35211(11-04-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 35211  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

JOSE LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta No.122  

Bogotá,  D.  C.,  once  de  abril de dos mil  doce.   

Se  pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el  apoderado  de  PEDRO  NEL  MONTAÑO  HURTADO  contra  las  sentencias  de 4 de noviembre de 2008 y 30 de marzo de 2009, dictadas en primera  y  segunda  instancia por el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de  Cali  y  el  Tribunal  Superior  de  esa  ciudad, respectivamente, en el proceso  adelantado    en    su   contra   por   el   delito   de   secuestro   extorsivo  agravado.   

Hechos  

“Movió  el aparato jurisdiccional el 4 de  julio  de  2003,  una  comunicación  telefónica  a la línea de emergencia 165  correspondiente  al  GAULA de la Policía, donde anónimamente una dama informó  que      en     el     apartamento     801     del     edificio     ‘Torremolinos’,  ubicado  en  la  calle  58  norte  No.4N-76  de esta ciudad (Cali), regularmente residía una familia compuesta por  la   pareja   y   dos   menores,   además   de  la  empleada  doméstica,  pero  sorpresivamente  el  padre  de  los  dos  hijos  había  abandonado la vivienda,  quedando  en  ella  la  madre  y  la muchacha, quienes permanecían en constante  compañía   de   varios   hombres,  que  al  parecer  pedían  dinero  para  su  liberación.  Razón  por  la  cual,  las autoridades competentes solicitaron la  interceptación,  binación  y  rastreo del abonado telefónico 6551070 asignado  al  apartamento  antes mencionado, arrojando resultados positivos en cuanto a la  hipótesis  delictiva  denunciada, según lo dejaron entrever las conversaciones  sostenidas,  tanto  por  la  empleada  del  servicio, como por los extraños que  permanecían allí.   

“Efectuadas  las  labores de seguimiento y  verificado   los  medios  empleados  para  la  movilización  de  los  presuntos  secuestradores,  prevalidos  de  la  correspondiente  orden  de  allanamiento  y  registro,  los  investigadores  hicieron presencia en el inmueble, el día 10 de  julio  de 2003, encontrando en el lugar a SURY MARINA MANYOMA, empleada, y a ANA  MARÍA  NARANJO,  quien  de  inmediato manifestó que se encontraba secuestrada,  señalando  como  sus  custodios  a PEDRO NEL MONTAÑO  y  FERNANDO  ANDRÉS URBANO, quienes fueron detenidos  dentro       de       la       edificación”.1       

Actuación procesal relevante  

1.  Mediante  sentencia  dictada  el  4  de  noviembre  de  2008, el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Cali  condenó  a  los  procesados PEDRO NEL MONTAÑO HURTADO  y  FERNANDO  ANDRÉS  URBANO a la pena principal de 29  años  de  prisión  y multa equivalente a quince mil s.m.l.m.v., como coautores  responsables del delito de secuestro extorsivo agravado.   

2.  Apelado  este fallo por los defensores de  los  procesados,  el  Tribunal Superior de Cali, mediante el suyo de 30 de marzo  de  2009,  lo  confirmó en todas sus partes. Contra esta decisión recurrió en  casación   el   defensor   de   PEDRO  NEL  MONTAÑO  HURTADO,  pero  la  Corte,  en  decisión  de  11  de  noviembre  de  2009,  inadmitió  la  demanda,  por  no  cumplir  los requisitos  mínimos para su estudio de fondo.    

3.  El mismo sujeto procesal intenta ahora, a  través  de  apoderado,  la  acción  de  revisión.  Los  Magistrados  doctores  Sigifredo   Espinosa   Pérez,  Alfredo  Gómez  Quintero,  María  del  Rosario  González  Muñoz,  Augusto J. Ibáñez Guzmán, Julio Enrique Socha Salamanca y  Javier  Zapata  Ortiz,  se declararon impedidos para intervenir en el trámite y  decisión  de  la  acción,  por  haber  suscrito  el  auto de inadmisión de la  casación,  razón  por  la  cual  se  sortearon  conjueces  y  se  los declaró  separados del conocimiento del asunto.   

Fundamentos de la demanda  

Se  sustenta  en  la  causal  prevista  en el  numeral  tercero  del  artículo  220  de  la  Ley  600 de 2000, que autoriza la  acción  de  revisión  cuando  después  de la sentencia condenatoria aparezcan  hechos  nuevos  o  surjan  pruebas,  no  conocidas al tiempo de los debates, que  acrediten la inocencia del condenado o su inimputabilidad.   

Asegura,  después de hacer un recuento de la  actuación  procesal relevante y de destacar las inconsistencias de la prueba de  cargo  y  los  vacíos probatorios que en su opinión se presentaron en el curso  de  la  investigación,  que  en  vista de esta situación, se dio a la tarea de  conseguir  la  prueba  psiquiátrica  que  demostrara  que la supuesta víctima,  señora  ANA  MARÍA NARANJO TORO, es una enferma mental, y que esto la llevó a  fantasear y albergar en su mente hechos que no sucedieron.   

Agrega que en cumplimiento de este propósito,  logró  ubicar,  con  la ayuda de su auxiliar ADRIANA DE LOS ANGELES TOVAR, a la  doctora  MARTHA  NAVARRETE,  en la avenida 4ª Norte No.7N-53 Consultorio 804 de  Cali,  quien  telefónicamente  le  confirmó  a su secretaria haber atendido en  condición  de  psiquiatra  a la señora ANA MARÍA NARANJO TORO, lo cual, en su  opinión,  “ratifica  y  corrobora  el  desequilibrio  mental señalado por el  esposo  de  ésta,  al  igual  que  avala lo manifestado por el propio PEDRO NEL  MONTAÑO HURTADO”.   

No  obstante,  le dijo a su secretaria que en  virtud  del postulado de confidencialidad previsto en el artículo 5° de la Ley  1090  de  2006,  estatuto  mediante  el  cual  se  reglamenta el ejercicio de la  profesión  de  la  psicología y se dicta el código deontológico y bioético,  no  podía  expedirle  ningún  tipo  de  certificado,  ni  copia de su historia  clínica,    a    no   ser   que   se   le   requiriera   mediante   una   orden  judicial.   

Argumenta  que  en  razón  a que el deber de  confidencialidad  tiene excepciones, como quiera que la norma citada autoriza la  revelación  de  la  información  obtenida  cuando  media  consentimiento de la  persona,  o  de  su  representante  legal, o cuando no hacerlo comporta un daño  evidente  para  el  paciente, pide recepcionar el testimonio de MARTHA NAVARRETE  para establecer las anomalías mentales de la presunta plagiada.   

Agrega que su auxiliar ADRIANA DE LOS ANGELES  TOVAR,  vertió  una  declaración  extrajuicio  ante  un  notario de la ciudad,  exponiendo  bajo  la gravedad del juramento los hechos que han sido narrados, en  lo  que respecta a la comunicación que mantuvo con la doctora MARTHA NAVARRETE,  documento  que  se  aporta  a la demanda para que sirva de soporte probatorio, y  para que, con fundamento en él, se ordene su declaración.    

Para  demostrar  los  hechos  básicos  de su  petición,  aporta los siguientes documentos, (i) copia autenticada del fallo de  primera  instancia, (ii) copia autenticada del fallo de segunda instancia, (iii)  copia  autenticada  del auto de inadmisión de la casación, y (iv) declaración  rendida  por  ADRIANA  DE  LOS ANGELES TOVAR en la Notaría 14 de Cali, donde se  refiere  a  la  conversación  que  sostuvo  con  la siquiatra MARTHA NAVARRETE.   

SE   CONSIDERA   

1.  Normatividad aplicable   

El  trámite y decisión de esta acción debe  sujetarse  a  la reglamentación establecida en la Ley 600 de 2000, por tratarse  del estatuto que rigió el tracto procesal.   

2.  Competencia   

La  Corte  es  competente  para conocer de la  acción  propuesta,  de  acuerdo  con lo dispuesto en el artículo 75.2 ejusdem,  por  estar  dirigida  contra  una  sentencia dictada en segunda instancia por un  Tribunal de Distrito, que hizo tránsito a cosa juzgada.   

3.  Decisión.   

La  causal  tercera, que el demandante invoca  como  fundamento de la pretensión rescisoria, exige para su estructuración que  después  de  la  sentencia  condenatoria  surjan  hechos  o  pruebas nuevas, no  conocidos  al  tiempo  de los debates, que desvirtúen o pongan en entredicho la  declaración   de   responsabilidad  del  procesado  o  su  imputabilidad.    

Por prueba nueva se entiende, para efectos de  esta  causal,  de  acuerdo  con  doctrina reiterada de la Corte, todo elemento o  medio  probatorio  que  por  cualquier  causa no se incorporó al proceso. Y por  hecho  nuevo  toda  situación  fáctica  no  conocida en las instancias, o toda  variante  sustancial  de una situación fáctica conocida, de la cual tampoco se  tuvo noticia.   

El  demandante  invoca como prueba nueva para  sustentar  la  pretensión  rescisoria,  el  testimonio  de la psiquiatra MARTHA  NAVARRETE,  con  el  fin  de acreditar que la señora ANA MARÍA NARANJO TORO la  visitó  para  la  época  de los hechos, lo cual, en su criterio, demuestra que  padecía  una  enfermedad  mental y que este desequilibrio la llevó a fantasear  con hechos inexistentes.   

