36191(06-07-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 36191  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta Nº 225  

Bogotá  D.C.,  seis  de  julio  de  dos  mil  once   

Sería  procedente  definir  la  colisión de  competencias  de  la  referencia,  si  no  se  observara que la misma no ha sido  trabada de manera correcta.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

El  señor  EFRAIN EMILIO HERRERA PELUFFO fue  condenado  por el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Barranquilla a una  pena  de  seis años y tres meses por los delitos de estafa agravada en concurso  con  falsedad  material en documento público, mediante proceso que se adelantó  por  los  cauces  de  la  Ley 600 de 2000; y trasladado para la ejecución de la  pena  al Centro Carcelario y Penitenciario de San Gil, desde el 26 de octubre de  2009.   

Mediante providencia calendada el 21 de enero  de  2011 el Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Descongestión  de  San  Gil, negó una solicitud de sustitución de prisión en establecimiento  penitenciario  por  domiciliaria,  elevada  por  el defensor de HERRERA PELUFFO,  contra  la  cual  el  peticionario interpuso el recurso de apelación que le fue  concedido   en   el  efecto  suspensivo  ante  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Barranquilla  por haber sido ese el despacho que profirió la  sentencia condenatoria.   

Mediante  escrito  calendado  el  24 de marzo  siguiente  la actuación fue remitida a esta Corporación con un escrito firmado  por  la Secretaria del Juzgado Penal del Circuito Especializado de Barranquilla,  en  el  que  se  manifiesta  que  en  tanto  el  proceso  se  adelantó  bajo el  trámite   de  la  Ley  600  de  2000,  quien  debe conocer de los recursos  interpuestos  en desarrollo de la ejecución de la pena, no es el mismo juez que  profirió  la  sentencia, dado que sería imprimirle a la apelación el trámite  previsto  en  la  Ley  906 de 2004, lo cual sería improcedente;  y que, en  todo  caso,  siendo  este un conflicto de competencias que debe ser resuelto por  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  a  esta Corporación debía remitirse con tal  propósito.   

CONSIDERACIONES  

Esta Corporación es la llamada a resolver las  colisiones  de competencias suscitadas “en asuntos de  la  jurisdicción penal entre las salas de un mismo tribunal, entre tribunales o  entre  éstos  y  juzgados  de  otro  distrito  judicial;  o  entre  juzgados de  diferentes  distritos.”,  según  lo dispuesto en el  numeral 4º del artículo 75 de la Ley 600 de 2000.   

La   Corte  en  materia  de  conflictos  de  competencia  sobre  la  apelación  de  providencias  proferidas  por el juez de  ejecución  de  penas  y  medidas  de seguridad, llama la atención sobre que la  misma  se  determina  a  partir  de identificar cuál fue la ley que gobernó el  procedimiento mediante el cual se llegó a la sentencia.   

De modo que si fue mediante el contenido en el  Decreto  2700  de  1991,  la  segunda  instancia de las decisiones que se adopten en la ejecución de la pena,  corresponde  al superior jerárquico del juez que profirió la sentencia, según  lo  dispuesto  en  el  artículo  76 de tal normatividad; si se adelantó por el  procedimiento   gobernado  por  la  Ley  600  de  2000  la  segunda  instancia  de la providencia del juez que  vigila  la  ejecución  de  la pena corresponde a la sala de decisión penal del  Tribunal  Superior del Distrito judicial al que pertenezca dicho juez, según lo  señalado en su artículo 80.   

A su turno, en la Ley  906   de   2004   la   segunda   instancia   de   las  determinaciones  proferidas  por  el  Juez  de  Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  corresponde a la Sala Penal del Tribunal del Distrito Judicial al que  pertenece  el  juez  de  ejecución  de  penas y medidas de seguridad (artículo  34.6),  con  excepción  de  las que se refieran a mecanismos sustitutivos de la  pena  privativa  de  la  libertad,  y  la  rehabilitación,  eventos  en  que la  apelación  será  conocida  por  el  juez  que  profirió la condena, según lo  dispone el artículo 478 de dicha normatividad.   

De  otra parte, cuando se trate de condenados  que  gocen de fuero constitucional o legal, la competencia para la ejecución de  las  sanciones  penales  corresponderá,  en  primera instancia, a los jueces de  ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad  del  lugar donde se encuentren  cumpliendo  la  pena; y la segunda al juez que profirió la sentencia, según lo  dispuesto  en  el  parágrafo  único  del  artículo  38 de la Ley 906 de 2004.   

Así que el elemento para determinar cuál es  el  funcionario  competente  para  conocer  de  la  apelación  de  la decisión  adoptada  por el juez que vigila la ejecución de la pena, es la normatividad en  desarrollo  de  la  cual  se  adelantó  el  proceso  penal  en que se impuso la  condena.    

Como  se  observa  en  el  caso  concreto, la  colisión  de  competencias no se ha tramitado como se ordena en el artículo 95  de  la  Ley  600  de 2000, lo cual impide su definición. Pero no obstante dicha  irregularidad,  la  Corte  encuentra  que  por  razones de celeridad y economía  procesal  debe  ocuparse  de  resolver  el  asunto,  anunciando  desde ya que se  ordenará  el  envío  del proceso a la segunda instancia del juez que profirió  la  decisión apelada, vale decir, al Tribunal Superior del Distrito Judicial de  San  Gil,  en  atención  a que el proceso se adelantó por los cauces de la Ley  600 de 2000.   

Así  las  cosas se remitirá el proceso a la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  San  Gil para que se de  trámite a la apelación en cuestión.   

En mérito de lo expuesto la Sala de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.  ABSTENERSE  de  resolver  la  colisión  negativa de competencias de la referencia y en su lugar  remitir   el   expediente   a  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  San  Gil.   

2.  COMUNICAR  esta  decisión  al  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Descongestión  de  San  Gil,  al  Juzgado  Penal  del Circuito Especializado de  Barranquilla,    al   señor   EFRAÍN   EMILIO   HERRERA   PELUFFO   y   a   su  defensor.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                            JOSE    LEONIDAS   BUSTOS  MARTÍNEZ              

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                SIGIFREDO                    ESPINOSA                   PÉREZ                                          

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                           ALFREDO GÓMEZ QUINTERO    

AUGUSTO        J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                                           JULIO    ENRIQUE    SOCHA    SALAMANCA           

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria.  

    

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