  su  rigor  argumental  y  debida  fundamentación.    

LA DEMANDA  

Cargo único  

Bajo  la  égida  de  la  causal segunda del  artículo  207  de  la Ley 600 de 2000, el recurrente significa que la sentencia  proferida  por  el  Tribunal, no guarda “consonancia  con   los   cargos   formulados  en  la  resolución  de  acusación”.   

Para  sustentar  su  postura  el  demandante  advierte  que  en  la  injurada  el  Fiscal  atribuyó al procesado el delito de  tentativa  de acceso carnal abusivo. Empero, al resolver la situación jurídica  se   le   definió   autor  del  delito  de  acto  sexual  abusivo  “sin  que  se le hubiera hecho una imputación formal respecto de  este delito”.   

Más adelante significa el recurrente que al  referenciar  la  calificación del hecho en la parte motiva de la resolución de  acusación,  el  instructor  señaló  ejecutado  el  delito  de  actos sexuales  diversos  al  acceso  carnal. Y en la parte resolutiva de la decisión se anotó  expresamente  que  se  entiende al acusado “probable  autor  responsable del delito tipificado y sancionado en el LIBRO II, TITULO IV.  Capítulo  II  artículo  206 del C.P. cometido en las circunstancias de tiempo,  modo y lugar que da cuenta el proceso.”   

Pese  a  ello,  anota  el  impugnante, en la  sentencia  de  primer  grado,  confirmada  por  el  Tribunal, se condenó por la  conducta  punible en cita, dentro de la modalidad agravada, pasando por alto que  esa    circunstancia    no   fue   consignada   en    la   resolución   de  acusación.   

A  renglón seguido se ocupa el casacionista  de  analizar  la  naturaleza del principio de congruencia y sus efectos, citando  para el efecto algunos apartados de jurisprudencia de la Sala.   

Finalmente,  solicita el recurrente casar la  sentencia  para efectos de “marginar de la sentencia  la    causal    de   la   sentencia   la   causal   de   agravación”.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

         La  demanda  de  Casación,  como  ya amplia y reiteradamente lo ha  venido  significando  esta  Corporación,  no  representa  un  simple alegato de  instancia  ni  tiene  como  finalidad  ofrecer una nueva oportunidad para que se  contrapongan   los   argumentos   de   las   partes   a   efectos   de   obtener  satisfacción  a sus pretensiones.   

         Precisamente  por  su  connotación de mecanismo extraordinario, el  recurso   de   casación  implica  para  el  demandante  la  carga  procesal  de  fundamentar  adecuadamente  su  postulación,  dentro de precisos requisitos que  obedecen  a  principios lógicos y jurídicos universales, en el entendido que a  esta  sede  arriba  el  fallo  prevalido  de  un  doble  carácter  de acierto y  legalidad,  solo  destronable a partir de la definición precisa y objetivamente  fundamentada,  de  que  la  sentencia  comporta un yerro de tal magnitud, que su  manifestación  en  el  proceso  asoma  ostensible  y  tiene  por  sí  misma la  virtualidad  de  obligar  la  revocatoria  de  lo  decidido  o, cuando menos, su  modificación trascendente.   

         Por  lo  demás,  lo  mínimo que puede exigirse del cargo o cargos  planteados,  es  que  guarde  consonancia  con  la realidad, vale decir, que los  hechos  allí  consignados efectivamente se compadezcan con lo que el expediente  informa.   

         Para  el  caso  concreto,  de entrada la Corte tiene que significar  bastante   artificioso  y  desprolijo  el  cargo  postulado  por el demandante, pues, además de que mezcla  asuntos  diferentes,  parte  de hechos contrarios a la  realidad,   en   sesgo   evidente   de  lo  que  la  resolución  de  acusación  contiene.   

         Para  el  efecto,  es  necesario precisar que ninguna trascendencia  puede  tener  esa  manifestación accesoria contenida en la demanda, que refiere  inconsonantes   los   cargos   presentados   en  la  indagatoria,  con  aquellos  consignados   en   el   auto   que   resolvió   la   situación  jurídica  del  procesado.   

         Es  claro  que  lo  obligado  de  realizar por el Fiscal durante la  diligencia          de          indagatoria1,  es la referencia precisa de  los  hechos, con todos sus contornos, para que la persona pueda precisar en qué  consiste  la  vinculación penal, no importa si después, con una más decantada  visión  de lo ocurrido o por ocasión de los elementos de juicio recabados, esa  delimitación   típica   varía,  entre  otras  razones,  comprendidas  en  las  citaciones  jurisprudenciales  referenciadas  por  el  casacionista,  porque  la  congruencia   se   predica   entre   la   resolución   de   acusación   y   el  fallo,  y  no  respecto  de  decisiones anteriores al  momento en el cual la Fiscalía llama a juicio a la persona.   