Aunque la declaración que se pide recaudar no  se   aportó   en   el   curso  del  proceso,  del  estudio  de  las  decisiones  allegadas   por  el  demandante  se  establece  que  el  hecho sobre el que  versaría  su  testimonio  (que la señora ANA MARÍA  NARANJO  TORO padecía trastornos mentales), fue objeto  de  discusión  en  el  desarrollo  de  los  debates,  como  se verá enseguida,  situación  que  hace  que  no  cumpla  la connotación de inédito que la norma  exige para poder intentar una acción rescisoria,   

“Muy  a  pesar  de  que  han querido hacer  aparecer  a  la señora ANA MARIA NARANJO TORO, como una persona sin principios,  sin   responsabilidad  y  hasta  la  han  tildado  de  demente,  es  la  persona  más  clara de cuantas han  intervenido      en      este      sumario…”2      

“Luego,    entonces,    no   se   trata   de   una  fantasía  de  la  víctima  como  lo  quiere  hacer  ver  la  defensa,  pues  son  los mismos  encartados   quienes   en   sus   diálogos,   desnudan   la   realidad  de  los  hechos…”3   

Esto muestra, prima facie, que el demandante  sólo  busca  reactivar  una discusión alrededor de un tema que ya fue debatido  en  el  curso  de  las  instancias,  para  cuestionar  a  través  de  ella  las  conclusiones  probatorias  de  los  juzgadores  de instancia, contraviniendo, de  esta  manera,  los  postulados de la revisión, que enseñan que esta acción no  es  un plus procesal instituido para revivir debates probatorios o jurídicos ya  clausurados.   

Adicionalmente  a  esto,  se  tiene  que  el  testimonio  que  se  invoca  como  fundamento  de  la  revisión, no tendría la  connotación  probatoria  que  el  accionante  le  atribuye, en cuanto que, a lo  sumo,  podría conducir a acreditar que la señora ANA MARÍA NARANJO TORO, para  la  época  de  los hechos, padecía problemas síquicos, pero no que los hechos  investigados sean producto de sus fantasías.   

Lo  anterior,  porque  la  acreditación del  primero  de  estos  hechos  no conduce a la acreditación del otro, y porque son  múltiples  las  evidencias  aportadas  al  proceso que concurren a demostrar la  existencia  de  los sucesos denunciados por la señora ANA MARÍA NARANJO TORO y  la  participación  del  procesado  PEDRO NEL MONTAÑO  HURTADO  en  los  mismos,4  siendo,  frente a este acervo  probatorio,  totalmente  irrelevante la declaración que pueda rendir la doctora  MARTHA NAVARRETE sobre el estado mental de la víctima.   

Oportuno es reiterar que la causal prevista en  el  numeral  tercero  del  artículo 220 es en extremo rigurosa, como quiera que  exige  desvirtuar  la  presunción  de  verdad  que  ampara  el  fallo  atacado,  condición  que  sólo se logra acreditando que los juzgadores incurrieron en un  error  de  hecho  de  carácter  histórico, lo cual, en el presente caso, está  distante de ser  demostrado.   

Teniendo  en  cuenta, entonces, que la prueba  que  se  aduce  para  sustentar  la  acción  rescisoria,  carece  de la aptitud  requerida  para  propiciar  el  decaimiento de las conclusiones fácticas de los  fallos  de instancia, la Corte la inadmitirá, en aplicación de lo dispuesto en  el  artículo  223  de la Ley 600 de 2000.     

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

Inadmitir  la demanda de revisión presentada  por    el    apoderado    de   PEDRO   NEL   MONTAÑO  HURTADO.    

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO            FERNANDO     ALBERTO     CASTRO  CABALLERO   

LUIS       BERNARDO       ALZATE  GÓMEZ     PAULA CADAVID LONDOÑO   

                    Conjuez                                         Conjuez   

ALFONSO            DAZA  GONZÁLEZ               JUAN CARLOS PRÍAS BERNAL   

                 Conjuez                                              Conjuez   

JULIO  ANDRÉS  SAMPEDRO ARRUBLA    LUIS GONZALO VELÁSQUEZ POSADA   

                         Conjuez                                                 Conjuez   

       

Nubia Yolanda Nova García  

SECRETARIA  

    

1  Se  toman de la sentencia de primera instancia.   

2  Resolución de acusación, página 30.   

3  Sentencia de primera instancia, página 15.   

4 Entre  otras  evidencias,  los  fallos  citan,  además  del  testimonio  de ANA MARÍA  NARANJO  TORO,  las  interceptaciones  previas a la diligencia de allanamiento y  registro,   el   testimonio  de  SURY  MARINA  MANYOMA,  el  sorprendimiento  en  flagrancia,  los  testimonios de los agentes que participaron en el operativo de  rescate    y    las    inconsistencias    de    las    explicaciones    de   los  procesados.     

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