35474(23-03-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso n.º 35474  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Aprobado   acta  No.  101                                                     Magistrado Ponente:   

Dr. JOSE LEONIDAS BUSTOS MARTINEZ  

Bogotá D. C., veintitrés de marzo de dos mil  once.   

Corresponde  a  la  Corte conceptuar sobre la  extradición    del    ciudadano   de   nacionalidad   colombiana   Omar  Albeiro  Orozco  Osorio,  solicitada por el Gobierno de los Estados  Unidos de América.   

Antecedentes  

1. Mediante Nota Verbal 0390 de 3 de marzo de  2010,  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América, a través de su embajada  en  Colombia,  solicitó la detención provisional con fines de extradición del  ciudadano    colombiano   Omar   Albeiro  Orozco  Osorio,    para  ser  juzgado  por  delitos federales de narcóticos. El Fiscal  General  de  la  Nación  libró  orden de captura en su contra, la cual se hizo  efectiva   el   27   septiembre  de  2010   por  agentes  del  Departamento  Administrativo de Seguridad (DAS).   

2. Con Nota Verbal No. 2743 de 22 de noviembre  de  2010,  el  Gobierno de los Estados Unidos de América formalizó la referida  solicitud   de   extradición  y  adjuntó  para  fundamentarla  los  siguientes  documentos, debidamente traducidos al idioma español:    

–    Acusación   formal   de   reemplazo  No.09-20768-CR-  JAL(s),  dictada  el  25  de  septiembre  de  2009  en la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de Florida, mediante la  cual  se  le  imputan  a  Omar  Albeiro  Orozco Osorio  tres  cargos  por  los  delitos  de  (i)  concierto  para  importar,   (ii)  concierto para distribuir y  poseer  con  la intención de distribuir, y (iii)   posesión      con      la      intención     de  distribuir,   cinco   (5)  kilogramos o más de cocaína.    

–  Declaraciones  de  apoyo  a  la solicitud,  rendidas  bajo  juramento  por  BRIAN N. DOBBINS, fiscal auxiliar de los Estados  Unidos  en el Distrito Sur de Florida, y LUIS ROSA, agente especial del Servicio  Federal de Investigaciones (FBI).       

–  Listado  y  reproducción  de  las  normas  aplicables al caso, y   

– Orden de arresto impartida contra la persona  solicitada por las autoridades judiciales de los Estados Unidos.   

3.  El 23 de noviembre de 2010, el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de Colombia remitió el expediente al Ministerio del  Interior  y  de  Justicia,  informando que por no existir convenio aplicable con  los  Estados  Unidos  de  América  se  imponía  obrar  de  conformidad  con el  ordenamiento  procesal penal colombiano. Y el 26 de noviembre, el Ministerio del  Interior  y  de  Justicia  envió  la  actuación  a  la Corte, donde agotado el  procedimiento   establecido   en   la   Ley  906  de  2004,  corresponde  emitir  concepto.    

Alegaciones     de     los     sujetos  intervinientes   

1.  El  Procurador  Segundo  Delegado para la  Casación  Penal  considera  que  los  requisitos  establecidos para conceder la  extradición,  relacionados  con  la  validez formal de los documentos que deben  acompañar  la  solicitud,  la demostración plena de la identidad de la persona  solicitada,  el  principio  de  la  doble incriminación y la equivalencia de la  providencia  proferida  en  el país requirente con la resolución de acusación  del  sistema  penal  colombiano,  se  cumplen a cabalidad en el caso en estudio.   

Por tanto, solicita a la Corte emitir concepto  favorable,   exhortando   al  Gobierno  nacional  para  que  advierta  al  país  requirente  que  el juzgamiento debe circunscribirse a los hechos que motivan la  solicitud   de  extradición,  y  que  la  persona  requerida,  conforme  a  los  instrumentos  internacionales  y lo establecido en los artículos 11, 12 y 34 de  la   Constitución   Nacional,   no   puede  ser  sometida  a  pena  de  muerte,  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  ni  a penas de destierro, prisión perpetua o confiscación.    

