35588(18-01-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 35588  

CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMAN  

Aprobado: Acta No.6  

Bogota  D.C, dieciocho (18) de enero de dos  mil once (2011).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  se pronuncia sobre la colisión de  competencias  suscitada  entre los Juzgados 4° Penal del Circuito Especializado  de  Cali  y  el  12º  Penal  del  Circuito  de  la misma ciudad, para continuar  adelantando   el   juzgamiento   contra   William  Roberto   Lora  Crispín,  Edinson  Filigrana  Mina,  Diego  Fernando  Trujillo,  Alexander  González  Arcila,  Willer  Mosquera,  Jorge Eliécer Londoño Díaz,  Didier  González  Arcila,  Luis  Eduardo Arroyo Castro y Francisco José Ospina  Cardona,  a  quienes  la Fiscalía 17 Especializada de  esa  ciudad acusó como coautores del delito de extorsión en grado de tentativa   

ANTECEDENTES  

1.  A través de resolución del 1 de agosto  de  2003,  la  Fiscalía Diecisiete Especializada de Cali, acusó a William   Roberto  Lora  Crispín,  Edinson  Filigrana  Mina,  Diego  Fernando  Trujillo,  Alexander González Arcila, Willer Mosquera, Jorge Eliécer  Londoño  Díaz, Didier González Arcila, Luis Eduardo Arroyo Castro y Francisco  José  Ospina,  como coautores responsables del delito  de  extorsión,  tentado, en cuantía de $25.000.000, infracción prevista en el  artículo  244  modificado  por  el   5° de la Ley 733 de 20021.   

2. El expediente fue remitido al Juzgado 4°  Penal  del  Circuito  Especializado de la misma ciudad, quien luego de avocar el  conocimiento2  y  abrir  el  juicio,  previo  a  la  realización de la audiencia  publica  fijada para el 17 de junio del 2008, con proveído el 30 de mayo de ese  año,  remitió  el  asunto  a  los  juzgados  penales  del Circuito de Cali, en  atención a la vigencia de la Ley 1121 de 2006.   

La  tesis:  como  la  mencionada  normativa  reformó  lo  relacionado  con  el  conocimiento  del  delito  de extorsión, en  cuantía  superior a 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes, el asunto  pasó  a  ser  competencia  de  los  juzgados  penales  del circuito, por lo que  propuso  colisión  negativa  de  competencia, en caso de no ser compartidos sus  argumentos.   

3. El Juzgado Doce Penal del Circuito de Cali  a   quien   le   correspondieron   por   reparto   las   diligencias3,  aceptó  el  conflicto de competencias propuesto.   

Para   el   efecto,   señaló4 que no era de  recibo  el  argumento  propuesto,  toda  vez que tratándose de asuntos en donde  surja  conflicto  de  competencias, donde ya el Juzgado colisionante ha iniciado  el  juicio  con  base  en  norma  para  ese  momento  vigente,  debe culminar el  trámite.   

Además, el Juzgado colisionante avocó mucho  tiempo  atrás   el  conocimiento del asunto, encontrándose pendiente para  el  mes  de  mayo de 2008, la celebración de la audiencia pública. De donde se  desprende   que   en   razón   a   la   prorroga  de  competencia,  es  dicho  juzgado el que debe continuar  ventilando  el  juicio  y  por  ende  adoptar  la  decisión  que  ponga  fin al  proceso.   

Argumenta que respalda su decisión en autos  emitidos  por  esta  Corporación  con  fechas  del  3 de mayo de 2007, radicado  27.131 y  30 de mayo de 2007, radicado 27.510.   

El  expediente  fue  remitido  a  la  Corte.   

CONSIDERACIONES  

1. Problema jurídico.  

Concierne  a  la  Corte  determinar a quién  corresponde  la  competencia  para continuar con del juzgamiento de los señores  William Roberto Lora Crispín, Edinson Filigrana Mina,  Diego  Fernando  Trujillo,  Alexander  González  Arcila, Willer Mosquera, Jorge  Eliécer  Londoño  Díaz, Didier González Arcila, Luis Eduardo Arroyo Castro y  Francisco  José  Ospina, proceso que inicialmente fue  conocido  por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado de Cali y luego  remitido  al Juzgado Doce Penal del Circuito de la misma ciudad, una vez el juez  especializado se declaró incompetente.   

