36249(06-07-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 36249  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

                                                            ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

                                                       Aprobado Acta No. 225   

Bogotá,  D.C.,  seis (6) de julio de dos mil  once (2011)   

VISTOS  

La  Sala se pronuncia sobre la viabilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso de casación interpuesto por el apoderado de  MILTON AUGUSTO MORALES TELLO,  contra  la  sentencia  proferida  el  23  de  noviembre  de 2010 por el Tribunal  Superior  de  Bogotá,  mediante  la cual confirmó la dictada el 27 de junio de  2008  por  el  Juzgado  49  Penal  del  Circuito de la ciudad, que lo condenó a  prisión  de  veintinueve  (29)  meses  y  diez (10) días, multa de $42.000,oo,  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término de la pena principal y le negó la suspensión condicional de la  ejecución  de  la  pena  privativa de la libertad, como autor de los delitos de  falsedad material en documento público y estafa agravada.   

LOS HECHOS  

El día 8 de mayo de 1999 entre José Manuel  Martos    Clavero    y    MILTON   AUGUSTO   MORALES  TELLO se celebró contrato de compraventa, mediante el  cual  el  primero  vendió al segundo una camioneta jeep Wagonner modelo 1993 en  veintitrés  millones de pesos, suma pagada con dos cheques posfechados, uno por  el  valor  total  de  la  venta  y  el otro por un millón de pesos a título de  intereses, exigibles el 7 de julio del mismo año.   

Rubén  Zuluaga  Mayorga,  encargado  por el  vendedor  para  recibir  el pago y hacer entrega de los documentos de traspaso y  la  carpeta  del  vehículo no lo hizo, ante la devolución por la girada de los  cheques   por   fondos   insuficientes,  estableciéndose  después  que  en  la  Secretaría  de  Tránsito  y  Transporte  de  Bogotá  el  5  de  abril de 2001  apareció  un  registro  de  traspaso  del  citado vehículo a José Norbey Soto  González  y  de  traslado  de la cuenta a la ciudad de Armenia, sin que Zuluaga  Montero  hubiera  entregado  el  original del traspaso por el incumplimiento del  comprador.   

El  8  de junio de 2005, la Fiscal Seccional  119  de  la  Unidad  Segunda  de  delitos  contra la Fe Pública y el Patrimonio  Económico  de Bogotá, acusó a MILTON AUGUSTO MORALES  TELLO  como autor del delito de estafa en concurso con  la  conducta  punible  de  falsedad  material  en documento público1;   decisión  confirmada  el 31 de enero de 2007 por la Fiscalía 19 Delegada ante el Tribunal  Superior             de             Bogota2.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

Cargo        único.   

Con  fundamento  en  la  causal  primera del  artículo  181  de  la ley 906 de 2004, denuncia la violación directa de la ley  sustancial  por  interpretación  errónea  debida a un error de interpretación  por falso raciocinio.   

A    juicio    del   casacionista,   una  interpretación  indebida  de  la  sentencia C-1033 de 2006, mediante la cual la  Corte  Constitucional  declaró  inexequible  el  artículo 531 de la ley 906 de  2004,  equipara  los  conceptos  de decretar con concretar y da al traste con el  principio de favorabilidad.   

La  inaplicabilidad  de  la  prescripción  prevista   en  el  inciso  2  del  citado  artículo,  por  una  interpretación  equivocada  del  ad  quem, al exigir la existencia de una providencia en la cual  se  hubiera  reconocido dicho fenómeno antes de la inexequibilidad de la norma,  contradice  el alcance de la sentencia C-1033 de 2006 y traslada al procesado la  inactividad  de  la  administración  de  justicia,  encargada de su aplicación  oficiosa.   

En  su opinión, a este asunto era aplicable  la  prescripción  prevista  en  dicha  disposición,  teniendo en cuenta que el  hecho  ocurrió  el 7 de julio de 1999 y cuando entró en vigencia la ley 906 de  2004,  habían  transcurrido  más de cuatro (4) años de investigación previa,  pues la acusación fue proferida el 28 de junio de 2005.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  no  reúne  los  requisitos  de  contenido  y  de  forma,  porque  en  la  proposición y desarrollo del cargo el  censor  desconoce la técnica propia de la impugnación extraordinaria señalada  en  el  numeral  3  del  artículo  212  de la ley 600 de 2000, el que impone la  enunciación  de  la  causal  y  la  obligación  de  expresar de manera clara y  precisa  los fundamentos por los cuales la invoca, sin contradicciones, mediante  una debida argumentación lógica y jurídica.   

En principio, adviértase que a pesar de ser  una  actuación  adelantada por el procedimiento de la ley 600 de 2000, el actor  invoca  la  casación  con  fundamento en las causales previstas para el proceso  acusatorio.   No  obstante  que  tal  proceder  es  irrelevante,  si  lo  es  la  proposición  de  la  violación  directa  de  la  ley  bajo  el  supuesto de la  interpretación  errónea,  no  de  una  norma de derecho sustancial sino de una  sentencia  de  constitucionalidad, al igual que la fundamentación del cargo por  un error de interpretación por falso raciocinio.   