2. La defensa de Omar  Albeiro  Orozco  Osorio  renunció a los términos para  pedir  pruebas  y  presentar alegatos de conclusión, razón por la cual guardó  silencio.   

SE CONSIDERA  

La Ley 906 de 2004, estatuto llamado a regular  el  caso  en  virtud  de  la fecha en que ocurrieron los hechos y la ausencia de  convenio  aplicable  con  los  Estados  Unidos  de  América,  establece  que el  concepto  que  corresponde  emitir  a  la Corte debe fundarse en, (i) la validez  formal  de  la  documentación  presentada,  (ii)  la  demostración plena de la  identidad  del  solicitado,  (iii) el principio de la doble incriminación, (iv)  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero,  y  (v) el  cumplimiento   de   lo   previsto   en   los  tratados  públicos  cuando  fuere  necesario.1   

Por  separado  serán  estudiadas cada una de  estas  específicas  condiciones,  con  el  fin de establecer si concurren en el  caso   analizado,   y   seguidamente  las  que  consagra  en  forma  expresa  la  Constitución  Nacional,  relacionadas  con  las  causas  de improcedencia de la  extradición  por  razón  de la fecha en que ocurrieron los hechos, el lugar de  comisión  de  los delitos, su naturaleza común o política, y la existencia de  cosa juzgada.   

1)  Validez formal de los documentos aportados   

La   normatividad  procesal  exige  que  la  solicitud   de   extradición  se  haga  por  vía  diplomática,  o  de  manera  excepcional  por  la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno, acompañada de los  siguientes   documentos   e   información,   en  la  forma  establecida  en  la  legislación  del Estado requirente: (i) copia o transcripción auténtica de la  acusación  o  del  fallo dictado en el país extranjero, o su equivalente; (ii)  indicación  de  los  actos  que  determinan  la  solicitud  de  extradición  y  señalamiento  del  lugar  y la fecha en que fueron ejecutados; (iii) inclusión  de  los  datos  que  sirven  para  establecer  la  identidad plena de la persona  reclamada;  y  (iv)  la  reproducción  certificada de las disposiciones penales  aplicables.2    

El artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por el 1°, numeral 118 del Decreto 2282 de 1989, dispone, a  su  vez,  que  los  documentos  públicos  otorgados en país extranjero por sus  funcionarios,   o   con   su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  cónsul  o  agente diplomático de la República, o en su  defecto  por  el  de  una  nación amiga, y que su firma debe ser abonada por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia.  Y  si se trata de agentes  consulares  de  un  país amigo, se autenticarán previamente por el funcionario  competente  del  mismo  y  los  de  éste por el cónsul colombiano.3      

Estas exigencias de carácter formal se hallan  debidamente  reunidas  en  el  caso  analizado. La solicitud de extradición fue  tramitada  por  vía  diplomática  y  adjunta  a  la  misma  aparece  copia  de  acusación  formal  de  reemplazo  No.  09-20768-CR-JAL(s),  dictada  el  25  de  septiembre  de   2009  en  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito  Sur  de  Florida, en la que aparecen relacionadas las conductas que la  determinan y los marcos temporales y espaciales de su ejecución.   

De  la documentación aportada hacen también  parte,   copia   de   la   orden   de   arresto   dictada   contra  Omar   Albierto   (sic)  Orozco  Osorio  (alias  Tomás),   por  las  autoridades  judiciales  de  los  Estados  Unidos;  la  declaración  jurada  de BRIAN N. COBBINS, fiscal auxiliar de los Estados Unidos  en  el Distrito Sur de Florida, quien explica el procedimiento del Gran Jurado y  hace  un  recuento  de los hechos y los cargos imputados a la persona solicitada  en  extradición;  y  el  testimonio  de LUIS ROSA, agente especial del Servicio  Especial  de  Investigaciones   (FBI),  quien se refiere a los hechos y las  pruebas del caso.   