2. Prórroga de competencia.  

1.  La  pugna se presenta entre los Juzgados  4°  Penal del Circuito Especializado de           Cali  y  12°  Penal  del Circuito de la  misma ciudad.   

De  conformidad  con  el  inciso  2°  del  artículo  18  transitorio  de la Ley 600 del 2000, a la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia le corresponde resolver   

“los conflictos  de  competencia  que se presenten en asuntos de la jurisdicción penal entre los  jueces   penales   del   circuito   especializados   y   un   juez   penal   del  circuito”.   

2.  La Sala en la presente decisión reitera  la   tesis   pacífica   sostenida   en   anteriores   oportunidades5:   

“2.  En  punto  de  la competencia para conocer los juicios seguidos  por    el    delito    de    extorsión, cabe hacer el siguiente recuento:   

a)  De  conformidad  con  los  artículos  77.1(b),  78.1  y  5°  transitorio (numeral 7) de la Ley 600 del 2000, se tiene  que  desde  la  vigencia  de  ésta  el  juzgamiento  de  la conducta punible de  extorsión  correspondía  a  los juzgados penales municipales, juzgados penales  del  circuito y juzgados penales del circuito especializados, según la cuantía  de  la  infracción  fuese  (I)  inferior o igual a 50 salarios mínimos legales  mensuales  vigentes;  (II)  superior  a  50  e  inferior o igual a 150; y, (III)  superior a 150 sueldos, respectivamente.   

b)  La  Ley  733  del  29 de enero del 2002  reguló  diversas conductas, entre ellas la de extorsión, en sus artículos 5°  y  6°.  En  estas  condiciones, ese ilícito quedó cobijado por el mandato del  artículo 14 de aquella, que dice:   

‘Competencia.   El  conocimiento  de  los  delitos  señalados en esta ley le corresponde a los Jueces Penales del Circuito  Especializados’.   

c) Los artículos 5° transitorio procesal y  14  de  la  Ley  733  del  2002 fueron suspendidos por el Decreto 2001 del 2002,  expedido  al  amparo del estado de Conmoción Interior decretado por el Gobierno  Nacional.   

Esa   disposición   transitoria  perdió  vigencia,  esto  es,  desapareció del ordenamiento jurídico, como consecuencia  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad  del Decreto 245 del 2003, mediante el  cual   se   prorrogaba  el  estado  de  anormalidad6, determinación que comportó  se  restableciera el vigor pleno de los artículos 5° transitorio de la Ley 600  del 2000 y 14 de la Ley 733 del 2002.   

d) Como la Ley 733 del 2002 es posterior al  Código   de   Procedimiento   Penal   del   2000,   evidentemente  derogó  las  disposiciones  de  éste que le fueran contrarias. Además, expresamente así lo  dispuso su artículo 15.   

3.  En  esas  condiciones,  en  punto de la  extorsión,  el  numeral 7 del artículo 5° transitorio de la Ley 600 del 2000,  que  condicionaba  la  competencia de los jueces especializados a que la suma de  la  exigencia  superara los 150 salarios, quedó derogado por el artículo 14 de  la  ley  733  del  2002,  como  que  éste  les  asignó  el conocimiento de esa  ilicitud, sin límite alguno en su cuantía.   

4. La Ley 1121, expedida el 29 de diciembre  del  2006,  en  sus  artículos  18, 19 y 28, respecto del tema tratado única y  exclusivamente  modificó  los  artículos  8°  y  9°  de la Ley 733 del 2002,  contexto  dentro  del  cual  ninguna  otra disposición de ésta habría sufrido  variación alguna, de donde derivaría su vigencia plena.   

5.  Corresponde,  entonces,  valorar  si el  artículo  28  de  la Ley 1121 del 2006 pudo haber mudado otras disposiciones de  la  Ley  733 del 2002, de manera tácita, según su mandato genérico, según el  cual  “la presente ley…  deroga      las      normas      que      le     sean     contrarias”.   

El  artículo  23  de  la Ley 1121 del 2006  modificó  los  numerales  6  y  7  del artículo 5° transitorio del Código de  Procedimiento Penal del 2000.   