En  ambos casos, el desacierto de la demanda  es  evidente.  En  principio,  es  pertinente aclarar que de acuerdo a la causal  invocada  en  la  demanda resulta incomprensible que la interpretación errónea  se   predique  respecto  de  una  decisión  judicial  y  no  de  una  ley  como  corresponde. Pero además, el actor se equivoca en su proposición.   

En  efecto,  si  el  Tribunal  no aplicó el  artículo   531   de  la  ley  906  de  2004,  que  contemplaba  el  proceso  de  descongestión,  depuración  y liquidación de procesos, lo correcto era aducir  la  falta  de  aplicación  de la norma y no su interpretación errónea, puesto  que   no   puede   ser   objeto  de  interpretación  aquello  que  no  ha  sido  aplicado.   

Por   lo  demás  el  cargo  contiene  una  contradicción  insalvable,  en  la  medida  que  el  recurrente  ignora  que la  proposición  de  la  violación  directa  de la ley bajo cualquiera de sus tres  modalidades,  falta  de  aplicación,  interpretación  errónea  y  aplicación  indebida, constituye un juicio en puro derecho a la sentencia.   

De  tal  modo  que  resulta inconsecuente el  desarrollo  del  cargo  a  partir  de  la  interpretación  errónea  por  falso  raciocinio,  puesto  que  este  vicio  de naturaleza probatoria corresponde a un  error  de  hecho  denunciable  por  vía  de  la  violación indirecta de la ley  sustancial,  denotando  la  confusión  y  el  desacierto del casacionista en la  formulación del reparo.   

Como también, la afirmación según la cual  la   investigación  previa  en  este  asunto  se  habría  extendido  hasta  la  resolución  de  acusación, fundamento tenido en cuenta en la sustentación del  reparo  para  considerar  aplicable por favorabilidad el citado artículo 531, a  partir  de  una  interpretación muy personal de los alcances de la sentencia de  inexequibilidad  de  esa norma, con desconocimiento de las etapas procesales del  procedimiento previsto en la ley 600 de 2000.   

Por  esta  razón,  lo  que se avizora es la  pretensión  del actor por trasladar una discusión agotada y no acogida por las  instancias  a  esta  sede,  de  modo  que  la demanda queda reducida a un simple  alegato  que  según  lo  visto  carece  de  toda  técnica  y  claridad  en  la  proposición y formulación del quebranto.   

   Al margen de esas consideraciones de  técnica,   basta  con  señalar  que  entre  la  fecha  de  iniciación  de  la  investigación  previa  -noviembre  23 de 1999- y la apertura de la instrucción  -agosto  15  de  2002-  transcurrieron  menos de tres (3) años, pero además al  entrar  en  vigencia  la  ley  906  de  2004 según puede verse la actuación se  encontraba  en  instrucción,  razones  que hacían inaplicable a este asunto el  término  de prescripción previsto en el inciso 2º del artículo 531 de la ley  906  de  2004, zanjándose cualquier discusión respecto de la aplicación de la  norma  por  favorabilidad,  aún  dando razón al actor sobre los alcances de la  sentencia C-1033 de 2006 que declaró su inconstitucionalidad.   

Conforme con lo visto, la Sala inadmitirá la  demanda  por  las  manifiestas  falencias  de técnica, las cuales no entrará a  subsanar,  corregir o enmendar en virtud del principio de limitación -artículo  216  de  la  ley  600  de  2000-  y  de  la naturaleza rogada de la impugnación  extraordinaria.   

Tampoco  dispondrá su trámite oficioso con  fundamento  en  la misma disposición, por cuanto de la revisión del proceso no  se    observa    la    afectación    o    vulneración    de   las   garantías  fundamentales.   

En  mérito  de  lo  expuesto,   la   SALA   DE   CASACIÓN   PENAL   DE   LA   CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,   

RESUELVE  

Inadmitir la demanda  de  casación  presentada  por  el  apoderado de MILTON  AUGUSTO  MORALES TELLO, por las razones expuestas en la  motivación de esta decisión.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Notifíquese  y devuélvase el expediente al  Tribunal de origen.   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                              JOSÉ            LEONIDAS            BUSTOS  MARTÍNEZ        

FERNANDO         ALBERTO               CASTRO  CABALLERO                SIGIFREDO                   ESPINOSA  PEREZ                                                          

ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO                MARIA  DEL  ROSARIO  GONZALEZ                     DE                    LEMOS                     

AUGUSTO   IBÁÑEZ   GUZMÁN                                                     JULIO E. SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Mediante  resolución adiada el 19 de septiembre de 2005, la Fiscalía no repuso  la  acusación y concedió el recurso de apelación subsidiariamente interpuesto  contra dicha decisión; folios 22 a 24, cdno original 2.   

2  Folios 4 a 15, cdno segunda instancia de la Fiscalía.     

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