Estos   documentos   fueron   aportados  en  traducción   al   español  y  se  hallan   debidamente  autenticados.  La  acusación  aparece  certificada  por  el  secretario  adjunto  de  la Corte del  Distrito  Sur  de  Florida. Las declaraciones del fiscal BRIAN N. DOBBINS, y del  agente  especial LUIS ROSA se hallan refrendadas por MAGDALENA BOYNTON, Jefe del  Equipo  de Sudamérica de la Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo  Penal  del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de Norteamérica, cuya  firma     fue     certificada    por    ERIC  H.  HOLDER,  Procurador  de  los Estados Unidos, quien ordenó  estampar  el  sello del Departamento de Justicia y solicitó al Director Adjunto  de la Oficina de Asuntos Internacionales dar fe de su firma.   

De  la imposición del sello del Departamento  de  Justicia  de  los Estados Unidos en el referido documento certifica a su vez  la  Secretaria de Estado HILLARY RODHAM CLINTON, quien en prueba de ello ordenó  imponer  el  sello  del  Departamento de Estado y solicitó al  Funcionario  Auxiliar   de   Autenticaciones  de  dicho  Departamento  PATRICK  O.  HATCHETT,  suscribir  su  nombre.  Finalmente, el Consulado de Colombia en Washington da fe  de la autenticidad de la firma de PATRICK O. HATCHETT.   

En  las anotadas condiciones, se concluye que  los  requerimientos   formales  de  legalización  de la documentación que  sirve  de  sustento  a la solicitud de extradición, exigidos por las normas del  Estado  requirente y  el Estado colombiano, se cumplieron a cabalidad en el  presente  caso,  y  que desde esta perspectiva los documentos aportados con este  fin  se  tornan  aptos para ser considerados por la Corte en el estudio que debe  preceder el concepto.    

2)   Identidad   plena   de   la   persona  reclamada.   

El Gobierno de los Estados Unidos de América  solicita   la   entrega   de   Omar   Albeiro  Orozco  Osorio,    también   conocido   como   Omar   Albierto   Orozco  Osorio,  y  como  Tomás,   de  nacionalidad  colombiana,  nacido el 11 de enero de 1969 en La Unión (Antioquia), portador de  la       cédula      de      ciudadanía      colombiana      No.15’432.137,  según  se  establece  de la  información  que  aparece  consignada en la solicitud de detención provisional  con  fines  de  extradición,  en  la  petición  formal de extradición y en el  testimonio   de   apoyo   del   agente   especial   del   Servicio   Federal  de  Investigaciones  (FBI), entre otros documentos.   

Estos   datos   de   filiación   guardan  correspondencia  con  los consignados en el informe de notificación de la orden  de  captura  y  coinciden  con  los  suministrados  por la persona privada de la  libertad  al  ser  enterada de los derechos del capturado y de los motivos de su  aprehensión,  y  con  los  resultados  del  cotejo  decadactilar  realizado por  técnicos  del  Grupo  de  Identificación  del  Departamento  Administrativo de  Seguridad   (DAS).   Además,  se  incorporó  una  fotografía  suya  como  anexo.   

Toda esta información permite concluir que la  persona  detenida por las autoridades colombianas es la misma que el Gobierno de  los Estados Unidos pide en extradición.   

3)     Principio     de     la    doble  incriminación   

Este  postulado  impone  verificar  que  los  comportamientos  delictivos  imputados  a  la  persona  reclamada  en  el  país  solicitante  estén previstos como delitos en Colombia, y que tengan adscrita en  nuestra  legislación  una sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no sea  inferior a cuatro (4) años.     

Omar  Albeiro  Orozco  Osorio  es  solicitado en extradición por el Gobierno de los Estados Unidos  de  América  para  que  comparezca a responder en juicio por los delitos de (i)  concierto  para  importar, (ii) concierto para poseer  con  la  intención  de  distribuir,  y  (iii)  posesión  con  la intención de  distribuir,  cinco kilogramos o más de cocaína. Estos  cargos   se   encuentran  relacionados  en la acusación formal 09-20768-CR-JAL(s), de 25 de septiembre de  2009, en los siguientes términos:   

CARGO UNO  

“Desde  por  lo  menos  2004, las fechas exactas las desconoce el Gran Jurado, hasta el 3 de mayo  de  2006,  o  alrededor  de  esa  fecha  y  en  forma continua, en el Condado de  Miami-Dade,  en  el  Distrito  Sur  de  la  Florida  y  en  otros  lugares,  los  acusados,   