Como  el numeral 7 había sido cambiado por  el  artículo  14  de la Ley 733 del 2002, en punto de eliminar el condicionante  de  la cuantía, es claro que cuando el artículo 23 de la Ley 1121 del 2006, al  variar  el  5°.7  transitorio  de  la  Ley  600  del 2000 y fijar en los jueces  especializados  el  conocimiento de la “extorsión  en  cuantía superior a ciento cincuenta (150) salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes”,  introdujo  cambios  no  solamente  al  original  artículo 5°.7  transitorio  del  Código  de Procedimiento Penal, sino también al 14 de la ley  733  del 2002, como que, desde su vigencia, las mutaciones que éste introdujo a  la   norma   procesal   se   deben  entender  incorporadas  en  la  disposición  original.   

De tal forma que así el artículo 28 de la  Ley  1121  del  2006  expresamente no hubiera mencionado que el 14 de la Ley 733  del 2002 quedaba modificado por él, resulta obvio que sí lo fue.   

Del  mismo  modo  se  tiene  que si bien el  artículo  23  de  la referida Ley 1121 del 2006, al señalar los números 6 y 7  del  artículo  5° transitorio de la Ley 600 del 2000, no citó los cambios que  el  artículo  14  de  la  Ley  733  del  2002  les  había  introducido,  surge  incontrastable  la  derogatoria  tácita  del  último,  como  que evidentemente  supeditar      la      competencia      a      una     cuantía     –que era lo que hacía el artículo 14  de   la   Ley   733   del   2002-  contraría  el  nuevo  precepto  –artículo 23 de la Ley 1121 del 2006-  que la fijó sin limitaciones.   

6. La Corte ha precisado que, tratándose de  la  extorsión,  respecto  del  sistema  procesal  de  la  Ley  600 del 2000, la  competencia  en  razón  de  la  cuantía ha sido delimitada por la Ley 1121 del  2006  a  dos  clases de funcionarios: los jueces penales del circuito conocen la  conducta  cuando  el  monto  de la exigencia sea inferior o igual a 150 salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, y los penales del circuito especializados,  cuando  esa  cifra  sea  superada. Por tanto, a los jueces municipales no se les  asignó competencia alguna en la materia.   

Por  ejemplo,  el  18  de  julio  del  2007  (radicado 27.814) afirmó:   

‘2.1.-  No  se  discute  por  ninguno de los funcionarios trabados en conflicto la calificación  jurídica   de  la  conducta,  ni  que  ésta   corresponde  al  delito  de  extorsión  en  cuantía  inferior  a  ciento  cincuenta salarios (150) mínimos  legales  mensuales, por lo que de conformidad con lo establecido en el artículo  23  de  la  Ley  1121  de 2006, la competencia escapa a los Juzgados Penales del  Circuito Especializados.   

2.2.-  A  fin  de  resolver  la  cuestión  planteada,  pertinente  resulta   traer a colación el reciente criterio de  la    Sala7,   sentado   en   asunto   similar   al   que   ahora   ocupa   su  atención:   

‘‘Necesario es  recordar  que  a  partir  de  la expedición de la Ley 600 de 2000, el delito de  extorsión  residualmente  era  de  competencia  de  los  juzgados  penales  del  circuito  en  cuantía superior a cincuenta salarios mínimos legales mensuales,  pues  siendo  inferior  estaba  asignada  expresamente  a  los  juzgados penales  municipales  (artículos 77 y 78). Disposiciones modificadas por el artículo 14  de  la  Ley  733  de 2002, que dispuso “el  conocimiento  de los delitos señalados en esta ley corresponde  a     los     jueces    penales    del    circuito    especializados”,  la  cual incluyó los de secuestro  simple,  secuestro  agravado,  extorsión, concierto para delinquir, omisión de  denuncia de particular y fuga de presos en modalidad culposa.   

‘Disposiciones  que  continúan vigentes, pues el artículo 23 de  la Ley 1121 de 2006, con  fundamento  en  el  cual  el  juez especializado, en este caso, se desprende del  conocimiento  del  proceso, sólo lo modificó en relación con la cuantía, por  la  referencia  expresa  que  hace a tal aspecto en el sentido de que los jueces  penales  del  circuito  especializado  conocerán,  a partir de su vigencia, del  delito  de  extorsión  cuyo  monto  sea  superior  a  ciento cincuenta salarios  mínimos.   

