34668(04-08-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34668  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 248  

Bogotá. D.C., cuatro (4) de agosto de dos mil  diez (2010).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La Sala define la competencia para conocer el  recurso    de    apelación    propuesto   por   el   sentenciado   ALEXANDER  JHON  ARGOTY GUERRERO contra la  decisión  proferida  por  el  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de  Seguridad  de Mocoa (Putumayo), el 18 de mayo del año en curso, a través de la  cual  le negó la libertad condicional consagrada en el artículo 64 del Código  Penal.   

ANTECEDENTES  

1.  El  28 de marzo de 2008, el Juzgado Penal  del  Circuito  de  Mocoa,  profirió  sentencia condenatoria contra ALEXANDER   JHON  ARGOTY  GUERRERO,  como  autor   responsable   del   delito   de   tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  Le  impuso  la pena principal de cuarenta y ocho (48) meses de  prisión,  multa  de  66.66  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes, la  accesoria  de  inhabilitación en el ejercicio de derechos y funciones públicas  por  un  tiempo  igual  al  de  la  pena  principal  y  le  negó los mecanismos  sustitutivos de la pena privativa de la libertad.   

2.  Ejecutoriado  el  fallo, el 5 de junio de  2008,  el  Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Mocoa avocó  el conocimiento de la ejecución de las penas impuestas.   

3.El  14  de  mayo  de  2010, ARGOTY GUERRERO  solicitó  la  libertad  condicional,  toda  vez  que  a  su juicio se encuentra  “en las circunstancias exigidas por el artículo 64  del  Código  Penal”,  así  como la “amortización  de  la  multa mediante trabajo social en una entidad  pública   cerca   a   [su]  sitio  de  residencia”,  atendiendo su incapacidad económica.   

4.  Mediante  auto  del pasado 18 de mayo, el  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad de Mocoa, negó el  subrogado  de  la  libertad condicional, decisión contra la cual el sentenciado  interpuso recurso de apelación.   

5.  Remitido  el  asunto al Juzgado Penal del  Circuito  de  Mocoa,  este se abstuvo de resolver la alzada, tras considerar que  conforme  a  la  cláusula penal de competencia prevista en el artículo 34.6 de  la  Ley  906 de 2004, el competente para resolver el recurso de apelación es el  Tribunal Superior de Pasto.   

CONSIDERACIONES  

    

1. El asunto planteado.     

Con  fundamento  en   los artículos 32,  numeral  4º  y  54  de  la  Ley  906  de 2004, corresponde a la Sala definir el  funcionario  competente para desatar el recurso de apelación interpuesto por el  sentenciado       ALEXANDER      JHON      ARGOTY  GUERRERO  contra  la  providencia  proferida  por  el  Juzgado  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Mocoa, que le negó el  beneficio de la libertad condicional.   

    

1. Sobre    la    competencia    de   la   Corte   para   definir   la  competencia.     

Aunque conforme al artículo 54 de la Ley 906  de  2004,  la  figura  de  la  definición de competencia fue instituida como un  mecanismo  orientado  a fijar con carácter definitivo el funcionario competente  para  conocer  de la fase procesal del juzgamiento, cuando el juez ante quien se  haya  presentado  la  acusación  o  se  haya  solicitado la preclusión así lo  considere,  la  Corte  ha  sostenido  reiteradamente que atendiendo criterios de  economía  procesal,  tal  como  lo  hiciera  para  el  caso  de la colisión de  competencia  reglada  en  el  artículo  93  de  la  ley 600 de 20001, nada impide a  la  Sala asignar la competencia al que la tenga durante la fase de la ejecución  de la pena.   

Lo anterior, teniendo en cuenta que de acuerdo  con  el  artículo  32  ordinal  4º  de la Ley 906 de 2004, la Corte Suprema de  Justicia     debe    definir    la    competencia,    en   los   siguientes  eventos:   

“1.-  Cuando la  declaratoria  de  incompetencia  se  produzca  dentro de actuación en la que el  acusado tenga fuero constitucional o fuero legal.   

2.-  Cuando  la  declaratoria  de  incompetencia  proviene de un tribunal superior o la autoridad  que  así  lo hace, es decir un juzgado cualquiera, señala que el competente es  un Tribunal.   

3.- Cuando la declaratoria de incompetencia  provenga  de  un  juzgado penal del circuito especializado, penal del circuito o  penal  municipal, que manifiesta que el competente es un juzgado que pertenece a  otro  distrito judicial”2.   

Así  las  cosas,  como quiera que el Juzgado  Primero  Penal del Circuito de Mocoa considera que el competente para desatar la  apelación  es  el  Tribunal  Superior  de  Pasto,  es claro que estamos ante el  supuesto  descrito  y  en  ese  orden,  corresponde a la Sala de Casación Penal  definir la competencia en el caso concreto.   

3.  Sobre  la  competencia  para  conocer en  segunda instancia asuntos relativos a la libertad condicional.   

Conforme  lo establece el  artículo 478  de  la  Ley  906  de  2004,  es competencia del juez que profirió la condena en  única  instancia  la  solución de los recursos de apelación promovidos contra  las  decisiones  emitidas  por  el  juez  de  ejecución  de  penas y medidas de  seguridad  respectivo,  frente a los mecanismos sustitutivos de la ejecución de  la pena.   

Estos     mecanismos     –según   lo  establece  el  capítulo  tercero    del    Código    Penal,    que    trata    de    los    mecanismos    sustitutivos    de    la   pena   privativa   de   la  libertad-,  son  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución   de   la  pena  (art.63)  y  la  libertad  condicional (art.64).   

En  el  caso  sometido  a  examen,  el penado  solicitó  al  Juez  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Mocoa el  reconocimiento   de  la  libertad  condicional  en  atención  a  que  considera  satisfechas  “las  circunstancias  exigidas  por el  artículo  64  del  Código  Penal”,  así  como  la  “amortización  de la multa mediante trabajo social  en   una   entidad   pública  cerca  a  [su]  sitio  de  residencia”,   toda   vez   que   carece   de   capacidad   económica  para  solventarla.   

A su turno, el Juez de Ejecución en auto del  pasado  18  de  mayo,  le  negó  el  mecanismo sustitutivo reclamado, pues como  quiera  que  los  hechos  objeto de sentencia fueron cometidos en vigencia de la  Ley  906  de 2004, para ser beneficiario de la libertad condicional es necesario  el  pago  de  la  multa,  requisito  que en criterio del funcionario judicial no  podrá  llegar  a  satisfacer el condenado ya que de un lado, no tiene capacidad  económica  para  solventarla  y  de  otro, sólo lograría convertir en arresto  hasta  un monto de 10 salarios mínimos legales mensuales vigentes, cantidad muy  inferior a los 66.66 s.m.l.m.v. a los que fue sentenciado.   

Ahora  bien, recurrida la decisión, a juicio  del  Juez  Penal  del Circuito de Mocoa, la pretensión del recurrente se centra  exclusivamente  en  procurar  la  conversión  de  la  pena de multa en arresto,  razón  por  la  cual  con  fundamento  en  el auto del 18 de noviembre de 2008,  radicado  33.061,  proferido  por la Corte Suprema de Justicia, determina que el  asunto  no corresponde a los reglados por el artículo 478 de la Ley 906 de 2004  y  de  esta  manera,  repele el conocimiento del asunto, lo atribuye al Tribunal  Superior  de  Pasto  y  lo  envía  a  esta  Corporación  para  que  defina  lo  pertinente.   

En   apoyo   de   su   tesis,  a  falta  de  consideraciones  expresas en la sustentación del recurso de apelación, el juez  dice  haber acudido a las manifestaciones hechas por el condenado en una acción  de  tutela  formulada  contra  el  juez  de  ejecución  de penas, de las que se  podría  deducir  que  “el  objeto  del  recurso es  protestar  contra  la  decisión  de  no permitirle, o no definirle al menos, el  pago  de  multa  por trabajo social, asunto que queda excluido de aquellos a los  que  hace relación el art. 478 del C. de P.P., lo que implica que el recurso de  apelación  no  es  competencia  de  este  juzgado  sino  del Honorable Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Pasto,  de acuerdo a la cláusula general  (sic)  que  hace  relación  el  artículo  34  numeral  6  de  la  Ley  906  de  2004”3.   

Al  respecto,  sea  lo  primero  señalar que  resulta  extraño  al  proceso  de  argumentación  jurídica  la consideración  según  la  cual  a falta de claridad en el objeto de la pretensión del recurso  incoado,  se  deba  acudir  a  las  manifestaciones  realizadas  en  un  proceso  constitucional  de tutela que si bien podría tener similar motivo y pretensión  –no necesariamente pues de  forma  eventual  podría  exhibir  razones  de hecho y de derecho distintas-, es  ajeno a la actuación judicial ordinaria.   

En efecto, es a la naturaleza de la petición  del  sentenciado, a la decisión del juez de ejecución de penas competente y al  recurso   de   apelación   correspondiente  que  debía  atenerse  el  Juez  de  conocimiento  para  establecer  si le asistía o no competencia para conocer del  asunto puesto a su consideración.   

Es así como de ellos se puede establecer con  nitidez  que  si  bien ARGOTY GUERRERO pretende la conversión de la sanción de  multa  en  trabajo  social, su pretensión expresa y principal está orientada a  obtener  la  libertad condicional, así lo hizo manifiesto tanto en la petición  inicial como en el recurso de apelación.   

Además,  si se quisiera abundar en razones y  en  gracia  de  discusión  se  admitiera  que  el  objeto de la pretensión del  recurrente  habría  de auscultarse en la acción de tutela que promovió contra  el  Juzgado  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Mocoa, se advierte  que  también ella está claramente encaminada a obtener la libertad condicional  porque  en su criterio satisface los requisitos descritos en el artículo 64 del  Código Penal.   

Por  manera  que  erró  el Juzgado Penal del  Circuito  de  Mocoa  al atribuir el conocimiento del asunto al Tribunal Superior  de  Pasto,  cuando  es  evidente  que  en esencia es sobre uno de los mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  que  el penado espera el pronunciamiento de quien lo  juzgó  en  única  instancia  y no solamente versa su pretensión respecto a la  conversión de la pena de multa en trabajo social.   

No es posible, entonces, aplicar el precedente  de  esta  Sala  citado por el juzgador –auto  del  18  de  noviembre  de  2008,  radicado  33.061-, pues los  supuestos  de  hecho  y  de  derecho  son  distintos en la medida que en aquella  oportunidad  la  Corporación se pronunció sobre la competencia para conocer de  un   recurso   de   apelación   promovido   contra   una  decisión  que  negó  exclusivamente  a  la  condenada la sustitución de la pena de multa por trabajo  social,  y  en  cambio,  en  esta  ocasión  la  solicitud se extiende además a  reclamar  la libertad condicional por el presunto cumplimiento de los requisitos  consagrados en el artículo 64 ibídem.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

1.   DECLARAR  que  la  competencia  para  conocer  del  recurso  de  apelación  propuesto  por el sentenciado ALEXANDER JHON ARGOTY GUERRERO, contra  la  decisión  del  Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Mocoa,  es  el  Juzgado  Penal  del  Circuito de la misma ciudad, al que se remitirá el  asunto.   

Segundo.  Contra  esta providencia no procede recurso alguno.   

Comuníquese, Cópiese y Cúmplase  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS        

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                               SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                      AUGUSTO                                J.                               IBÁÑEZ  GUZMÁN                     

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES                                         YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                                                            

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                           JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Auto   del   3   de   octubre   de   2007,  radicado  28279.   

2 Auto  del 10 de octubre de 2006, radicado 26201.   

3 Ver  folio 81 del cuaderno principal del expediente.     

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