OMAR ALBIERTO OROZCO OSORIO  

Alias          ‘Tomás’   

JOSE WILLIAM GOMEZ GONZALEZ  

Alias          ‘Javi’   

y  

JOSE FERNANDO GUTIERREZ  

alias          ‘El          Mono’   

“a  sabiendas e  intencionalmente  se  unieron,  obraron en concierto, se confederaron e hicieron  un  acuerdo  entre sí y con otras personas, conocida y desconocidas por el Gran  Jurado,  para importar a los Estados Unidos, desde un lugar externo a ese país,  una  sustancia  controlada,  en contravención de la Sección 952(a) del Título  21  del Código de los Estados Unidos, todo en violación de la Sección 963 del  Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

“De conformidad  con  la  Sección 960(b)(1)(B) del Título 21 del Código de los Estados Unidos,  se  afirma  además que esta infracción implicó cinco (5) kilogramos o más de  una   mezcla   y   una  sustancia  que  contenía  una  cantidad  detectable  de  cocaína.   

CARGO DOS  

“Desde  por  lo  menos  2004, las fechas exactas las desconoce el Gran Jurado, hasta el 3 de mayo  de  2006,  o  alrededor  de  esa  fecha  y  en  forma continua, en el Condado de  Miami-Dade,  en  el  Distrito  Sur  de  la  Florida  y  en  otros  lugares,  los  acusados,   

OMAR ALBIERTO OROZCO OSORIO  

Alias          ‘Tomás’   

JOSE WILLIAM GOMEZ GONZALEZ  

Alias          ‘Javi’   

y  

JOSE FERNANDO GUTIERREZ  

alias          ‘El          Mono’   

“a  sabiendas e  intencionalmente  se  unieron,  obraron en concierto, se confederaron e hicieron  un  acuerdo entre sí y con otras personas, conocidas y desconocidas por el Gran  Jurado,  para  poseer  con intención de distribuir una sustancia controlada, en  contravención  de  la  Sección  841(a)(1)  del  Título  21 del Código de los  Estados  Unidos,  todo  en  infracción  de  la  Sección 846 del Título 21 del  Código de los Estados Unidos.   

“De conformidad  con  la  Sección  841(b)(1)(A)(ii)  del  Título  21 del Código de los Estados  Unidos,  se  afirma además que esta infracción implicó cinco (5) kilogramos o  más  de  una  mezcla  y  una sustancia que contenía una cantidad detectable de  cocaína.   

CARGO TRES  

“El 7 de junio de  2005,  o alrededor de esa fecha, en el Condado de Miami-Dade, en el Distrito Sur  de Florida, y en otros lugares, los acusados,   

OMAR ALBIERTO OROZCO OSORIO  

Alias          ‘Tomás’   

JOSE WILLIAM GOMEZ GONZALEZ  

Alias          ‘Javi’   

y  

JOSE FERNANDO GUTIERREZ  

alias          ‘El          Mono’   

“a  sabiendas e  intencionalmente,  tuvieron  en  su  poder,  con  intención  de distribuir, una  sustancia  controlada, en contravención de la Sección 841(a)(1) del Título 21  y la Sección 2 del Título 18 del Código de los Estados Unidos.   

“De conformidad  con  la  Sección  841(b)(1)(A)(ii)  del  Título  21 del Código de los Estados  Unidos,  se  afirma además que esta infracción implicó cinco (5) kilogramos o  más  de  un  mezcla  y  una  sustancia que contenía una cantidad detectable de  cocaína”.   

En  la  legislación colombiana las conductas  relacionadas  en los cargos primero y segundo encuentran equivalencia típica en  el  artículo  340  inciso  segundo  del Código Penal, modificado por los   artículos  8° de la Ley 733 de 2002 y 19 de la Ley 1121 de 2006, que define el  concierto para delinquir, el  cual  adscribe  pena  principal privativa de la libertad de ocho (8) a dieciocho  (18)  años  de prisión y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales. Dice la norma,   

“Art.   340.  Modificado  por  la Ley 733/2002, artículo 8°.  Concierto para delinquir.  Cuando  varias  personas  se concierten con el fin de  cometer  delitos,  cada  una  de  ellas será penada, por esa sola conducta, con  prisión de tres (3) a seis (6) años.   

