35672(09-03-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 35672  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta No. 78.   

Bogotá,  D.  C.,  nueve  de marzo de dos mil  once.   

VISTOS  

La  Corte se pronuncia sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  casación  presentada  por el apoderado de la parte  civil,  contra  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida por el Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Bogotá el 2 de agosto de 2010, por medio de  la  cual  confirmó  parcialmente  la  dictada  el  30 de octubre de 2009 por el  Juzgado  50 Penal del Circuito de la misma ciudad, que condenó a GERMÁN ALONSO  CASTELLANOS  PÁEZ  como  autor  penalmente  responsable del delito de homicidio  culposo en la persona de Nubia Huertas Murcia.   

HECHOS  

Fueron  resumidos  por  el  Tribunal  de  la  siguiente manera:   

“La  situación  fáctica  objeto  de  juzgamiento  se  contrae  a  que el 19 de febrero de 2004,  siendo  aproximadamente  las  11:30  de  la  mañana,  la víctima NUBIA HUERTAS  MURCIA,  pasajera  de la buseta de servicio público de placas SDH-844, afiliada  a  la  empresa Cooperativa de Transportadores Pensilvana S.A., automotor que era  conducido  por  GERMÁN  ALONSO  CASTELLANOS PÁEZ, cayó del mencionado rodante  mientras  éste se hallaba en marcha a la altura de la diagonal 12 sur frente al  número  17-87,  barrio  Restrepo  de esta ciudad, sufriendo varias lesiones que  produjeron su posterior deceso.”   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

Por  tales hechos, el 17 de marzo de 2004, la  Fiscalía  24  Seccional  de Bogotá abrió investigación contra GERMÁN ALONSO  CASTELLANOS  PÁEZ,  fecha  en  la  cual  también  se  admitió  la  demanda de  constitución  de  parte  civil  presentada en representación del señor Nelson  Darío  Rubio  y  los  menores  Paula  Daniela  y Nicolás Darío Ortiz Huertas,  esposo e hijos de la víctima, respectivamente.   

          El  11  de  marzo  de  2005  se  cerró la investigación y mediante  proveído  de 20 de abril de la misma anualidad, el ente instructor precluyó la  instrucción,  decisión  que  impugnada  por el apoderado de la parte civil, se  revocó  por  la Fiscalía 51 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá, que  en  proveído  de  9 de abril de 2007 acusó al procesado CASTELLANOS PÁEZ como  presunto autor responsable de homicidio culposo.   

          El  conocimiento  del juicio estuvo a cargo del Juzgado 50 Penal del  Circuito  de  Bogotá,  despacho  que  después  de los trámites legales dictó  sentencia  de  primera  instancia el 30 de octubre de 2009, condenando a GERMÁN  ALONSO  CASTELLANOS  PÁEZ a la pena principal de 34 meses de prisión, multa de  30  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes y la privación del derecho a  conducir  vehículos  automotores  y  motocicletas  por el término de 36 meses,  así  como  a  la  pena  accesoria  de  inhabilitación  para ejercer derechos y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso de la pena privativa de la libertad.  También  se  le  condenó  a  pagar  por los daños materiales causados la suma  equivalente  a  380  salarios  mínimos  mensuales  y  por perjuicios morales el  equivalente  a  100  salarios mínimos mensuales legales vigentes, tras hallarlo  autor  responsable  de  homicidio culposo. Finalmente, le concedió el subrogado  de la suspensión condicional de la ejecución de la pena.   

          La   anterior  determinación  fue  impugnada  por  el  defensor  de  CASTELLANOS  PÁEZ, dando lugar al fallo de segunda instancia que es materia del  recurso  extraordinario de casación, a través del cual el Tribunal Superior de  Bogotá  confirmó  las  penas  principal  y  accesoria  impuestas en la primera  instancia,  así como la condena a pagar 100 salarios mínimos legales mensuales  como  perjuicio  morales,  pero revocó la condena a pagar 380 salarios mínimos  legales  mensuales  por  concepto  de  perjuicios  materiales y, en su lugar, se  abstuvo de imponer condena por dicho concepto.   

LA DEMANDA DE CASACIÓN  

          Al  amparo  de  la causal primera del artículo 207 de la Ley 600 de  2000,  el  apoderado de la parte civil acusa la sentencia de ser violatoria, por  vía  indirecta,  de la ley sustancial a consecuencia de un error de derecho por  falso   juicio   de  convicción,  porque  asigna  tarifa  legal  probatoria  no  establecida en la ley.   

          En  orden  a sustentar el cargo, recuerda que al momento de realizar  la  valoración  de  las pruebas con las que se acreditó la actividad comercial  que  venía ejecutando la víctima Nubia Huertas Murcia, el Tribunal sostuvo que  al  no  contarse  con  documentos  expedidos  con  proximidad  a  la fecha de su  fallecimiento,  no  podía  reconocerse  que  el almacén de venta de artículos  para  bebés  estuviera  funcionando  y  ofreciendo  utilidades a la hoy occisa.  Tampoco  encontró  acreditado  que  la  víctima  estuviera  ejerciendo  alguna  actividad  laboral,  profesional o comercial para la época de su deceso, que le  permitiera  recibir  dineros  para beneficio de su esposo e hijos, reconociendo,  sin  embargo,  que  era  jurídicamente viable presumir que por lo menos aquella  devengaba  un  salario  mínimo, pero que al no existir prueba pericial respecto  de  los  perjuicios  materiales  causados,  no  procedía  la  condena  por  ese  concepto, la que entonces revocó.-   

          Según  el  defensor,  cuando  el Tribunal exigió actualización de  los  documentos  que  se  aportaron  para demostrar la actividad comercial de la  víctima,  incurrió  en  un  falso  juicio  de  convicción, máxime cuando las  renovaciones  mercantiles  se  habían  efectuado  en  agosto  de  2002 y que su  vigencia  se  extendía  hasta  el  año  siguiente,  esto es, 2003, en tanto la  muerte  de la señora Nubia Huertas Murcia, se produjo el 19 de febrero de 2004,  de donde no podía aducirse que los documentos eran antiguos.   

          Ese  razonamiento  del  Tribunal,  agrega,  llevó  a  la violación  indirecta  del artículo 97 del Código Penal, que faculta al juez para señalar  la  indemnización  de  perjuicios,  sin  exigir  tarifa legal alguna, afectando  gravemente  los  derechos  fundamentales  y  las garantías de las víctimas, al  dejárseles   sin   una   justa   reparación   del  daño  derivado  del  hecho  punible.   

          Advierte  que  si  bien no obra dictamen pericial respecto del monto  de  los perjuicios ocasionados con el delito, ello no impedía su determinación  por  parte  del  juzgador, porque pudo apoyarse en el contenido de la demanda de  casación y en el mismo artículo 97 de la Ley 599 de 2000.   

          Pide,  en  consecuencia,  que  se  case  parcialmente  la  sentencia  impugnada,  para  que  se  deje en firme la condena que por concepto de daños y  perjuicios  materiales  y  morales  impuso el Juzgado de primera instancia en el  numeral 3º de la sentencia condenatoria.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La demanda presentada por el apoderado de la  parte  civil  contra la sentencia de segunda instancia, se encamina a cuestionar  la  revocatoria  de  la condena a la indemnización de los perjuicios materiales  causados  con  la  infracción,  para  que  se deje en firme la decisión que en  sentido  contrario  tomó  el juez de primera instancia, que había condenado al  procesado  a  pagar  el  equivalente  a  380  salarios  mínimos legales por ese  concepto.   

El artículo 208 de la Ley 600 de 2000,   que   rige  el  caso,  establece  que  cuando  la  casación  tiene  por  objeto  únicamente   la   indemnización  de  perjuicios  decretados  en  la  sentencia  condenatoria,  debe  fundarse  en  las  causales y en la cuantía que regulan la  casación en materia civil.   

Por ello, de entrada advierte la Sala que no  le  asiste  interés  al  demandante para recurrir en casación, toda vez que el  artículo  366  del  Código  de  Procedimiento Civil, modificado por el Decreto  2282  de  1989  y  por  el  artículo  1º de la Ley 592 de 2000, dispone que el  recurso  extraordinario  procede  cuando  el  valor  actual  de  la  resolución  desfavorable  del  recurrente  sea  o  exceda  de  425 salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

Sobre   el   punto,   ha   precisado   la  jurisprudencia1  que  la  cuantía  se  determina  atendiendo  a la fecha en que se  profirió  la  sentencia de segunda instancia, objeto de impugnación, porque es  allí  en  donde  se  resuelve si se impone afectación patrimonial. Así mismo,  que  el valor de la resolución desfavorable al recurrente se puede establecer a  partir  de la diferencia entre lo pedido por el demandante y lo concedido por el  juez,  o  entre  las  sumas  fijadas  en  las  sentencias  de  primera y segunda  instancia,  y  el  resultado  se  compara con la cuantía establecida por la ley  para  el  momento  de proferirse el fallo de segundo grado y, que en tratándose  de  múltiples  víctimas, la cuantía se integra por los montos de las condenas  en    perjuicios   materiales   y   morales   que   por   cada   una   se   haya  decretado.   

En el presente evento, la cuantía asciende a  la  suma  equivalente  a  380  salarios mínimos legales mensuales, monto fijado  como  perjuicios  materiales  en  al  sentencia  de  primera  instancia,  y cuyo  restablecimiento  se  busca a través de la demanda, suma inferior a la cuantía  legal   prevista   para   acceder   al   recurso  extraordinario  de  casación.   

Página contiene parte  resolutiva y firma de 3 Magistrados   

Casación   N°   35.672   –Inadmite la demanda-  

Así  las  cosas, como ya se anunció, surge  evidente  que  el  apoderado  de  la  parte  civil, único recurrente, carece de  interés   jurídico  para  impugnar  la  sentencia  a  través  de  esta  forma  extraordinaria  de  impugnación,  por  cuanto  la cuantía de su pretensión es  inferior  a  la  prevista legalmente, situación que conduce a la inadmisión de  la  demanda,  de  conformidad con lo dispuesto en el artículo 213 de la Ley 600  de 2000.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

INADMITIR  la demanda de casación presentada por el apoderado de  la parte civil.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno,   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

  I M P E D I D O  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                FERNANDO     CASTRO  CABALLERO   

Página contiene firma  de 6 Magistrados   

Casación   N°   35.672   –Inadmite la demanda-  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                            AUGUSTO J.  IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Cfr  Casación No 28785 auto del 20 de febrero de 2008.     

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