36265(18-05-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n° 36265  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                Magistrado Ponente:   

                                                     ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                   Aprobado Acta No. 171   

Bogotá, D.C., dieciocho (18) de mayo de dos  mil once (2011)   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el recurso de  casación  interpuesto por el procesado Aldumar Rodríguez Cruz, así como sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  formulada  por  el defensor de Ramiro Pérez  Martínez  contra  la sentencia de noviembre 23 de 2010, por medio de la cual el  Tribunal  Superior  de  Tunja, modificando la proferida por el Juzgado Penal del  Circuito  Especializado de la misma ciudad en agosto 1º de 2007, condenó a los  acusados  en  mención  a  la  pena  principal  de 528 meses de prisión y multa  equivalente   a   6300   salarios   mínimos   mensuales  legales  al  hallarlos  responsables  de  la  comisión  de los delitos de secuestro extorsivo agravado,  secuestro extorsivo y secuestro simple.   

ANTECEDENTES:  

“Al  finalizar la tarde del 25 de enero de  2003  -resumió el ad quem- se  desplazaban  los  señores  Luis Eduardo López y sus dos hijas Isabel y Cecilia  en  compañía  de  Marcos  López,  Guillermo  Guío,  Mauricio Guío y Segundo  Albenio  Alba  por zona rural del municipio de Tuta (Boyacá) en el vehículo de  propiedad  del  primero,  cuando  fueron  interceptados  por  un individuo quien  portando   arma   de   fuego  lo  obligó  a  detenerse,  identificándose  como  perteneciente  al  frente  52  de  las  FARC,  y  ordenándoles  descender a los  ocupantes  del  automotor e identificarse; el mencionado individuo se encontraba  acompañado  de  tres  personas  más,  uno de ellos autodenominado ‘Comandante      Iván’,  quien le solicitó a Eduardo López  la  suma de seiscientos millones de pesos y tras una negociación sobre la suma,  los  delincuentes  procedieron  a  ocupar  el  vehículo  llevándose consigo al  señor  Marcos  López  como  conductor,  a las hermanas Isabel y Cecilia López  López (menor de edad).   

“En  los  días siguientes, los procesados  establecieron  negociaciones  con  la  familia  de las víctimas, reduciendo sus  ilícitas  pretensiones  a  sesenta millones de pesos, liberaron a Marcos López  con  el  encargo  de  entregar  documentos extorsivos al padre de las menores, y  posteriormente  a  Isabel  López,  hasta  que el 29 de enero del mismo año, en  medio  de  un  operativo  de  la Policía Nacional fue liberada la menor Cecilia  López,  mientras  que  es  detenido  uno  de  los  participantes  en  el  hecho  delictivo”.   

Con  fundamento  en  el informe que el Gaula  Rural  Boyacá rindiera sobre los anteriores acontecimientos se adelantó por la  Fiscalía  desde  enero  27  de  2003  una  investigación  previa  de  modo que  practicadas  en ella algunas diligencias de interceptación, monitoreo y rastreo  se  inició  sumario con resolución de enero 30 del mismo año, vinculándose a  él  mediante  indagatoria a Ramiro Pérez Martínez y a Aldumar Rodríguez Cruz  a  quienes se les afectó en proveído de febrero 10 de esa anualidad con medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  por  los  punibles  de  secuestro  extorsivo agravado, secuestro extorsivo y secuestro simple.   

El mérito de la instrucción fue calificado  en  junio 27 de 2003 acusándose a dichos sindicados como probables coautores de  los  punibles  objeto  de  la medida de aseguramiento y porte ilegal de armas de  fuego  de  defensa  personal,  decisión  que  por  virtud  de  los  recursos de  apelación  interpuestos  por  el  apoderado  de la parte civil y el defensor de  Aldumar  Rodríguez  Cruz  fue  confirmada  por  la  que  se  dictara en segunda  instancia de agosto 8 del mismo año.   

Así ejecutoriada dicha acusación prosiguió  la  etapa  del  juicio ante el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Tunja  el  cual  dictó  sentencia  condenatoria  en agosto 1º de 2007 por los delitos  objeto  de  acusación,  pero  reconociendo  la  circunstancia  de  disminución  punitiva  prevista  en  el artículo 171 de la Ley 599 de 2000 impuso a cada uno  de  los enjuiciados en mención la pena principal de  270 meses de prisión  y multa equivalente a 3150 salarios mínimos mensuales legales.   

Interpuesto  por  el  apoderado  de la parte  civil   recurso  de  apelación  contra  el  anterior  fallo  en  el  propósito  precisamente  de  que  se  negara  el  reconocimiento  de  la citada atenuación  punitiva,  el  Tribunal  Superior  de  Tunja  accediendo  al  mismo y declarando  oficiosamente  la  prescripción  de  la  acción  derivada del punible de porte  ilegal  de  armas,  lo  modificó para imponer a cada uno de los sentenciados la  pena  principal  de  528  meses  de prisión y multa equivalente a 6300 salarios  mínimos mensuales legales.   

Contra  la  sentencia  del  ad  quem  tanto  Rodríguez  Cruz  en  forma  directa,  como  Pérez  Martínez  a  través de su  defensor,  interpusieron  el  recurso de casación, más solo éste presentó la  correspondiente sustentación.   

LA DEMANDA:  

Con  fundamento  en  la  causal  tercera del  artículo  181 de la Ley 906 de 2004 el defensor de Pérez Martínez dice acusar  la  sentencia  recurrida  por violación indirecta de la ley sustancial en tanto  desconoció  ella  las reglas de producción y apreciación de la prueba pues el  Tribunal  manejó  y valoró arbitrariamente la prueba testimonial para negar la  disminución punitiva que había reconocido el a quo.   