“Modificado  Ley  1121  de  2006,  artículo 19. Cuando el concierto sea  para  cometer  delitos de genocidio, desaparición forzada de personas, tortura,  desplazamiento       forzado,      homicidio,      terrorismo,      tráfico    de    drogas    tóxicas,  estupefacientes          o          sustancias         sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   financiamiento   de  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

“La   pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en la mitad para quienes organicen,  fomenten,  promuevan,  dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto  para              delinquir”.   

Y  la  conducta  imputada en el cargo tercero  encuentra  correspondencia  típica  en  el artículo 376 del Código Penal, que  define   el   tráfico,   fabricación  y  porte  de  estupefacientes,   para  el  cual  se  adscribe  pena  privativa  de  la  libertad  de  8  a 20 años de prisión, más los incrementos  previstos  en  el artículo 14 de la Ley 890 de 20044.         Dice        la  disposición:   

“ART.376.  Tráfico,      fabricación     o     porte     de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso  de autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso personal, introduzca al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore, venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a  cualquier  título  droga  que  produzca  dependencia, incurrirá en prisión de  ocho  (8)  a  veinte  (20)  años y multa de mil (1000) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

“Si la cantidad  de  droga  no  excede de mil (1000) gramos de marihuana, doscientos (200) gramos  de  hachís,  cien (100) gramos de cocaína o de sustancia estupefaciente a base  de  cocaína  o  veinte (20) gramos de derivados de la amapola, doscientos (200)  gramos  de  metacualona  o  droga sintética, la pena será de cuatro (4) a seis  (6)  años de prisión y multa de dos (2) a cien (100) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

“Si la cantidad  de  droga excede los límites máximos previstos en el inciso anterior sin pasar  de  diez mil (10000) gramos de marihuana, tres mil (3000) gramos de hachís, dos  mil  (2000)  gramos de cocaína o de sustancia estupefaciente a base de cocaína  o  sesenta  (60)  gramos de derivados de la amapola, cuatro mil (4000) gramos de  metacualona  o  droga  sintética, la pena será de seis (6) a ocho (8) años de  prisión  y multa de cien (100) a mil (1000) salarios mínimos legales mensuales  vigentes”.   

Lo  visto  muestra  que  los  contenidos  del  principio  de  la doble incriminación se hallan también reunidos, toda vez que  las  conductas  delictivas  imputadas  a  Omar Albeiro  Orozco   Osorio  en  el  país  requirente  se  hallan  tipificadas  igualmente  como  delitos en la legislación penal colombiana, bajo  la   denominación   de   concierto  para  delinquir  y     tráfico     de  estupefacientes, con sanción privativa de la libertad  cuyo mínimo supera los cuatro (4) años.   

4) Equivalencia de la providencia proferida en  el extranjero   

Este  requisito  impone  establecer  que  la  decisión  judicial que contiene los cargos contra la persona reclamada, por los  cuales  se pide la extradición, corresponda en sus aspectos formal y sustancial  al  acto  procesal  conocido  en  la  legislación  colombiana como resolución  de acusación, es decir, a la  decisión  que sirve de introducción a la fase del juicio, a través de la cual  el  Estado  acusa  a  una persona determinada de violar la ley penal, discrimina  los  cargos  que  le  imputan,  señala  los hechos que le sirven de fundamento,  indica  el  lugar  y  la  época  de  comisión, y precisa las normas jurídicas  aplicables  al  caso,  para  que el acusado tenga la posibilidad de conocerlos y  enfrentarlos.    

Revisada la acusación No.09-20768-CR-JAL-(s),  de  25  de  septiembre  de  2009,  se establece que este documento, al igual que  sucede  con  la  acusación  en  el sistema procesal colombiano, contiene cargos  concretos  contra  personas  determinadas,  señala  los  fundamentos fácticos,  identifica  las  normas  penales  aplicables  al caso y marca la iniciación del  juicio,  particularidades  que  permiten  concluir  que se está en presencia de  actos procesales jurídicamente equivalentes.   

