35884(06-07-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n° 35884  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

                                                            ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

                                                       Aprobado Acta No. 225   

Bogotá,  D.C.,  seis (6) de julio de dos mil  once (2011)   

VISTOS  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  discrecional  instaurado  por el  apoderado  de  LUIS  NORBERTO  GAMBOA VERA,  contra  la sentencia proferida el 21 de septiembre de 2010 por el  Tribunal  Superior Militar, mediante la cual confirmó el fallo dictado el 16 de  septiembre  de  2009  por el Juzgado Penal Militar de la Inspección General del  Ejército,  que  lo condenó a arresto de doce (12) meses y le negó por mandato  legal  expreso  la suspensión condicional de la ejecución de la pena privativa  de  la  libertad,  al  hallarlo  autor  responsable  de  la  conducta punible de  abandono de puesto.   

LOS HECHOS  

En  la sentencia de primera instancia, fueron  resumidos de la siguiente manera:   

“De  lo  obrante  dentro  del  plenario  se  extracta  que  para el día 18 de diciembre de 2008, se encontraba nombrado como  suboficial  de  servicio  el SP. GAMBOA VERA LUIS NORBERTO mediante la orden del  día  No.  050  emitida  por  el Comando de la Tercera Zona de Reclutamiento con  sede  en  Cali  (Valle)  y siendo aproximadamente las 02:00 horas del día 19 se  presentó  un hecho en el cual unos soldados del Batallón hurtaron unos fusiles  y  al  indagar  por  el  suboficial  de  servicio  no se encontraba en su puesto  pareciendo  (sic)  entre quince y veinte minutos más tarde en las instalaciones  de    la    Tercera   Zona   de   Reclutamiento,   lugar   este   donde   debía  permanecer”1.   

El  30  de  junio de 2009, la Fiscalía Doce  Penal    Militar   ante   Juzgado   de   Inspección   acusó   a   LUIS  NORBERTO GAMBOA VERA por el delito de  abandono  de  puesto  -artículo 124 del Código Penal Militar-; resolución que  el   mismo   despacho   se   abstuvo   de   reponer2.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

Con  fundamento  en  la  causal  primera del  artículo  207  de  la ley 600 de 2000, se aduce la violación directa de la ley  sustancial  por  interpretación errónea, debido a la atipicidad de la conducta  por  la  cual  se  condenó  a  GAMBOA VERA.   

En  opinión  del  censor,  como la función  asignada  el  día  de los hechos al acusado era de carácter administrativo, la  cual  no  exige  la  presencia  física  del  encargado  de  ella  en  un  sitio  determinado  durante  el  cumplimiento  del turno correspondiente, el acusado no  incurrió  en el delito imputado porque hubiera decidido dormir en su residencia  y no en el lugar destinado para tal fin.   

Así mismo, manifiesta que no existe ninguna  relación  de  causalidad  entre la decisión de dormir en un sitio distinto con  la fuga de los soldados y el hurto del armamento.   

CONSIDERACIONES  

El  artículo  205  de  la  ley 600 de 2000,  normatividad  aplicable  a  este caso, prevé que la impugnación extraordinaria  procede  contra  las sentencias dictadas en segunda instancia por los tribunales  superiores  y el tribunal penal militar, en los procesos adelantados por delitos  cuya  pena  máxima  prevista  para  el  delito sea superior a ocho (8) años de  prisión,   aun   cuando  se  hubiera  impuesto  como  sanción  una  medida  de  seguridad.   

Del mismo modo, consagra la llamada casación  discrecional  contra los fallos de segunda instancia proferidos por los juzgados  penales  del  circuito,  sin  importar  el  quantum  punitivo señalado para los  delitos  investigados,  y  por los tribunales citados cuando el monto de la pena  es  inferior  o igual a ocho (8) años de prisión, cuya procedencia esta sujeta  a  la  manifestación de la necesidad de intervención de la Corte en el asunto,  con  el  propósito  de  desarrollar  la  jurisprudencia o proteger los derechos  fundamentales.   

Como  el  delito  imputado  al acusado es el  abandono  de  puesto, cuya pena máxima prevista en el artículo 124 del Código  Penal   Militar   es   arresto   de   tres   (3)  años,  procede  la  casación  discrecional.   

En este caso, compete sustentar en capítulo  independiente  de  los  cargos postulados o en el desarrollo de la demanda o que  pueda  deducirse  de  su  motivación  y  fundamentación,  la causa por la cual  estima indispensable el pronunciamiento de la Corte.   

Cuando  lo pretendido es el desarrollo de la  jurisprudencia,  es  imperativo señalar el punto oscuro que merece aclaración,  mostrar  la  existencia  de  decisiones  encontradas  frente a un mismo problema  jurídico  que amerita su intervención para dilucidarla, o advertir que el tema  debatido  no ha sido objeto de estudio pero por su interés merece ser abordado;  ahora,  si  opta  por  la  garantía de los derechos fundamentales, no basta con  citar  las  normas constitucionales que los consagran, siendo necesario precisar  de  manera  clara  y  nítida  los  hechos que condujeron a su vulneración y la  incidencia de ésta en la sentencia.   

La  observancia de las reglas elaboradas con  fundamento   en   la  normatividad  vigente,  busca  impedir  que  la  casación  discrecional  sea  convertida  en  un  recurso más en aquellos asuntos donde la  casación    ordinaria   por   razón   de   la   pena   resulta   improcedente,  desnaturalizando  y contrariando los fines de la casación y atentando contra la  presunción de acierto y legalidad que acompaña a la sentencia.   

El actor considera cumplir su cometido con la  sola  enunciación  de  las disposiciones relativas a los derechos fundamentales  que  estima vulnerados, pero además, sin tener en cuenta que son las garantías  desconocidas  o  lesionadas en el desarrollo del proceso y no los afectados como  consecuencia  del  fallo.  Señalar que en razón de éste, perdió la libertad,  la  honra  y  el  buen nombre, no es fundamentar la violación de ninguna de las  garantías  citadas,  como  tampoco lo es manifestar que con la intervención de  la  Corte se unifica y amplía la jurisprudencia, sin precisar los temas que son  necesario abordar y en qué sentido es contradictoria o reducida.   

La  falta  de una debida sustentación de la  casación  discrecional  que por sí sola daría al traste de la demanda, se une  a  la  ausencia  en la demanda de los requisitos de contenido y de forma, porque  en  la  proposición  y  desarrollo  del  cargo  el censor desconoce la técnica  propia  de  la  impugnación  extraordinaria  señalada  en  el  numeral  3  del  artículo  212  de  la ley 600 de 2000, el que impone la obligación de expresar  de  manera  clara  y  precisa los fundamentos por los cuales lo invoca, mediante  una argumentación lógica.   

Cuando  se denuncia la violación directa de  la  ley  sustancial  en cualquiera de sus modalidades, el actor debe aceptar los  hechos  tal  como  fueron  declarados  probados  y  la  valoración de la prueba  realizada  por  el  fallador,  en razón a que la vía escogida corresponde a un  juicio en puro derecho sobre la sentencia.   

Se  tiene  dicho  que  la  interpretación  errónea  como  otra  de  las  modalidades  de  la  violación directa de la ley  sustancial,  tiene  por  fundamento el acierto en la selección y aplicación de  la  norma,  mientras  que  el  error  se  vincula  con el significado, sentido o  alcance que el juzgador le atribuye a la misma.   

Entonces  se  parte  del  supuesto  que  el  precepto  aplicado  al  asunto  concreto  es  el  apropiado  y  su desacierto se  relaciona  con  el  entendimiento  de  la  norma,  siendo deber del casacionista  aceptar los hechos y valoraciones probatorias del fallo impugnado.   

Sin embargo, el actor se aparta de las pautas  que  lo  obligan  a  aceptar  los  hechos  tal  como  fueron  declarados  y  las  conclusiones   probatorias   del  Tribunal,  pues  señala  que  a  GAMBOA  VERA  “no se le puede incriminar  por  la  salida  de dos soldados que llevaron consigo armas de dotación durante  la  noche,  ya  que  no  era  al  Sargento  a quien le correspondía controlar a  ninguna  hora  del  día  o  de  la  noche  la entrada y salida de personas o de  elementos  materiales”,  labor  que entiende era del  resorte del centinela.   

Así  mismo,  discute  la  existencia  de la  relación  causal  entre  su  decisión  de dormir en la casa con la fuga de los  soldados,  la  entrega  de  la  llave del armerillo y la pérdida del armamento,  advirtiendo  que  aun  cuando  el acusado hubiera permanecido en el lugar que le  correspondía,  “de igual manera, al estar dormido no  tenía   la   posibilidad   de  darse  cuenta  de  los  (sic)  que  hacían  los  conscriptos”.   

Además,   agrega  que  como  “allí  no  debía  permanecer  armamento distinto al que portaban  los  centinelas”,  la  causa  de  la pérdida de las  armas  no  fue la entrega de la llave a un soldado sino el incumplimiento de las  órdenes para el almacenamiento de las mismas.   

Por  lo  demás,  se apoya en decisiones del  Tribunal  Superior  Militar  que  ninguna  relación  guardan  con las funciones  asignadas  al  suboficial  de servicio, pues de las transcripciones hechas en la  demanda  se  observa  que  las  mismas  se  refieren  al  personal  de guardia o  centinelas,   que   cumplen   funciones   distintas   a   las   que   aquél  le  competían.   

Tampoco  existe  claridad en la formulación  del  reproche,  porque  si  bien  ha sostenido que el problema es de atipicidad,  caso  en  el  cual,  se  tiene  dicho  que el supuesto corresponde a un indebida  aplicación  de  la  ley  sustancial,  termina  por  señalar  que  “en   el   evento  de  considerarse  que  si  es  delito  estaría  justificada    por   el   estado   de   necesidad”,  vislumbrándose   finalmente   que   siendo  de  carácter  probatorio  el  tema  propuesto,  ha  debido denunciar la violación indirecta de la ley y desarrollar  el   cargo   por   cualquiera   de   las   clases   de   error  de  hecho  o  de  derecho.   

En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá  la  demanda  por  las  manifiestas  falencias  de técnica, las cuales no entrará a  subsanar,  corregir o enmendar en virtud del principio de limitación -artículo  216  de  la  ley  600  de  2000-  y  de  la naturaleza rogada de la impugnación  extraordinaria.   

Tampoco  dispondrá su trámite oficioso con  fundamento  en  la misma disposición, por cuanto de la revisión del proceso no  se    observa    la    afectación    o    vulneración    de   las   garantías  fundamentales.   

En  mérito  de  lo  expuesto,   la   SALA   DE   CASACIÓN   PENAL   DE   LA   CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,   

RESUELVE  

Inadmitir la demanda  de  casación  presentada  por  el  apoderado  de  LUIS  NORBERTO GAMBOA VERA.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Notifíquese  y devuélvase el expediente al  Tribunal de origen.   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                              JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ        

FERNANDO       ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                SIGIFREDO ESPINOSA  PEREZ                                                          

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                      MARIA              DEL              ROSARIO              GONZALEZ             DE  LEMOS                     

AUGUSTO           IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                     JULIO E. SOCHA SALAMANCA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Sentencia  septiembre  16 de 2009, Juzgado Primera Instancia Inspección General  del Ejército; folio 76, cdno original 2.   

2  Resolución de julio 23 de 2009; folios 43 a 45, cdno original 2.     

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