35598(18-07-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  35598   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado Acta Nº 245.  

          Bogotá   D.C.,   dieciocho   (18)   de   julio   de  dos  mil  once  (2011).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  el  recurso de reposición  interpuesto  por  la defensa contra la providencia del 4 de mayo de la anualidad  en  curso,  mediante  la  cual  la  Sala  inadmitió  la  demanda  de  revisión  presentada   por   el   apoderado  de  MAURICIO  WILLS  PABÓN, en contra de la sentencia de segunda instancia  proferida  el  11  de  febrero  de  2010  por  el  Tribunal Superior de Ibagué,  mediante  la  cual confirmó la sentencia emitida el 21 de noviembre de 2007 por  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Melgar,  que condenó al actor como autor  responsable del delito de urbanización ilegal.   

  ANTECEDENTES  RELEVANTES   

          1.  El  16  de  diciembre  de  2010  el  apoderado  de  MAURICIO  WILLS PABÓN instauró demanda de  revisión  contra la sentencia del Tribunal Superior de Ibagué antes reseñada,  por  considerar  configurada la causal 2ª de revisión prevista en el artículo  220  de  la  Ley 600 de 2000, en cuanto, a su juicio, la mencionada decisión se  profirió  en  un  proceso que no podía iniciarse por caducidad de la querella.   

2. La Corte, en auto del 4 de mayo siguiente,  inadmitió  el  libelo  considerando que el accionante fundamentó la demanda en  un  tema  completamente  irrelevante, como quiera que si bien para el momento en  el  cual se inició la ejecución del punible la ley requería querella de parte  para  la  iniciación  del  sumario,  cuando  culminó  la  consumación  de  la  conducta,  tratándose  la misma de un ilícito de ejecución permanente, estaba  vigente  la  Ley  600  de 2000, cuya codificación eliminó dicho presupuesto de  procedibilidad.   

Se  estimó  también  que en los delitos de  ejecución  permanente  la  norma  aplicable  es  la  vigente  cuando culmina la  consumación  de  la  conducta,  conforme  lo  tiene precisado la jurisprudencia  actual  de  la  Sala,  a  cuyos  fundamentos no hizo mención el demandante para  controvertirlos.   

         

          3.  En  memorial  que antecede, el apoderado del condenado interpuso  recurso  de  reposición  contra  la  decisión  de  la  Sala, insistiendo en su  pretensión  de  remover  la condición de cosa juzgada que reviste el fallo del  Tribunal Superior de Ibagué.   

Fundamenta  el  recurso,  cuestionando  a la  Corporación   por   fundamentar  la  inadmisión  en  la  tesis  actual  de  la  jurisprudencia,  pues ello, en su sentir, vulnera el principio de favorabilidad,  el  cual  es  aplicable  tanto  en  materia  de  legislación como en materia de  jurisprudencia,  conforme  lo tiene establecido el numeral 7º del artículo 192  del  Código de Procedimiento Penal y los precedentes de la propia Corte Suprema  de Justicia.   

Al  efecto considera que si esta Colegiatura  ha  reconocido  en  el  tema  de  procedibilidad  de recursos extraordinarios la  aplicación  de  la  legislación  favorable y vigente al momento de los hechos,  igualmente  debe  reconocerse  la  jurisprudencia  favorable y en vigor para ese  instante,  sin  que,  por  tanto,  resulte  acertado aplicar la que no regía en  dicha  época  y  ni  siquiera  cuando se dictaron los fallos de instancia, como  ocurre en este caso.   

En consecuencia, pide tener como querellable  el  punible  por razón del cual se emitió la condena, tal como se reconoció a  lo  largo  del  proceso  y,  de  esa  manera, admitir la demanda, al cumplir los  requisitos  contemplados  en  el  artículo  222  del  estatuto  procesal penal.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          El  recurso  de  reposición  tiene  como  fin  obtener que el mismo  funcionario   o   corporación   judicial  que  emitió  una  decisión  examine  nuevamente  el  asunto y, bajo una óptica distinta, varíe total o parcialmente  el  criterio  con  sustento  en  el  cual  adoptó el pronunciamiento inicial, o  simplemente lo aclare o lo adicione.    

          Desde  luego,  en  el  caso  de  pretenderse  la modificación de la  determinación,   es  necesario  que  el  impugnante  suministre  suficientes  y  poderosos  elementos  de  juicio  que  conduzcan  a  infirmar  o  desvirtuar los  fundamentos  de  la  providencia, pues sólo de esa manera resultará exitosa la  censura.     

En el caso objeto de examen, el recurrente  afirma  que  la  Sala  incurrió  en error cuando sustentó la inadmisión de la  demanda  en  la  jurisprudencia  vigente  en  este  momento  en torno a la norma  aplicable  en  los  casos  de  delitos  de  ejecución permanente, porque, en su  sentir,  el  principio  de  favorabilidad  también  se  aplica  en  materia  de  jurisprudencia,  como  está  previsto  en  el numeral 7º del artículo 192 del  Código   de  Procedimiento  Penal  y  como  lo  ha  dicho  reiteradamente  esta  Corporación.   

No  obstante,  no menciona las decisiones en  las  cuales, según afirma, la Corte ha expresado dicho criterio, limitándose a  señalar  que  si la Sala ha reconocido en materia de procedibilidad de recursos  extraordinarios  la  aplicación  de  la  legislación  favorable  y  vigente al  momento  de  los hechos, igualmente debe reconocerse la jurisprudencia favorable  y en vigor para ese instante.   

Y  la verdad es que el actor no podía citar  las  referidas  decisiones,  pues la postura que ha expuesto esta Colegiatura es  la  contraria,  es decir, el principio de favorabilidad se pregona de la ley, no  de  la  jurisprudencia. Así lo viene pronunciando desde el año 2002, cuando se  señaló lo siguiente:   

“Ahora,  el  principio  de  favorabilidad  instituido  en  nuestro ordenamiento jurídico como principio rector y según el  cual,  en materia penal, la ley permisiva o favorable, aun cuando sea posterior,  se  aplicará  de  preferencia  a  la  restrictiva  o desfavorable, presupone la  existencia  de un conflicto de leyes en el tiempo, es decir, de una sucesión de  normas  que  regulen  una  misma  hipótesis  fáctica de manera diferente, o le  señalan  consecuencias  jurídicas  distintas,  resultando  una  de ellas menos  gravosa para los intereses del procesado.   

Por consiguiente, dicho postulado, conforme a  lo  normado  en  el  Art.  10º  del  C.  de P. Penal anterior -6º del actual-,  implica  tener  como  referente  la  ley,  y  no un criterio jurisprudencial que  apenas  es  disciplina  auxiliar  de  la  actividad  judicial  -Art.  230  de la  Constitución              Política-“1.   

Dicho criterio ha sido remembrado y reiterado  en  decisiones  tales  como  las  proferidas  el  12 de mayo de 20042, 4 de junio de  20083   y   1º   de   diciembre   de   20104.   

De  todas  maneras,  tampoco  es  cierto que  cuando  ocurrieron  los hechos la jurisprudencia postulada por la Sala acerca de  la  norma  aplicable  en  los  delitos de ejecución permanente era diversa a la  actual, como lo predica el impugnante.   

Como se recuerda, la conducta por la cual fue  juzgado  y condenado MAURICIO WILLS PABÓN se  inició  en  1998  y  culminó  el 11 de abril de 2002. Para esa  época  estaba  vigente  el  criterio expresado en la sentencia del 12 de agosto  1993  (mismo  actualmente  en  vigor),  acorde  con  el  cual en los punibles de  ejecución  permanente  se aplica la ley que esté rigiendo cuando se realiza el  último  acto.  Tal  postura  se reiteró en providencia del 26 de septiembre de  20025  y  sólo  vino  a  cambiarse  con  la sentencia del 30 de marzo de  20066, aun cuando posteriormente se retomó la inicial.   

Debe señalarse, finalmente, que tampoco por  vía  del  numeral  7º del artículo 192 del Código de Procedimiento Penal hay  lugar  a  reponer la decisión inadmisoria, según pretensión del actor. Aparte  de  la  incorrección en la cita normativa, pues la misma hace alusión a la Ley  906  de 2004, cuando la codificación aplicable a este caso es la contemplada en  la  Ley  600  de 2000, debe señalarse adicionalmente que la causal de revisión  prevista  en  el  mencionado numeral 7º no sólo no fue invocada en la demanda,  sino  que  menos  aún  tiene  existencia  en  la  actuación,  pues la misma se  configura  cuando  la  Corte  ha  cambiado  favorablemente el criterio jurídico  sustento de la sentencia, lo cual no se ha presentado en este caso.   

Como, en consecuencia, el impugnante no logra  infirmar  o  desvirtuar  los  fundamentos de la decisión objeto del recurso, la  Sala se abstendrá de reponerla.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

         NO    REPONER    la   providencia   del  4  de mayo de la anualidad  en  curso,  mediante  la  cual  la  Sala inadmitió la  demanda   de   revisión   presentada   por   el   apoderado   de   MAURICIO WILLS PABÓN.   

         Contra  esta  decisión  no procede    recurso   alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada   

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO           FERNANDO  ALBERTO  CASTRO CABALLERO   

             Magistrado                                      Magistrado   

                    

                Renunció   

RICARDO           CALVETE  RANGEL                SOLEDAD CORTÉS DE VILLALOBOS        

                 Conjuez                                                  Conjuez    

ABEL  DARÍO  GONZÁLEZ SALAZAR                   MAURICIO LUNA  BISBAL                               

              Conjuez                                                                                    Conjuez   

JUAN        CARLOS       PRÍAS  BERNAL                        HUGO QUINTERO  BERNATE                                                                                                                                                  

                Conjuez                                                      Conjuez   

            

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

           Secretaria   

    

1  Sentencia del 28 de noviembre de 2002, radicación 17358.   

2  Radicación 17151.   

3  Radicación 28547.   

4  Radicación 35089.   

5  Radicación 11885.   

6  Radicación 22813.     

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