5) Causas de improcedencia  

La   Constitución   Nacional  prohíbe  la  extradición  cuando, (i) el delito objeto de investigación o juzgamiento es de  naturaleza  política,  (ii)  cuando  los hechos que motivan la solicitud fueron  cometidos  con  anterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997, y (iii) cuando el  solicitado  es  natural colombiano y el delito que se le imputa ha sido cometido  en           territorio           nacional.5 La Corte ha dicho también que  no  procede  cuando  el hecho ha sido juzgado en Colombia mediante decisión que  haya hecho tránsito a cosa juzgada.   

Ninguna de estas prohibiciones se presenta en  el  caso  analizado.  Los  delitos  de  concierto para  delinquir  y  de tráfico de  estupefacientes  que la Corte Distrital de los Estados  Unidos   para   el   Distrito   Sur   de   Florida   le  imputa  a  Omar  Albeiro  Orozco  Osorio,  son de naturaleza común, no política. Y  los  hechos  que  sustentan  los  cargos ocurrieron entre los años 2004 y 2006,  según  se  establece  del  contenido  de  la  acusación  y  los testimonios de  apoyo.   

El  lugar de comisión de los delitos tampoco  se  erige  en factor de improcedencia de la solicitud de extradición, porque la  acusación  y  las  declaraciones de soporte permiten constatar que Omar  Albeiro  Orozco  Osorio   hacía  parte  de  una organización criminal que enviaba cocaína a los Estados Unidos,  escondiéndola  a  bordo  de aeronaves que viajaban desde Colombia a ese país a  recibir mantenimiento y reparación de largo plazo.    

Esto muestra que los hechos por los cuales se  acusa   a  Omar  Albeiro  Orozco  Osorio  trascendieron  las  fronteras  del  territorio  nacional,  y  que se  cumple,  por  tanto,  el  condicionamiento  constitucional consistente en que la  conducta  haya  sido realizada total o parcialmente en el extranjero, cualquiera  sea  la  teoría  que  se  aplique  para  determinar  el  lugar de comisión del  ilícito  (de  la  acción,  del  resultado  o  de la  ubicuidad).   

Los  presupuestos del motivo de improcedencia  relacionado  con  la existencia de cosa juzgada tampoco concurren, puesto que no  existe   información   de   ninguna   clase   que   indique   que  Omar  Albeiro  Orozco Osorio ya fue juzgado  en  Colombia  por los mismos hechos, mediante decisión que haya hecho tránsito  a cosa juzgada.   

6) El concepto  

Teniendo   en   cuenta  que  concurren  los  condicionamientos  relacionados  con  la  validez  formal  de  la documentación  allegada,   la   demostración   plena   de   la   identidad   de   la   persona  solicitada,   el  principio  de la doble incriminación, la equivalencia de  la  providencia  proferida  en el extranjero con la resolución de acusación, y  que  no  se está frente a ninguna causa de improcedencia de la extradición, la  Sala emitirá concepto favorable.   

7)     Cuestión     final.   

La  Corte  previene al Gobierno Nacional para  que   en   el   evento   de   que  acceda  a  la  extradición  de  Omar  Albeiro  Orozco  Osorio  advierta al  Estado  requirente  que  su  juzgamiento  no podrá incluir hechos cometidos con  anterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997,  ni sucesos diferentes de los que  motivan  la  solicitud  de extradición y determinan su entrega, y que no podrá  ser  sometido  a  desaparición  forzada,  tortura,  tratos crueles, inhumanos o  degradantes,  ni condenado a pena de muerte, cadena perpetua o confiscación, de  acuerdo  con  lo  establecido  en los artículos 11, 12 y 34 de la Constitución  Política de Colombia.   