‘Como   el  artículo  78  de  la  Ley 600 de 2000, fue modificado por el artículo 14 de la  Ley  733  de  2002,  en  lo  concerniente a la competencia de los jueces penales  municipales  para  conocer  de  la  extorsión,  actualmente no existe norma que  determine  formalmente  cuando  el  hecho  no  supera  el  monto aludido, a qué  funcionario  corresponde  su  conocimiento,  debe  aplicarse  el  literal b) del  numeral  1  del  artículo  77  de  la  Ley  600, el cual señala que los jueces  penales    del    circuito    conocen    en   primera   instancia   “de  los  delitos  cuyo juzgamiento no  esté   atribuido   a  otra  autoridad”,   a   quienes   el   juez   especializado   debió   remitir  las  diligencias’’.   

7.  En  estas  condiciones,  la competencia  radicaría  en  el  juzgado  del  circuito,  toda vez que el monto de lo exigido  resulta  inferior  a  150 salarios mínimos del 2002, y tratándose de una norma  de  competencia,  de orden público, su aplicación, que no fue condicionada por  el propio legislador, deviene obligatoria, para todos los casos.   

Así  lo  ordenan  los  artículos  6° del  Código  de  Procedimiento  Penal y 40 de la Ley 153 de 1887, según los cuales,  las reglas procesales tienen efecto general e inmediato.   

No  obstante  ello, en el caso particular y  concreto  el  único acto faltante es el proferimiento de la sentencia que ponga  fin  al juzgamiento, para cuyo efecto el expediente había ingresado al despacho  del  juez  especializado  desde  el  26  de  octubre  del  2005, esto es, que el  término  para  adoptar  el  fallo  se  había iniciado (incluso ha expirado con  suficiencia).   Por   tanto,  el  asunto  será  asignado  a  este  funcionario,  conclusión última en la que acierta el juez penal municipal.   

Sobre  el particular, el artículo 40 de la  Ley 153 de 1887 dispone:   

‘Las  leyes  concernientes  a  la sustanciación y ritualidad de los juicios prevalecen sobre  las  anteriores  desde  el  momento  en  que  deben  empezar  a  regir. Pero los  términos  que  hubiesen  empezado a correr, y las actuaciones y diligencias que  ya  estuvieren  iniciadas,  se  regirán  por  la  ley  vigente  al tiempo de su  iniciación’”8.   

A  su  turno,  frente  a  la  prorroga  de  competencia  y  el  momento en que debe operar en el trámite del juicio la Sala  ha dicho:   

“…  constituye…   postura  consolidada  de  la Corte que cuando a la fecha de entrada en vigencia de la Ley  1121  de  2006  el  proceso se encontraba en la etapa del juicio, se entiende en  ese  evento  prorrogada  la  competencia  en  cabeza  del  juez especializado, a  efectos  de  hacer prevalecer los principios de celeridad y eficiencia, evitando  que  el  tránsito  de  legislación  produzca  el  innecesario  trasteo  de los  procesos   cuando   ya  han  empezado  a  contabilizarse  términos  o  surtirse  actuaciones   o  diligencias,  pues  en  esos  casos  los  mismos  deben  seguir  tramitándose    conforme    a    la    ley    vigente    al    tiempo   de   su  iniciación.   

El  comentado criterio jurisprudencial, que  ha  sido expresado en múltiples decisiones, entre ellas las proferidas el 25 de  julio    y   el   26   de   septiembre   de   20079,   tiene   sustento   en  lo  dispuesto  en  el artículo 40 de la Ley 153 de la Ley 1887, norma conforme a la  cual    “Las   leyes  concernientes  a  la sustanciación y ritualidad de los juicios prevalecen sobre  las  anteriores  desde  el  momento  en  que deben empezar a regir. Pero  los  términos  que  hubieren  empezado  a correr,  y  las  actuaciones  y  diligencias que ya estuvieren iniciadas,  se  regirán  por  la  ley  vigente  al  tiempo de su  iniciación”  (subrayas  fuera de texto).   

Así  mismo, en los principios de celeridad  (artículo  4º)  y eficiencia (artículo 7º) señalados en la Ley 270 de 1996,  “La  administración  de  justicia   debe   ser   pronta  y  cumplida.  Los  términos  procesales  serán  perentorios   y   de   estricto  cumplimiento  por  parte  de  los  funcionarios  judiciales”, amén de que  “La  administración  de  justicia  debe  ser eficiente. Los funcionarios y empleados judiciales deben ser  diligentes   en   la  sustanciación  de  los  asuntos  a  su  cargo”.   