         Ahora  bien,  de alguna manera desleal se observa el comportamiento  procesal  del  defensor  del  procesado, pues, a efectos de demostrar que existe  desarmonía  típica  entre  la resolución de acusación y el fallo,  presenta  de  manera  sesgada y descontextualizada apartados del  auto a través del cual se calificó el mérito del sumario.   

         Sin   embargo,   la   lectura   integral   de  esa  pieza  procesal  muestra evidente, objetivo  e  incontrastable  que  dentro  del  plexo  acusatorio  se incluyó la causal de  agravación   que   por  minoría  de  edad  contempla  el  numeral  4°  del  artículo  211  del  C.P.   

Al  respecto,  dentro  del acápite rotulado  “CALIFICACIÓN  JURÍDICA  PROVISIONAL”, el Fiscal claramente reseñó:   

“Aclarado   ese  punto  pues,  referimos  entonces  que  se  atacó  el  bien  jurídico denominado libertad, integridad y  formación  sexuales,  cuya protección busca el legislador con la tipificación  de  varios  actos  en  el  Libro  II,  Título IV, Capítulo I del C.P., bajo el  subtítulo  de  “La  Violación”.  El hecho denunciado, está descrito en el  artículo 206 ídem, como sigue.   

(…)  

Tal como lo apuntábamos a la hora de definir  la   situación   jurídica  de  RODRÍGUEZ  GONZÁLEZ,  con  el  comportamiento  delictivo  que  se  le imputa, concurre la circunstancia de agravación prevista  en el numeral 4° del artículo 211 del C. Penal, que reza:   

‘Circunstancias  de  agravación  punitiva. Las penas para los delitos  descritos  en  los  artículos anteriores, se aumentarán de una tercera parte a  la mitad, cuando:…   

4. Se realizare sobre persona menor de doce  (12)              años…’.   

Ello,  porque  según copia de la tarjeta de  identidad  arrimada  al  expediente  (f.  87 frente y vuelto del c.o.), L.V.G.S.  nació  el  30 de diciembre de 1994, contando en la actualidad con escasos nueve  años de edad.”   

Inequívoco   y   expreso  el  querer  del  funcionario  instructor  de  acusar dentro de la causal de agravación diseñada  en  el  numeral  4°  del  artículo  211  del  C.P.,  al  punto de consagrar la  circunstancia  tanto  en  su  relación  fáctica  como  en  la  correspondiente  adecuación  típica, carece de soporte objetivo la tesis que conforma el único  cargo  intentado  por  el casacionista, razón suficiente para que el mismo deba  ser  inadmitido,  sin  que, por  lo evidente del desafuero consignado en la  demanda, sean necesarias otras argumentaciones.   

          La  demanda,  entonces,  será inadmitida, sin que la Corte, una vez  verificado  el  expediente,  advierta  violación  de  derechos  que  obligue su  intervención oficiosa.   

Finalmente,  comoquiera  que se advierte que  los  funcionarios  judiciales  (singular  y  plural)  que tuvieron a su cargo la  etapa  de  juzgamiento  pudieron  haber  incurrido  en  mora  en el trámite del  proceso,   conforme  se  dejó  consignado  en  el  aparte  respectivo  de  esta  providencia,  lo  que condujo a que el Estado perdiera la oportunidad de cumplir  de  manera  efectiva  con uno de sus deberes, cual es el de administrar pronta y  cumplida  justicia,  pues  estando  la  actuación  a  disposición  de cada uno  transcurrió  prácticamente  el término de prescripción, se compulsará copia  de  la  actuación  surtida  en  la  etapa  de  juzgamiento  para  ante  la Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del Consejo Seccional de la Judicatura del Tolima  y  ante  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura, para los fines legales pertinentes.   

          En   mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

          1.   INADMITIR  la  demanda  de  casación presentada por             el      defensor     del   procesado  FREDY      RODRÍGUEZ      GONZÁLEZ.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

2.  Por  parte  de  la  Secretaría  de la Sala compúlsense las copias  aludidas  en  la  parte  considerativa,  con  destino  a  la Sala Jurisdiccional  Disciplinaria   del   Consejo   Seccional   de   la   Judicatura  del  Tolima  y  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  para los fines legales  pertinentes.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen.   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Página contiene parte  resolutiva y firma del Presidente de la Sala   

Casación   N°   36.301   –Inadmite demanda-  

Página contiene firma  de 8 Magistrados   

Casación   N°   36.301   -Inadmite  demanda-  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO   CASTRO   CABALLERO                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE L.   

                 Cita Medica   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  del 28 de mayo de 2010, radicado 33095     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *