T-51403(25-11-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

SALA DE DECISIÓN DE TUTELAS N° 2  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado Acta N° 387  

            Bogotá,    D.C.,    veinticinco  (25) de noviembre de dos mil  diez   (2010).   

OBJETO DEL PRONUNCIAMIENTO  

Decidir  la  impugnación presentada por el  señor   EDWIN   GERMÁN  TORRES  ACOSTA  en contra del fallo de tutela proferido el 2 de noviembre de 2010  por  una  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Bogotá, que negó el  amparo  del  derecho  fundamental  de  petición, presuntamente vulnerado por el  Departamento  de  Control Comercio de Armas, Municiones y Explosivos del Comando  General de las Fuerzas Militares.   

FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN  

El      accionante     EDWIN  GERMÁN  TORRES  ACOSTA afirma que  el  23  de agosto de 2010 solicitó al Jefe del Departamento de Control Comercio  de  Armas,  Municiones y Explosivos del Comando General de las Fuerzas Militares  que   le   informara   la   razón   por   la  cual,  dentro  del  marco  de  la  discrecionalidad,  negó  la renovación del permiso para porte de arma de fuego  de  defensa personal, sin que haya recibido respuesta, motivo por el cual invoca  el amparo del derecho de petición.   

TRÁMITE DE LA PRIMERA INSTANCIA  

         1.  El  Tribunal  Superior  de  Bogotá  avocó  conocimiento de la  demanda.  La  Jefatura  de  la  entidad  demandada, al atender el requerimiento,  indicó  que  el  15  de junio de 2010 el señor EDWIN  GERMÁN  TORRES  ACOSTA solicitó la revalidación del  permiso  para  porte  del  revólver marca llama, calibre 38L, número IM9321Y y  fue  contestada  en  forma negativa con oficio 00590 del 26 de julio del año en  curso.   

En razón de lo anterior, el 23 de agosto de  2010  el  mencionado  deprecó  se  le informar la razón por la cual dentro del  marco  de  la  discrecionalidad  se  le había negado la renovación del aludido  permiso,  pedimento  atendido  mediante  el oficio No. 200670/DCCA-AJ-22 de 8 de  septiembre de 2010, cuya copia aporta a estas diligencias.   

2.   El  Tribunal  Superior de Bogotá  negó  el  amparo de tutela por ausencia de vulneración del derecho fundamental  cuya  protección  invoca  el  actor,  porque  para  el  momento  que inicié al  trámite  de  la acción constitucional, la entidad demandada ya había atendido  la solicitud.   

3.            El  accionante  impugna   el   fallo  sin  expresar  la  razón  del  disenso.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

De conformidad con el artículo 1º, numeral  2º  del  Decreto  1382  de  12  de  julio  de  2000  es competente la Sala para  pronunciarse  sobre  la  impugnación  interpuesta contra la decisión proferida  por el Tribunal Superior de Bogotá.   

En    este    asunto,    EDWIN  GERMÁN TORRES ACOSTA pretende que  se  ordene  a  la  autoridad  accionada atender la petición presentada el 23 de  agosto de 2010.   

La   información   suministrada  permite  establecer  que el Jefe del Departamento Control Comercio de Armas, Municiones y  Explosivos  del  Comando  General  de  las  Fuerzas  Militares,  con  oficio No.  200670/CGFM-DCCA-AJ-de  8 de septiembre de 2010, atendió la petición del actor  indicándole  que  “la Autoridad Militar competente  decidió  con  base en la potestad discrecional de los artículos  3º y 32  del   Decreto  2535)/93  que  no  puede  tener  ni  portar  armas  de  fuego”.   

También  le precisó que al término de la  vigencia  del  permiso  concedido  para  porte del arma de fuego, su renovación  está  sujeta  al  cumplimiento de los requisitos establecidos en la Ley 1119 de  2006  y  los  Decretos  2535  de  1993 y 1809 de 1994,  así  como  al  estudio  que  se  hace  a  la persona  solicitante  porque  debe   justificar  en  debida  forma que la tenencia y  porte   de   dicho  artefacto  en  verdad  es  necesario  para  su  “defensa  personal”  al  tenor de lo  previsto  en  el artículo 11 de la citada Ley. Además, la realidad nacional ha  llevado   a   ese  Comando  a  restringir  al  máximo  el  porte  de  armas  de  fuego1.   

De  lo anterior se infiere que la autoridad  demandada  atendió la solicitud del actor, motivo por el cual se está frente a  un    evento    de    ausencia    de   vulneración   o   amenaza   de   derecho  fundamental2  que  torna  improcedente  la  solicitud  de  amparo,  tal como lo  puntualizó  esta  Sala  de  Decisión  de  Tutelas,  al  ocuparse  de  una  situación análoga a la que  ahora ocupa su atención:   

“Para  su  procedencia  se  requiere  el  cumplimiento  de  algunos requisitos, siendo uno de ellos y quizás el primero y  más  elemental,  la  existencia  cierta  del agravio, lesión o amenaza a uno o  varios  derechos  fundamentales  que demande la inmediata intervención del juez  de  tutela  en  orden a hacerla cesar, motivo por el cual la solicitud de amparo  debe  contener  un  mínimo  de  demostración  en  cuanto a la vulneración que  afecta  los  derechos que se quieren proteger, pues si no son objeto de ataque o  amenaza  carece  de  sentido  hablar  de  la  necesidad de amparo”3.   

Así  las cosas, se confirmará el fallo de  primera  instancia  en  cuanto  negó  el  amparo  del  derecho  fundamental  de  petición.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Decisión  de  Tutelas  N° 2, de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema  de  Justicia,  administrando justicia en nombre de la República y por autoridad  de la Ley,   

RESUELVE  

1.     CONFIRMAR    la  sentencia  impugnada,  por las razones expuestas en la anterior  motivación.   

2.     REMITIR  el   expediente   a   la  Corte  Constitucional  para  su  eventual  revisión.   

NOTIFÍQUESE Y  CÚMPLASE   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                  JORGE               LUIS               QUINTERO  MILANÉS           

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1   Cfr. folio 40 y siguientes del cuaderno de primera instancia.   

2 Sentencias T-519  de  1992,  T-724  de  2003  y T-817  2005, de la Corte Constitucional, y el  fallo  de  22  de  septiembre  de 2004 (radicado 17.834) de la Sala de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

3  Sentencia   de   tutela    33892    de  noviembre   1º  de   2007.     

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