Como  lo ha dicho también la Sala, resulta  necesario  sí  dejar  en  claro  que  se  exceptúan del planteamiento anterior  aquellos  casos  en los cuales la Sala Administrativa del Consejo Superior de la  Judicatura  ha dispuesto en virtud de sus facultades, regladas en los artículos  257  de  la Carta Política, 19, 63 y 85 de la Ley 270 de 1996, así como 528 de  la  Ley 906 de 2004, entre otros, que funcionarios diversos a los que tramitaron  el    juicio   procedan   a   proferir   la   respectiva   sentencia”10.   

3.  En  este  asunto,  la  resolución  de  acusación   cobró   ejecutoria   el   24   de  noviembre  de  200311  y  al día  siguiente  se  dispuso  la remisión de la actuación a los juzgados penales del  circuito  especializados,  fecha que le permite a la Sala inferir que en el año  2003  se  inició  la  etapa  de juicio por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito  Especializado  de  Cali,  sin que a ello le sea oponible que en el año 2008 aun  continuara  en  esa  sede,  pues  tal  situación  riñe  abiertamente  con  los  principios  de  celeridad  y eficiencia que deben orientar la administración de  justicia como lo ha sostenido la Sala con insistencia.   

4. Entonces, si bien  la  Ley  1121  de  2006, que modificó la competencia para conocer del delito de  extorsión  en  los  términos  ya indicados, fue expedida el 29 de diciembre de  2006  y  publicada  en  el Diario Oficial número 46497 del día siguiente (30),  ello  significa  que cuando entró en vigencia (diciembre 31), ya se había dado  inicio  a  la  etapa  del  juicio  en  el  presente  asunto,  y es por tanto, el  funcionario  judicial  que  venía  conociendo  del mismo en ese momento, el que  debe  finiquitar  la  actuación  procesal,  en  aplicación del instituto de la  prórroga  de  competencia,  como  con  acierto  lo  señaló  el  Señor  Juez  Doce  Penal  del Circuito de  Cali.    

En  mérito  a  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.   Asignar  al  Juzgado   4°   Penal   del   Circuito   Especializado   de   Cali  la    competencia   para   adelantar   el  juzgamiento  en  contra de los señores William Roberto  Lora  Crispín,  Edinson  Filigrana  Mina,  Diego  Fernando  Trujillo, Alexander  González  Arcila,  Willer  Mosquera,  Jorge  Eliécer  Londoño  Díaz,  Didier  González    Arcila,    Luis   Eduardo   Arroyo   Castro   y   Francisco   José  Ospina.   

2.  Comunicar esta  decisión al Juzgado 12° Penal del Circuito de Cali.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cúmplase.  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                                                ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

AUGUSTO        J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                                                                               JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                             JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                              

TERESA RUIZ  

Secretaria  

    

1 Cfr  fl  63.  En  auto  de  30  de  mayo  de  2008,  el  Juzgado 4 Penal del Circuito  Especializado  al  declararse  incompetente   para  seguir  conociendo  del  juicio,  advierte  que  con  Resolución  08-156  del  17 de Octubre de 2003, se  confirmó  parcialmente  la  decisión tomada por la Fiscalía 17 Especializada,  pues  se  precluyó  la instrucción que se adelantaba contra los procesados por  el punible de porte ilegal de armas de fuego.   

2 Cfr.  fl  101 vto. El proceso fue reconstruido, pero consta dentro de las diligencias,  que  fue  remitido a los Juzgados Especializados mediante oficio numero 1066 del  25  de noviembre de 2003 y asignado al Juzgado 4 Especializado de Cali quien dio  inicio al juicio.   

3  Que  le  fueron  asignadas  el  2  de  diciembre  de  2010.   

4  En  providencia del 7 de diciembre de 2010.   

5 Auto  del 29 de agosto de 2007, radicado 28.179.   

6 Corte  Constitucional, sentencia C-327 del 29 de abril del 2003.   

7 Auto  del 23 de mayo de 2007. Rad. 27487   

8 Auto  del 23 de agosto del 2007, radicado 28.108.   

9  Radicaciones 27952 y 28422, respectivamente.   

10 Auto  del  24  de  octubre  de  2007; Rad 28572, que se cita dentro del Auto del 11 de  febrero de 2009; Rad.  31.113.   

11  Cfr. fl 105 vto cuaderno original.     

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