Debe  aceptarse  -dice  el  demandante-  por  haberse  demostrado,  que  existió liberación voluntaria de los retenidos, eso  se  soporta  con  la  declaración  de  Cecilia  López  la  que sin embargo fue  valorada  o  apreciada  erróneamente  por el sentenciador no obstante que de su  dicho  se deduce que su liberación se produjo por voluntad de los procesados al  punto  que  éstos  tuvieron  tiempo de huir, disponer la libertad de la niña y  hasta de darle dinero para que se trasladara a su casa.   

Solicita por tanto se case el fallo recurrido  para  que  apreciando y valorando en forma adecuada el testimonio mencionado, se  reconozca  la  disminución  punitiva  prevista  en el artículo 171 del Código  Penal  y  así se redosifique la sanción impuesta a Ramiro Pérez Martínez y a  Aldumar Rodríguez Cruz.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Habiéndose  interpuesto  por  Aldumar  Rodríguez  Cruz  el  recurso de casación, sin que lo hubiere sustentado con la  formulación  de  la  correspondiente  demanda,  es imperativo legal declarar su  deserción.   

2.  Ahora,  en relación con el sustento del  que  interpusiera  la defensa de Pérez Martínez, si bien los hechos materia de  juzgamiento  ocurrieron  en  vigencia  de  la  Ley  600  de 2000 y el proceso se  tramitó  bajo  sus  cauces, la invocación que hace del artículo 181 de la Ley  906  de  2004  para  sustentar  su  demanda,  a  pesar  de incorrecta no resulta  suficiente  per  se  para  inadmitirla,  toda  vez  que  la  causal  alegada  se  corresponde     con     la    primera    del    artículo    207    de    aquél  ordenamiento.   

Sin  embargo,  al alegar simultáneamente la  infracción  de  las reglas de producción y apreciación de la prueba introduce  un  postulado  confuso  que  no logra aclarar en el desarrollo del cargo pues en  éste  no  precisa  si  se trata de un error de hecho o de derecho y si aquel lo  fue  por un falso juicio de existencia, uno de identidad o un falso raciocinio o  si  el  de  derecho  se  derivó  de  un  falso  juicio de legalidad o de uno de  convicción.   

En  suplencia  de  tal imperativo que le era  necesario  cumplir  en  aras  de satisfacer las exigencias técnicas anejas a la  impugnación   extraordinaria,   simplemente  expone  el  defensor  su  personal  criterio  frente  al  testimonio  de  Cecilia  López,  pero sin hacer ver si en  relación  con  su valoración el sentenciador incurrió en alguno de los yerros  ya  expresados;  la  simple  manifestación de que el Tribunal valoró, manejó,  apreció  arbitraria  o erradamente la prueba testimonial no revela la comisión  de equívoco alguno que sea posible analizar en esta sede.   

3.  La  demanda,  en  consecuencia,  será  inadmitida,  mas  como  encuentra  la  Corte  que  se  les  ha  vulnerado  a los  procesados  condenados como coautores, la garantía del debido proceso expresada  en  el  principio  de  legalidad  de  la  pena,  procederá  por  las facultades  oficiosas  que  le  defiere  el  artículo  216  de  la  Ley 600 de 2000 a casar  parcialmente el fallo de segunda instancia.   

Es  que  acontecidos  los  hechos materia de  proceso  en  enero  de  2003,  sustancialmente  éste  ha  de  sujetarse  a  las  previsiones  de la Ley 599 de 2000, con las modificaciones que le introdujera la  Ley  733 de 2002, no así las indicadas en la Ley 890 de 2004, por ser obvio que  ésta  no  preexistió  a  los  hechos,  ni  es favorable a la situación de los  procesados.   

En  ese orden, previendo el artículo 170 de  la  Ley  599,  modificado por el 3º de la 733, que la  pena  de  prisión  señalada  para el secuestro extorsivo será de veintiocho a  cuarenta  años  sin  superar  el  límite  máximo  de  la pena privativa de la  libertad  establecida  en  el Código Penal; el 31, en relación con el concurso  de  conductas  punibles,  que  en  ningún caso la pena privativa de la libertad  podrá  exceder  de cuarenta años y el 37 referido a la duración de la pena de  prisión  en  un  máximo  igual  al  ya  mencionado,  fácil se advierte que el  Tribunal  desbordó  tal  limitación  en  tanto  los  528 meses de prisión que  impuso  a  cada  uno  de  dichos  procesados  equivalen  a 44 años, luego en el  propósito  de restablecer dicha garantía se casará oficiosa y parcialmente el  fallo  del  ad  quem  para  señalar  que  la  pena  privativa  de  libertad que  corresponde  a  Pérez  Martínez y a Rodríguez Cruz es de 40 años de prisión  cada uno.   

Por tanto, la Corte  Suprema de Justicia en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1. Declarar desierto el recurso de casación  interpuesto por Aldumar Rodríguez Cruz.   

2.   Inadmitir  la  demanda  de  casación  formulada en nombre de Ramiro Pérez Martínez.   

3.  Casar  parcial  y oficiosamente el fallo  impugnado  y  en  tal  virtud  declarar  que  corresponde como pena privativa de  libertad  a  cada  uno de los procesados Aldumar Rodríguez Cruz y Ramiro Pérez  Martínez, cuarenta (40) años de prisión.   

En lo demás la sentencia impugnada permanece  incólume.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese,   comuníquese,   cúmplase   y  devuélvase el expediente al Tribunal de origen.   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                               JOSÉ LEONIDAS BUSTOS  MARTÍNEZ   

                                                                Excusa Justificada   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                                    SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                                          MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

AUGUSTO          IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                              JULIO E. SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

                                                              Secretaria   

    

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