El  Gobierno  Nacional advertirá también al  Estado  requirente,  que  en  caso  de  llegarse  a un fallo de condena, deberá  computarse  el  tiempo  que  Omar Albeiro Orozco Osorio  ha  estado privado de la libertad con ocasión de este  trámite  de  extradición.  De  igual  modo,  lo  requerirá  para que frente a  situaciones  de  absolución,  retiro  de  cargos  o  eventos  similares,  o  el  cumplimiento  de la pena por los cargos que motivan la extradición en el evento  de  ser condenado, garantice su permanencia en ese país y su retorno a Colombia  en condiciones de dignidad y respeto por la persona humana.   

Al   Gobierno   Nacional  le  corresponde,  asimismo,  condicionar  la  entrega  a que el país reclamante, de acuerdo  a  sus  políticas  internas  sobre  la materia, le ofrezca  posibilidades  racionales y reales para que pueda tener contacto regular con sus  familiares  más  cercanos, considerando que el artículo 42 de la Constitución  Política  de  Colombia  reconoce  a  la  familia  como  núcleo  esencial de la  sociedad,  garantiza  su  protección permanente, resguarda su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se refuerza con la protección que también le prodigan la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  en  su  artículo  17  y el Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el 23.   

Como la extradición entre los Estados Unidos  de  América y la República de Colombia se rige por las normas contenidas en la  Constitución  Política  y  en  el  Código de Procedimiento Penal, el Gobierno  Nacional  debe  además  hacer las exigencias que estime convenientes en orden a  que  en  el  Estado  requirente se le reconozcan todos los derechos y garantías  inherentes  a  la  persona, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y  en  el  denominado bloque de constitucionalidad, es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos   (artículo   93   de   la   Constitución,  Declaración  Universal  de  Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y Políticos),  en virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las   autoridades   públicas   emana  del  artículo  2º  ibídem.6   

El Gobierno Nacional, encabezado por el señor  Presidente  como  director  supremo de la política exterior y de las relaciones  internacionales,    deberá    también    realizar   el   seguimiento   a   los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias  que se derivarán de su eventual incumplimiento,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en  el  numeral  2°  del  artículo  189  de  la  Constitución Política.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION  PENAL,  emite  CONCEPTO  FAVORABLE  a   la  extradición  del ciudadano de  nacionalidad    colombiana    Omar   Albeiro   Orozco  Osorio,    solicitada  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos de América a  través  de  su  embajada en Colombia, por los cargos imputados en la acusación  formal  No.09-20768-CR-JAL(s),  dictada  el 25 de septiembre de 2009 en la Corte  Distrital    de    los    Estados    Unidos    para    el    Distrito   Sur   de  Florida.      

Por  la  Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  al  señor  Omar  Albeiro Orozco  Osorio, a su defensor, al representante del Ministerio  Público  y  a  la  Fiscal  General  de  la Nación, para los fines pertinentes.   

Devuélvase  al expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia.   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JORGE        LUIS        BARCELO  CAMACHO                               JOSE                               LEONIDAS                               BUSTOS  MARTINEZ                               

FERNANDO       ALBERTO      CASTRO  CABALLERO           SIGIFREDO  ESPINOSA  PEREZ                                           

ALFREDO            GOMEZ  QUINTERO                                   MARIA              DEL              ROSARIO              GONZALEZ             DE  LEMOS                 

Aclaración de voto  

AUGUSTO        J.        IBAÑEZ  GUZMAN                               JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                           

           

                                                     Teresa Ruiz Núñez   

                                         SECRETARIA   

    

1  Artículo 502.   

2  Artículo 495 de la ley 906 de 2004.   

3 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  23  del  estatuto procesal  penal.   

4  El  artículo  14 de la Ley 890 de 2004 consagró un aumento de penas de una tercera  parte en el mínimo y de la mitad en el máximo.   

5  Artículo  35  de la Constitución Nacional, modificado por el artículo 1° del  Acto Legislativo 01 de 1997, y 18 del Código Penal.   

6 Así,  con  arreglo  al  artículo  29  de  la  Carta;  a  los  artículos 9 y 10 de la  Declaración     Universal     de     Derechos     Humanos,     5-3.6,    7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la Convención Americana de Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe condicionar la entrega de un  compatriota,  si  concede  la  extradición, a que se le respeten al extraditado  –como  a  cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *