35786(16-02-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 35786  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

Magistrado Ponente  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta N° 048  

Bogotá, D. C., dieciséis (16) de febrero de  dos mil once (2011).   

         

VISTOS:  

Decide  la  Sala  la  solicitud de cambio de  radicación  formulada  por  la Fiscal 13 Seccional, en relación con el proceso  que  se  adelanta  en  el  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito con funciones de  conocimiento  de  Valledupar contra Eduar Álvarez Romero y Leydi Acosta Pérez,  a  quienes se les formuló acusación como presuntos autores del delito de actos  sexuales con menor de catorce años.   

FUNDAMENTOS DE LA PETICIÓN:  

1.  En  el  inicio de la audiencia de juicio  oral  instalada  el  24  de  enero  del  presente año en el mencionado despacho  judicial,  la representante del ente fiscal, diciendo obrar por solicitud de los  padres  de las víctimas,  con fundamento en lo previsto en el artículo 47  de  la  ley  906  de  2004  pidió  el  cambio de radicación del proceso a otro  distrito  judicial  en  consideración  al  alto  riesgo  de  afectación  de la  imparcialidad  y/o  la  independencia  de la administración de justicia y   las garantías procesales.   

2.  Como fundamento de los motivos indicados  expresó  que  el  procesado  Eduar  Álvarez  Romero  funge como Coordinador de  Defensores  Públicos en el Departamento del Cesar, en cuyo entorno al igual que  su  familia  ejerce  influencia  en círculos políticos, sociales y jurídicos,  cargo  que sigue desempeñando a pesar de estar siendo sindicado de un delito de  abuso sexual sobre menores de edad.   

Además,  dicho  inculpado  es  sobrino  del  doctor  Leonel  Romero  Ramírez,   quien  ostentaba  el  cargo  de Juez de  Ejecución  de  Penas  en  Valledupar  y ahora se desempeña como Juez Penal del  Circuito     de     Chiriguana,     “donde  a  quien  corresponde  juzgar  en  el  caso de marras era su  titular.”  De otra parte, su otro tío Rober Romero Ramírez, es precandidato  a  la  Alcaldía  de  Valledupar.  Y,  a  lo  anterior se suma que el acusado se  encuentra  defendido  por un defensor público residente en la ciudad de Bogotá  “por  lo  que  inferimos  cuenta  con  el  apoyo  igual de la Defensoría del Pueblo debido a que teniendo  medios   económicos desplazan hasta este municipio un defensor para que lo  asista.”      

Por  lo  anterior, pidió que el proceso sea  radicado en otro distrito judicial.   

3. El juez de conocimiento ordenó enviar la  actuación  a  esta  Corporación  en  atención  a  que  la petición formulada  involucra el cambio de radicación de un distrito judicial a otro.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.  De  conformidad con lo establecido en el  numeral  8°  del artículo 32 de la ley 906 de 2004, la Sala de Casación Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia es competente para decidir sobre la solicitud  elevada  por  la  Fiscal  13  Seccional  de  Valledupar,  quien  dijo  obrar por  solicitud  de  los  padres  de  las  víctimas,  quienes  pretenden el cambio de  radicación  de  un distrito judicial a otro, en asunto que se halla en la etapa  del  juicio  y  el  cual  se  sigue  contra Eduar Álvarez Romero y Leydi Acosta  Pérez,  acusados de la presunta conducta punible de actos sexuales con menor de  catorce años.   

2. El cambio de radicación previsto por los  artículos  46  y siguientes del cpp de 2004, como excepción a los factores que  determinan  la  competencia  territorial,  tiene  como  finalidad  preservar  la  imparcialidad  o  la  independencia  en  la  administración  de  justicia,  las  garantías   procesales,   la  publicidad  del  juzgamiento  y  la  seguridad  e  integridad  personal de los sujetos procesales o de los funcionarios judiciales.   

Desde   antaño   la   Sala   tiene  dicho  que:   

el   cambio   de   radicación  es  norma  excepcional  de  restringida  aplicación  que obedece en términos generales, a  demostraciones   fundamentales   en   el   sentido  de  que  en  un  determinado  sitio la justicia no está  en  capacidad  de  ser  administrada con rectitud y eficacia… Así pues, sólo  cuando  existe  un  ambiente  impropio  para  el  juzgamiento,  debe  abrirse  campo el cambio de radicación,  precisamente    para    que   el   proceso   sea   ventilado   en   otro    medio   judicial   1   

.  

3.  Cuando el precepto que se acaba de citar  dispone  el  cambio  de  radicación  porque  en  el  territorio  donde se esté  adelantando  la  actuación  procesal, existan circunstancias que puedan afectar  “la  imparcialidad  o  la  independencia      de     la     administración     de     justicia”         o         “las  garantías procesales”  -que  son  los motivos planteados por  los  peticionarios-,  se requiere que el superior funcional llamado a decidir el  incidente  pueda  construir el juicio de valor determinante que en la sede donde  regularmente  se  debe  adelantar  y culminar el proceso, las condiciones no son  las  propicias  para  garantizar  la rectitud de juicio y la transparencia en la  delicada  tarea  de  administrar  justicia,  y  el  respeto  de  las  garantías  procesales.   

4.   Al  estudiar  los  argumentos  de  la  solicitud,  la  Sala desde ya anuncia que la valoración conjunta de las razones  aducidas  por  la  Fiscal 13 Seccional, quien afirmó obrar por solicitud de los  padres  de  las  víctimas,  no  permiten  inferir  la procedencia de ordenar el  cambio  de  radicación  del proceso del Distrito Judicial de Valledupar a otro,  por las siguientes razones:   

4.1.  Cuando  la preceptiva del artículo 46  del  estatuto  procesal  penal  dispone  el  cambio  de radicación porque en el  territorio   donde   se   esté  adelantando  la  actuación  procesal,  existan  circunstancias   que  puedan  afectar  “la  imparcialidad  o  la  independencia  de  la  administración de  justicia”,  se requiere la  exigente  demostración  que  en  la sede donde regularmente se debe adelantar y  culminar  el  proceso,  las  condiciones no son las propicias para garantizar la  rectitud  de  juicio  y  la  transparencia  en la tarea de administrar justicia.   

Lo  anterior,  porque  la administración de  justicia  debe  estar libre de toda interferencia o suceso que se anteponga a la  rectitud  y  transparencia  que la sociedad espera de las determinaciones de sus  servidores.   

4.2.  El proceso seguido contra los acusados  ha  sido  conocido por los Juzgados Promiscuo Municipal con Funciones de Control  de  Garantías  de Bosconia, Tercero Penal Municipal con Funciones de Garantías  y  Segundo  Penal  del Circuito de Conocimiento de Valledupar, despacho judicial  éste  último que actualmente adelanta la etapa del juicio, funcionarios que no  han  exteriorizado  las  supuestas influencias del procesado y de algunos de sus  allegados  a  que  aluden  los peticionarios, como tampoco que debido a ellas no  puedan  garantizar la rectitud del trámite y la transparencia en las decisiones  que han adoptado y que se espera asuman.   

4.3.  La  jurisprudencia  de  la  Sala tiene  definido  que  los  motivos  aducidos  en  la  solicitud no podrán consistir en  raciocinios  subjetivos,  ni  en  suposiciones,  ni  en valoraciones aisladas en  torno  a  la conveniencia de variar la sede del juzgamiento, sino en el aporte y  demostración  de medios idóneos que permitan adoptar la decisión con sustento  probatorio  en   orden a variar el factor de competencia territorial por la  existencia   de   circunstancias  que  puedan  afectar  el  orden  público,  la  imparcialidad   o  la  independencia  de  la  administración  de  justicia,  la  publicidad   del   juzgamiento,  la  seguridad  o  integridad  personal  de  los  intervinientes,  en  especial  de  las víctimas, o de los servidores públicos.   

4.4.  Ningún aporte probatorio hicieron los  peticionarios,  en  este  caso,  sin  que  a  los  fines  de  variar la sede del  juzgamiento  por  las  razones aducidas pueda tener la función que ahora ejerce  un  Juez  Penal  del Circuito de Chiriguana, ajeno a la competencia para conocer  del  presente asunto, como tampoco el origen de quien funge como defensor de uno  de  los  procesados,  abogado  que de acuerdo con las constancias procesales fue  nombrado  por  el  acusado  Álvarez  Romero  como  su  procurador  judicial  de  confianza,  sin  que  en  tal designación aparezca incidencia de la Defensoría  del   Pueblo,   aspecto  que  aún  así  tampoco  tendría  relación  con  las  circunstancias aducidas en la solicitud elevada.   

En resumen: ante la falta de demostración de  las   situaciones  de  hecho  que  se  afirma  pondrían  en  serio  peligro  la  imparcialidad  y/o la independencia judicial del Juez Segundo Penal del Circuito  con  funciones  de  conocimiento  de  Valledupar  que  conoce  el  asunto, o las  garantías   debidas   a  los  sujetos  procesales,  se  negará  el  cambio  de  radicación  solicitado  por  la fiscalía quien dijo obrar por petición de los  padres de las víctimas.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.- Negar el cambio  de radicación pedido por la Fiscalía 13 Seccional de Valledupar.   

2.-  Contra  esta  decisión no procede ningún recurso.   

Cópiese,   comuníquese  y  remítase  al  despacho judicial donde cursa el proceso respectivo.   

Cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ        FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                                         ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                                             

          Cita medica   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS            AUGUSTO  J. IBÁÑEZ  GUZMÁN                      

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                    JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                           

         

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de Casación Penal, auto  mayo 18 de 1988, radicado 2.651.     

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